Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia original es de Kambria Rain. Solo nosotras tenemos la autorización para traducirla.


BPOV

Charlie se llevó a los niños. Reclamó que era su deber como abuelo comprarles a los niños algo para molestar a sus padres antes de que se fuera a Forks. Razonó que era justo que reclamara a Ethan y a Sophie como sus nietos si Edward iba a llamar a Leo su hijo. Era una extraña situación en la que nos habíamos involucrado, y todo empezó porque fui lo suficientemente loca como para secuestrar a los niños de alguien. ¿Quién lo iba a saber?

Shredder y yo estábamos caminando alrededor del vecindario cuando Jake corrió hasta alcanzarme. "¿Bells, puedo hablar contigo?"

Asentí. "Claro. ¿Qué sucede?"

"Se trata de la delincuente que vive en tu casa," explicó.

Sabía que esta iba a ser una conversación interesante, así que lo invité a entrar por algo de tomar. "¿Qué hizo ahora?" pregunté, dándole un vaso con té helado.

"Bella, te necesito para hacer que se mantenga alejada de mí." Estaba tan serio que daba miedo. "No puedo soportarlo más, y si ella sigue sacándome de quicio, no podré ser responsable de mis acciones." Se veía tan estresado. "Eres mi vecina favorita. No quiero terminar haciendo algo que haga que me odies, pero ella..." se cortó.

"Jacob, ¿de qué estás hablando?" Me estaba perdiendo algo.

Se quedó quieto por un momento antes de decidir arrojar todo de ahí. "Me la voy a follar un día de estos, si sigue así"

Fue en ese preciso momento que mi mandíbula golpeó la mesa. "¿Qué dijiste?"

"Lo siento por ser tan contundente," divagó. "Es sólo que... cada vez que la tengo con las esposas, quiero ponerla sobre el capó de mi coche y…"

"¡Lo tengo!" dije, deteniéndolo frenéticamente.

Soltó un suspiro rápido. "Lo siento."

"¿Qué es exactamente lo que quieres que haga, Jake?" Estaba tratando de tomar esto seriamente. El pobre hombre estaba a punto de tener una recaída, pero algo de esto era tan malditamente divertido para mí.

Rascó la parte de atrás de su cuello. "No lo sé. Nunca he tenido este tipo de problemas antes."

Eso era comprensible, supongo. "Uhm…" tenía que salir con algo. "Mira, ella es mi hermana. No importa lo mucho que trate de negarlo, hay pruebas de ADN que lo demuestran, pero tú eres uno de mis mejores amigos. Sinceramente, estoy más preocupado por ti de lo que estoy que por ella," Tomé su ancho hombro y le di una pequeña sacudida. "Cálmate, hombre. Si Nessie descubre tu debilidad, te torturará hasta no tener fin."

"Está bien," asintió y se puso de pie. "Mejor me voy a trabajar. Te seguiré viendo." Me dio un abrazo rápido antes de irse.

El pobre chico no tenía oportunidad. De cualquier forma, no creo que fuera algo malo. Nessie tenía una tendencia a alocarse y salirse de control. Jake podía ser la persona perfecta para ponerla en balance, para mantenerla loca, pero fuera de rehabilitación. Me pregunté cuánto tiempo iba a soportarlo él.

Sin tener nada más qué hacer, decidí ir al gimnasio. Necesitaba mantenerme en forma para cuidar a tres niños, y no me mataría desarrollar algo de fuerza en mis brazos. Me imaginé que si cargaba niños todos los días, ¿qué tan malo podía ser un poco de peso de más?

Mátenme. Ahora. Mismo.

No había estado en el gimnasio ni una hora y mis pobres brazos se sentían como gelatina. El peso no era lo que me molestaba; eran las repeticiones. Levantar una pequeña y adorable mancuerna una vez no era problema. Levantarla repetidamente… era el problema.

Sin embargo, me encontré libre del peso extra cuando algún idiota se atrevió a tocar mi trasero mientras iba caminando. La mancuerna se deslizó de mi agarre y se clavó en la espalda del idiota. Problema solucionado.

Esperaba que me echaran del gimnasio después de mi pequeño desplante. El hombre irrumpió hacia la recepción, planeando claramente denunciarme, así que estaba sorprendida con lo que pasó a continuación. "¡Bueno, pero si es Isabella, bésame el trasero, Swan!"

Solo una persona me había llamado de esa manera. "¡Félix!" Me giré rápidamente hasta encontrarlo parado ahí en toda su gloria muscular. "¿Qué diablos estás haciendo aquí?" pregunté mientras corría para abrazarlo.

Me levantó y prácticamente me sacó toda la vida en ese abrazo. "Trabajo aquí. Soy entrenador personal." Me bajó y enrolló su enorme mano alrededor de mi brazo. "Parece como si pudieras usar mi ayuda."

Le di un manotazo como mejor pude. "Cállate. No tengo tiempo para trabajar. Tengo niños en casa."

"¿Niños?" preguntó. "Lo último que escuché, era que tenías al súper genial Leonardo."

"Adquirí otros dos," me expliqué. "Los secuestré un día en el supermercado de la ahora ex novia psicótica de su papá, y he estado pegada con toda la familia desde entonces. Son realmente unos increíbles chicos, así que no me importa.

"Secuestraste a los niños de un hombre, ¿y él aún así deja que estés cerca de ellos?" se rió.

Puse mis manos en mis caderas. "Debes saber que su padre y yo tenemos una muy agradable y retorcida relación."

"Pensé que tu no estabas en relaciones," recordó. Era algo que había dicho muchas veces en el pasado.

"Créeme. No es una normal. Mi estatus de relaciones está como indefinido." Técnicamente, no estaba en una relación, pero tampoco me sentía soltera. "¿Y qué hay de ti? ¿Hay alguna dama afortunada?"

"Nope," contestó. "Sabes que soy demasiado hombre para una sola mujer."

Estornudé falsamente. "Oh, lo siento. Soy alérgica a las tonterías."

Me empujó del brazo. "No eres divertida, B," sonrió.

"¿Cómo están los demás?" pregunté. No había visto a su familia o a nuestra banda de preparatoria en años.

Félix se sentó en una banca y golpeó el lugar junto a él, señalándome que me sentara a su lado. "Mis padres están redescubriéndose a sí mismos en las Bahamas. Demetri sigue siendo demasiado genial como para salir con nosotros. Aro, Cayo y Marco abrieron un restaurante italiano. Juro que ellos se creen como de la mafia o algo, y no sé qué ha sido de James."

Continuamos charlando y poniéndonos al corriente con nuestras cosas. Me hizo hacer más repeticiones, para que así al menos pretendiera que estaba trabajando. Cuando estaba por irme, hicimos planes de reunirnos para cenar más tarde. Tomé una ducha rápida y me fui a casa.

El carro de Charlie estaba estacionado afuera y había algunos ruidos viniendo del interior de la casa. Caminé para encontrar a Leo golpeando algún tipo de batería en miniatura, Ethan con una guitarra pequeñita, y Sophie con un pequeño teclado. "¡Papá!" grité.

Vino desde la esquina. "Hey, Bells."

"Te voy a matar," dije sencillamente.

Sonó el timbre. "La pizza está aquí," dijo Charlie, pasándome rápidamente para atender la puerta. Afortunadamente, la mención de la pizza causó que el intento de música se detuviera.

Puse a los aspirantes a estrellas de rock en frente de la televisión, esperando distraerlos con una película mientras papá se me unía en la cocina. "¿Cuándo tienes que irte?"

"Pronto," contestó. "Puedo arreglar otra visita en septiembre, alrededor del trece, si tu quieres."

"Suena perfecto," sonreí.

Comimos rápidamente, a pesar de las risitas ocasionales que venían de la sala que rompían el silencio. "Bueno, será mejor que me ponga en marcha. Tengo gente que arrestar y peces que atrapar." Abrazó a todos los niños antes de que lo acompañara a la puerta. "Edward parece ser un tipo bueno. Mantenlo cerca, ¿de acuerdo?"

"Si no ha escapado todavía, no creo que lo haga en algún punto," contesté. "Adiós, papá." Lo besé en la mejilla.

"Adiós, Bells." Se fue a su auto y se fue.

Cuando regresé adentro, vi que tenía un mensaje de texto de Félix.

¿Cena a las 5? ¡Muero de hambre, B!

Sacudí mi cabeza y llamé a Nessie.

"Construcciones Cullen, le atiende Vanessa. ¿Cómo puedo ayudarle?"

"¿Puedes estar aquí para las cinco para cuidar a los niños?" pregunté.

"¿Por qué? ¿Qué vas a hacer?"

Entrometida. "Tengo una cena con un viejo amigo de la preparatoria. Acuérdate de Félix." La escuché gimotear.

"¿El cabrón que me llamaba El Monstruo del Lago Ness?"

"Sip," sonreí. "Por favor, Nessie. No he pasado tiempo con él en años. Amarás quedarte con los niños. Charlie les compró suficientes instrumentos como para empezar una banda."

"Bien. Te veré a las cinco."

"Gracias, Nessie." Colgué y me fui a arreglar.

EPOV

"Hey, Jefe, necesito salir temprano. Bella necesita que cuide a los niños," dijo Nessie, asomando su cabeza a mi oficina.

"¿Pasó algo malo?" pregunté, inmediatamente preocupado.

Sacudió su cabeza. "No, ella tiene una cita candente, así que necesita que esté ahí a las cinco."

Una cita. ¿Bella tenía una cita? Diablos, no. "Uhm… seguro." Traté de componerme. "Me quedaré un poco más tarde. Déjame darte algo de dinero para que compres algo de comida para llevar o algo."

"Lo tengo," contestó. "No meterme drogas ha mejorado realmente mi estado en mi cuenta en el banco. Lo veré esta noche, Jefe." Me sonrió y cerró la puerta.

Bella tenía una cita. Mi Bella. Eso no iba a funcionar. Tomé el teléfono.

"Carlisle Cullen."

"¿Papá, puedo tomar prestado tu auto?" Estaba formulando rápidamente un plan en mi mente.

"Seguro, hijo."

Amaba a ese hombre. Siempre estaba dispuesto a ayudar. "Gracias. Voy en camino." Les hice saber a Emmett y a Jasper que me iba antes de correr al hospital.

"¿Quiero saber de qué se trata todo esto?" me preguntó Carlisle cuando intercambiábamos llaves.

"¿Quieres arriesgarte a la ira de Bella?" no quería arrastrarlo conmigo.

"Hablaremos más tarde, hijo," me contestó con una sonrisa. Buena elección.

Manejé hacia la ruta familiar a la casa de Bella y me estacioné a una distancia segura. Entonces, esperé. Cinco minutos después, una camioneta desconocida se estacionó en la calzada. Miré mientras el tipo se bajaba y trotaba hacia la puerta de enfrente. Era enorme, pero si me las había arreglado contra Emmett, no iba a tener ningún problema con este idiota.

Bella abrió la puerta, y la tiró hacia él. Vi rojo. ¿Quién diablos se cree como para poner sus patas en mi Bella? Apreté mi agarre al volante. Ni siquiera le había abierto la puerta. Qué cabrón. Los seguí discretamente mientras manejaban fuera del vecindario. Probablemente iban demasiado ocupados riéndose y entretenidos como para notarme detrás de ellos, de todas formas.

Se detuvieron en una parrilla hibachi (1). Al menos iban a estar en una mesa con otras personas y no en una cena romántica para dos. Rodeé la manzana, dándoles tiempo para entrar antes de ir a la parte de atrás y estacionarme.

No había pensado esta parte. No podía simplemente entrar ahí.

¿Podía?

No.

Así que hice lo que cualquier acosador haría: los miré a través de la ventana. Si él hacía un movimiento en falso, estaba preparado para dejar caer su culo en la parrilla.

Estaba siendo demasiado. Aparentemente, este tipo era gracioso, porque cada vez que sus labios se movían, Bella se reía. Necesitaba hacer algo pronto o iba a enloquecer. Ella se levantó para ir al sanitario de damas. El sanitario de damas estaba cerca de una salida.

Moví el auto, dejándolo cerca de esa puerta. Entonces, rápidamente entré y esperé. Tan pronto como Bella salió del baño, la tomé. Su grito fue opacado por mi mano mientras la cargaba fuera del restaurante. Sus pies me daban unas buenas patadas en mis espinillas, pero ya me preocuparía de eso más tarde. La forcé a entrar al auto y arranqué.

Bella no sonaba contenta mientras se retorcía para acomodarse. "Escucha, tú, bastardo psicó… ¿Edward?" gimió. Estaba asustado de verla. "¿Qué diablos estás haciendo?"

"Para alguien que siempre está secuestrando personas, deberías haber reconocido las señales," contesté.

"¿Secuestrando?" chilló. Nunca era una buena señal cuando una mujer chillaba. "¿Por qué diablos me estás secuestrando?"

"¿Por qué diablos estabas en una cita?" le grité de vuelta.

"¿Qué?" gruñó.

Extrañé que chillara. "Me escuchaste." Cállate, Edward. "No tienes permiso para tener citas."

"¿Permiso?" Mierda. "¿Y quién diablos me va a detener?"

Y, como soy un idiota, contesté. "Yo. Obviamente."

"Aparca. El. Maldito. Auto." Doble mierda.

"No puedo hacer eso," contesté.

"¿Por qué?" gruñó de nuevo.

La honestidad es la mejor solución. "Estoy un poquito asustado de ti en este momento."

"¡APARCA EL AUTO!"

Me estacioné. Bella abrió muy enojada la puerta y salió. ¿Qué clase de secuestrador iba a ser si la dejaba caminar a casa? Fui tras ella. "Bella, métete al auto. Estás siendo irracional."

Otra vez, algo malo que decir.

Ella explotó. "¿Estoy siendo irracional? Tú, hijo de pu…" su teléfono celular sonó, salvándome de una grosería. "¿Hola?" chico, su voz estaba tensa. "No, no me caí, imbécil. Fui secuestrada." Me echó un vistazo y siguió con la conversación. "Bésame el trasero." Colgó.

"Bella," rogué.

Ella estaba caminando hacia mí lentamente. Bella, La Bestia, parecía ser un apodo bastante apropiado en este momento. "Explícate."

Sentí un escalofrío. "Bella, lo siento." Ella siguió avanzando. "Cuando vi que estabas con ese tipo, simplemente… no quería que salieras con él." Sus ojos se entrecerraron. "No sé qué pasó. Yo…" nada parecía estar funcionando. "Maldita sea, Bella, estaba celoso. No podía quedarme con la idea de que estuvieras con otro tipo que no fuera yo. Tu eres mi Bella… o al menos, pensé que lo eras," terminé tristemente.

"¿Ya terminaste?" preguntó, sin decirme nada con su expresión. Asentí. Ella tomó ambos lados de mi cara y procedió a besarme con fuerza. Me tomó alrededor de tres segundos recuperarme del asombro antes de tomarla de las nalgas y levantarla. Ella enrolló esas perfectas piernas alrededor de mí, y nos giré, presionando su espalda contra el capó del auto. "Sigues siendo un… asno." Dijo entre besos. Una de mis manos hizo su recorrido por su pecho, y ella gimió audiblemente en mi boca. Sus pechos eran de un tamaño perfecto; era como si estuvieran hechos para mis manos.

Un maldito carro tocó el claxon y nos trajo nuestros sentidos de vuelta. "¿Supongo que no necesitas ese aventón, B?" El idiota del restaurante. Iba a matar a ese tipo. Él sonrió y me dio un asentimiento como saludo. "Tú debes ser Edward." ¿Cómo lo sabía?

Bella se deslizó del capó y ajustó su blusa. "Félix, cabrón. Vete a casa." Él simplemente rió mientras ella se metía de vuelta al auto de Carlisle.

¿Félix? "Ella es una problemática. Espero que sepas en lo que te estás metiendo, socio. Estoy seguro que te veré por ahí." Se despidió con la mano y manejó lejos de ahí. ¿Qué diablos?

Me metí al auto y nos puse de vuelta en el camino, sin tener idea de qué decir.

"No estaba en una cita," dijo Bella. "Félix se acaba de mudar. Decidimos salir juntos a cenar para ponernos al corriente ya que no nos hemos visto en años. Te lo habría dicho amablemente, si te hubieras molestado en preguntar en vez de actuar como cavernícola conmigo."

Bueno, me sentía como un estúpido. "Lo siento. Cuando Nessie me dijo que tenías una cita candente, lo perdí."

"Nessie," gruñó. El sonido no era tan malo cuando estaba dirigido a alguien más. "Ella sabía que no estaba en una cita. Esa pequeña…" sus ojos tomaron un brillo diabólico mientras empezaba a marcar un número en su móvil. "¿Hola, Jessica?" De ninguna manera. "Es Bella. Odio tener que molestarte, ¿pero, podrías hacerme un enorme favor?" Mordí mi labio para evitar reírme. "Nessie está sola en casa con mi hijo y sus amigos, y sé que ella odia quedarse por su cuenta con ellos. ¿Podrías, tal vez, ir allá y esperar con ella hasta que yo llegue?" Sonrió. "Muchísimas gracias." Colgó y se giró hacia mí. "¿Quieres ir por algo de helado?"

La noche se volvió muchísimo mejor de lo que había esperado. Bella no había estado en una cita, y yo sobreviví a mi primer secuestro con mis bolas intactas. Cuando finalmente nos estacionamos en su casa, Nessie jamás había estado más feliz y aún así irritada de vernos, Ethan y Sophie estaban listos para contarme su mañana con Charlie 'Pa' Swan.

Después de darle a Bella el beso de las buenas noches, decidí sacar un tema importante a colación. "¿Así que, lo eres?" ella me miró, confundida. "¿Mi Bella?"

No pude evitar sonreír como un idiota cuando ella dijo, "Oh, qué diablos."


Traducido por: carliitha-cullen

(1) Hibachi es otra manera que se conoce al Teppanyaki. Es un tipo de platillo de comida japonesa que usa una plancha de acero para cocinar los alimentos.

Wow. ¿300 reviews? Gracias infinitas por tomarse la molestia en comentar. Aún esperamos contar con sus votos, si es que no lo han hecho, para el Fic's Fans Twilight Awards en la categoría de Mejor Comedia Romántica. El link está en nuestro perfil.

En un rato actualizo también Oficial Buenote. Y, respecto a Sexual Fantasies, seguimos trabajando escribiendo el siguiente capítulo. La verdad es que nos gustaría complacerlas con las fantasías y las parejas que piden, aunque a veces nos cuesta un poco más. Claro, igual queremos plasmar las fantasías que nosotras tenemos en mente ;D.

Adelantos y demás, los pueden ver en nuestro Tumblr, y el link está en el perfil.

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