Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia original es de Kambria Rain. Solo la traducción es nuestra.
Bella
Estaba lista para esto. Estaba lista para saber quién era el padre biológico de mi hijo. Estaba lista para averiguar por qué me abandonó por todos estos años. Estaba lista para la conclusión, lista para avanzar, y estaba lista para patearle el trasero.
Alice estaba esperando afuera de mi casa cuando aparcamos. "Instalé una sala de interrogación en el sótano de Jake porque era más oscuro. Habría usado el tuyo, pero no había un cuarto. ¿Una alberca de pelotas? ¿En serio, Bella?"
"Te dejaré jugar ahí más tarde," prometí.
"Oh, lo sé," sonrió. "La siguiente cena familiar es en tu casa." Avanzó hacia la casa de Jake. "¿Lista para conocer al papi de tu bebé?"
Por supuesto que lo estaba. "No." De acuerdo, tal vez no lo estaba. Edward tomó mi mano y le dio un ligero apretón.
"Al menos no es mal parecido," dijo Alice en un intento por hacerme sentir mejor. Me hizo sonreír, pero tuvo el efecto opuesto en Edward. "Por supuesto, no es ni de cerca tan atractivo como Edward," añadió para divertirlo.
La anticipación me estaba matando. La seguimos hasta el interior de la casa y bajamos al sótano. El cuarto estaba casi completamente a oscuras con nada más una lámpara sosteniéndose sobre la mesa. Estaban llevando esto del rollo del interrogatorio a los extremos. Vi alrededor de Jake, al culpable amordazado y atado a una silla. Viéndome de vuelta estaba un rostro que no había visto en estos siete años.
Nessie estaba parada detrás de él, golpeando la macana de Jake contra su mano. "Atrapamos a este chico malo rastreando alrededor del exterior de tu casa. No fue tan rudo cuando arrastré y pateé su trasero." Pulió sus dedos en su playera. "Solamente otra cosa que aprendí en rehabilitación."
"James," gruñí. "¿Qué diablos? Fui buena con tu horripilante trasero. ¿Cómo pudiste hacerme eso a mí?"
Alice jaló la mordaza fuera de su boca. "Ella te hizo una pregunta."
Me lanzó una mirada. "¿Qué?" siseó. "No es como si te hubiera lastimado o algo. Te merecías lo peor." Vi rojo. Quería golpearlo demasiado, pero sabía que solo me iba a lastimar mi maldita mano.
Sintiendo mi dilema, Edward gentilmente me movió hacia un lado. "Permíteme." Juro que escuché un hueso romperse cuando lo golpeó.
"Aquí, Mariquita," dijo Nessie, ofreciéndome la macana. "Dale con el palo."
"¿Crees que dejarla embarazada no es lastimarla?" gritó Edward, listo para golpearlo otra vez.
"¿De qué diablos estás hablando?" James contestó enojado. "No la dejé embarazada."
¿Qué? Jalé a Edward para atrás. "Pero, la máscara…"
"Solía estar obsesionado contigo. La tomé la noche en que la dejaste caer en ese jodido baile aburridísimo. Estabas demasiado ocupada para darte cuenta," se burló.
"¿Por qué diablos me la regresas hasta ahora? ¡Me has sacado un susto de muerte!" Tomé la macana de Nessie y golpeé su brazo.
"¿Se siente bien, no es así?" preguntó Nessie, sonriendo. Me sentí contenta de que gruñera. Al menos pude lastimarlo un poquito. Si hubiera sido el padre de Leo, habría sacado sangre.
Habló a través de sus dientes apretados. "Ese era el punto."
Jake intervino, "Tengo un paralizador, si lo necesitas."
"¿Por qué?" le pregunté a James. No habíamos sido los mejores amigos, pero siempre había sido amable con él cuando estaba cerca.
"¡Golpeaste a mi novia con un auto!" contestó furiosamente.
¿De qué diablos estaba hablando? No había golpeado a nadie con un auto. Fue Tanya quien… oh, diablos. "¿Victoria?" Él asintió, y lo golpeé de nuevo. "No fui yo, idiota. Fue esa perra loca que vive cruzando la calle, pero siendo bastante franca, se lo merecía." Estaba tan encabronada. No podía creer que él había tenido mi máscara por todos estos años. "Espera." Él dijo que había estado demasiado ocupada para notarlo. "¿Estuviste mirando?" No contestó, solo sonrió.
"Jake, paralízalo," dijo Nessie.
"Desátalo," dijo Edward. "Voy a patearle el trasero."
Dejé la habitación. Alice no iba muy lejos detrás de mí. "Bella, lo siento tanto. De verdad pensé que podía ser él."
"Estoy feliz de que no lo sea. Fuera de todas las posibilidades, creo que James era el peor." Saber que no había tenido relaciones con él era un gran alivio. Escuché un estruendo desde abajo. "Mierda." Mis ojos se abrieron y empecé a correr hacia abajo, pero ellos ya venían para arriba.
"Lo voy a llevar a la estación. Cierren la puerta cuando se vayan," dijo Jake. Llevaba a un inconsciente James arrojado sobre su hombro.
Nessie estaba viéndole el trasero mientras caminaba fuera de la casa. "Será mejor que vaya a trabajar." Me besó en la mejilla antes de montarse en su motocicleta.
"Bueno," suspiró Alice. "Supongo que desinstalaré las cámaras. Tal vez ponga juntas algunas de las partes interesantes para que podamos verlas más tarde. Un montón de mierda interesante sucede en este vecindario."
"Suena bien," sonreí. "Gracias por todo."
"Sin problema. Los veré más tarde." Me guiñó y se fue.
Edward y yo fuimos al interior de mi casa. Fuera de unos cuantos raspones en sus nudillos, él salió bien de la pelea. "Debería estar yéndome a trabajar. Odio dejarte por tu cuenta después de eso, así que tomé la libertad de conseguirte una cita para almorzar."
Y fue entonces cuando escuchamos un ruido viniendo de afuera. "¡Gorda!"
Gemí, "No lo hiciste." Él solamente sonrió y besó la comisura de mi boca.
Mi puerta principal se abrió de golpe y Félix entró con una pizza. "¡Hey, B y E! ¿Cómo están mis tórtolos favoritos?"
"Te veré después, trasero lindo," susurró Edward en mi oído. Me besó suavemente en los labios, estrechó manos con Félix, y entonces me dejó con el idiota de mi amigo. Me agradaba que ya no estuviera celoso de él. Me gustaba que confiara en mí.
Félix y yo terminamos en el sofá, comiendo pizza y viendo algunos de mis antiguos álbumes de fotos con imágenes de nuestros días de gloria. Me detuve en una página con fotos del baile de máscaras. Había estado usando un hermoso vestido dorado. Al menos tenía mi máscara de regreso. Tenía una imagen con el hombre misterioso en el fondo. No sé cuántas veces miré la foto antes, tratando de averiguar su identidad. Su maldita cara estaba cubierta y su cabello estaba peinado hacia atrás. Diablos, podía haber sido cualquiera.
"¡Hey! Ese cabrón me dijo que no había ido al baile," dijo Félix, mirando la fotografía sobre mi hombro.
"¿Tu sabes quién es ese?" pregunté, tratando de no elevar mis esperanzas.
Rió. "B, ese es mi hermano. ¿No bailaste con él, verdad?"
Mierda. De hecho, había bailado con él. "No lo he visto en eras. ¿Vive cerca?"
"Seh. Vive a unos veinticinco minutos fuera del pueblo. Te puedo llevar a allá, si quieres," ofreció Félix.
"Eso sería genial," sonreí, tratando de no revelar nada.
"¡Bueno, pues vamos!" sonrió. Cuando estuvimos en su camioneta, tuvo que mover algo de equipo deportivo del camino. "Lo siento. Planeaba ir a las jaulas de bateo más tarde."
Me devané los sesos mientras hacíamos nuestro camino por la calzada. Trataba de pensar qué quería decirle. Mis ojos se posaron en el bate en medio de nosotros y tuve una idea. Félix aparcó la camioneta en una bonita casa en donde parecía un barrio tranquilo. "¿Te importa si voy yo sola? Quiero sorprenderlo." Necesitaba hacer esto por mi cuenta. Además, no quería que me contuvieran.
"De acuerdo," contestó fácilmente. Ni siquiera sospechaba.
"¿Te puedo tomar prestado esto?" pregunté, tomando el bate de béisbol.
Félix se encogió de hombros. "Seguro."
Sonreí. "Gracias. Regreso pronto." Salí de la camioneta y me dirigí a la casa. La puerta estaba sin seguro. Algunas personas no deberían ser tan confiadas. "¿Demetri?" canturreé su nombre. Mi voz se esparció por toda la casa.
Escuché sus pisadas antes de que apareciera por la esquina. Era un cabrón bien parecido. Sus ojos se abrieron en sorpresa. "¿Isabella? ¿A qué debo el placer?"
Primer strike. "Tú, hijo de puta." Sostuve el bate con ambas manos y golpeé con fuerza. Conectó a través de su estómago, causándole un dolor doble. "¿Creíste que nunca lo iba a averiguar?"
"Isa," tosió. "¿De qué estás hablando?"
Segundo strike. Lo golpeé por el costado. Cayó contra la pared, pero siguió arreglándoselas para mantenerse de pie. "Fuiste tú. Fui una adolescente embarazada, sin haberse casado, quien ni siquiera sabía quién era el padre de su bebé. ¿Sabes cuántas veces fui ridiculizada y juzgada porque tú nunca regresaste?"
Seguía inclinado con sus manos sobre sus rodillas. "Puedo explicarlo."
"Estoy esperando," contesté tensamente.
"Isabella," me miró. "No tienes idea de cuánto te quería. Tú siempre estabas con mi hermano. Traté de mantenerme apartado porque eres muchísimo más joven que yo, pero esa noche tuve mi oportunidad y la aproveché. No pude regresar. Solamente tenías diecisiete. Era seis años mayor que tú. Eso es considerado legalmente una violación en Washington. Eras la hija del jefe de policía. Podía haber sido arrestado." Se defendía conmigo para que entendiera.
Tercer strike. Llevé el bate a su espalda, y cayó.
"¡Whoa!" Félix entró por la puerta, encontrando a su hermano tumbado en el piso. "D, una chica te pateó el trasero."
"Si no querías lidiar con las consecuencias, debiste mantener tu polla en tus pantalones," gruñí. "Me las he arreglado bien sin ti, pero no debí haberlo hecho. Mi hijo ha tenido que vivir siete años sin un padre, porque tú estabas malditamente asustado del mío. ¡Debería castrarte!"
"Lo siento," dijo Demetri, quedito.
"Deberías," contesté. "Ese niño es un tremendo chico, y tu nunca lo vas a conocer." Me di la vuelta y caminé fuera de ahí. Maldición, eso se sintió bien. Jalé mi teléfono para llamar a un taxi, pero Félix corrió fuera de la casa.
"¿Así que, soy un tío?" preguntó, sonriendo como un idiota.
Lo miré con incredulidad. "¿No deberías estar ayudando a tu hermano?"
Se encogió de hombros. "Nah. Él sabía que pasaría. Sobrevivirá. ¿Estás lista para irte?" Brincó en la camioneta, así que lo seguí.
"¿Prometes que no lo sabías?" Quería creerle, pero era difícil. Era su hermano.
"B, tal vez sea un montón de cosas, pero observador no es uno de ellas," contestó. Sonreí entonces. Sabía que estaba diciendo la verdad. "Pero ya en serio, sé que el imbécil de mi hermano no será el viejo de Leo, ¿pero sigo siendo el Tío Félix, verdad?"
Reí. "Le preguntaré a Leo."
Parecía contento con eso. Estaba cantando con la radio por un tiempo antes de que la apagara de repente. "Tuviste sexo con mi hermano."
"Estoy consciente de ese hecho," contesté.
"¿Quién fue mejor? ¿Él o yo?" preguntó.
¿Estaba hablando en serio? Sonreí. "Edward los opaca a los dos."
Félix rió sonoramente. "¡Hey! Era joven. He mejorado desde entonces."
"No voy a hablar de esto contigo." Encendí nuevamente la radio.
Cuando aparcamos en mi casa, estaba sorprendida de encontrar mi calzada llena de vehículos familiares. Alice no estaba mintiendo sobre que la siguiente cena familiar sería en mi casa. Félix se auto invitó ya que ahora era el 'Tío Félix'.
Edward se reunió con nosotros en la puerta. "Pensé que iba a tener que darte caza," le dijo a Félix, juguetonamente.
"No tienes nada de qué preocuparte," contestó Félix. "Aparentemente, tú estás mejor parado que yo de todas formas."
"¿Gracias?" dijo Edward. Empujé a Félix hacia la casa, y jalé a Edward hacia afuera. Tomé su cara en mis manos y lo besé con fuerza. Me jaló más cerca, profundizando el beso. "No es que me esté quejando, ¿pero eso por qué ha sido?" me preguntó cuando nos separamos.
"Descubrí quién era el padre de Leo, y él solamente hizo que te amara mucho más," confesé. Le conté todo lo que había pasado, cómo lo averigüé y qué hice al respecto. "Hablaré con Leo sobre eso. Creo que él merece saber."
Se veía un poquito nervioso. "¿Y qué pasa si él quiere a su verdadero padre?"
"No lo hará," contesté. "Es del Equipo Edward."
Fuimos hacia dentro. La mayoría de los adultos estaban en la alberca de pelotas con los niños. Me sorprendí que Félix no estuviera. En vez de eso, estaba sosteniendo a Landon. Cuando lo miré, cuestionándolo, se encogió de hombros. "Estoy practicando. Nunca sabemos cuándo tendré mi propia chica embarazada."
"Que el cielo nos ayude," contesté.
"¡Mamá!" Leo chocó conmigo.
Sonreí y lo abracé fuertemente. "Hey, necesito hablar contigo. ¿Vienes a tu habitación conmigo?"
"¿Estoy en problemas?" preguntó rápidamente.
"¿Deberías estarlo?" contesté. Se veía como si fuera a llorar por cómo contestar esa pregunta. Reí y le tuve lástima. "No estás en problemas. Vamos." Fuimos arriba, hasta su cuarto, y me senté junto a él en su cama. "Quiero hablarte sobre tu padre. Ahora sé quién es." Se veía horrorizado. No esperaba eso. "¿Dulzura, qué va mal?"
Se puso de pie. "No quiero otro padre. Quiero a Edward."
"Leo, ven acá." Me dejó sostenerlo en mi regazo, a pesar de que eso no era genial para un chico de su edad. Enrollé mis brazos a su alrededor. "Edward te ama. No irá a ninguna parte. Si lo intenta, lo secuestraremos." Eso hizo que sonriera de nuevo. "Jamás tendrás que conocer a tu padre biológico si tú no quieres. De todas formas, estamos atorados con su hermano como otro tío. No creo que a ti te importe, de todas formas."
"¿Quién es mi tío?" preguntó curioso.
"Félix," contesté.
Sonrió. "Él es divertido."
Asentí. "¿Tienes algunas otras preguntas?"
"¿Vendrás a jugar conmigo ahora?" preguntó.
¿Cómo podía negarme a una petición como esa? "¡Una carrera escaleras abajo!"
Terminamos en la alberca de pelotas con el resto de la familia. Edward me jaló hacia él. "¿Cómo estuvo?" Preguntó quedito.
"Bien. Deberías hablar con él más tarde," sugerí. Pensé que sería algo bueno para los dos.
"De acuerdo," sonrió. "Mientras tanto, súbete a mis hombros. Esas personas quieren pelear."
Miré a mí alrededor. Todas las mujeres estaban montadas sobre sus hombres. Incluso Nessie estaba con Jake. Los chicos estaban sentados afuera para actuar como jueces. "Hagámoslo." Me ayudó a ponerme sobre sus hombros.
"Venga, Bella," me provocó Rosalie. Ella y Emmett se veían como un equipo bastante feroz.
La batalla fue un completo y total caos. Desde que Rosalie y Emmett se jactaron tanto, todos los demás trabajaron en derribarlos primero. No vi caer a Alice mientras yo peleaba contra mi hermana. Peleó sucio, como siempre, pero me pude mantener por mi cuenta. Estaba a punto de tener la ventaja, cuando fuimos adiestradas por Esme.
Ella y Carlisle se veían tan malditamente presumidos cuando Nessie y yo finalmente nos las arreglamos para quedar sobre nuestros pies. "Buen intento, chicas," dijo Esme.
"Deberíamos estar avergonzados," dijo Nessie. "Culpo a Jake."
"Seh, fue totalmente culpa de Edward, también," añadí.
Ambos chicos se burlaron de nosotras por culparlos.
"¿Bueno, por qué no pones a Nessie sobre tus hombros, Bella?" sugirió Carlisle. "Les daremos a ustedes otra oportunidad, chicas."
Mierda. "Creo que es hora de cenar." Ignoré sus provocaciones y escapé a la cocina.
El resto de la tarde fue perfectamente. Cenamos en el comedor que jamás pensé que fuera a usar. Estaba sorprendida de cuán relajada me sentía después de todo lo que había pasado ese día, pero sentada con esas personas, sentía como si nada más pudiera ir mal. Por supuesto, eso fue antes de que enviara a Nessie a mi cuarto para traerle una cobija a Sophie.
"¡Isabella Swan!" gritó. Todos se quedaron quietos, esperando a que ella regresara y ver qué estaba pasando. "Tienes algunas explicaciones que hacer." Se paró en el cuarto y sostuvo una caja. "¿Querrías decirme qué hace un ratón con sensor de movimiento?"
Demonios. Ahora ella iba a sacarme otra vez. Me giré hacia Edward. "¿Me puedo quedar en tu casa esta noche?"
Traducido por: carliitha-cullen
Tengo buenas y malas noticias...
Las buenas son que ya saben quién es el padre de Leo. ¿Se imaginaron algo así? Por fin el misterio se ha resuelto desde la primera traducción de esta historia. Además, ya casi termino el siguiente capítulo, lo que me lleva a otra buena noticia: yo espero (y dije ES-PE-RO, para que no se me aloquen) que termine de publicar esta traducción antes de terminar el año.
Esto nos manda a la mala noticia: nos quedan pocos capítulos. Quedan cuatro capítulos más y el epílogo. Por supuesto, seguiré con OB y con The Doll House (ésta todavía no la publico, y todavía estoy pensando si ponerla aquí o en mi cuenta). Si soy sincera, no sé si seguiremos con Sexual Fantasies.
Así que... no se sorprendan si empiezan a ver actualizaciones más seguido. Aunque, ya saben, si llegamos a más de 50 reviews por capítulo, actualizo más deprisa (en mi último conteo, se quedaron en 49 en el capítulo 17). Yo sé que pueden comentar más, aunque sea un "me gusta" o "pasé por aquí".
En fin. Agradezco, de parte de mis amigas y mía, todos sus bellos comentarios. Son las mejores y más pacientes lectoras (:
Hasta el siguiente capítulo,
.Tweeties.
