Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia original es de Kambria Rain. Solo nosotras tenemos el permiso para traducir la historia.

Gente, Hizz era una de las betas de esta historia. El que haya decidido retirarse de Fanfiction no altera esta traducción ni dejaremos de publicarla. La autora de la historia es Kambria.

Sin más, aquí dejo el capítulo.


Edward

Este había sido, sin duda, el más memorable viaje de acampada. Emmett no podía creer que su historia del monstruo del lago había cobrado vida, pero aunque había sido la cosa más jodidamente escalofriante, ahora pensaba que había sido genial. Yo estaba feliz de que no había tenido que ir a la cama sin mi beso de las buenas noches de Bella.

"Me gusta hacer pis en el bosque," admitió Leo.

"¡A mí también!" dijo Ethan. "¡Casi le doy a esa ardilla!"

Reí y sacudí mi cabeza. Los chicos siempre serán chicos. Era muy temprano en la mañana, pero todos estaban despiertos ya. Dormir en una tienda tal vez era divertido, pero nada se comparaba con nuestras cómodas camas. Todos éramos un poco mimados.

"¡Hice el desayuno!" anunció Jasper, sacando una bandeja de s'mores. Normalmente, no les habría permitido comer algo tan poco saludable para desayunar, pero era una ocasión especial.

"¿Qué te pasa, viejo?" Le pregunté a Carlisle mientras salía de su tienda con sus manos en su espalda baja.

"Mi cama estaba un poco grumosa. ¿Quién tuvo la idea de venir aquí sin los colchones de aire?" preguntó.

Jasper se veía culpable. "Ese debí ser yo. En mi defensa, no lo hice a propósito. Se me olvidaron en casa. Mi hijo no es creyente en dormir en las noches, así que he estado un poco fuera de mí."

"No siento simpatía por ti. Tú eras de la misma manera cuando eras un bebé. Es tiempo de que pagues," dijo Carlisle.

Recordé tener que levantarme con Ethan y Sophie cuando eran así de pequeños. Victoria siempre se negó, diciendo que ella hizo su parte en la sala de labor. De cualquier forma no me importó. Amé cada minuto que pasé con mis pequeños. A pesar de todo, estaba bastante seguro de que le puse a Ethan el pañal al revés una o dos veces.

Leo me trajo un s'more y se sentó junto a mí. "Creo que soy un chico de mami," admitió.

"Gracias," le dije, aceptando lo que trajo. "¿Ahora, por qué piensas eso?"

Se encogió de hombros. "Como que la extraño."

Le sonreí. "No tiene nada de malo con ser un chico de mami, yo también como que la extraño."

"Como quiera me estoy divirtiendo mucho," me dijo rápidamente. Supongo que no quería que pensara diferente solo porque extrañaba a Bella. "Gracias por dejarme venir."

"No habría sido lo mismo sin ti," le dije.

Había cosas que necesitábamos hacer en casa, así que una vez que todos terminaron sus s'mores, levantamos el campamento y nos dirigimos a casa de mis padres. Esme y Alice eran las únicas en la cocina. Alice estaba sosteniendo a Landon en sus brazos. Jasper inmediatamente enrolló sus brazos a su alrededor, "Hola, mi familia."

"Voy a despertar a mi mujer," anunció Emmett antes de salir de la habitación.

Mi madre puso su mano en mi brazo. "Ve arriba y cámbiate. Les daré a los chicos un desayuno de verdad," dijo Esme. Mientras caminaba hacia las escaleras, la escuché refunfuñar. "S'mores, en serio."

Solté una risita y me dirigí a mi antiguo cuarto. Me pregunté si Bella estaría despierta ya. Pensé en tocar, pero decidí no hacerlo. Si todavía estaba dormida, quería despertarla por mi cuenta, no por un golpe en la puerta. Me deslicé hacia dentro y fui a la cama.

Perfecto.

Esa era la única palabra con la que podía describir lo que veía frente a mí. Mi Bella estaba dormida en su lado con su hermoso cabello extendido sobre mi vieja almohada. Tenía su brazo enrollado alrededor de mi pequeña niña, quien estaba acurrucada contra ella dulcemente. Me senté cuidadosamente en el filo de la cama y las miré. Cuando vi que Bella estaba usando una de mis viejas camisetas de fútbol, con mi apellido escrito a través de su espalda, no pude contenerme. Tenía que tocarla. Besé a Sophie en la frente antes de colocar mi mano en la mejilla de Bella. Cuando ella no se movió, moví lentamente mi mano hacia arriba, dejando que mis dedos recorrieran su suave cabello.

"Será mejor que tengas una buena razón para despertarme," dijo adormilada, sin abrir los ojos.

"Te extrañé," contesté, todavía acariciando su cara y su cabello.

Sus ojos revolotearon abiertos. Ni siquiera intentó mover mi mano. "Me viste anoche."

Le sonreí. "¿Y?"

Me sonrió de vuelta. "Y vete a limpiar. Luego regresa."

Ni siquiera tuvo que decírmelo dos veces. Tomé mis ropas y fui al baño a tomar una ducha rápida. Olía a campamento. Lavé el olor ahumado de mi cabello antes de secarme y ponerme unos pantalones. Estaba a punto de cepillar mis dientes cuando alguien llamó suavemente a la puerta. "Entra," dije. Estaba sorprendido cuando vi a Bella entrar, todavía usando mi playera y nada más.

"Está todo lleno de vapor aquí," dijo mientras tomaba su cepillo de dientes. Juguetonamente, me empujó con su hombro para llegar al lavabo.

"Se supone que debes seguir en la cama," le dije, codeándole la espalda.

"Sophie me dejó por panqués," contestó antes de meter el cepillo de dientes a su boca.

Estuvimos parados junto al otro frente al espejo, cepillándonos los dientes. De vez en cuando la empujaba. Ella me fruncía el ceño antes de devolvérmela. Era una buena manera de empezar el día. Tan pronto como nuestros cepillos estuvieron en su lugar, la levanté. "Vamos de vuelta a la cama."

"Pero ya estoy despierta," se quejó a medias mientras la llevaba de vuelta al cuarto.

"No dije nada acerca de dormir." Caí en la cama, llevándomela conmigo. Ella estaba sonriendo antes de que cubriera su boca con la mía. Dejé mi brazo a su alrededor, jalándola tanto como podía mientras nuestros labios se movían.

"¡Hey, es una fiesta!" Nos separamos rápidamente para toparnos con Ethan y Leo entrando por la puerta. "¡Hola, Bella!" parecía que Leo estaba contagiando a mi hijo. Tenía que recordar cerrar la puerta con seguro en un futuro.

Bella se sentó. "¡Hey, chico del cumpleaños!" Se movió para darles espacio a ellos. Besó a ambos chicos en sus mejillas. "¿Se divirtieron?"

"Sí, señora," contestó Leo. "Pero Nana Esme dijo que tenemos que lavarnos para sacar el olor a campamento ahora." Eso sonaba como algo que diría mi mamá.

Enviamos a los chicos a baños diferentes para que se asearan. Quería retomar lo que habíamos dejado, pero Bella ya estaba a mitad del camino a la puerta. Estaba triste de ver que sus piernas estaban cubiertas ahora por pantalones de pijama. "¡Hey! ¡Vuelve acá, mujer!"

"Necesito comida," me dijo sobre su hombro. Brinqué y fui tras ella.

"Buenos días," gruñó Rosalie cuando Bella se dejó caer en la silla junto a ella. Emmett les preparó a ambas un plato, decorando él mismo los panqués para que parecieran caritas felices.

Bella rió. "Bueno, gracias, Emmett, pero no hay manera de que yo me vaya a comer todo esto."

"Para eso está Eddie," sonrió, tendiéndome un tenedor.

Me senté junto a ella, y movió el plato en medio de los dos. Sophie estaba sentada frente a nosotros en el regazo de Carlisle, con su boca tan llena que sus mejillas estaban infladas. Cuando finalmente se las arregló para tragar, sonrió. "Hola, papi."

La amaba a montones. "Hola, princesa."

Esme nos trajo algo de beber. "Bella va a llevar a Ethan y a Leo a su casa para recoger a Shredder. Eso nos dará tiempo para llegar a tu casa y tener todo listo para la fiesta."

"No puedo creer que quieran a ese monstruo en la fiesta," dijo Bella.

"Ethan dijo que era parte de la familia," mi madre contestó simplemente.

Creyendo que el campamento había sido su fiesta, Ethan no sospechó nada cuando se fue con Bella y Leo. Él no tenía idea de cuántos de sus compañeros de quipo y muchos niños de la escuela estaban en mi casa. La piscina iba a estar a reventar, pero el amigo de Bella, Félix, iba a venir como salvavidas. Eso iba a ser interesante.

"¡Hey, jefe!" Saludó Nessie mientras aparcaba en mi casa. Ella se ofreció voluntariamente para traer el pastel. Ató su casco en la parte de atrás de su motocicleta.

"Hey, Ness," contesté. "Por favor dime que no olvidaste el pastel."

Ella dio un paso hacia atrás con un gesto de ofendida. "¡Por supuesto que no! Está siendo entregado." Jake aparcó y salió del auto. Él no se veía contento mientras azotaba la puerta. "Si pones eso en la cocina, ¡sería grandioso!" le gritó Nessie. Él entrecerró los ojos antes de sacar el pastel de la parte de atrás de su carro y entró en la casa. Ella rodó los ojos. "No sé cuál es su problema. Se lo pedí amablemente." Entonces, ella fue tras él. "¡Deja de ser un cabrón!"

Solté una risita. Esos dos iban a terminar matándose mutuamente o casándose. Cualquiera de las dos, para nosotros iba a resultar algo entretenido. Mientras los demás invitados llegaban, los iba dirigiendo hacia la parte de atrás. No sabía cómo iba a hacer que Ethan fuera hacia atrás sin notar todos esos autos enfrente.

Mis preocupaciones perdieron sentido ya que Bella se había hecho cargo de eso. Cuando aparcó, ayudó a Ethan a salir de su camioneta. Estaba usando un antifaz. Leo salió detrás de él pero con orejeras cubriendo sus orejas. Cuando ella me atrapó mirando, se encogió de hombros. "Es una cosa ninja, aparentemente. Están tratando de confiar en sus otros sentidos."

Ethan corrió hacia su espalda. "Lo siento, Bella."

El pobre Leo fue arremetido cuando no vio venir a Shredder. "No creo que esto esté funcionando," admitió.

"Yo lo estoy haciendo genial," dijo Ethan antes de chocar de nuevo contra Bella. "Lo siento, Bella."

Ella puso sus brazos alrededor de ambos. "El maldito perro me dio menos problemas que ustedes dos."

"¿Qué?" preguntó Leo fuertemente.

"¿Necesitas algo de ayuda?" pregunté, besando su mejilla.

"¿Papá?" dijo Ethan. "¿Cuándo llegaste aquí?"

"Tú puedes hacerte cargo de estos cabezas de chorlito," ofreció, empujándolos hacia mí.

"¡Hola, Edward!" gritó Leo.

Reí y saludé, sabiendo que él no podía escucharme. Los guié hacia dentro mientras Bella tomaba a Shredder y lo llevaba a atrás. Ethan chocó con el marco de la puerta. "¡Papá!" resopló. "Bella no me dejó correr hacia nada."

"Pon tus manos en frente de ti," le dije, tratando de no reír otra vez.

"¡Oh, hey!" Encontró esto de inmensa ayuda. "Gran idea, papá."

Cuando llegué con ellos a la puerta trasera, Leo se quitó las orejeras y me sonrió. Obviamente, Bella le había contado sobre la fiesta. Él abrió la puerta y yo guié a Ethan hacia fuera. Tomó su antifaz justo en el momento en que todos gritaron, "¡Sorpresa!"

Los ojos de Ethan se abrieron y me miró. "Feliz cumpleaños," sonreí.

"¡Gracias, papá!" Me abrazó rápidamente por la cintura antes de salir corriendo para unirse a sus amigos con Leo.

"Crecen tan rápido," dijo Emmett, palmeándome en la espalda. Miré hacia abajo, al flotador de patito que estaba usando. "Sophie," suspiró antes de dirigirse a la multitud.

Alice me jaló hacia un lado. "Quería hablar contigo sobre mi regalo antes de dárselo." La seguí hacia dentro. "Le pregunté qué quería, y esta fue su respuesta." Me tendió una bolsa de regalo. Saqué el marco y lo giré. Había una simple foto de Bella y yo con los niños. "¿Está bien?"

Tracé nuestros rostros sonrientes con las yemas de mis dedos. "Es perfecta."

Me sonrió y lo puso de vuelta en la bolsa. "Te haré después una copia."

Sintiéndome bastante sofocado y confuso, fui de regreso hacia afuera para pasar el tiempo con mi familia. Ethan y Leo estaban justo en medio de todo, viniendo con ingeniosas maneras de reventar globos con agua, y Sophie estaba guiando a su tío Jasper por la resbaladilla. Bella estaba sentada de alguna manera a regañadientes mientras Nessie pintaba una flor en su mejilla. Noté que no era el único viendo hacia su dirección. "¿Ves algo que te guste?"

Jacob saltó un poco, sin haberme notado llegar. Sonrió y alzó sus manos. "Prometo que no estaba revisando a tu mujer."

"Lo sé," contesté. "Estaba revisando a su hermana."

Maldijo en voz baja. "Me está volviendo loco. Un minuto quiero estrangularla, y al siguiente… bueno…"

"Eso he escuchado," confesé sin pensarlo. Sus ojos se posaron en mí. "Bueno, ustedes dos no son precisamente tranquilos," añadí.

"¿Cuándo no?" preguntó.

Sonreí. "No sabía que hubo más de una ocasión." Gimió. "Ustedes de verdad se toman en serio eso de las búsquedas corporales, ¿verdad?" lo molesté. (1)

"Voy a buscar un trago," dijo.

"De acuerdo, soplemos algunas velas, para que así podamos comer pastel y abrir los regalos," anuncié. Ethan se paró entre Sophie y Leo mientras todos cantaban la canción del cumpleaños. Infló sus mejillas para soplar las ocho velas. Mientras todos comían pastel y helado, él abrió sus obsequios. Me paré junto a Bella para robar pedazos de su pastel mientras veíamos.

"Juro que te voy a morder," advirtió.

Un minuto después. "¡Auch!"

"Te lo dije," dijo Bella.

Ethan corrió con algún tipo de artilugio en su mano. "¡Gracias, Bella!" me lo enseñó. Era un teléfono celular para niños.

"Sigues teniendo esas tontas ideas de que los voy a dejar. Ahora tienes una manera de encontrarme en cualquier momento que lo necesites, solo con presionar un botón," explicó. Se agachó para abrazarlo, y él la sorprendió besando su mejilla antes de regresar corriendo a sus regalos. Suspiró, "Malditos niños, están haciendo que me suavice." Despechó con sus palabras, pero no sonaba molesta.

Reí. "¿Habría sido de alguna otra manera?" sabía que no podría.

Sacudió su cabeza. "Ni de chiste." Entonces, miró hacia abajo a su plato y frunció el ceño. "Demonios, Cullen, si vas a seguir robando de mi pastel, podrías traernos al menos un pedazo más grande."

"Sí, querida," contesté. Brinqué cuando ella me picó en el trasero con su tenedor de plástico mientras yo me iba. Entrecerré los ojos, juguetonamente. "¿Quieres otro tenedor, también?"

"No, gracias," sonrió. "Me he encariñado bastante con este."

La fiesta duró al menos otras dos horas antes de que todos empezáramos a limpiar todo. La mayoría de los niños estaban exhaustos por nadar todo el día. Estaba sentado junto a Bella, cuando Félix vino y se dejó caer junto a nosotros. "Saludos, tórtolos." Bella lo miró sospechosamente. Él rodó sus ojos. "B, no voy a devolvértela en una fiesta infantil. Tengo que hacerte sudar al menos un poquito."

"Así que no has pensado en nada todavía," dijo Bella.

"Ten miedo, B," sonrió antes de ponerse de pie. "Tengo una cita candente. Los veré después, niños."

Bella se puso de pie. "Debería estar yéndome también."

"¿Por qué?" pregunté.

"Necesito ir a casa, hacer la cena, y asegurarme de que Jake no se tire a mi hermana en mi sofá," contestó, poniéndose de pie.

La jalé a mi regazo. "No te vayas. Pasa la noche."

Los niños oyeron mi petición y vinieron en mi auxilio. "Por favor, Bella," dijo Ethan. "Es mi cumpleaños. No puedes ir a casa."

Notó el marco en sus manos y un vistazo de la fotografía. Lo deslizó fuera de su agarre para ver qué era. "¿De dónde sacaste esto?" preguntó suavemente.

"Tía Ali," contestó tímidamente. "Es para mi habitación."

"¡Es nuestra foto familiar!" sonrió Leo.

Bella se la dio de vuelta. "Llevaré a Shredder a casa y tomaré algo de ropa."

Sonreí mientras los chicos vitoreaban y corrían hacia dentro. "Deberías traer algo de ropa extra para la próxima vez," sugerí. Rodó los ojos y se dirigió a la camioneta. Shredder la siguió sin que tuviera necesidad de llamarlo.

Tenía preparado espagueti en la mesa para cuando estuvo de vuelta. Después de comer, estuvimos listos para ir a la cama, así que vimos una de las nuevas películas que Ethan obtuvo por su cumpleaños. Tuve que llevar a Sophie arriba para cuando iba a la mitad. Su energía de tres años se había gastado en el día. Cuando regresé a la sala, noté que Bella se había quedado dormida también. Me senté junto a ella y la sostuve hasta que la película terminó.

Los chicos estaban a punto de caer rendidos, así que los besé y les dije buenas noches. "¿Les importaría si Bella duerme en mi habitación?"

Ethan sacudió su cabeza, y Leo respondió, "No, señor. A veces ella habla, así que tal vez te mantenga despierto."

"Gracias por la advertencia," contesté. "Buenas noches a los dos."

"¡Buenas noches!" susurraron fuertemente mientras subían las escaleras.

Cargué a Bella, cuidadoso de no despertarla, e hice mi camino hacia mi cuarto. Ella no podía enojarse conmigo porque hablé con los chicos primero. Me las arreglé para meternos a los dos bajo los cobertores sin despertarla. "Dulces sueños, mi Bella." Susurré.

Gimió y enterró su cara en mi pecho. Sonreí cuando la escuché murmurar, "Buenas noches, mi Edward." De verdad, eso me hizo el maldito día. Estaba a punto de quedarme dormido, cuando añadió, "Sigues siendo un asno."

Besé su cabello. "Calla y duérmete, Swan."


Traducción: carliitha-cullen

(1) Full Body Searches – Búsquedas de cuerpo completo. Se refiere a la revisión que hacen los policías y elementos de seguridad, principalmente en los aeropuertos o eventos como conciertos, para evitar la entrada de elementos peligrosos como armas o explosivos.

Falta poco para ponernos a la par de donde se quedó Lei. El siguiente capítulo está a media hoja de ser terminado (probablemente, hoy mismo lo termine), y mi prioridad será terminar de traducir los capítulos que faltan para poder dedicarme a traducir Oficial Buenote. Saben que no dejaremos de traducir ninguna de estas historias, así que no se preocupen; sí, la tardanza a veces es bastante, pero tengan por seguro que no dejaremos colgada la traducción.

Gracias por todos sus comentarios. Son las mejores lectoras del mundo, y precisamente por su infinita paciencia estamos aquí para terminar este proyecto.

Hasta el siguiente capítulo,

.Tweeties.