Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia original es de Kambria Rain. Solo nosotras tenemos el permiso para traducirla.

Creo que se merecen más que una disculpa patética por la ausencia. La verdad es que podría darles mil razones para excusarme, y aún así no sería suficiente. Es por eso que prefiero no echarle más leña al fuego y simplemente dejarles el capítulo.

Los avisos los dejo abajo. Disfruten el capítulo, tras una larguísima espera.


Edward

El sonido constante del timbre me sacó de la cama. Traté de no tropezar con nada mientras iba a ver quién era la cruel persona que me estaba despertando tan jodidamente temprano. Cuando abrí la puerta, tuve que parpadear un par de veces para asegurarme de que mis ojos no estaban haciendo jugarretas conmigo.

"Ya era hora," dijo Alice. Caminó, pasándome de largo hacia la casa y subió las escaleras.

"¡Hola, Edward!" miré hacia abajo y ahí estaba Leo. Tal vez seguía dormido después de todo, porque ¿qué estaría haciendo él con Alice?

"Hey, chico," le contesté adormilado.

"Ella me despertó también," dijo con simpatía.

Lo tomé por los hombros y lo llevé hacia adentro. "¿Te gustaría algo de comer o de tomar?" pregunté.

"No, gracias," contestó.

Me dejé caer en el sofá y él se sentó junto a mí. Si hubiera estado más despierto, probablemente me habría preguntado qué se traía Alice entre manos. Noté que Leo estaba bostezando, así que lo jalé para que pudiera recostarse en mi brazo. Los dos nos quedamos dormidos.

No estaba seguro de cuánto tiempo había pasado, cuando de repente Alice regresó. "Arriba, dormilones," dijo animadamente.

Ambos, Leo y yo, gemimos, y vi que Ethan y Sophie estaban vestidos y a cada lado de ella. "¿Hay alguna razón en particular para que andes por ahí levantando a los pobres niños pequeños?"

"Vienen conmigo para encontrarnos con Rosalie, con Landon y Nate. El Día de los Abuelos se acerca, así que haremos una foto con todos los nietos para Esme y Carlisle," explicó. "Habríamos obligado a Bella a venir, pero me imaginé que ya que iba a estar sola todo el día, tal vez te gustaría ir a hacerle compañía." Me guiñó un ojo. "Vamos, pequeñines. ¡Que tengas un buen día, Edward!"

Bella estaba sola en casa.

Necesitaba ir hacia allá. Tomé mis llaves y avancé hacia la puerta. Entonces me di cuenta… necesitaba vestirme. Resoplando por mi propia estupidez, regresé a mi habitación a alistarme.

Cuando finalmente llegué a casa de Bella, ni siquiera me molesté en tocar. Conociéndola, probablemente se irritaría de haberla hecho salir de la cama para venir a abrirme la puerta. Caminé despacio por la casa hacia su habitación, donde la encontré esparcida a través de la cama. El burro de peluche estaba echado cerca de uno de sus brazos. Rápidamente, me quité los zapatos, y me eché junto a ella, jalándola cuidadosamente hacia mis brazos. Enterré mi cara en su cabello e inhalé la esencia de fresas.

"Si es Jessica, me mudaré," murmuró.

Me reí quedito. "¿Se siente como si fuera Jessica?"

Bella se giró en mis brazos, y sus ojos se abrieron. "Gracias a Dios," exhaló, antes de enterrar su cara en mi pecho. "Ahora, cállate. Voy a volver a dormir."

"Dulces sueños, mi Bella." Besé su cabello y la apreté más contra mí.

Por casi una hora, estuve acostado sosteniéndola. Debía estar contenta, porque no murmuró ni una sola grosería mientras estuvo dormida. Cuando finalmente se despertó, las primeras palabras que salieron de su boca fueron, "Alice es diabólica."

Le di un pequeño apretón. "No puedo creer que la dejaras entrar."

"No lo hice," contestó. "Desde ahora, voy a empezar a cerrar con llave mis ventanas." Ella me miró e hizo un pequeño y adorable puchero. "Ella brincó sobre mí."

"Eso solo significa que le agradas," sonreí. "Si quieres, hablaré con Jasper sobre embarazarla de nuevo para protegerte de algún ataque en un futuro cercano."

"Eso suena bien," accedió antes de sentarse. "¿Qué hay para hoy?" preguntó mientras se estiraba.

"Planeaba molestarte todo el día. ¿Es eso un problema?" ni siquiera se me ocurrió que ella podía tener planes.

Bella sacudió su cabeza. "Tengo un pequeño problema que arreglar, pero eres bienvenido para unírteme." Se deslizó de la cama y fue al baño para lavarse los dientes.

"¿Este problema hará que nos arresten?" pregunté.

"No si logramos que no nos atrapen," contestó. Salió del baño y fue hacia su guardarropa. "No haremos nada que merezca que vayamos a prisión," prometió.

Eso me hizo sentir mejor. "¿Y qué tienes en mente?"

Apareció completamente vestida con un pequeño pedazo de papel en sus manos. "¡He aquí!" lo sostuvo frente a mí, "La lista negra." Le di un vistazo rápido para asegurarme de que mi nombre no estuviera ahí. La mayoría de los nombres estaban tachados, pero había dos que reconocí que no lo estaban: Nessie y Félix.

"¿Por qué Félix está en tu lista negra? Pensé que era tu mejor amigo," dije, no es que me importara, por supuesto. Me hacía feliz que él estuviera ahí, y yo no.

"Cuando supe que estaba embarazada de Leo, él envió un video al show de Maury a uno de esos episodios de 'Ayúdame a encontrar al papá de mi bebé'," explicó. "No me malinterpretes; me gustan las buenas bromas. Me encabronó que se mudara a la universidad antes de que pudiera devolvérsela. Tiendo a ser rencorosa." Tomó una bolsa de lona y la echó sobre su hombro. "¿Listo?"

Ni siquiera sabía en qué me estaba metiendo. "Seguro."

Un adecuado día de venganza no podía empezar sin un desayuno saludable, así que iniciamos yendo a una cafetería. "A pesar de que tu diabólica cuñada me atacara esta mañana, creo que fue muy dulce que incluyera a Leo," admitió. "Él nunca se queja, pero sé que a veces desearía tener una familia más grande. Antes de mudarnos para acá, él solo me tenía a mí, a Charlie, y a veces a Nessie. Renee y Phil salen de viaje un montón, así que él solo los ve en las vacaciones."

"¿Qué harías si su padre biológico aparece de repente?" pregunté. Era algo que me había estado molestando.

"Hice todo lo que pude para encontrarlo. Todos en el país supieron de mi alegre episodio en el baile de máscaras. Cuando él nunca apareció, Charlie y yo fuimos capaces de encontrar un abogado y me aseguré de que tuviera la custodia completa. No quería preocuparme porque él se presentara años después, listo para jugar al papi. Leo merece algo mejor que eso." Tomó un sorbo de su café. "Para contestar tu pregunta, si él se aparece, le patearía el trasero."

Sonreí y pagué la cuenta. "¿Lista para tachar otro nombre de tu lista negra?"

De camino al gimnasio, ella me explicó su plan. "La manera de ir tras Félix es con algo pequeño que no note de inmediato. Con algo grande y extravagante, él encontraría la forma de voltearlo y usarlo para su beneficio." Obviamente, había pensado demasiado sobre esto. "Él es un tipo muy tranquilo. La única cosa que le preocupa es su camioneta. La revisa casi cada quince minutos. Esa cosa es como la clave de su masculinidad o algo así. Se enorgullece de ser un macho moderno, así que ahí es donde tienes que atacar."

"Me siento un poco nervioso por el tipo," admití.

"Eso es muy malo, porque necesito que vayas adentro y lo mantengas distraído por al menos veinte minutos. Tal vez podrías disculparte por el malentendido de anoche," sugirió.

Ni siquiera quise preguntar qué iba a hacer. Me imaginé que entre menos supiera iba a ser mejor. Caminé hacia dentro del gimnasio, buscando al objetivo. La chica en la recepción me señaló su oficina, así que me paseé por ahí y golpeé la puerta.

"¡Está abierto!" dijo desde adentro. Giré el pomo y entré. "¡Hey! Juguetito de B, entra. ¿No estás molesto por lo de la otra noche, verdad? Puedo ser grande, pero hago el amor, no la guerra," sonrió.

"De hecho, vine a disculparme por lo de anoche. Pensé que estabas tratando de robarte a mi mujer, así que me descontrolé un poco." Le di mi mano. "Soy Edward, por cierto."

Se puso de pie y sacudió mi mano. "Es bueno conocerte oficialmente. Ahora, toma asiento. Te contaré toda clase de cosas sobre B."

Mantenerlo distraído por veinte minutos no fue del todo difícil. Él estuvo feliz contándome historia tras historia de sus días de gloria con Bella y los chicos en preparatoria. Aparentemente, ella se quedaba en su casa tanto como él se quedaba en la suya. "Hubo una vez que nosotros le pusimos una cámara espía en la ducha. Era una chica bastante buena, ya sabes, y nosotros éramos unos pervertidos de preparatoria, así que era una oportunidad perfecta." Eso había sido en el pasado. No había razón para arremeter contra el escritorio, así que me mantuve en la silla. "Juro que alguien le contó, porque se las arregló para mover la cámara al baño de mis padres. Aro todavía no puede ver a mi papá a los ojos." Me reí con él por eso.

Mi teléfono celular vibró contra mi pierna. Supongo que esa era mi señal. "Será mejor que te deje volver a trabajar. Voy a encontrarme con Bella para almorzar. Fue agradable charlar contigo."

"Igualmente, camarada. Dale a B mis saludos," contestó.

Bella estaba esperando en el auto cuando llegué ahí. Le di un vistazo a la camioneta. Nada lucía diferente. "¿Qué hiciste?" pregunté curiosamente.

"Te dije que tenía que ser pequeño," sonrió. "Su macho móvil ahora tiene una placa que dice 'Miss Félix'. Le tomará semanas darse cuenta. Además, compré uno de esos equipos de bocinas para auto. Le gusta hacer sonar el claxon a las chicas candentes, así que lo cambié para que gritara 'gorda'. Estoy bastante segura de que notará eso pronto."

Me reí, imaginándome la mirada en su rostro cuando su intento por levantar chicas sea contraproducente. "¿Sabrá que tú lo hiciste?"

"Por supuesto que lo hará," dijo Bella como si no fuera la gran cosa. "Y él me la va a regresar. Es un círculo vicioso en el que estamos." Ni siquiera parecía preocupada por la idea.

"¿Hemos terminado con la venganza por hoy?" pregunté.

Sacó su lista y tachó el nombre de Félix. "Nope. La pequeña Nessie sigue debiéndomela por haber soltado lo de Madame Marie. Puedo hacer eso antes de almorzar, y entonces podremos hacer lo que sea que quieras."

"De acuerdo," sonreí, manejando de regreso a su casa. Ella me dijo que aparcara el auto en su cochera para que así ninguno de los vecinos pudiera verlo y decidiera auto invitarse a fisgonear para obtener un chisme mientras nosotros intentábamos trabajar.

Bella tomó unas cuantas cosas más antes de encaminarse al cuarto de su hermana. "Nessie parece una buscapleitos, pero le aterrorizan dos cosas: ratones y armarios."

"¿Armarios?" ¿A quién coño le asustan los armarios?

"Es muy paranoica. La puerta de su armario debe estar abierta siempre," dijo. "La chica ha visto demasiadas películas de terror. De cualquier forma, encontré este pequeño artilugio en línea." Sostuvo un pequeño ratón. "Tiene un sensor de movimiento, así que cuando camine dentro del cuarto, saldrá disparado de debajo de la cama."

Estaba tratando de ponerle las baterías cuando escuché que la puerta principal se abría. Sentí pánico. "¡Mierda! Alguien viene. ¿Qué hacemos?"

Bella miró a su alrededor frenéticamente. "¡Rápido!" Sujetó mi brazo. "¡Métete en el armario!" Tomó todas las cosas y me jaló hacia dentro, cerrando la puerta detrás de nosotros. Sabía que si alguien entraba al cuarto sería capaz de escuchar nuestra respiración. "¿Qué coño está haciendo ella en casa?" susurró.

"¿Su hora de almuerzo?" sugerí quedito, mirando a través de la ranura de las persianas de la puerta.

Gracias a los audífonos del iPod en sus orejas, Nessie no pudo escuchar una palabra de lo que dijimos. Se deslizó hacia la ventana y tomó sus binoculares, antes de mirar a través de las persianas. "Hola, Oficial Buenote." Miró lascivamente a Jake por unos minutos antes de girarse hacia el vestidor. Se miró en el espejo para retocarse el delineador, pero sus ojos se trabaron en la puerta cerrada del armario y se congeló.

"Mierda," susurró Bella. Trabajó desesperadamente en poner las baterías en el ratón mientras Nessie se acercaba cuidadosamente a la puerta. "¡Lo tengo!" Lo deslizó por debajo y se fue. Cuando el pequeño borrón cruzó el cuarto, Nessie gritó como nunca la había escuchado antes y casi se lleva la puerta de la habitación tratando de escapar del cuarto. "¡Recoge la evidencia!" Bella tomó la caja, mientras yo atrapaba al ratón. Cerró la puerta del armario de nuevo, y ambos corrimos fuera del cuarto para escondernos en otro lugar.

Terminamos en el cuarto de invitados, cruzando el pasillo. "¿La vida nunca es aburrida contigo, verdad?" pregunté.

Estaba jadeando. "La vida habría sido más corta si Nessie hubiera abierto esa puerta. Creo que carga una navaja."

"¡Demonios, Jacob! Deja de ser un cabrón. Te digo que hay algo en mi armario." Pudimos escucharlos viniendo por el pasillo. Parecía que Nessie había ido por ayuda.

"¿No crees que eres un poco mayor para tenerle miedo al coco?" rezongó Jacob.

Nessie resopló. "No es el coco," gruñó. "¡Saca tu pistola! ¿Qué clase de policía eres?"

"Créeme. Es mucho más seguro para ti, si no saco mi pistola," siseó.

"¿Me estás amenazando?" preguntó incrédula.

Noté que Bella se mordía el labio para aguantar la risa. Jake y Nessie continuaron con su disputa mientras caminaban hacia su cuarto. Pude escucharlo burlándose de ella cuando el armario apareció vacío. Entonces vino otra discusión. Entonces se escuchó un fuerte estruendo y los quejidos se detuvieron.

"¿Crees que se hayan matado mutuamente?" susurré.

"Peor," respondió enigmáticamente. Tomó mi mano y nos deslizamos fuera del cuarto.

Desafortunadamente, la puerta del cuarto de Nessie seguía abierta. Cómo esos dos se habían desvestido tan rápidamente seguía siendo un misterio para mí. Jake tenía sus manos en el trasero de ella, y las piernas de ella estaban enrolladas con fuerza alrededor de él. Estaban pegados a los labios mientras caían en la cama.

"Creo que él encontró su tatuaje," dije quedito en el oído de Bella.

Para cuando íbamos a mitad de camino por el pasillo, los gemidos y gruñidos empezaron. "Oh, Dios," se estremeció Bella. "No puedo escuchar a mi hermana teniendo sexo," el chillido de Nessie se escuchó de fondo. "Tenemos que salir de aquí." No pude estar más de acuerdo.

Íbamos llegando a la puerta principal, cuando vimos a Tanya en su patio delantero. "Suena como si alguien estuviera pasándola bien," gritó.

Bella abrió su cochera y brincamos al auto y salimos. "Bueno," traté de pensar en algo qué decir. "¿Tienes hambre?" ella rió y aparqué en un restaurante para llevar, para comprarnos algo rápido. Ya que yo elegiría lo que haríamos a partir de ahora, quería mostrarle otro de mis lugares favoritos.

"¿Dónde estamos?" preguntó mientras manejaba fuera del centro.

"Este es el lago donde los hombres Cullen venimos a acampar siempre," expliqué una vez que estuvimos ahí. Sostuve su mano mientras la guiaba abajo por los senderos. "Ethan quiere venir por su cumpleaños, así que espero que dejes que Leo se nos una. Aunque debo advertirte: probablemente vas a estar atrapada en la pijamada de las mujeres Cullen."

Ella rió, "Suena terrorífico." Entonces, sacudió su cabeza para mostrar que estaba bromeando. "Me agrada tu familia. Estaré feliz de ir."

Pasamos el resto del día ahí, caminando por los senderos y disfrutando nuestra mutua compañía. Cuando el sol empezó a caer, Bella pensó que debíamos regresar, pero yo tenía otras ideas. "Vamos a nadar."

"No trajimos trajes de baño, genio," contestó.

"¿Quién los necesita?" contesté, tomando mi playera y arrojándola al piso. "¿No me digas que nunca antes has nadado desnuda con un novio?"

Resopló, "¿Qué novio? Félix y yo éramos solamente amigos con beneficios. No me metía en relaciones en ese entonces."

Eso me sorprendió. "¿Y qué te hizo cambiar de parecer?" pregunté.

"Tú lo hiciste," contestó. Creo que hice un pequeño baile interno. "Ahora, date la vuelta. No me vas a ver desnuda."

"Pero ese es el punto," hice un puchero.

"Lo siento," sonrió, forzándome a girarme. "Sin espiar."

Siempre el caballero, esperé hasta que ella dijera que estaba bien que me diera la vuelta antes de tomar el resto de mis ropas y brincar al agua. La maldita mujer estaba lo suficientemente sumergida como para que solo pudiera ver la parte de arriba de sus hombros.

"Te veré desnuda eventualmente," prometí.

"Tal vez," contestó antes de hundirse en el agua.

Sonreí y nadé hacia ella. Estuvimos en el agua por un rato hasta que me di cuenta que su labio inferior empezaba a temblar. Tomé eso como una oportunidad para enrollar mis brazos a su alrededor. Ella dijo que no podía mirar, pero no dijo nada sobre tocar. Era un caballero, a pesar de todo, y mantuve mis manos alrededor de su cintura. No era un idiota. Si la enojaba ahora, iba a ganarme una bala después. "Creo que es hora de conseguirte algo cálido. Entonces, podemos ir por nuestros hijos."

"Me agrada esa idea," dijo. De alguna manera, me las arreglé para no espiar mientras se vestía. Cuando tuvimos toda nuestra ropa puesta, caminamos de regreso al auto. "Edward, no es que no quiera que me veas desnuda. Es solo que no sea el mismo día que vimos a Jake y a Nessie."

Nos detuvimos en su casa con suficiente tiempo para secar nuestro cabello y arreglarnos para que no notaran que estuvimos nadando desnudos. Afortunadamente, Nessie y Jake no estaban a la vista. Entonces, fuimos a casa de Emmett donde el resto de la familia parecía haberse reunido. Tan pronto como entramos, todos se nos quedaron viendo. Los adultos se veían engañosos y emocionados. Los niños parecían culpables. Mierda.

"¿Hay algo que quisieran contarnos?" preguntó Esme dulcemente. No se la creí.

"No digas nada," le murmuré a Bella. "Es una trampa."

Emmett intervino. "Seh, ¿jugaron en alguna mesa recientemente?" Jasper resopló y los otros empezaron a soltar risitas.

Bella miró a nuestros tres niños con sus manos en las caderas. Ellos mantuvieron sus ojos pegados al piso, pero Sophie finalmente se rompió. "¡Tenían galletas!"

Carlisle se apresuró en su defensa. "Ahora, Bella, no hay que enojarse. Todo sabemos ser discretos en esta familia. De todas formas, estoy curioso por las interesantes huellas dactilares en el capó de mi auto."

Cuando todos se rompieron a reír, tomé una pieza de papel y llevé a Bella a la cocina. "Creo que es hora de empezar mi propia lista negra."


Traducido por: carliitha-cullen

Avisos de ocasión(?):

Sexual Fantasies por lo pronto está en espera (la inspiración para esa historia nos ha dejado bien colgadas últimamente, y realmente no es sencillo que un lemmon salga así como así), y Oficial Buenote sigue en pie; nada más esperaremos avanzar con más capítulos de esta historia. A pesar de la tardanza, no dejaremos de traducir.

Otra cosita. Alguien preguntó que si podíamos traducir The Doll House; Kambria me dio el permiso, pero primero traduciré unos capítulos antes de colgar el primero, para no dejarlas esperando demasiado entre uno y otro, y estará en mi cuenta (carliitha-cullen).

Por último, y como algunas de ustedes lo supieron, gracias a su maravillosos votos ganamos el premio a Mejor comedia romántica, otorgado por los Fic's Fans Twilight Awards. El premio lo pueden encontrar en el perfil. Además, la hermosa Bells Lopez hizo una increíble portada para esta historia, y ya se encuentra también disponible en nuestro perfil.

No sabría darles una fecha exacta para el siguiente capítulo, pero sin duda me encargaré de no hacerlas esperar tanto tiempo. De parte de todas, agradecemos infinitamente el apoyo a estas historias. No las vamos a defraduar ;D

.Tweeties.