A Jenny a pocos días del 22!!!


Capítulo 10

Por un par de ovejas…

So lately, I've been wonderin
Who will be there to take my place
When I'm gone, you'll need love
To light the shadows on your face

-¡Feliz cumpleaños dormilona! Despertate que el mundo amanece y debo correr prontamente.-

Entre la niebla de los sueños todavía podía sentirlo, junto a ella. Su voz susurraba las palabras de amor más dulces que alguna vez había escuchado. ¿Así se sentía el amor verdadero? Abrió los ojos y lo vio. Era tan hermoso, perfecto y era suyo. Tantos años esperando para tenerlo a su lado y ahí estaba sonriendo sólo para ella.

-Te amo ¿sabés?- Serena se irguió para encontrarse con los labios de su amado, enredando sus dedos en el azabache cabello de él, sorprendiéndose nuevamente por lo sedoso del mismo. –Ya estás vestido ¡eso no es justo!- Dijo haciendo pucherito.

-Tengo que irme, no es que no quiera estar con vos. Pero…-

-Lo sé.- Serena miró la cama y no pudo evitar sonrojarse al recordar la pasión y el amor con los que se habían unido. –Todavía no puedo creer que lo hicimos.-

-¡Te amo! Y espero que eso sí puedas creerlo, parece un sueño, pero anoche nos amamos luve.-

Volvió a besarla, esta vez fue un beso cargado de pasión, una promesa.

Ansias, eso significaba ese beso, la ganas de volver a unirse en cuerpo y alma. Volver a ser uno. Vio como abría la ventana antes de enviarle un beso por el aire y salió sin volver a mirar atrás.

If a great wave should fall
It would fall upon us all
And between the sand and stone
Could you make it on your own

-Quedate así, no te muevas.-

Serena no lo dejó moverse por unos diez minutos. Gracias a Dios era un hermoso día de verano en casa Tsukino y el sol entraba por la ventana calentando su cuerpo semidesnudo. El café ayudaba un poco, pero sólo a su novia podía ocurrírsele dibujarlo en esa posición y justo así "vestido".

Era un mediodía perfecto, toda la mañana habían estado haciendo el amor. Parecía que ninguno de sus cuerpos quedaba completamente saciado, en ese mismo momento volvía a necesitar a Serena. Cada vez era más difícil estar junto a ella y fingir que eran sólo amigos. ¡Cómo la amaba! No había nada en este mundo capaz de hacerlos separarse, ellos eran dueños de un amor que no tenía ni principio ni final.

Era inherente a ellos, como el respirar, no podía dejar de sentirse así cada vez que estaban juntos. Y había luchado, sí que había luchado por no dejarse tentar por Nini. Había hecho lo imposible por refrenar los sentimientos que ella afloraba en él.

Pero siempre había sido así, su hermosa princesa. Cómo no podía caer bajo su hechizo si no había nada más perfecto que ella. El amor era impredecible, y ahí estaba él, cinco años mayor que ella, su hermano mayor del corazón.

Él, que había jurado y perjurado que esos sentimientos que tenía por ella eran simplemente algo pasajero, estaba equivocado. Nini le había dado algo que no tenía precio y él siempre estaría en deuda con ella.

La miró toda concentrada en su libro de bosquejos. Fruncía el seño cuando se concentraba, y lo volvía a fruncir cada vez que algo no salía de la manera que ella quería. Y quería dibujarlo semidesnudo frente a la ventana de su cuarto. ¡Las cosas que hacía por ella!

If I could, then I would
I'll go wherever you will go
Way up high or down low
I'll go wherever you will go

-Tocá el laud para mí, ¡porfis!-

-Sabés que me da vergüenza y…- Serena le hizo pucherito y no pudo negarse más. –¡Las cosas que uno hace por amor!- Suspiró pesadamente.

-¿Cómo aprender a tocar el laud?- Dijo la rubia riendo mientras se acomodaba desnuda en la cama.

Él rió al verla tan relajada, se estiró hasta el respaldo de la cama donde escondía su laud y comenzó a tocarlo. La habitación se llenó rápidamente del suave sonido, inundando todo el lugar. Londres les daba una intimidad que no podían tener en Escocia; más desde que Serena se había negado a viajar hasta su castillo, los pocos momentos que habían podido robar eran en ese departamento o en un pequeño hotel a unos 10 kilómetros de la casa de los Tsukino.

Pero igual esos momentos valían la pena, todos y cada uno. Amar era más de lo que había esperado alguna vez. Siempre había pensado que el amor lo esquivaría, que no existía o que simplemente alguna gente no podía conocer ese sentimiento.

Hasta Serena, ella le había enseñado qué era el amor, y sólo por eso, la amaría por siempre.

And maybe, I'll find out
The way to make it back someday
To watch you, to guide you
Through the darkest of your days
If a great wave should fall
It would fall upon us all
Well I hope there's someone out there
Who can bring me back to you

-Quiero un dibujo tuyo.-

-Tenés miles mi amor.- Respondió Serena mientras buscaba su ropa interior por el piso de la habitación.

-Sí, sé que tengo miles, pero quiero uno tuyo, uno especial. Y si bien esa pose es excitante. –señalando el striptease invertido que ella estaba representando. –Quiero que te dibujes desnuda, quiero enmarcar tu belleza y tenerla por siempre en mi oficina, en mi castillo. Mis mejores diseños salen a la luz cuando veo tu cuerpo como Dios lo trajo al mundo. –rió al verla ruborizarse.

»Así que ahora vamos a vestirnos y a recorrer el Valle del Loira. Por suerte hoy no tenemos que disimular que no estamos juntos en París. Ayer hablé con Mal y le dije que coincidimos misteriosamente en el mismo hotel.-

Runaway with my heart
Runaway with my hope
Runaway with my love

-¿Te molesta seguir nuestra relación en secreto? –le preguntó Serena.

-No, me gusta, bueno en realidad me divierte. Lo que me pone loco es tener que fijarme en no dejar pistas. Aunque ahora me relajo y disfruto de los pequeños deleites que nos brindan nuestras pequeñas mentiras.-

Serena se acercó hasta la cama, dejándose caer sobre el cuerpo desnudo del hombre con el que festejaba su segundo aniversario de novia. Acarició sus cabellos azabaches como lo hacía cada vez que hacían el amor, lo miró a los ojos maravillándose de la pureza y la profundidad de ellos. Él la hacía tan feliz.

Amor de mi vida, disfrutemos de todo lo que tenemos, de nosotros. No pensemos en nada más. –dijo besándolo mientras su mano se deslizaba entre las sábanas hasta alcanzar el miembro de él, acariciándolo de la base hasta la punta una y otra vez. –Creo que vamos a llegar tarde al desayuno. –rió Serena. –Cuando volvamos podemos comprar velas y algunas estolas de seda, Bebé; hagamos un escenario perfecto para que me fotografíes como más te guste. Cuando tengas tu foto preferida, yo lo dibujo para vos. –dejó de hablar y atacó los labios de su amante, todo podía esperar para después…

I know now, just quite how
My life and love might still go on
In your heart and your mind
I'll stay with you for all of time

Sentía el cuerpo totalmente relajado, Serena todavía respiraba agitada a su lado y tampoco podía moverse.

La amaba y siempre lo haría.

Hacía 6 años que dejaran de ser pareja "oficial". Pero ninguno de los dos había podido alejarse, emocional o físicamente.

Al menos no esa noche del año.

Serena estaba con alguien llamado Seiya, era una relación "libre", para él y no para ella. Ella no buscaba fuera de su pareja lo que él no le daba. Le era fiel, como si él le devolviera el mismo favor. Pero seguían juntos desde hacía 4 años, y él nunca admitiría delante de Serena que ese Seiya, no era mucho mejor que mierda.

Realmente lo detestaba, no, lo odiaba. Lo que hacía más gratificante esa noche, ya que le robaba a Serena en sus narices.

Hacer el amor era parte de ellos, del vínculo que compartían, ninguno de los dos entendían esa noche como infidelidad, ni les molestaba la situación. Ese era su momento especial en el año, cada cumpleaños de Serena. Él volaba a donde se encontrara ella para unir sus corazones y sus almas una vez más.

Pero esa vez algo había cambiado, o estaba por cambiar.

-Conocí a alguien…- el silencio fue lo que lo impulsó a seguir. –Creo que ella es el amor de mi vida.-

-Oh- fue la escueta respuesta de Serena. –Entonces es la última vez que estamos así, ¿verdad?-

-¿Estás enojada?-

-No, no Colin.- Serena se incorporó acomodándose sobre él. –Es raro oírtelo decir, pero no estoy enojada. Estoy feliz por vos cielo, creo que era hora que conocieras a alguien especial. También creo que ya es tiempo de aclarar un par de cosas con Seiya, o terminamos o dejamos de jugar cada uno por su lado.-

-Entonces quiere decir que realmente ésta es la última aventura que vamos a tener los dos juntos.- Afirmó él mientras acariciaba la espalda desnuda de Serena.

-No, Colin nuestras aventuras seguirán.- dijo riendo feliz. –Tenemos que cambiar mi regalo de cumpleaños, un beso en vez de hacer el amor, me parece bien. Nadie muere por un beso y vas a poder explicarle eso a tu novia. Sos el mejor hombre para realizar esa tarea.-

El silencio los envolvió, no era necesario agregar más palabras para esa despedida, disfrutar de los pocos segundos que les quedaba en esa intimidad perfecta que siempre habían compartido.

-El latido de tu corazón, siempre me dio tanta paz… nunca entendí por qué.-

-Porque antes de conocerte Nini, yo no estaba seguro de tener uno. Vos me diste un corazón y me enseñaste lo que era el amor…-

-Ahora ella es tu amor ¿no?-

-Eso creo.- respondió él rosando con sus labios la frente de ella.

-Estoy segura de que es así.-

El silencio volvió a caer entre ellos.

-¿Colin?-

-Si Nini.-

-Tal vez suene muy inmadura, celosa, infantil y hasta poco cuerda. Pero no te olvides de mí, ni de lo que fuimos juntos. Porque yo no voy a olvidarte nunca.-

If I could turn back time
I'll go wherever you will go
If I could make you mine
I'll go wherever you will go

Escocia 27 de junio de 2009

La luz entraba por el señorial despacho de Colin, había pasado su niñez añorando el momento en que su padre le dijera que ya era el hombre de la casa. Y lo había conseguido a los 26 años, todavía recordaba la emoción que su padre y él compartieron.

Pero ahora su padre viajaba por el mundo disfrutando de su esposa. El amor era tan frágil, más en su familia, por eso sus padres habían decidido pasar el resto de sus vidas, gozando de estar juntos y amándose.

Colin era el amo y señor de ése, su hogar.

Los pensamientos de su vida, de su pasado y de su gran amor por Serena iba y venían siempre en esas fechas. Volvió su vista al cuadro que más de un problema le había traído, el dibujo de Serena desnuda, lo había colocado exactamente donde le había dicho años atrás a ella. En su oficina, sobre la gran chimenea justo frente a su escritorio, la luz del sol no podía dañarlo y él sólo necesitaba levantar la vista para verlo.

Se acercó a él para acariciar amorosamente la silueta de Serena. Si no fuera porque él había tomado la foto en la que se basó el dibujo, difícilmente podría reconocerla. Los delicados trazos hacían justicia a las suaves curvas de ella, la posición era perfecta, al menos para él. Sólo se vislumbraba el perfil de su cara, lo mismo sucedía con uno de sus pechos, la imagen era de plano su espalda desnuda, la curva de su cadera invitaba a deslizar una y otra vez sus dedos por ella, sus torneadas piernas y para finalizar sus pequeños pies.

No era una imagen erótica, era elegante y sofisticada, tal cual como siempre había sido Serena. Ella era una princesa hasta cuando posaba desnuda. Los dos guardaban las copias de todas las demás fotos que habían sacado para hacer ese cuadro, y ninguna era vulgar, todas eran perfectas, pero esa sobresalía al resto.

Y esa era la que Colin había querido conservar en su despacho, muchos años después de que hubiera terminado con Serena, y aún siendo un hombre felizmente casado.

-Creo que soy la única esposa en el mundo, que tiene que soportar que su esposo tenga la imagen de su antigua novia desnuda en su oficina.-

-Maggie, no empieces.- Respondió Colin mientras dejaba de admirar el cuadro y se volvía a ver a su mujer.

-Realmente detesto cuando hacés esto, y este año es peor.-

-No sigas con tus tonterías Maggie, este año es esencial, así que tratá de no hacerme enojar con tus celos. Tendrías que confiar más en mí, en nuestro amor.-

-¿Cómo puedo confiar si ella está rondando entre nosotros como un fantasma? Cada vez siento más su presencia en nuestro hogar.- dijo al borde del llanto. –La odio.- su voz fue tan baja que Colin tuvo que hacer esfuerzo para escucharla.

-Tiene que ser así.- dijo él acercándose a su esposa, viendo todos los sentimientos tan encontrados batallando en ella. -Porque todo se está preparando para éste momento, para lo que está por venir. Y… ¡Och, muchacha!- continuó él sintiendo todos sus años como un peso tan grande. –Mejor que tus celos no arruinen todo. Porque eso sí nunca te lo podría perdonar.-

Terminó Colin estrechándola en sus brazos tan fuertemente, que el delicado cuerpo de su esposa se estremeció. Y su dulce voz salió ahogada de rabia y pena.

-A veces odio todo ese amor que sentís por ella.-

-Lo sé Maggie, lo sé.-

`*´¨`·.…S&E….·´¨`*'

-Y eso es lo que soñé Doctora Meioh. Lo termino matando a mi ex.- dijo con un hilo de voz. –Fue una pesadilla espantosa y espero que nunca más me vuelva a pasar.-

-Serena, fue un sueño, sólo eso. Te lo aseguro y cuanto más pronto lo olvides, más rápido vas a seguir con tu vida. Ya me habías contado que tu relación con tu ex estaba en la etapa final. Ahora estás viviendo con otro hombre, no pensás que eso te puede traer dudas o miedos. Todo cambio produce una crisis y creo que tu subconsciente lo proyectó en ese sueño.- Sentenció la mujer mientras se arreglaba sus gafas.

-Pero fue tan real, no puedo ni explicarle todo lo que sentí.-

-Los sueños tienen esa capacidad de parecer tan vívidos. El cerebro es un órgano exquisitamente complejo, no dudo que lo hayas sentido todo como tal. ¿Pudiste volver a dormir esa noche?-

-No, ya estaba amaneciendo, además la idea de volver a soñar con la muerte de Seiya me tenía aterrada.-

-Bueno Serena ya pasaron casi diez días desde que lo soñaste, ya es hora que dejes los malos recuerdos escapar. No te obsesiones por eso. Volvé dentro de un mes, o si es necesario llamame antes. Vas a ver que todo va a estar solucionado.- Dijo sonriendo.

Serena salió de la sala de la Doc. Meioh sintiéndose igual de aturdida como había llegado. No le había contado toda la vedad, no podía decirle que los sueños se habían repetido cada vez con más detalle. Tampoco le había contado cómo Endimion procuraba incansablemente darle placer, de satisfacerla, de saciarle cada sentido para luego acunarla contra su musculoso cuerpo.

Lo hacía porque la deseaba, porque quería estar junto a ella, pero también para protegerla de sus sueños. Por más de que no lo confesara, él también sabía que sus pesadillas se repetían.

Se acercó al mostrador para pedir un nuevo turno. La Doctora Meioh era psiquiatra y psicoanalista, dos al precio de uno. Desde hacía unos diez años que se citaba con ella, había sido pura casualidad conocerla, en una cena a beneficio de la Universidad donde estudiaba ella y donde luego, esa misma noche conocería a Seiya. Ella era la esposa del decano, muy joven esposa, pero con una inteligencia mayor a sus años, después de un rato charlando, decidieron verse en su consultorio.

Serena no necesitaba para nada la ayuda de Freud, pero utilizaba esa hora mensual para contarle sus problemas generales a la Doctora.

Salió de la clínica rápidamente, Endi la esperaba en casa, por la hora ya debería estar muerto de hambre.

Rió al pensar en su apuesto hombre de las tierras altas, era suyo en todos los sentidos. Entonces por qué el sentimiento de tristeza, de pena y vacío no desaparecía. Cuando Endimion estaba cerca, arriba o dentro de ella no había más dolor, estaba finalmente completa. Pero ahora mientras caminaba sola por la calle, todo caía sobre ella otra vez, sin contar que desde hacía semanas tenía la sensación de ser observada, perseguida. Sintiendo la necesidad de volver a refugiarse en los fuertes brazos de Endimion.

Algo pasaba, algo que se escapaba de su control, nuevamente la tristeza la cubrió. Su futuro parecía cubierto de nubes negras, sin importar cuán despejado estuviera el cielo.

`*´¨`·.…S&E….·´¨`*'

-¡Ya llegué Endimion!-

-Cocina.- fue la escueta respuesta de él.

Serena entró con miedo, esperando encontrar un desastre y electrodomésticos destartalados, pero todo estaba en perfecto estado. Endi estaba parado en medio de la cocina, dueño y señor de todo el lugar por derecho propio, vestía unos pantalones y camisa a juego de hilo. No podía quejarse, hacía tanto calor que había imaginado que Endi la recibiría semidesnudo, pero ese conjunto en color arena resaltaba el dorado de su piel, quería arrancarle toda la ropa y llevarlo a la cama. Pero él parecía demasiado arrogante y confiado de sí mismo. Algo, sin lugar a dudas, había hecho.

-Es increíble que todavía te quedes sin aliento cada vez que me ves. Es decir, es todo un cumplido para mí saber que el sólo verme te deje sin sentido. Pero me gustaría que alguna vez respondieras cuando te hablo.-

Serena igual no respondió.

Endimion rió antes de acercarla hasta él, tomándola entre sus brazos la subió a la mesada y la sentó. Se ubicó entre sus piernas y empezó a besarle el cuello. Siguió lentamente hasta llegar a los labios de su amada, adueñándose de ellos. Exigiendo la misma entrega y la misma pasión por parte de ella, la cual no tardó en llegar.

Sin separar sus labios de los de ella Endimion habló. –Se va a quemar toda la comida.-

-No importa mi amor.- respondió la rubia volviendo a reclamar sus besos.

Endi rió, cosa que hacía cada vez más seguido, llenando el corazón de Serena.

-No pasé una mañana completa con tus amigas para que ahora me arruines el banquete.-

-¿Amigas?-

-Lita, Mina, Ami y Rei. Son bastante graciosas y te quieren mucho. Mientras me enseñaban a usar todos estos aparatos modernos hablamos mucho. Y todas siguen mal por la forma en que te trataron en Londres. Así que las invité a comer para seguir festejando tú onomástico.-

-¡QUÉ! ¿Las invitaste acá?- gritó alarmada.

-Sí, por qué.- dijo cruzándose de brazos.

-Porque en general no hago ninguna fiesta acá. Mi colección es demasiado preciada como para que algo se arruine. ¿No podemos hacerlo en el departamento?-

-No, ya acomodé todo. Le pregunté a Mal y dijo que me iba a ayudar, al final vinieron todos, incluido ese insoportable de Colin. Lamento decirte que no me cae en gracia. Todo el tiempo estaba diciendo que todo lo había comprado él, gracias a él, por él. Me volvió loco, además la familiaridad con la que te trata, parece que fueras de él.- siguió hablando con más y más enojo en su voz. –"Nini y Yo…", "Estábamos con Nini cuando…", "Y Nini…", te juro que quería estrangularlo.-

-No seas tan celoso tontito.- Serena tomó la cara de Endi entre sus manos. –Colin fue quien me puso mi apodo, cuando nací nadie decía mi nombre completo, Colin y Mal tenían unos cuatro años. Todo el mundo que iba a casa decía que querían ver a Serenita, y a él no le salía, empezó a decir Sereninitita. Y voilà, le sacó todo hasta dejar Nini.- le explicó riendo. – O al menos esa es la versión corta que cuenta mi mamá. Además…-

Serena tomó aliento y confesó en voz alta lo que, a excepción de su madre y Maggie, nadie sabía.

-Colin fue mi gran amor, mi primer hombre y fui increíblemente feliz. Él me enseñó lo que era el amor, y por eso voy a amarlo el resto de mi vida. Pero puedo asegurarte que no se compara con lo que siento por vos.-

A pesar de que la confesión lo dejó sin palabras, el corazón de Endimion latió esperanzado. -¿Qué estás diciendo?-

-No tendría que decírtelo, pero no puedo negar que te amo.- Endimion contuvo el aliento. –Pero no te lo dije para que me lo digas. Prefiero saber que te tengo para mí y con eso me es suficiente. Si alguna vez me lo decís, quiero que sea porque lo sentís verdaderamente. No puede haber regalo mayor para alguien que escuchar esas palabras de vuelta, pero no si son mentiras.- terminó sus palabras sonriendo para él, acariciando su rostro y sintiendo que era lo correcto decírselo.

-No voy a decirte nada, tal como me pedís, para que cuando lo escuches de mis labios, sepas que no hay palabras más verdaderas que esas.- respondió besándola dulcemente antes de volver a separarse de ella. –¡Pero ahora odio más a ese tipo! Tan modosito que parecía y saz, cuando pudo te clavó los colmillos. ¡Se robó tu virtud, tu doncellez! ¡El muy hijo de puta se cubrió con la sangre de tu virginidad!

Serena lo interrumpió tapándole la boca con sus manos, riendo tan fuerte que empezó a sentir dolor en la panza. –¡Basta! No es necesario que seas tan dramático, sin contar con tus descripciones desagradables, ¡Dios! las imágenes mentales que acabo de hacerme son terribles. La realidad fue al revés, Colin no tenía ni idea de que yo estaba totalmente enamorada de él. Tuve que prácticamente ponerme en bolas delante de él para que ahí me viera por primera vez como una mujer. Después de eso estuve casi un año escondiéndome para conseguir algunos malditos besos.

»Recién a los 16 pude llevármelo a la cama y te puedo asegurar que estaba bien preparada para lo que pasó en esa cama, y no es momento de entrar en detalles, pero puedo asegurarte que no hubo nada más sexy que ver a Colin manchado con la prueba de mi doncellez.- Endimion la miró completamente asombrado, y fuera de sí. Elevando una pequeña plegaria al cielo, cambió la mano que todavía tapaba los labios de Endimion, con su boca y dejó que él aplacara su enojo entregándose a él.

Él la besó con dureza, castigándola por haberse entregado a ese hombre que tanto le molestaba. No quería que nadie la tuviera, Serena era suya y nunca más nadie la iba a tocar. Los segundos pasaron y la furia fue bajando, dándole paso a la ternura, sus labios se tornaron más perezosos, disfrutando del roce de sus bocas y sus lenguas.

Cuando todo terminó, Serena se estremecía de placer, lo necesitaba más que a nada enterrado profundamente dentro de ella. Pero él se separó y con voz firme dijo:

-Tenemos que prepararnos para la fiesta Serena, no queremos que nada se arruine.-

`*´¨`·.…S&E….·´¨`*'

Tal y como había planeado, la fiesta de Endi fue un suceso.

La relación entre las chicas y Serena ya no tenía más asperezas. El cariño que sentían una por las otras era real, basado en la confianza, el respeto y el amor que año a año se profesaban. Siempre podrían haber malos entendidos, paro nada que destruyera su amistad.

Esa noche, entre los abrazos y las risas de reconciliación, siguieron las amenazas vanas de Serena a sus amigas y a sus hermanos, para que dejaran de coquetear entre ellos.

Colin no apareció, lo que extrañó mucho a Serena, él no se perdería una fiesta de ella. Tal vez Robert se encontraba mal, con esa idea fue a tomar el teléfono, justo cuando éste sonó.

Era él llamándola para despedirse, su avión estaba a punto de despegar. "Cosas" habían pasado y él debía estar de vuelta en Escocia antes de lo pensado, pero volvería. É iba a volver para estar con ella en el momento que lo necesitara.

Así furtivamente Colin se despidió, dejando a Serena con un extraño presentimiento, él sabía mucho más de lo que decía. ¿Por qué?

Volvió a la fiesta donde Endimion estaba charlando animadamente con Haruka, Michiru y Malachite. Cuando la vio entrar le extendió una de sus manos para traerla cerca de él y ella se apresuró a ir a su lado.

Todos disfrutaron hasta tarde de la comida y la bebida, cuando al fin el reloj dio las dos de la mañana, decidieron dar cierre al cumpleaños.

El último de los invitados en retirarse fue Malachite, obviamente no quería dejar a su "dulce y pura" hermanita en los brazos lujuriosos de su Laird. Las insinuaciones de que los dejara solos no tardaron en convertirse en declaraciones explicitas por parte de Endimion, fue cuestión de segundos antes de que los dos grandes amigos comenzaran a insultarse.

-Grúpa a hAon - Gritó Malachite asombrando a su hermana por el uso tan limpio y directo del gaélico.

-Go gcreime an Bhadhbh do bhall fearga.- Respondió Endimion con un tono de voz que no dio derecho a réplica, aunque logró contener la risa de Serena.

Mal lo había mandado al diablo, sólo porque no quería dejar que ella y Endi se quedaran solos. ¿Cómo si alguna vez eso le hubiese detenido para tener sexo? Pensó divertida, mientras recordaba las palabras de Endimion, sólo él podía desearle a su hermano "que la Diosa de la guerra muerda sus partes masculinas".

Pero sabía que si no intervenía pronto, sería una noche demasiada improductiva para su libido, y realmente tenía ganas de perderse en el cuerpo de su amado Highlander. Su mente estaba llena de imágenes eróticas, muchas de ellas quería ponerlas en práctica esa misma noche y otras creía que jamás podría decirlas en voz alta, mucho menos pedírselas… Bueno, la verdad era que Endimion tenía una mente perversa a la hora de llevarla a la cama.

Envalentonada se dirigió hasta su hermano mayor, colgándose de su brazos le dijo que "estaba tan cansada que no pensaba tener sexo en los próximos seis meses, lo único que deseaba era dormir". Y si bien Mal no le creyó ni una palabra, no se percató que a medida que ella hablaba, lo había llevado hasta la puerta. Cuando miró dónde estaba, ya era demasiado tarde para volver dentro.

Le dirigió una mirada de odio a su hermana antes de amenazarla de muerte si otra vez le hacía lo mismo. Serena rió ante las vanas palabras de su hermano antes de lanzarle un beso por el aire y dejarlo en la calle.

Sí había sido un poco mala, pero no tenía 5 años y nadie le iba a decir con quién podía o no acostarse. Mucho menos sus hermanos, que por cada mujer con la que se habían acostado, hacían una muesca en sus camas y ella podía asegurar que esos cabeceros tenían más marcas que el lecho del mismo Casanova.

Pero, eso ya no importaba, Endimion muy diligentemente cerró la puerta con llave atrapándola entra ésta y su cuerpo. Serena comenzó a reír señalando las ansias compartidas de llegar a la cama, pero él no rió. No, nuevamente redujo la distancia entre su cuerpo y el de Serena, haciendo inexistente la separación entre ellos.

No estaba con humor de reírse, era Endimion en pleno estado de caza y ella era la presa. Amaba ser el objeto de su lujuria, hasta que él llegara a su vida, nunca se había animado a realizar tantas cosas en la cama. Los dos se complementaban y a la vez se retaban a sobrepasar siempre algún tabú que los reprimiera.

Endimion la levantó por la cintura para dejar la cara de Serena a su misma altura, devorándole la boca en medio del proceso. Ella gimió al sentir la invasión de su lengua profundamente dentro de la boca, sentía la erección de él frotándose contra su pubis y sin poder contenerse levantó sus piernas para poder enredarlas en la cintura de él. Ahora sí, él estaba justamente friccionándose donde ella más lo necesitaba.

Endimion deslizó sus manos hasta las nalgas de ella, aferrándose fuertemente a ellas. Los dos gruñeron de placer por ese simple acto, las manos de Serena comenzaron de deslizarse por la espalda de él. Acariciando y arañando a medida que su excitación aumentaba, tratando de llegar a tocarlo completamente, de poseerlo.

Pero él no cayó, no se entregó a sus mimos, él estaba al mando y sin emitir un sonido la despegó de la puerta y subió con ella por la escalera hasta su habitación.

Sin dejarla ir, la acostó en la cama pero cuando ella quiso volver a tocarlo, Endimion sujetó fuertemente sus manos, hasta levantarlas por encima de la cabeza de ella. Se acomodó sobre ella, impidiéndole moverse, él rió cuando Serena trató de salir de su agarre. Era imposible mover el esculpido cuerpo de Endimion, volvió a reír a la vez que soltaba una de las manos de ella.

Pero no para liberarla, no, con rapidez Endimion sacó de debajo de las almohadas un pañuelo de seda, lo ató fuertemente a la muñeca de Serena y cuando terminó hizo lo mismo con la otra muñeca.

Serena jadeó al sentir la fría tela firmemente anudada a su piel, su respiración se agitó de excitación, él la había amenazado más de una vez con atarla a la cama. Y en nunca había pensado que sería así de erótico, dio un tirón para comprobar cuánto podía mover sus manos pero lo único que consiguió fue sentir un suave dolor en sus extremidades. Con eso pudo confirmar algo que sólo con Endimion había deseado intentar, le gustaba jugar con el umbral del placer/dolor.

Sólo a él le entregaba completamente su cuerpo sin reservas, con total y completa confianza. Lo vio levantarse sonriendo satisfecho porque finalmente la había capturado, para su total y completo deseo.

En esa posición podía hacerle lo que quisiera, ambos lo sabían y ambos lo deseaban.

Se levantó de la cama sintiendo que Serena lo seguía con la mirada, lentamente se desvistió dejando que ella viera de a poco cada vez más piel, hasta lograr desnudar su torso. Ella adoraba desnudarse para él y le había contagiado tal gusto, ver como la excitación de ella crecía a medida que él realizaba ese baile sensual sólo a para sus ojos.

Serena no tenía ataduras a la hora de entregarse a él, confiaba plenamente en que la cuidaría y que todo lo nuevo que se agregaba a la cama, sólo traería más placer. Con ese propósito Endimion había pasado horas llevándolos al límite.

Y todo eso sólo en dos semanas.

Siguió quitándose la ropa, veía que la excitación de Serena crecía, su respiración se había acelerado haciendo que sus pechos subieran y bajaran llamando la atención de él. El calor de su piel comenzó a subir lentamente, poco a poco lograría tener ese brillo que lo volvía loco. Amaba lamer su cuerpo, aún más cuando una fina película de sudor la recubría, sabía a miel y a mujer cuando estaba así, definitivamente un bocado exquisito.

Terminó de sacarse la camisa, se sentó para quitarse sus suaves botas y una vez de nuevo en pie, desabrochó su cinturón y sus pantalones. No perdió mucho tiempo en quitárselos, había otras cosas mejores con lo cual torturarla.

Al instante que sus pantalones cayeron el gemido de Serena llegó a él. Y el juego realmente empezó.

Mirándola a ella, su mano descendió con lentitud hasta alcanzar su grueso miembro, deslizándola desde la base hasta la sensible punta, primero lentamente y poco a poco el ritmo aumentó; al igual que la respiración de Serena.

Sus ojos se concentraban en el duro pene de él, le encantaba mirarlo mientras se masturbaba para ella, él no tenía vergüenza de mostrarle cómo se daba a sí mismo placer. Estaba segura que le excitaba la idea que ella lo viera así, ser observado sabiendo que al autosatisfacerse aumentaba el deseo de ella. Lo sabía porque ella se sentía igual cuando intercambiaban roles.

El dorado cuerpo de Endimion estaba tenso, preparado para más que esas simples caricias. Él necesitaba más y ella sabía qué darle, qué era lo que exactamente necesitaba. Pero no la dejaría, no, él hoy estaba a cargo y por cómo estaba atada en la cama, su participación hoy sería la de dominada.

Se estremeció de placer viendo a su dominador, seguía estimulando su miembro cuando una pequeña gota brillante salió de él. Serena no pudo resistir la necesidad de gemir y relamerse los labios deseando probar su esencia.

Endimion rió satisfecho al ver cómo ella temblaba de ansias. Se acercó de a poco hasta arrodillarse delante de ella, una de sus manos la tomó por la nuca levantándola lo justo para darle, al menos, una pequeña degustación de lo que tanto deseaba probar.

-Pervertido.- ronroneó al ver que se acomodaba dejando su pene justo sobre sus labios.

Su lengua se deslizó por la turgente punta deleitándose con su sabor, permitiéndole introducirse un poco más dentro de su cálida boca, otra deliciosa gota se fluyó de él llenándola de su esencia haciéndola suspirar por más. Pero él controlaba todo, sólo le daba lo que él quería, pero a ella le parecía poco. Quería lamer todo el largo de su miembro, llevarlo profundamente dentro de su boca hasta hacerlo delirar.

Pero no, ese poquitito le hacía desear más, la mano en su nuca ahora sostenía su cabello con la dosis justa de presión que se balanceaba entre el placer y el dolor. Además verlo sobre ella todo desnudo y erguido, aumentaba la sensación de sumisión.

Ella estaba ahí para placer de él.

Lo sintió gruñir cuando alternó sus lamidas con muy suaves y delicados roces de sus dientes sobres la sensible cabeza. Él amaba eso, pero no perdió el control, su celta hoy estaba muy concentrado.

Endimion sacó su pene de la boca de Serena, un poco más y se habría ido en su boca. Pero no era el placer de él el que buscaba en ese momento, sino volverla loca a ella. Lentamente empezó a acomodarse sobre ella, rozando con todo su cuerpo desnudo el cuerpo de ella.

-Demonio Escocés. Vas a matarme antes de que llegue al primer orgasmo.-

-No, tal vez un poco después.- respondió él con sorna antes de morder los rojos labios de ella.

Y de pronto su mano buscó bajo la almohada de Serena, ella no estaba pendiente de nada más que de la forma en la que él introducía su lengua dentro de ella; hasta que algo frío se posó sobre su piel a la altura de su clavícula.

Endimion se elevó sobre su mano izquierda separando su pecho del de ella para mostrarle qué sostenía firmemente en la derecha. Su Sgian Dubh1 filosa y peligrosa rozaba el cuerpo de Serena. Su respiración se alteró un poco, presa de un toque de temor, confiaba en él pero nunca había llevado elementos cortantes a la cama.

-Shhh… Tranquila Ríon2, jamás te lastimaría pero necesito quitarte tu hermoso vestido. Por desgracia no vas a poder ponértelo de nuevo.-

Un sonido estrangulado salió de Serena, no podía creer cuánto le excitaba que Endimion le rajara la ropa, que la metálica y filosa daga le rozara la piel, con el único objetivo de dejarla desnuda.

Endimion se sentó a horcajadas sobre ella y con presteza comenzó su tarea, la delicada tela rosada cedió bajo la afilada cuchilla revelando poco a poco la suave piel de Serena. Voluptuosos pechos coronados por rosados y enhiestos pezones quedaron a la vista, haciendo que la boca de él se aguara por las ganas de lamerlos, de probarlos hasta hacerla gritar.

Su propio control dijo basta cuando al ver el pequeño ombligo de ella, sin poder aguantar más, rasgó con sus propias manos la falda del vestido dejándola sólo con un pequeña tanguita de encaje natural y los restos de la tela que cubrían sus hombros. Tomó su Sgian Dubh, cortó los breteles y la trabajada tela que cubría el sexo de ella.

Se levantó para contemplar su obra, el cuerpo de Serena clamaba su atención, sus caricias y sus besos. La fina película de sudor que ahora sí cubría el total de su femenino cuerpo pedía a gritos ser lamido. El sutil aroma a mujer empezaba a mezclarse con el suyo y a inundar sus sentidos, pronto la habitación se iría impregnando del embriagante olor del sexo. No tenía que mirar para saber que Serena sentía esa exquisita humedad entre sus piernas, por la forma en que ella las mecía parecía no poder contener entre ellas ese maravilloso elixir.

Se acostó sobre ella, al igual que él suspiró de placer al sentir sus cuerpos desnudos tocándose de punta a punta. Se estiró para besar las delicadas manos de Serena, dedicándoles minutos eternos, ayudándola a relajarse en esa posición. La noche sería larga y por la mañana seguro las marcas de su pasión quedarían marcadas a fuego en ellas.

Volvió a recostarse, esta vez mirándola, tratando de decirle sin palabras todo lo que ella significaba para él. Unió sus labios a los de ella, con dulzura, muy despacio, degustando su sabor, poniendo su alma en ese beso. Fue lento y seguro, tímidamente sus lenguas se sumaron recorriendo, redescubriendo sensaciones, acrecentando el fuego que entre ellos despertaba.

Endimion mordisqueó los rojos e hinchados labios de Serena, renuente de dejarla, pero a la vez ansioso de recorrer el sensible y ardoroso cuerpo de ella. Volvió a besarla con más intensidad, tratando de llenarse en un instante de ella y así poder seguir amándola.

Con besos húmedos delineó la delicada línea de la mandíbula de su amante, se deslizó con la lengua hasta el punto, en el cuello, donde sentía latir vigorosamente del corazón de ella. ¿Estaría su propio corazón tan desbocado como el de ella? Sí, sentía la sangre en sus venas hervir, todo su cuerpo estaba tenso en espera del placer que llegaría, ella sólo con respirar podía ponerlo así y era lo suficientemente hombre como para reconocer que le encantaba que ella lo hiciera sentir así.

Su boca siguió deteniéndose en cada rincón, besando, lamiendo, marcando su cuerpo para él. Satisfaciendo el ardor que crecía en ambos y elevándolo cada vez más. El valle entre los pechos de ella finalmente estuvo a su merced, besó la tierna piel y grabó en su cerebro la suave fragancia que sólo podía sentir ahí.

Se tomó tiempo masajeando con sus manos, los henchidos y cremosos pechos de ella, mientras que el pequeño cuerpo bajo él se contorneaba excitado, pequeños quejidos escapaban de ella. Sabía que era una tortura para ella no poder acariciarlo, tocarlo, pelear con él para ver quién los guiaba al punto más alto del placer; sí, a los dos los erotizaba estar así y aunque costara, iba a continuar con su plan.

Los rojos pezones sobresalían exigiendo atención y cuidado, él era un hombre generoso, así que no tardó en darle lo que quería. Una lenta y firme lamida, de esa forma atendió a los deseos del lujurioso cuerpo, esta vez la escuchó sollozar y su voz sonó rota y llena de lascivia cuando comenzó a pedirle "Más... Más fuerte... Sí, así…". Con cuidado le dedicó una pequeña eternidad de tiempo a cada punta, dejándola sólo cuando ella ya no pudo soportar ni el más leve roce.

La sentía retorcerse mientras llenaba de atenciones su vientre, deteniéndose una y otra vez para rodear y penetrar su pequeño ombligo con la lengua. Preparándola para lo que vendría a continuación, las manos de él acariciaron la curva de sus caderas, extendiendo sus mimos a lo largo de sus piernas.

Serena no podía más, su cuerpo estaba cubierto de sudor, él la estaba llevando más allá de lo que podía resistir. Su cuerpo necesitaba la liberación del orgasmo, necesitaba sentirlo embistiendo profundamente y llegar hasta esa calidez que siempre la rodeaba cuando él vaciaba su semilla muy dentro suyo.

Ya era imposible parar de gemir, sentía erotizada cada partícula de su cuerpo, las sábanas bajo ella resultaban terriblemente ásperas, sólo el tacto de Endimion parecía darle paz. Sus manos escocían, la seda que la mantenía cautiva también marcaba su piel cada vez que ella intentaba zafar de su agarre. Por la mañana tendría que esconder las pruebas su pasión, sólo Endimion podría verlas y así evocar las miles de sensaciones que hoy compartían.

Las manos de Endimion acariciaban con pericia los puntos que tanto placer le traían, tan suavemente deslizaba los dedos por detrás de sus rodillas. Ese roce podía subir el calor de su cuerpo tan rápidamente, que no era extraño que él lo hubiese memorizado y ahora lo utilizara.

Para él el placer de ella era tan o más importante que el propio. Sabía que adoraba escucharla gritar al llegar al orgasmo, más si era "Endimion" lo que brotaba de sus labios…

Y gritó… En el preciso momento en que él recorrió los labios de su sexo con la lengua, con cuidado separó cada rosado pliegue, brindándole sus caricias, sus deliciosas lamidas. Haciéndole perder la razón entre tanto placer, ante la dedicada atención que le brindaba a su cuerpo. No dejó un solo rincón sin recorrer, su lengua se introdujo dentro de ella una y otra vez, logrando que su cuerpo se tensara más y se humedeciera más por él.

Estaba tan cerca, y no quería esperar más, su sangre burbujeaba esperándolo sólo a él.

Endimion se apartó sólo lo justo para apreciar la belleza abierta ante él. Los hermosos labios que custodiaban la entrada a su cielo particular, estaban rojos e hinchados, el pequeño botón de placer pedía a gritos que lo acariciara, que lo besaran.

Ser liberado e inundar a Serena de placer.

Con increíble delicadeza, Endimion posó su boca sobre él, amándolo con labios, con su lengua. Arrastrando un mar de sensaciones por todo el sexo de ella, la tensión se hizo más palpable, los gemidos inundaron la habitación; el calor, la humedad y el olor de Serena llenaron los sentidos de Endimion y de pronto un gritó de entrega total desgarró el aire.

Serena finalmente llegó al cielo…

Su cuerpo temblaba, ya no podía resistirlo más. Una y otra vez Endimion la había enloquecido hasta llevarla al orgasmo con su boca y sus manos. Ya no sabía cuánto tiempo había pasado, pero parecía una eternidad desde que la atara a la cama. Sus manos seguían igual, él había planeado muy bien su tortura, podía tenerla cuanto tiempo quisiera así y ella no tenía de qué quejarse, sólo podía relajarse y entregarse a él.

Ya no aguantaba más, su piel estaba demasiado sensible, tantos orgasmos habían relajado su cuerpo, la tensión y la noche reclamaban un descanso que no llegaría. Ya no podía pelear, ni forcejear para tratar de salir de su prisión de seda, necesitaba recuperar sus fuerzas.

Pero su vagina gritaba de agonía. Estaba completamente vacía necesitando de él, saber y ver que a lo largo de esas horas él no había satisfecho sus propias necesidades, no la ayudaba. Endimion había paseado por la habitación maravillosamente desnudo más de una vez atendiéndola a ella, después de que ella lo tuvo en su boca no volvió a pedir nada para él.

Ahora volvía lentamente del baño, con un pañuelo embebido en agua de rosas había refrescado el agotado cuerpo de ella. Estaba en todos los detalles y no parecía para nada exhausto, a decir verdad parecía preparado para algo más. Se recostó al lado de ella acariciándola suavemente, Serena no pudo evitar estremecerse por el contacto, pero ya no podía más.

-Shh mi amor, ya no más juegos.- susurró mientras cortaba las telas que sostenían las manos de Serena. –Abrazame amor, abrazame fuertemente mientras estamos unidos. Daría lo que fuera por tenerte por siempre así.-

Endimion besó las muñecas de Serena antes de acostarse sobre ella, con cuidado guió su pene dentro del estrecho y sensibilizado canal. Los dos suspiraron cuando finamente estuvieron profundamente unidos, Serena lo abrazó con lo último que le quedaba de fuerzas y dejó que él la amara otra vez.

Sus cuerpos rápidamente vencieron el cansancio, el calor los envolvió, Endimion la penetró una y otra vez haciendo que el agotado cuerpo de Serena se llenara de energía. Renovada, ella comenzó a responder a las embestidas de él, dándole tanto como recibía, sus cuerpos unidos empezaron rozar el éxtasis y de pronto todo estalló y juntos llegaron al clímax.

Casi sin fuerzas Endimion bajó del cuerpo de Serena y la acomodó a su lado antes de cubrir sus cuerpos desnudos. Y con un suspiro de placer, ambos se quedaron dormidos, sabiendo que esa noche cada caricia, había sido una pequeña declaración de amor.

`*´¨`·.…S&E….·´¨`*'

-¿Dónde se dirige My Lady?- su voz resonó contra las oscuras paredes de Cerridwen.

-¡Robert me asustaste! ¿No tendrías que estar durmiendo?-

-Sí, si las pesadillas me dejaran descansar, no estaría en otro lugar que no fuera mi confortable lecho.-

Serenity lo miro con tristeza. –¿Tanto daño te hicieron, mi más fiel amigo?- dijo mientras se acercó a él para acariciar su rostro con dulzura.

Como siempre él no pudo evitar dejarse llevar por la calidez que ese contacto le daba. Las cruentas batallas habían lastimado no sólo su cuerpo, una parte de su alma había sido dañada.

Una lágrima corrió por el rostro de Serenity, sólo una, porque Robert no permitiría que ella sintiera lástima por él. Era sin dudas el ser más dulce y bondadoso que podía existir no sólo en las tierras altas, sino en todo el mundo conocido. La guerra lo había marcado para siempre, raras veces él se permitía relajarse y volver a ser el mismo de antes.

Y como siempre, ese simple pensamiento, llegó a él. Levantó su áspera y fuerte mano para limpiar la humedad del rostro de su princesa y le sonrió.

-No fue tanto, pero ciertas cosas cambian la vida de un hombre, dar muerte no es la tarea de los seres creados. Sé que voy a tener que pagar por todo el dolor que causé, pero también sé, que seguramente habrá algo al alcance de mi mano que pueda darme un rayo de esperanza. Alguna redención, aunque sea pequeña.-

-Todos debemos pagar por nuestros pecados. O mejor dicho, todos cometemos pecados y las formas con las que pagamos, muchas veces no son las más satisfactorias.-

Los dos se quedaron en silencio, cada uno perdido en sus propios pensamientos. De pronto y cómo solía hacer siempre, Robert saltó a romper la atmosfera opresiva que los rodeaba.

-Hacés cualquier cosa con tal de desviarme de mi verdadera duda. Así que de una vez ¿a dónde ibas en medio de la noche?-

-¡Oh! Es secreto.- respondió riendo. –Tengo que ir a la cocina, necesito…- dejó de hablar algo avergonzada.

-¿Qué necesita la señorita?- indagó con más insistencia.

-¡Robert es algo privado!- dijo levantando la voz un tanto alterada.

-Soy tu amigo y confidente. ¡Me lo tenés que contar!-

-Bueno, necesito agua caliente.-

-Eso era todo.- rió. –Momento, ¿qué vas a tomar?- Serenity trató de esconder su rostro, pero le fue imposible no sonrojarse, y menos que él no la viera. –No estarás embarazada, ¡decime que no!-

-No te pases de idiota Robbie, todo lo contrario, necesito el agua para poder preparar uno de esos famosos tés que no te permiten quedar embarazada.- dijo casi susurrando.

-Pero eso…-

-Sí, ya sé que no es muy digno de una dama, pero las opciones eran eso, o no tocar a tu hermano. Y ninguno de los dos estaba de acuerdo con la segunda opción.- concluyó con la cara completamente roja de la vergüenza.

-Así que los dos no podían alejar sus manos uno del otro.- rió pícaramente. –Miren a la princesita lujuriosa.-

-¡ROBERT!-

-¡Ah! La vida es tan dulce, sabés que voy a torturarte con esto cada vez que pueda.-

-Sólo faltan horas para que nos desposemos, nadie va a criticarnos por eso. Es algo tonto amenazarme con algo que no tiene casi valor.- señaló orgullosa.

-Sí, pero todavía no sos la señora del castillo, y tus padres si se enteran te van a querer matar.-

-Shhh, Robert puedo llegar a matarte si le decís algo así a mis padres.- dijo logrando que los dos se pusieran a reír como tontos.

Hacía mucho que los dos no discutían de tonterías, pero de pronto ella se detuvo, como si toda la alegría que habían compartido hasta unos instantes atrás no hubiera existido nunca.

-Sería más difícil hacerlo, si supiera que estoy esperando un hijo de él.- susurró con una pena infinita en su voz.

-¿Hacer qué?- preguntó él sintiendo un escalofrío recorrer su esqueleto.

-Dar mi vida, a cambio de la de Endimion.-

`*´¨`·.…S&E….·´¨`*'

Endimion despertó esa noche inquieto, Serena seguía durmiendo en sus brazos, al parecer esa noche de recuerdos era tranquila.

No podía dejar de admitir que las pesadillas de su amante lo inquietaban, él no podía ayudarla con eso, no podía protegerla dentro de sus sueños. Lo único que le restaba era abrazarla mientras ella luchaba por recuperar o descartar los recuerdos de su otra vida, y muchas veces no estaba seguro si ella los fuera a aceptar.

De pronto, mientras él se concentraba en memorizar cada detalle de su rostro, ella susurró y él se quedó sin aliento. En sueños ella lo llamaba una y otra vez, pero lo llamaba como lo hiciera antaño, como lo hacía sólo Serenity cuando estaban solos.

-Sean…- volvió a susurrar.

-Sí mi amor, estoy acá.-

-Te extrañé tanto. Te amo Sean, siempre lo voy a hacer. ¿Vas a poder perdonarme alguna vez?-

Endimion sentía una fuerte presión en la garganta, era imposible y a la vez era real, entre murmullos ella le hablaba. Dentro de sus sueños ella lo reconocía, ella estaba ahí y eso le daba nuevas esperanzas.

Le regaló una de esas sonrisas que guardaba sólo para ella y le respondió sin elevar casi la voz, no quería despertarla y perder la oportunidad de estar realmente con ella por primera vez en tantos años.

-A rún mo chroí!3 ¿Vos vas a perdonarme que ame a Serena tanto como te amo a vos… o tal vez más?- dijo al fin, dejando escapar lo que tanto le pesaba en el alma.

-Siempre, ojalá algún día lo entiendas. Te amo Sean.- su voz se desvaneció.

-Serenity, Serenity.- la llamó incansablemente, pero ella, el amor de su corazón, no respondió.

¿Había sido aquello una despedida? No lo sabía, pero por primera vez desde que todo su viaje comenzara, sentía que todo había valido la pena, a pesar de lo mucho que había sacrificado para llegar donde estaba hoy.

`*´¨`·.…S&E….·´¨`*'

La mañana siguiente cuando el sol salió, Serena despertó después haber tenido el sueño más raro de su vida. Se había visto a ella misma, con muchos años menos, parecía una adolescente. Pero a la vez, su mirada era más adulta de lo que aparentaba. Se había visto en sus ojos y no había dudado ni por un instante de que eran una.

-Es con el corazón, el amor, la fe y la esperanza con lo que se que pagan las deudas del alma.- dijo la joven. Luego se dio vuelta como si hubiera sentido la presencia de alguien y con suma dulzura y amor pronunció el nombre verdadero de Endimion.

Sonrió y desapareció.

A partir de ese momento todo se tranquilizó, el sueño volvió tranquilamente a Serena y logró descansar completamente, como hacía mucho tiempo no hacía.

Salió de su estado de ensoñación y notó que Endimion no estaba con ella en la cama, por el frío de las sábanas supo que él hacía tiempo se había levantado. Lo que era raro ya que recién eran las 6.30 de la mañana ¿por qué había madrugado tanto?

Se levantó y caminó hasta el baño, tenía que limpiar de sus muslos la esencia conjunta de Endimion y ella. Parecía completamente primitivo, pero amaba sentir cómo Endimion desbordaba su ser dentro de ella.

Sonrió como tonta pensando en todo y en absolutamente nada, decidió quedarse en bata y desayunar así en la cocina. Todavía tenía como dos horas antes de salir de su casa rumbo a la facultad, en período de vacaciones aprovechaba para llevarse todos los libros que necesitaba y así preparar sus futuras clases.

Abrió la puerta de su habitación y asombrada miró el piso, ante ella se extendía una alfombra de pétalos de flores de todos colores y tipos. Siguió el camino sonriendo y pensando que Endimion era el hombre más romántico y atento del mundo, bajó las escaleras jugando a cada paso y tratando de reconocer a qué flor correspondía cada pétalo. Hasta que el camino la condujo donde la esperaba él.

El gran Laird Endimion, ataviado con sus propias ropas, con su Claymore ceñido a su cintura. Parecía extrañamente clamado y a la vez tan salvaje.

Estiró su mano sin decir una sola palabra, esperando que ella fuera a su lado. La besó con increíble delicadeza y cuando se separaron los profundos ojos azules de él la atraparon.

-No sé si esta vez tenga todo el tiempo que deseo para estar a tu lado. Pero…- Serena lo miró nerviosa sin saber qué pensar y menos por qué había parado de hablar. –Esta vez quisiera al menos saber, que es a mi esposa a quien llevo a la cama cada noche. Y te juro que no importa cuánto tiempo me de Dios, los Fae o la misma muerte, para sentirme al fin completo. Pero para eso necesito que me digas que no importa el pasado, ni el presente. Sólo nosotros.-

»Decime si ese amor que decís sentir por mí, es el suficiente para unir tu corazón al mío.- Endimion la miró con tanta pasión que Serena sintió que él estaba grabándose a fuego profundamente en su interior. -Tu alma inmortal, tu amor, tu vida, todo y para ser mi mejor mitad eternamente.-

-Endimion…- dijo ella sin terminar de entender claramente qué le decía él. –Me estás proponiendo…-

-Te propongo ser mi mujer, mi par.- respondió interrumpiéndola a ella.

-¡WOW! Creo que es el segundo pedido de matrimonio más extraño que recibí en mi vida.- monologó más para ella que para él. En ese momento supo que sus propias palabras no eran verdad, el pedido de Endimion venía desde su propio corazón, desde lo más profundo de su alma. Era su forma de decirle que la amaba, sonrió increíblemente feliz y le dijo. – Me estás pidiendo que me case con vos ¿no? No quiero ilusionarme o mal interpretar tus palabras.-

Endimion resopló de una manera no muy educada y la miró con cara de fastidio. –¿Tengo que dibujártelo para que me entiendas? ¡Soy un hombre antiguo! Estas cosas no se hacían en mi época, todo era más fácil. Veías al padre, cambiabas a la novia por un par de ovejas, el padre te daba la dote para que no devolvieras a la hija y listo.- Volvió a resoplar haciendo que Serena riera a carcajadas.

-Dicen tus hermanos que esto se hace así.- Dijo antes de arrodillarse ante ella. –Serena ¿te casarías conmigo?- La miró y ¡estaba llorando! Pero no respondía nada, sólo lo miraba y lloraba.

Se paró, tomó el rostro de ella entre sus manos y le secó suavemente las lágrimas que corrían por sus mejillas. –Sere, no tenés que decir nada. Pensalo, o no…-

-¡Tonto!- lo interrumpió ella. -¡Sí!- gritó antes de besarlo. –Sí, sí, quiero…


Diccionario Gaélico - Español

1 Daga escocesa

2 Reina

3 "Oh, amor de mi corazón"


Rincón del Chivo deshabilitado por falta de tiempo para leer.

Si alguna quiere publicitar su historia o alguna que esté leyendo, mándenme el link!!!


Seguimos con la campaña, YO LEO Y DEJO MI REVIEW.

Apoyando a todos los escritores que leemos para darles ánimos para seguir deleitándonos con sus historias y delirios!!!!


¡Volví!

Sí, se que tienen que esperar mucho por el nuevo capi, pero no es apropósito. Yo pensaba tener terminado esto mucho antes. A decir verdad, estaba todo casi terminado, pero faltaba esa cosita que ustedes tanto adoran, sí el lemon. Para que sepan, empezó como un semi soft lemon y terminó en cualquier cosa. Espero que me digan que les pareció el capi en general y el lemon en particular.

Ojalá todas puedan seguir mi historia, no prometo nada de actualizar mañana, pero voy a hacer lo imposible por tener algún capi para fin de año, al menos en edición. Les recuerdo que mi Lovely Drunk Editor (a la que yo sola puedo llamar así) ahora está pasada de stress con la facu, así que no puedo joderla a ella para que me edite cuando yo quiero.

Bueno, no me queda más que decirles, además de que estoy casi siempre a las corridas. Las extrañé y espero ver sus reviews, así al menos interactuamos un poco!!!!

Martis: Ya leíste qué onda con Colin y pero siempre hay un poco más. Robert es efectivamente el hermano de Endimion y la otra pregunta también se responde en este capi. Estamos las dos en deuda, yo con fourladies y vos con BBB! Somos dos morosas!!!! Jajajaja Besotes!

emeraude serenity ; Hola Linda! Cómo vas, ya no nos encontramos tanto en msn, pero espero que estés bien. Cada vez que perdemos el contacto algo raro te pasa, espero que estés muy bien y estudiando mucho. Besis!!!!

PS. Ahora que sí sé lo que te pasó, vuelvo a repetirte lo mismo de la otra vez. PEDÍ un EXORCISMO!!!!! Bañate en Ruda o agua bendita, lo que sea!!!!

Fuera de broma, cuidate mucho y espero que te repongas rápidamente!!!

JennySol: Colin es Robert?, mmm qué duda existencial yo también me pregunto lo mismo. Tengo que ponerme con BBB! Que algo tengo, pero bueno ya lo verás cuando sala de mi maldita cabeza. Cómo te vas sintiendo? TE das cuenta que cada vez que publicamos algo o estás enferma o algo te pasa? No estarás ojeada vos? Pegate un buen baño de ruda jajajaja!!! Besotes!

PRISGPE: Gracias por todas tu palabras para mí y para mi historia. Espero que te guste este capi y que lo disfrutes, voy a terminar la historia, quedate tranquila. Besos!!!!

alunaluna: Gracias por leer mi historia y por tus ánimos para mis materias. Espero que sigas las locuras que escribo y que te siga gustando. Muchos cariños!!!!!

Isis Janet: Hola qué bueno que disfrutaste el capi anterior. Si algo de misterio hay que poner para que a la gente le siga gustando la historia. Igual yo les cuento bastante en cada nuevo capi, así que no se pueden quejar tanto jajaja. Espero que te guste!!!! Besos!!

Cherrie SA: Gracias por leer! Y por seguir la historia, espero que disfrutes del nuevo capi!!!! Cariños!!!

PrIncEsS MoOn-LigHt: Gracias por seguirme acompañando en esta historia, y espero que te guste el capi nuevo!!!! BESOS!!!!

Isabel: El "pronto" para subir tardó mucho más de lo que yo esperaba, pero por mi tardanza el capi de hoy fue un poquito más picante de lo que en realidad iba a ser. Espero que te guste el capi de esta vez. Cariños!

Angie Bloom: Vos sos de las mías!!!! Jajaja estoy desesperada por el epílogo de play…!!!! Pero sé que tengo que juntar paciencia jajajaa Igual que ustedes conmigo, no sé qué extraño fenómeno hace que no tenga tiempo de nada. Pero nuevamente aquí me encuentro escribiendo. Te mando muchos besos!!!! Cuidate!!!!

Darienlover: Hola linda!!!! Espero que te encuentres mucho mejor, ya leí el capi 6 y me falta el 7, no creas que me olvidé. Como te dejé en la review, lo dejé para más adelante así no te extraño tanto jajajaja. Como verás Sere tiene algunas nuevas reacciones, pero nada que la haga reaccionar!!!! Y se le acaba el tiempo!!!!! Quedan dos semanas, Dios! Qué va a pasar!!!! Jajajaja Besotes cuidate!!!!

liebende Lesung: Siii fueron novios Colin y Sere jajaja Me encantó tu conjetura sobre Seiya, muy divertida. No creo que Mal no acepte que Sere es la princesa, lo que él le dice a Endi que ella es mucho más de lo que antes era y que Endi tiene que amarla no por lo que fue, sino por lo que es. Te mando muchos besos y espero que te guste este capi besos!!!!

satorichiva: Viste, la vez anterior te pareció que tardé mucho en actualizar, ahora fue peor jajaja. Los sueños que tiene Serena le revelan y nos revelan más cosas de su vida anterior. Esperemos que recuerde todo rápido, ya no queda tiempo!!!! Gracias por leerme, espero que te guste este capi!!!! Besos!!!!

Luz Cullen Chiba: otro milagro, pero creo que vale la pena la espera. Sere no termina de creer del todo que ella es ella. Lo que copié se lo copié a mi editora, era más un homenaje que otra cosa, pero era más divertido decir que lo robé jajaja. Espero que te guste el capi, cariños!!!!

Brigitgrian: Creo que ya respondí tu duda con este nuevo capítulo, Colin la besó. Endi se puede enojar un poco, pero creo que lo va a soportar, es él quién se la lleva a la cama jajajaja. Gracias por tus ánimos para mi estudio, como sabrás me recibí y estoy muy contenta! Espero que te guste el capi, besotes!!!!

Nubia: Juro ante Dios y todos los Santos que me perdí leyendo tus teorías conspirativas de "hermandad, renacimiento, sexo y maternidad". Como se pudo leer en el capi, Endi está súper celoso de Colin jajaja.

Sí el tiempo se acaba y no sé qué va a suceder!!!! Recordará Serena, llegarán a casarse o no? Quién interfiere y Champi quiere más protagonismo, no sé cómo vamos a hacer con tanto EGO. El regalo de cumple era para Serena, pero obviamente sus hermanos se lo robaron!!!! Me encantó tu predicción de Haru, fue genial… pero veremos qué es lo que pasa. Gracias por leer y por estar tan pendiente de mi historia, además por tomarte el tiempo para hacerlo. Te mando muchos cariños y besos!!!!

mairethchiba: Hola! Gracias por seguir mi historia, Colin es un gran misterio para todos, pero no falta tanto para que se descubra cuál es su papel. El amor está en el aire en el nuevo capi, espero que lo disfrutes mucho!!!

lerinne: Gracias por seguirme hasta el final de esta serie buaa qué emoción fue cuando lo leí!!!! Todos los hermanos de Serena recuerdan, pero sigue siendo incondicional a su credo masculino jajajaja. Perdón por la tardanza, pero se hace complicado ponerse a escribir!!!! Besos!!!!

Cliondne Black Ralheaven: Amiga gracias por todos tus reviews, me encantaron todos y cada uno. Estos hombres tienen tanta testosterona que me hacen subir los calores también a mí. Las palabras de Endi hoy las saqué de un diccionario Gaélico Irlandés, así que después te paso el link para que vos también lo tengas. Espero que estés trabajando en tu tesis, así me la pasás después, tengo muchas ganas de leerla. Te mando muchísimos besos!!!!!

NeoReina-sailormoon: Aquí vuelvo con un nuevo capi, para que veas que buena que fui, Endimion le pide casamiento a Sere. Así que no digas que no cuento cosas linda, además sabemos un poco más de Colin, Robert, Serena y eso jajaja. Gracias por la buena onda para mis exámenes, creo que ya sabés que me recibí. Pero la vida no se "tranquiliza" por eso, sino que se puso más demandante jajaja. Te mando muchos besos!!!!

Lady Tortoise: Susy, siempre tenés buen olfato para las historias. Así que me niego a creer que no tengas una teoría conspirativa con HDL. Pero bueno, te quiero demasiado para enojarme con vos… (qué magnánima que soy jajaja). Seiya no está tan fuera de todo como parece, pero ya hará su gran regreso, no lo dudes. Ya sabés qué onda Colin con Serena, espero que te guste. Haruka está haciendo Dios sabe qué, pero espero que sea provechoso jajajaja. Ya verás que sigue, ojalá disfrutes del nuevo capi. Besotes!!!!!

Lumar27: Soy mala y te lleno de dudas jajaja, la vida no es justa en mis historias. Sufro el síndrome de Sherezade, siempre me guardo algo. La vida después de rendir se puso dura, y no me deja tanto tiempo para escribir. Sumado que en el horario que estoy en la compu es complicado escribir. Pero aquí estoy dando respuestas y sumando más dudas, espero que te guste el capi!!!! Besotes!!!!

Princesa Lunar: Hola!!! Gracias por leer y espero que sigas conmigo con esta historia, ya no queda nada para que termine!!!! Espero poder actualizarla antes de que termine el año. Te mando muchos cariños!!!!

Tama: Pasaron 5 meses desde que me dejastes el review, y te perdiste mi cumple. Tengo que asentarlo en FF para que siempre lo recuerdes jajaja. Bueno ahora que tengo la Wii vamos a hacer campeonatos mundiales para ver quién es peor en qué jajaja. Estudía y nos hablamos pronto!!!!!

Hehra: La última en dejarme review, y después te quejás de mí jajaja. Ya se viene el Xime party y nos la perdemos. Así que quiero fotos y todas esas cosas escandalosas que se puedan mostrar, las que no se puedan también jajajaja El regalo era para Sere, pero al parecer sus dueños anteriores lo reclamaron. Ya verás por qué algunos recuerdan su vida pasada y otros no. JOJOJO Espero que te haya aclarado un poco la cuestión jajaja Besotes!!!!

Besotes a todas!!!!

Suyi...

Ah! Antes de que me olvide, ya se viene la segunda parte de Soy lo Prohibido 2