NUEVO MUNDO, MAS PROBLEMAS

Serie: Generator Gawl

Autora: LoGiaRu

Genero: acción / general / romance (espero, xq a este paso no me motivo para hacer romance T^T)

Contiene: Shonen ai (muy ligero, mira que lo intento... pero no me sale sin que salgan OOC), acción

Parejas: Ryou x Kouji, Gawl x Masami (repito: trataré de incluir más Gawl-Masami, prometo esforzarme)

Summary: cambiaron el destino, abrieron la puerta a un nuevo futuro, pero eso fue suficiente? A veces el destino tiene preparadas muchas sorpresas, algunas desagradables y hay q estar preparado para ellas.

Disclaimer: Generator Gawl no me pertenece, n.n … Algo que hay que agradecer, o no? Os imagináis la serie escrita por mí? En fin no tenéis que usar mucho la imaginación. Sólo leer... :P.

-6-

Pasaron los días sin más pena ni gloria hasta el fin de semana en el que empezaría a colaborar con aquellas personas. El viernes por la mañana Minamo fue hasta la clase de Ryou y compañía, se identificó como profesora del centro y pidió al profesor que le permitiera hablar con el rubio, con la excusa de que le necesitaba para ayudar a unos alumnos nuevos que habían llegado y que necesitaban unas clases extra. Ésa iba a ser su coartada, tutor de un grupo de estudio. Hay que decir que ésto no sólo pilló por sorpresa al rubio, sin comerlo ni beberlo Hisame, Shigure y Amane se vieron de nuevo en 'el insti', como alumnos. Según explicaron cuando piratearon la base de datos de la academia inscribieron a Kakyo y Minamo como profesores pues por su edad pasaban desapercibido entre los adultos. Cierto que Hisame tenía la misma edad que ellos, pero su apariencia física era la de una adolescente; así que, pese a sus repetidas quejas, acabó como parte del alumnado, al igual que sus dos compañeros, que también se mostraron reticentes durante mucho tiempo.

Con el pretexto de tener que dar clase a los alumnos nuevos, Ryou pasó todo el fin de semana fuera de casa. Mano a mano con Kanae, empezó a desarrollar un proceso por el que acelerar el crecimiento de las células incluidas, que mejoraba el rendimiento y el poder de las mismas. Al menos en teoría. Ryou dudaba en probar su efectividad con alguno de sus colegas. Fue por eso que a espaldas del peliverde comenzó una investigación sobre como devolver sus células incluidas a la vida. En el intento tropezó con la enfermera, que tonta no era y comprendió al momento lo que pretendía. Aún así decidió ayudarlo.

-.-.-.-.-.-.-

El domingo habían logrado dar con un compuesto químico que reactivaba las células aletargadas. Una vez que comprobaron que era relativamente inocuo (al menos no era letal), lo probaron con el rubio; y aunque lo dejó inconsciente durante horas, el experimento fue un éxito. El sobrevivió y sus células incluidas comenzaron a producir energía a raudales.

Huelga hablar del enfado de Kanae cuando descubrió lo que Ryou y Arisa habían estado haciendo a sus espaldas, pero como dijo Kakyo "es decisión de Ryou, debemos respetarle" y como le contestó Ryou a Kanae "Yo empecé esto, si no lo termino nunca podré dormir tranquilo." Y así fue como empezó todo.

-.-.-.-.-.-.-

La semana siguiente en Ohju, Ryou tuvo que dar muchas explicaciones, todas falsas claro, aunque bastante creíbles. No obstante, fue poco el tiempo que pasó en compañía de sus tres amigos, pues cuando no estaban dando clase, él estaba con el grupo de estudio, lo que significaba que estaba en el laboratorio enfrascado en la investigación.

Dos semanas después había conseguido mejorar el proceso que había desarrollado con Kanae y decidió probarlo consigo mismo. Esa era su máxima ahora, no experimentar con nadie más que con él mismo. En un principio todo fue muy bien y por eso iban a probarlo con el resto cuando llegó el desastre. Ryou comenzó a sentir los efectos secundarios, y éstos iban desde dolor hasta pérdida de la consciencia, pasando por náuseas. Estaba siempre en tensión temiendo que sus amigos le descubrieran.

Al final ocurrió lo inevitable.

-.-.-.-.-.-.-

Era jueves por la mañana, se había levantado con un mareo descomunal y dolor en el pecho, que había decidido ignorar. Últimamente era lo único que podía hacer, pues los analgésicos que le daba Arisa no hacían efecto. Además sabía que durante un tiempo el malestar en vez de desaparecer, iba a empeorar, cuanto antes aprendiera a sobrellevarlo, mejor.

Estaban en clase de gimnasia, todos con su ropa de deportes. Gawl se pasaba la semana esperando que llegara esa clase, era la que mejor se le daba. Kouji veía la clase como 'la aburrida pero necesaria clase de gimnasia', donde sus compañeros de clase soltaban adrenalina y quedaban relajados para el resto del día. Para Ryou nunca había sido una clase fácil. Cualquier cosa que el pudiera resolver con su intelecto era pan comido; pero en cuanto a destreza y fuerza física, estaba en pañales. Y ese día no prometía ser mucho mejor.

Sólo esperaba que la clase de gimnasia acabara cuanto antes para poder sentarse. Tras 20 minutos, ya habían dado 10 vueltas a la pista para calentar, hoy tocaba deportes con balón; con suerte y se podía hacer el remolón para que no le pasaran a él la pelota.

Cuando pudo pararse a mirar el reloj estaban en el descanso, llevaban más de 30 minutos de partido. Estaban los tres sentados juntos, como siempre, refrescándose antes de volver a sus respectivos juegos. A él le había tocado baloncesto, a Kouji fútbol y a Gawl voleibol. El moreno estaba feliz, su fuerte eran los saltos y los golpes, gracias a él estaban dando una paliza a sus contrincantes y todo el mundo se alegraba de tenerle en el equipo. Para el peliverde, el deporte ese de correr dando patadas a un balón no era el más entretenido que había, pero no le estaba costando demasiado llevar a los suyos a la victoria; claro que, como había dicho Ryou en más de una ocasión: 'hay algo que se le dé mal a Kouji?'. Por su parte, al rubio, el baloncesto no le solía suponer un gran problema, sin embargo hoy parecía que no daba pie con bola, o mano con balón.

"No te sientes bien, Ryou?" preguntó el moreno algo preocupado.

"Am... bueno, quizás no estoy en uno de mis mejores días" contestó con una sonrisa forzada; le sabía mal engañarles, pero no podía hacer más.

"Si te sientes mal, habla con el profesor y ve a la enfermería" decía en tono serio el peliverde.

"Con la cara que tienes ahora, no va a dudar de tus palabras" comentó con notable sarcasmo Gawl.

"No será necesario" dijo levantándose al oír el silbato del profesor que indicaba que se reanudaba el partido "No me siento tan mal"

Media hora más tarde los tres partidos estaban por acabar, pues la clase terminaba. El profesor miraba el reloj y sostenía el silbato cerca de sus labios para marcar el final, cuando se oyó el grito al unísono de varias chicas y gente corriendo.

Gawl, que estaba más lejos, sólo pudo oír los gritos que le desconcentraron haciendo que recibiera un balonazo en la cara. Intentó localizar el origen del escándalo, pero solo podía ver a los compañeros que estaban en el campo de fútbol, que estaba en medio, que habían parado el partido por la misma razón. Localizó a Kouji y se acercó a él con la intención de preguntarle qué había pasado, cuando la respuesta les llegó de golpe y porrazo.

El corrillo se abrió a una orden del profesor, que había mandado a dos alumnos a buscar a una camilla y a avisar a la enfermera de que llevaban a un alumno al botiquín. Y como no, ese alumno era Ryou.

Los dos corrieron hasta llegar donde estaba el rubio inconsciente, tendido en el suelo. Sin pensarlo apartaron a varios alumnos que les estorbaban el paso e incluso al profesor, que fue empujado por Kouji, sin mala intención. Levantó a Ryou con cuidado. Estaba pálido y en su rostro permanecía una mueca de dolor.

"Creí que había dicho que no estaba tan mal" comentó el moreno enfadado.

"Ahora no hay tiempo para eso, Gawl. Llevémosle a la enfermería" dijo levantándose del suelo con el chico en sus brazos.

No escucharon a su profesor diciéndoles que esperaran a la camilla, ni se pararon cuando vieron llegar a los dos alumnos que la traían, sólo podían pensar en el chico inconsciente.

La enfermera no pudo hacer nada más que llamar al hospital para que mandaran una ambulancia, el muchacho tenía fiebre y había perdido el conocimiento, no era algo que pudieran solucionar allí.

Mientras esperaban a la ambulancia, preguntaron a sus compañeros de equipo que había pasado. Ellos, sólo pudieron decir lo que habían visto: se había llevado las manos al pecho con expresión de auténtico dolor y luego se había desmallado.

-.-.-.-.-.-.-

Y desde entonces estaba en el hospital. Por lo único que le pesaba era por tener allí a sus amigos encerrados todo el tiempo que no tenían clase y por la preocupación que les estaba causando. Por lo demás el sabía que era algo normal. Arisa, su enfermera se lo había dicho:

"Tu cuerpo se está acostumbrando, y vaya que sí duele. Esto es normal. Sólo tienes que aguantarlo"

"Y cuál es la explicación para el resto del mundo? Mi 'enfermera personal' sabe esas cosas, no?" su voz sonó apagada y autoritaria hasta para él. Al ver el cambio en el rostro de la chica se se arrepintió de su tono de voz.

Ella repasó sus notas un momento, volvió a mirarle y le sonrió. Él le devolvió una sonrisa de disculpa.

"Tienes una infección que no mejora con ningún tratamiento, después dirán que se trataba de algún virus y que había que esperar a que pasara... algo por el estilo"

"En síntesis... eso es lo que tengo que hacer, no? esperar que pase sólo." dijo suspirando, mientras se acomodaba. "Irá a peor?"

"No, lo peor ya ha pasado. Fuimos unos imprudentes al experimentar tan pronto contigo. Debimos haberlo hecho con Kakyo o con Minamo, ellos estaban en Fase 3 y no hubiera sido tan brusco." dijo la enfermera dirigiéndose a la puerta.

"Estaban? Ha funcionado?" preguntó Ryou entre perplejo y preocupado.

"Sí, ha funcionado. Están en Fase 4 y no han tenido ningún efecto secundario. Por eso cuando salgas de aquí lo primero que haremos sera modificar el proceso, ralentizarlo un poco y hacerlo más seguro para todos los demás, ok? Aún así, va a ser duro, tenlo prensente."

Ryou afirmó con la cabeza, sabía que era cierto por que había estado presente cuando esas pruebas se le realizaban a Gawl. Sólo había un detalle, con Gawl habían tenido años para realizarlas. Ellos sólo tendrían meses.

En dos semanas más de internamiento, estaba saliendo del hospital por su propio pie para asombro de personal sanitario y de sus amigos. Cómo había dicho Arisa, su salud mejoró por completo sin darle más problemas. Volvió a su vida normal como si nada hubiera pasado. Y aunque la explicación médica dejaba un poco que desear, la gente la aceptó muy bien. Pero la verdadera prueba estaba aún por llegar, no sólo por alcanzar las próximas fases del generador, si no por que aún debían enfrentarse a Ruka y sus seguidores y no sabían cuáles podrían haber sido sus avances en aquel tiempo. Lo único que sabían era que sus enemigos estaban muy callados, y eso no podía augurar nada bueno.

-.-.-.-.-.-.-

Por su parte el grupo de Ruka había estado teniendo sus propios contratiempos. Ellos habían sido un proyecto sin finalizar de Ryuko Saito, por lo que, al igual que sus enemigos habían permanecido en tanques de soporte vital, hibernando y no se habían desarrollado como generadores. Por eso mismo, tenían los mismos problemas que Kanae y los suyos. Aún así ellos habían contado siempre con una ventaja: habían salido de la hibernación un año antes que ellos, por eso iban varios pasos por delante.

Para el tiempo en que Ryou salió del hospital, Ruka había alcanzado la Fase 4 y se centraba en ese momento en sus 5 secuaces para que llegaran a su mismo nivel. Por eso pasaba las horas encerrada en el laboratorio de biología que le correspondía en Ohju. Nadie se extrañaba de su ausencia, pues era poco conocida allí. Se sabía que era una investigadora que iba por libre y que contaba con el apoyo de la academia para su investigación que mantenía en secreto.

Observaba los cilindros que contenían los cuerpos de sus subordinados, tomaba muestras de tejido a menudo, anotaba meticulosamente cualquier cambio por pequeño que fuera. En todos los cilindros había una pantalla que marcaba las constantes del individuo y en la que se leía su nombre y la fase en la que se encontraba. En el primero, un chico con el pelo corto y morado; en la pantalla: Lexu, Fase 2. En el segundo, una chica, de pelo corto de color rosa, sus facciones eran muy similares a las del otro chico pues eran gemelos: Nexu, Fase 2. En el tercero, un chico de pelo negro corto: Hiro, Fase 2. En el cuarto, una chica de pelo naranja largo por los hombros: Kira, Fase 3. En el quinto, un chico de pelo rubio y largo, al igual que Lexu y Nexu, Kira y éste eran hermanos: Kuro, Fase 3.

Poco a poco sus planes iban tomando forma. Primero deshacerse de los estorbos: ese otro grupito creado a la par que ellos. Luego incitar la tercera guerra mundial, puede que fuera más tarde de lo que la Profesora Saito tenía en mente, pero si se ceñía al plan lo lograría. Por último, disfrutar del mundo perfecto, el mundo ideal que Kubere había ideado.

Dejó la carpeta en la que tomaba notas y se sentó en una silla al lado del teclado del ordenador, se quitó los zapatos y colocó los pies en él. Presionó un par de botones y en la pantalla apareció una sala semejante a la estaban los tanques de animación suspendida de los suyos, pero ésta era más pequeña y solo contenía uno. En él el cuerpo de una persona rubia de rasgos maduros. Era como a ella le gustaba llamarle su arma secreta; un seguro de vida por lo que pudiera pasar.

-.-.-.-.-.-.-

Los dos meses y medio siguientes pasaron entre experimentos y entrenamientos. Kakyo y Minamo estaban cerca de alcanzar la Fase 5 y ayudaban a los otros a mejorar la coordinación de movimientos, la destreza en el combate y técnicas de ataque y defensa. Todo esto antes de generar, por que una vez que habían generado poco podían razonar entre ellos. Así pues lo que hubieran aprendido, lo usarían de forma automática. El trío inseparable había conseguido llegar a la Fase 3. Ryou había tenido sus problemas por el camino por haber corrido tanto al principio, pero ya había alcanzado a Amane, Hisame y Shigure. Kanae era quien más retrasado iba. Por su edad los experimentos tuvieron que ir más despacio en él por eso aún no había superado la Fase 2 y tardaría mucho tiempo más en lograrlo.

Pasado ese tiempo el grupo de Ruka comenzó a dar señales de vida. Al principio no eran más que pequeños encontronazos para valorar la fuerza del enemigo, pero cada vez se hizo más patente que debían pararles los pies cuanto antes (a Ruka y cía.), para evitar que sus problemas aumentaran. Y es que ya tenían bastante con que entre las filas enemigas hubiera cuatro generadores en Fase 4, no podían permitir que la cosa se les fuera más de las manos.

Para aquel entonces Ruka había abandonado las instalaciones de Ohju y se había trasladado al antiguo laboratorio en una fábrica fuera de los límites de la academia. El plan, atacar la fábrica y acabar con todos los que intentaran detenerlos. Por desgracia no fue nada fácil.

-.-.-.-.-.-.-

Un capítulo más MUY CORTO, lo sé (espero q al menos sea bueno) Me ha costado horrores escribirlo. Esta es la 2º versión y modificada... la primera era infumable, tenía 8 paginas X_x, y no había llegado a la lucha en la fábrica. Y en la primera modificación de la versión dos no era capaz de meter la lucha sin que pareciera forzado. Así que espero subir pronto el capi 7. Me va a llevar más capis de lo que pensaba. No es que me desagrade, es que nunca he hecho un fic tan largo. Mi máx. estaba en 5 capis, con el de Saiyuki. Y lo peor es que tengo en mente un par de fics más y por eso no soy capaz de concentrarme en este como debiera. A ver si consigo que mi amiga Mery lea lo que llevo escrito y me de su opinión, quizás así consiga hacer carrera de este capítulo, xq no lo veo. Evito pedir opinión x akí xq me da q con el tiempo que me llevé sin actualizar, no hay nadie que siga el fic, lo que me lleva a pensar que hago hablando sola, XP Bueeeeeno, a mi me ayuda, que narices! xD En fin, mis paranoias mentales para mí.

Ja nee.