-¡Hermione! ¡Hermione! ¡Harry haz algo!- Ron gritaba histérico. Luna lo tomó por los hombros y trato de calmarlo. Apenas hacía 20 minutos que estaban en ese calabozo debajo de la mansión Mafloy, capturados por Bellatrix.
- ¡Esta sufriendo! ¡Tenemos que liberarla! – volvió a gritar Ron cuando se escuchó una nueva súplica de Hermione.
- ¿¡Crees que no me duele igual que a ti oírla gritar!- explotó Harry. Los gritos de dolor de Hermione le quedarían grabados en la mente por el resto de su vida.-¡¿Crees que no daría lo que fuera por ser yo el que está sufriendo y no ella? ¡¿Crees que no…que no la amo como tú?- inmediatamente después de decir esto Harry se arrepintió. Ron se quedo paralizado ahí como si lo hubieran golpeado con un mazo.
Harry se sentó en una esquina cerca de la reja que llevaba hacia arriba. Colocó su mano en un barrote, para sentirse más cerca de ella. Sintió como Ron se sentó a su lado. -¿La amas?- le preguntó sin mirarlo.
-Eso que importa ahora.- respondió Harry.
-Importa para mí.- dijo Ron tragando saliva- le importa a ella.
-Ella no me ama.- replicó Harry.
-Yo no estaría tan seguro de eso. Tú no la has visto mirándote. Es como si nadie más existiera. Es como si yo no existiera- dijo Ron
- ¿Estas enojado? – preguntó temeroso Harry. Ron solo negó con la cabeza.
De pronto un "¡crakh!" se escuchó en la cueva y Dobby apareció de la nada.
Por fin lo había descifrado. Me abro al cierre. Sencillo, simple y brillante a la vez. Reflexionó Harry mientras se colocaba la capa invisible. No estaba asustado. Estaba cansado de ver a la gente que amaba sufriendo y sacrificándose por él. Lo que seguía era sencillo, Voldemort iba a disfrutar cada momento de su muerte sin saber que eso era la clave para su propia destrucción. Mientras caminaba por los pasillos vio a Luna , Neville y los gemelos luchando. Realmente habían sido buenos amigos. Vio también a Hagrid y los padres de Ron, todos aquellos a los que él llamaba familia.
Casi a la salida del castillo vio a Hermione combatiendo con Bellatrix. El miedo se apoderó de el. Tal vez podría quedarse un rato a ayudarla, solo para asegurarse de que estuviera bien. Ya estaba apunto de quitarse la capa invisible cuando vio que Ron venía a ayudarla. No sintió ni una pizca de celos, era bueno saber que alguien la cuidaría cuando el ya no estuviera. Sonrió y se fue caminando para encontrarse con su muerte.
