Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia original es de Kambria Rain. Las Tweeties nada más tienen el permiso para traducirla.
Bella
"¿Tía Nessie, por qué estás caminando chistoso?" Leonardo preguntó mientras Nessie prácticamente cojeaba hacia la cocina para tomar una taza de café.
"Monté un caballo," gruñó.
Casi escupo mi desayuno, pero me las arreglé para recomponerme. "Debió haber sido un gran caballo," contesté quedito.
"¿Qué dijiste?" preguntó Nessie, mirándome cuidadosamente.
"Nada," sonreí. "Vamos, chicos. Tenemos que ir a comprar algunos útiles escolares." Ambos, Ethan y Leo, gimieron. "No me hagan eso. Al menos Rosalie se aseguró de que estuvieran en las mismas clases." Tener conexiones con la directora de la escuela me venía bastante bien.
Ethan llevó su plato al fregadero. "Espero que nunca tengamos que visitar su oficina. Ella puede ser atemorizante." Me lo puedo imaginar.
"¿Qué hay de ti, Señorita Sophie?" pregunté, limpiando el jarabe de su cara. "¿Estás lista para el preescolar?"
Arrugó la nariz y sacudió su cabeza. "¿Me puedo quedar en casa contigo?"
Sonreí y froté nuestras narices. "¿Por qué no lo intentas por unos cuantos días? Harás un montón de amigos."
"¿Pero, y si no?" preguntó.
"Entonces te secuestraré," prometí. Eso pareció apaciguarla, así que se unió a los chicos y fuimos a la cochera.
Antes de que saliera de la casa, Nessie gritó, "¡Hey! ¿Consigue algunas trampas para ratones, quieres?" Reí quedito mientras me apresuraba hacia la camioneta.
No creo que alguno de nosotros estuviéramos entusiasmados por ir a comprar útiles escolares. Leo caminaba junto a mí, e Ethan del otro lado, y Sophie estaba sentada en el carrito de compras. Estaba sosteniendo la lista en mi mano. "¿Para qué diamantes necesitan cuatro cajas de pañuelos cada uno?" Me estaba volviendo mejor al elegir mis palabras delante de ellos.
"¿Para los resfriados?" sugirió Sophie.
Me encogí de hombros y arrojé los pañuelos al carrito. Edward probablemente se iba a irritar porque yo comprara todas sus cosas, pero planeaba enviar a Leo con él e Ethan para recoger los uniformes que había mandado hacer.
Leo se tomó su tiempo eligiendo la mochila perfecta. "Esto me deprime." Rodeé mis ojos. ¿Qué niño habla de esa forma? "Tal vez deberíamos conseguir algo de pizza."
"Entre más rápido elijas una mochila, más rápido nos iremos," acepté. Rápidamente, tomó una mochila verde y la arrojó al carrito. Ethan había elegido la misma en azul.
Justo cuando terminaba de cargar todo en la camioneta, escuché un vehículo apartando en un espacio junto a mí. "¡Gorda!"
"¡Métanse en la camioneta!" arrojé el carrito a un lado y ayudé rápidamente a Sophie a meterse en el asiento trasero con los chicos.
"¡Isabella Marie Swan!" gritó Félix.
"¿Nos debe dinero?" preguntó Ethan.
Puse mi mejor sonrisa inocente y me giré. "¡Félix! Qué agradable sorpresa."
Me lanzó una mirada de regreso. "Anoche estaba cruzando las calles, buscando a la siguiente chica afortunada en tener una pieza de esto, cuando vi a esta hermosa castaña con curvas en los lugares correctos. Decidí atraer su atención, así que hice sonar la bocina." Sostuvo mi cara gentilmente en sus manos. "¿Sabes que pasó después?"
"¿Vivieron felices para siempre?" pregunté.
Sus manos ya no fueron tan gentiles, pero no me estaba lastimando. "La hermosa castaña arrojó un zapato de tacón a mi macho móvil. ¡Entonces, sacó su lápiz labial rojo y escribió 'pendejo' en mi capó! Estaba completamente en shock. Afortunadamente, el tipo detrás de mí me trajo de regreso a la realidad. ¡Hizo sonar su bocina y gritó que Miss Félix se quitara del camino! ¡¿Por qué diablos todos me están llamando Miss Félix?"
"Estás aplastando mi cara," dije lo mejor que pude, a pesar de que él tenía mis labios sellados. Estaba segura de que se veía tremendamente divertido.
"Te la voy a regresar, pequeña B," contestó, luchando contra una sonrisa. Probablemente ya lo estaba trazando en su mente para entonces.
"¿Mamá?" Leo asomó su cabeza por la puerta. "¿Necesitas que lo pateé?"
Félix me soltó. "¡No puede ser! Este no puede ser el piojito. Estabas en pañales la última vez que te vi."
"Leo, este es mi amigo Félix. Félix, éste es Leo." Abrí la puerta completamente, para que así pudiera ver a todos. "Y estos son Ethan y Sophie." Sophie saludó, pero Ethan no se veía feliz.
"Un gusto en conocerlos," Félix sonrió antes de girarse hacia mí. "Tengo que irme. Estoy en mi descanso para comer. Solo cuida tu espalda, B." Me besó sonoramente en la mejilla, se despidió de los niños, y se fue.
Sacudí mi cabeza y me metí en la camioneta. Él era todo un tonto.
En la pizzería, les di a los niños algo de cambio para que jugaran en algunos juegos. Leo estaba ayudándole a Sophie en uno, cuando Ethan regresó. Se sentó junto a mí, "¿Bella? ¿Te gusta el Sr. Félix?"
"A veces," sonreí, pero entonces su carita cayó un poco, así que me detuve. "¿Ethan, qué es lo que pasa?"
"Nada," susurró, bajando su cabeza.
Tomé su barbilla con mi mano, levantando su cara un poco. "Dime qué te sucede, pequeño. No me gusta verte triste." Dudó un poco. "Por favor."
"Pensé que te gustaba mi papá," finalmente admitió.
Oh. "Ethan, Félix es nada más mi amigo, así como Leo y tú son amigos. Tu papá es…" Mierda. Iba a tener que decirlo en voz alta. "Tú papá es mi novio." Entonces, sonrió. "Realmente apreciaría si no le dijeras a nadie que dije eso." Edward ya era un asno presumido.
"¿Le puedo decir a Leo?" preguntó.
"Solo a Leo," contesté. "Sophie confiesa por galletas."
Después de comer, regresé a casa para que Leo y yo empacáramos. Él se iba a ir con los chicos Cullen en un viaje de campamento, mientras que yo iría con Sophie a una pijamada con las mujeres. Por haber crecido principalmente con hombres, nunca había hecho esta clase de cosas antes. Me imaginé que íbamos a terminar comiendo comida chatarra y mirar películas de chicas. No tenía idea.
Todo empezó lo suficientemente normal. Tuvimos una agradable cena juntas. Esme mandó ordenar algo, así que ninguna de nosotras tuvo que cocinar. Entonces nos movimos a la sala, la cual se había transformado en una sala de masajes. Así que mientras Sophie y Nate estaban divirtiéndose en el cuarto de juegos, y Landon estaba gorgoteando felizmente en su moisés, yo estaba tirada boca abajo en una mesa, mientras un alto hombre con manos celestiales trabajaba con los nudos de mi espalda.
Alice gimió en la mesa junto a mí. "Esto se siente tan bien." Escuché que las otras mujeres hacían sonidos en acuerdo. "¿Qué hay de ti, Bella? ¿Está ayudando a sacar la tensión?"
"Por favor," resopló Rosalie. "Sólo Edward puede ayudar con eso."
"No tengo idea de lo que están hablando," sonreí.
"Tensión sexual, cariño," dijo Esme. "Estoy sorprendida de que ustedes dos hayan durado tanto. Yo estaba sobre Carlisle la noche después de que nos conocimos."
No había manera de que esta conversación fuera buena para mí.
"Debe ser una cosa Cullen." Dijo Alice. "Yo estaba sobre Jasper el día que lo conocí."
"No las escuches, Bella," añadió Rosalie. "Yo hice sufrir a Emmett. Todos ellos están acostumbrados a tener lo que quieren. Deberías hacer que Edward luchara por ello."
"No estoy haciendo que luche por nada, es solo que…" no podía creer que estuviera teniendo esta conversación con la madre de Edward en la sala. "No he tenido sexo desde que Leo fue concebido. No es algo que pueda tomar a la ligera. Estoy esperando por el momento 'ajá' con un hombre, donde descubra que no importa qué pase, todo estará bien porque nos tenemos mutuamente."
Creo que Esme suspiró. "Estaré contenta cuando te des cuenta de ello, porque ustedes dos son perfectos el uno para el otro."
Rosalie estaba atascada en algo más. "Esos son como ocho años. Olvida lo que dije. Brinca sobre él ahora." Tuve que unirme a las risas de Alice.
Una vez que nuestros masajes terminaron, estuvimos en el sofá con unas bebidas. "Me preguntó qué estarán haciendo los chicos justo ahora." Estaba segura de que Leo estaría pasando un buen momento sin importar qué.
"Veamos. Está oscuro, así que probablemente les estén haciendo una travesura a los niños. Cada vez que los pequeñines están ahí, parece que no se pueden contener a sí mismos," dijo Alice.
"¿A qué te refieres?" pregunté, tomando un sorbo de mi bebida frutal.
"Los asustan cada año. Emmett vive para cosas como esa," explicó Rosalie.
Tuve algo en mente. "¿Qué pasaría si les dieran una cucharada de su propia medicina?"
Esme de inmediato tomó el teléfono. "Voy a llamar a Kate. Ella vigilará a los bebés." Llamé a alguien que me ayudara.
Nessie llegó unos momentos después, vestida toda de negro. "Traje los extintores."
"Vamos." Nos subimos todas a mi camioneta y fuimos hacia el lago, dejando a los niños con una amiga de Esme, quien estuvo feliz de ayudar. "Necesitamos asegurarnos de que Leo e Ethan sepan que somos nosotras. No queremos asustarlos," dijo Esme. Todas aceptamos. Íbamos por los chicos grandes, no por los pequeños.
Estacioné la camioneta lo suficientemente lejos como para que ellos no fueran capaces de oírla. Nos deslizamos silenciosamente cerca de los senderos, pero no por ellos. Podíamos escuchar a los chicos a lo lejos antes de que pudiéramos verlos. Emmett estaba a mitad de una historia de terror sobre el monstro del lago.
"¿Señoras, cuánto se oponen a mojarse?" Susurró Nessie.
Tuvo el extintor listo mientras Rosalie, Alice y Esme se colaron alrededor del campamento para traer el agua. Esperamos pacientemente a que Emmett terminara su historia. Ambos, Ethan y Leo seguían mirando al lago nerviosamente. "No se preocupen," les dijo Edward. "El monstruo se asusta con el fuego. Mientras la fogata esté encendida, se mantendrá lejos." Acababa de hacer esto demasiado perfecto.
Hubo un fuerte chillido, seguido de un chapoteo. Jasper se puso de pie de inmediato. "¿Qué fue eso?" Hubo otro chapoteo, provocando que los demás hombres se pusieran de pie.
Emmett soltó una risita nerviosa. "Estoy seguro de que no es nada." Más chapoteos.
"Chicos, quédense aquí. Iremos a revisar," dijo Edward calmadamente. El hombre tomó su linterna y se encaminó hacia el lago.
Era entonces cuando Nessie y yo haríamos nuestra movida. Ethan y Leo brincaron un poco cuando salimos de entre los bosques, pero afortunadamente no gritaron. Ellos pudieron ver nuestras caras después de todo. "Síganos la corriente," susurré, sonriéndoles. "Nosotras somos el monstruo del lago." Rápidamente, Nessie apagó el fuego.
Mientras nos deslizábamos a nuestro escondite, pude escuchar a los niños gritar por ayuda. Ellos eran muy convincentes. "Mierda," gritó Emmett. "¿Qué diablos está pasando?"
"El fuego se apagó," dijo Leo, escuchándose con pánico. "¡El monstruo del lago ya viene!"
"Yo inventé eso," discutió Emmett.
Hubo otro chillido y más chapoteos. "¿Entonces qué es eso?" preguntó Ethan histéricamente.
"Esos chicos son buenos," susurró Nessie.
"Voy a averiguar qué está pasando," dijo Carlisle. "Edward, tal vez deberías quedarte con los chicos."
"Tal vez deberíamos irnos," sugirió Emmett.
"Te puedes quedar con los chicos también," dijo Jasper, rodando sus ojos antes de seguir a Carlisle.
Nessie se quitó para ayudar a las otras mujeres. Sus pisadas no podían escucharse sobre los repentinos gritos de Carlisle y Jasper. Emmett entró en pánico. "¡Saca a los chicos de aquí! ¡Iré por ellos!" Se apartó para salvar a su padre y hermano.
Edward tomó a un niño debajo de cada brazo y empezó a andar por el sendero. Me detuve en frente de él. "¿A dónde vas, Edward?"
Esto hizo que entrara en más pánico. "¡Bella! Tenemos que…" Entonces, se dio cuenta de qué estaba pasando. "¡Tú!" gruñó.
"¡Hola, mamá!" sonrió Leo.
"¡Gran trabajo, chicos!" dije, mientras Edward los ponía abajo.
"¿Entonces, quién…?" Edward señaló de regreso al lago.
Me reí. "Supongo que Esme, Alice y Rosalie se toparon con Carlisle y Jasper en el lago, y Nessie fue ahí a tiempo para ayudar con Emmett después de que apagara el fuego. Eso es lo que ustedes, hombres, obtienen por tratar de asustar a los chicos." Dejé salir un chillido cuando Edward me arrojó sobre su hombro.
"Te voy a presentar al monstruo del lago," dijo Edward.
"¡Cullen! Será mejor que me bajes," le advertí, pero sabía que no iba a pasar.
Todos los gritos fueron remplazados por risas mientras los demás luchaban mutuamente en el lago. Edward brincó, llevándonos a los dos a la mitad de todo eso. Nessie se las arregló para librarse y escabullirse con los chicos para tostar malvaviscos.
"Debieron haber visto sus caras," Rosalie molestaba a Emmett.
"Y ustedes se supone que deberían estar peleando con almohadas en casa," contestó, jalándola hacia él.
"Hemos sido traicionados por nuestras mujeres," dijo Carlisle.
"Aw, los compensaremos más tarde," prometió Esme. "Pero ahora tenemos una pijamada a la cual regresar." Lo besó antes de correr fuera del agua.
Los hombres fueron muy comprensivos y nos acompañaron de regreso a la camioneta. Nessie estaba comiendo un s'more (1) mientras nos íbamos. Fue lo suficientemente amable como para compartir con Alice una vez que estuvimos en el vehículo.
"¿Cuántas posibilidades hay de que nos la regresen?" preguntó Rosalie.
"¿Esta noche? De cero a ninguna," contesté. "De cualquier forma, estoy bastante segura de que planearán algo para nuestra siguiente pijamada."
Esme sonrió. "Estaremos preparadas para ellos."
Cuando regresamos a casa, ya estábamos secas y listas para la cama. Nessie estaba en un apuro por regresar a casa. Le advertí que se mantuviera apartada de los problemas. "¿Dónde queda lo divertido en eso?" preguntó sonriendo. Si estaba planeando otro encuentro con Jake, esperaba que terminaran en su casa esta vez.
Terminé durmiendo en el antiguo cuarto de Edward. Esme me dio permiso de ir por sus cosas, así que le tomé la palabra. No pude contenerme a mí misma.
Era un cuarto típico de chicos. Había fotografías de él y sus hermanos, la mayoría de ellas de diferentes eventos atléticos. Encontré una de sus viejas playeras. Me deslicé en una y decidí que eso sería un buen recuerdo de esa noche. Tal vez él no la echaría de menos.
"Se te ve mejor a ti, de todas formas." Brinqué por la voz de Esme. Ni siquiera la había escuchado entrar.
"Me asustaste," exhalé, sentándome en la cama.
"Lo siento." Ella vino y se sentó junto a mí. "Quería dejar algunas cosas en claro," me dijo seriamente. "Nunca me preocupé por Victoria. Si no fuera por Ethan y Sophie, hubiera preferido que ella nunca fuera parte de mi familia. Edward trató de seguir adelante después de ella por el bien de encontrarles a los niños una mamá, pero enfrentémoslo, sus elecciones fueron horrendas." Tomó mi mano entonces. "Tú eres diferente. Mis nietos te adoran. Mi hijo parece no tener suficiente de ti. Tú y Leo obviamente pertenecen a nuestra familia."
Esto era tan incómodo para mí. Renee y yo nunca tuvimos muchos momentos madre-hija. "¿No te importa que escriba erótica y maldiga como marinero?"
"Tus libros han mejorado mi vida sexual. Ni siquiera sabía que eso fuera posible," admitió.
Sonreí. "Ustedes, chicos, están locos."
Asintió. "Es por eso que encajas tan bien." Se puso de pie para irse. "Sé que tienes que ser cuidadosa, pero te prometo, no encontrarás a un mejor hombre para ti y Leo que mi hijo. Duerme bien, Bella."
Mientras me acurrucaba en la vieja cama de Edward, pensé sobre ello. No quería imaginar una vida sin los Cullen, sin Ethan y Sophie, sin Edward. Pasé la mayor parte de mi vida preguntándome si podía ser capaz de darle a Leo el tipo de familia que él merecía, y simplemente cayó en mi regazo. Sería bastante estúpida si los apartaba de mí.
La puerta crujió mientras se abría de nuevo, así que me giré. Sophie estaba asomando su cabeza. "¿Bella?"
Sonreí, "Hey, Sophie."
"¿Puedo dormir contigo?" preguntó. Me senté y jalé las cobijas a un lado. Ella corrió y se metió a la cama.
"¿Estás cómoda?" pregunté mientras jalaba las sábanas sobre nosotras. Asintió mientras bostezaba. Sonreí de nuevo y besé su frente. "Dulces sueños, Señorita Sophie."
Se acurrucó a mi lado, así que puse mi brazo a su alrededor. "Te quiero, Bella," susurró.
Susurré de vuelta. "También te quiero, Sophie."
(1) Ya lo había dicho en un capítulo anterior, el s'more es un sándwich hecho con un malvavisco asado entre dos galletas dulces.
Traducido por: carliitha-cullen
Para Jessica: déjame pensarlo muy bien antes de decirte si me interesa o no. De corazón, gracias por tu oferta.
Empiezo por una noticia triste. Como algunas saben, Hizashii ya no estará más en Fanfiction. Ella, a pesar de estar tan jovencita (menos de 15 años), es una escritora más que talentosa. La considero mi hermana menor, y una gran inspiración para escribir. Solita, se aventó alrededor de 210 historias, totalmente originales; además era una de las betas de esta historia, y también aportaba para Sexual Fantasies. Hace poco, me pidió que la retirara de las Tweeties porque se alejaba de esta página. Ojalá que más adelante retome la escritura ;D
Por otra parte, siempre vengo a pedirles algo, jeje. Ahora pido su voto para el Halloween Contest, organizado por MerySnz en su blog. Mis historias 'Hysteria' y 'Visitante' están concursando, y sería genial si pudiera contar con su apoyo (que yo sé que es grandísimo). El link se los dejo aquí abajo, y si no pueden verlo, lo pueden encontrar en mi perfil, carliitha-cullen.
h t t p : / / en mi cielo personal(punto)blogspot(punto)com / 2010 / 10 / vota - por - tu - drabble - favorito(punto)html
Sustituyan los signos y peguen todo.
Oficial Buenote ya está casi terminado. Dessie fue bien amor y tradujo el capítulo en un buen tramo. Ahorita ando como gallina sin cabeza por el trabajo, pero en cuanto me desocupe, lo termino de traducir ;D. Besos y hasta la siguiente actualización.
.Tweeties.
