Los personajes son de Stephenie Meyer y la historia original es de Kambria Rain. Solo nosotras tenemos la traducción.
Un regalito navideño para ustedes (:
Bella
Los chicos estaban en la escuela, y todos los demás estaban trabajando. Estaba sentada en casa tecleando. Había empezado al menos seis ideas diferentes, pero nada parecía pegar. Estaba tomando un descanso cuando sonó el timbre de la puerta. Inmediatamente, estaba recelosa. O era un vecino curioso, o un bromista. Realmente, no quería lidiar con cualquiera de los dos, pero abrí la puerta de todas formas. "¿Jake? ¿Qué estás haciendo aquí?"
Independientemente de lo que fuera, no se veía feliz al respecto. "Lo siento, Bella." Jaló sus esposas. "Tengo que llevarte."
Reí. "Muy chistoso, Jake." ¿Esta era la broma de Nessie? ¿Hacer que me arrestaran? He estado ahí; he hecho eso.
"Bells, por favor no hagas esto más difícil de lo que ya es," contestó solemnemente. Era un muy buen actor.
"De acuerdo, te seguiré la corriente," contesté. "¿Qué fue lo que hice mal, Oficial?"
Me dio la vuelta, poniendo las esposas en mis muñecas detrás de mi espalda. "Estás detenida por el cargo de atentado. Tengo que leerte tus derechos, ¿de acuerdo?" Sonaba tan malditamente serio.
"¿Atentado contra quién?" pregunté.
"Una mujer reclama que la atacaste en las pruebas de fútbol de su hijo," contestó, guiándome hasta su auto.
La Dolorosa Jane. Mierda. "Pero eso fue hace eras," argumenté. "¿Por qué está presentando cargos hasta ahora?" ¿Realmente podía ser arrestada por arremeter contra una perra? Necesitaba llamar a Charlie.
Jake procedió a citar mis Derechos Miranda (1) mientras me ponía en el auto. ¡Mierda! De verdad estaba siendo arrestada. No dijo mucho mientras manejábamos a la estación. Pasé por el proceso de la toma de huellas dactilares y me tomaron las fotos para el registro (2). Hasta tuve que cambiarme por un overol anaranjado. No estoy segura de que eso fuese necesario.
"Te pondré en la celda de retención," dijo con tristeza. Podía decir que él odiaba hacer esto. Maldita Jane. Gentilmente, me empujó hacia la celda y cerró la puerta.
"Hey, Mariquita." Nessie estaba sentada contra la pared, usando un overol similar. "¿Por qué diablos estás aquí?"
"Atentado," contesté. "¿Y tú?"
"Robo," contestó. "Aparentemente, solo porque Jake me dejó ir por robarle su auto no significa que su superior lo haga."
Esto no tenía sentido. Me senté junto a ella. "¿No te parece un poco sospechoso?"
"¡No me pueden hacer esto! ¡Terminaré siendo la perra de alguien!" Ambas nos sorprendimos de ver a Alice siendo empujada a nuestra celda. Ella se veía igual de sorprendida de vernos. "¿Qué están haciendo aquí, chicas?"
"Robo," dijo Nessie.
"Ataque," añadí.
"Video Voyerismo," confesó. "¿De verdad es culpa mía que tus vecinos lo hagan afuera?"
Otra enojada voz atrapó nuestra atención. "Yo al menos tengo mejores copias. Soy dueña de esas fotos para registro. ¿Y qué diablos es una ofensa rudimentaria?"
"¿Rosalie?" dijimos simultáneamente.
Ella dio media vuelta. "¿Qué diablos?"
Antes de que pudiéramos contestar, Esme se unió a nuestras filas, usando el mismo overol feo. "Esto es absurdo."
"Tenemos robo, ataque, voyerismo, y conspiración," dijo Nessie. "¿Qué te trae por aquí, Mamá Cullen?"
"Fui arrestada por prostitución," dijo incrédulamente.
Hubo un pasmado silencio. "Diablos, Esme," dijo Alice. "No sabía que estuvieras en eso."
Esme le golpeó el brazo con fuerza. "¿Por qué estamos todas en la prisión?"
"No hay manera de que todas seamos arrestadas por ridículos cargos en el mismo día y al mismo tiempo. Ni siquiera mi vida está así de arruinada," les dije.
"Sus juguetitos nos la están regresando por lo del monstro del lago," aclaró Nessie.
"Esos bastardos," dijo Esme. Todas jadeamos por lo que dijo. No todos los días Esme Cullen maldecía a su esposo e hijos, o a cualquiera en realidad. "¿Hicieron que nos arrestaran? ¿Cómo demonios arreglaron eso?"
Señalé con mi pulgar a mi hermana. "El juguetito de Nessie. Al menos él fue quien me trajo aquí, y ahora que lo pienso, fui una buena vecina con él," dije, sacudiendo mi cabeza.
"¿Y qué hacemos para salir de aquí? No voy a llamar a Jasper para que me saque," dijo Alice.
"Tomé las llaves del guardia que me trajo aquí mientras él estaba demasiado ocupado viéndome el pecho," dijo Rosalie. "Aún con este overol, soy una perra sensual," remarcó orgullosamente.
"Nos arrestarán de nuevo," dijo Nessie, con toda la voz de la experiencia. "No se preocupen. Le enviaré un mensaje de texto a mi abogada. Ella se encargará de esto." Sacó su teléfono. "Una revisión decente hubiera prevenido esto. Ordenaré algunas pizzas. Puedes usar esas llaves para recibir al repartidor en la puerta."
En qué momento nuestra cárcel se había convertido en un confesionario era algo que me sobrepasaba, pero nosotras cinco nos sentamos alrededor de un par de cajas de pizza para soltar nuestros secretos y escándalos del pasado.
"Una vez le rompí la nariz a uno de los deportistas en preparatoria con una bandeja de comida porque él no paraba de llamarme duende diabólico," dijo Alice. "Debí haberle metido la varita espiritual (3) por el trasero, pero me imaginé que me sacarían a patadas de la cuadrilla por eso."
"Yo desconecté las baterías de todos los autos de los profesores durante la semana de exámenes," añadió Rosalie antes de mirarme.
Supongo que era mi turno de continuar. "Cambié el cableado del sistema de intercomunicador de la caja de anuncios, así que pude hacer mi propio comentario sobre el Juego de Bienvenida. Lo hice durante un cuarto entero antes de que abandonara mi micrófono debajo de las gradas."
Nos giramos hacia Esme. "¿Qué?" preguntó inocentemente. "Yo era una estudiante modelo. No me metí en problemas." Continuamos viéndola a sabiendas de que confesaría. "Convertí la sala de maestros en un club nudista burlesco. El resto del consejo me ayudó. Es por eso que me convertí en diseñadora de interiores."
"Buena," dijo Nessie. "Yo sigo, pero nos tomaría todo el día."
Antes de que pudiéramos protestar, el guardia estaba abriendo nuestra celda. "Son libres de irse," dijo nerviosamente. El pobre tipo estaba tan enojado que ni siquiera nos armó escándalo por la pizza.
Vi por qué cuando la chica alta de cabello oscuro dio vuelta de la esquina. "¿Ness, qué diablos?" El guardia se estremeció por el sonido de su voz.
"No fue mi culpa esta vez," dijo Nessie. "Todas aquí fuimos víctimas de una broma viciosa."
"¿Me trajiste hasta acá del trabajo por una broma? Debería patearte el trasero," contestó la mujer Amazona.
Mierda. Me paré delante de Nessie. "Por favor, no lo hagas. Como su hermana, debo intervenir, y para ser honesta, me asustas un poco."
"No te preocupes, Bell," dijo Nessie. "¿De verdad ella no pateará mi trasero, verdad Leah?"
Al ver la mueca en su bonito rostro, no estaba tan segura.
La dulce Esme dio un paso al frente. "Hola, querida. Soy Esme Cullen. Gracias por venir hasta acá, y lamento muchísimo tus inconvenientes. Permíteme compensarte por eso."
"Leah Clearwater," contestó, sacudiendo su mano. "No se ofenda, pero solo quiero irme a casa. Alguien me llamó gorda cuando venía caminando para acá, así que necesito irme antes de que cometa un delito grave o dos por mi cuenta."
"¡Oh!" Estúpido Félix. "Conozco a ese tipo. En realidad no quiso llamarte gorda. Es solo la bocina de su camioneta."
Estábamos a punto de irnos cuando los hombres entraron. "Hola, caballeros," dijo Rosalie de manera amenazadora. "¿Qué los trae por aquí?"
Emmett sacudió su cabeza tristemente. "Mi madre fue arrestada por prostitución."
Esme avanzó y golpeó su brazo. "¿Esa fue tu idea, verdad?"
Él sonrió orgullosamente. "Sí, señora. ¿Ahora, cómo hicieron para salir?"
"Conozcan a mi abogada, Leah Clearwater," dijo Nessie.
Leah los miró de vuelta, con el ceño fruncido. "Así que es por su culpa que yo haya tenido que venir para acá." Fueron lo suficientemente listos para mantener sus bocas cerradas.
"¿Dónde están los niños?" pregunté. Parecía como que una buena pregunta, ya que todos los padres estábamos en la cárcel.
"Todos están con Félix," contestó Edward. "Te ves realmente adorable con ese overol, por cierto."
"¿Cómo pudiste, Edward? Se suponía que éramos un equipo. ¡Atrapamos un loro juntos!" El asno pensó que con llamarme adorable iba a olvidar que había hecho que me arrestaran.
Nessie se giró hacia Leah. "¿Por qué no vienes conmigo? Puedes conocer a mi sobrino y al tipo cuya camioneta te llamó gorda." Eso no iba a ser algo bueno para Félix. Aparentemente, eso era lo que Nessie estaba contemplando. "Eso le enseñará a no llamarme Monstruo del Lago Ness."
Las parejas Cullen a mi alrededor pedían una tregua. El estrés de las guerras de bromas podía ser bastante duro, y todos teníamos trabajos y cosas de adultos en qué preocuparnos. Tomaron ventaja de tener una niñera para la tarde y decidieron convertir la noche de bromas en una noche de citas. Me pregunté si Nessie perdonaría a Jake tan fácilmente. Probablemente no, ya que él no estuvo ahí en todo ese asunto del monstruo del lago.
"Isabella," Edward tomó mis manos gentilmente. "Te prometo que jamás trabajaré en tu contra otra vez." Besó mis nudillos. "A menos que tu empieces, claro."
"Los asustamos un poquito en un campamento. Ustedes nos arrestaron," contesté. Sus hombros se encogieron en defensa. "De cualquier forma, frustramos sus planes y salimos libres, así que estoy dispuesta a hacer una tregua contigo por el momento."
Sonrió de manera torcida y me jaló más cerca. "De verdad creo que te ves linda en ese overol. ¿Qué te parece si tomamos prestadas algunas esposas y vamos de regreso a mi casa antes de recoger a los niños?" Si teléfono sonó antes de que pudiera contestar. Gimió y lo tomó de su bolsillo. "Demonios," maldijo. "Aparentemente, tengo una cita que olvidé. ¿Vienes conmigo?"
"Primero me cambio," contesté. Linda o no, no iba a ir a una de sus citas luciendo como una criminal.
Después de seguir las instrucciones, aparcamos afuera de la casa de alguien. Edward frunció el ceño un poquito. "Normalmente no nos encontramos con las personas en sus casas la primera vez." Salió del auto y lo rodeó para abrir mi puerta. "Esto no debe tomar tanto."
Me sorprendió ver a Irina abriendo la puerta. Ella sonreía ampliamente. "No creí que lo harían. Entren. Estamos a punto de empezar." Nos empujó hacia dentro antes de que pudiéramos protestar.
"¿De qué diablos está hablando?" pregunté en un susurro. Edward se veía igual de confundido que yo.
"Todos, esta es mi vecina Bella y su novio, Edward," anunció Irina tomando su lugar junto a Laurent. Había otras cuantas parejas en la habitación, incluyendo a Mike y a Jessica.
Laurent nos guió hacia un asiento disponible. "Sabía que se nos uniría algún día, Sra. Swan. Bienvenida," ronroneó.
Aw, mierda.
"Edward," dije, tan tranquila como pude arreglármelas. "¿Quién programó esta cita?"
"Tu hermana normalmente las pone en la computadora que nos las envía directamente," contestó. "¿Por qué?"
"Porque estamos en una maldita fiesta de orgía," susurré furiosamente.
Un tipo rubio bajó las luces y encendió algo de música. "Empecemos."
Miré con horror cómo mis vecinos se abalanzaban sobre nosotros con los ojos inyectados en lujuria. Esto era el colmo. Estaba lista para mudarme de este vecindario.
"Quítense esas ropas," dijo Mike, roncamente.
Edward me tomó alrededor de la cintura y nos movió hacia atrás.
"Bueno, bueno," Jessica soltó risitas. "Tienen que compartir."
"Al Diablo que no," dijo Edward.
"Lo siento," dije bajito, tratando de ignorar los gemidos que venían de otros participantes en la habitación. "Este ha sido un enorme malentendido. No teníamos idea de lo que estaba pasando. Somos del tipo monógamos."
"Eres tímida. Lo entiendo. Iremos despacio," dijo Laurent, llegando hacia nosotros.
Edward gruñó, "Juro que te romperé el brazo."
"Un luchador," dijo Irina, dejando que sus ojos vagaran por el cuerpo de mi hombre. "Me gusta eso."
"Apártate, perra," siseé, antes de que pudiera evitarlo. Se veía un poco ofendida, pero me importaba un carajo.
"¿Por qué no solo miran por un rato?" sugirió Laurent. "Pueden unirse cuando se sientan cómodos." Tan pronto como posó su vista en otros, Edward y yo salimos como relámpago.
Una vez que estuvimos lo suficientemente lejos y en la seguridad de nuestro auto, Edward habló. "Es por eso que yo vivo en el bosque."
No pude evitar reír un poco. "Son realmente buenos vecinos cuando no intentan seducir a las personas."
"Lo siento," contestó. "Pero cuando las personas más sanas en el vecindario son tú, Jake y Nessie, es una señal de que es tiempo de mudarse."
"Hey," contesté en mi defensa.
Él solo soltó una risita. Asno. "¿Ahora que todos los de tu lista negra te la han devuelto, qué quieres hacer ahora?"
"Hagámoslos sudar," contesté. "Lo único que es peor de alguien de quien te vas a vengar es que alguien espere venganza. Algunas personas pierden el sueño por eso." Mi teléfono sonó, así que contesté rápidamente. "¿Hola?"
"¿Bella?"
Sonreí. "Hola, Ethan."
"¿Ya vienen a casa?"
Sonaba un poquito desesperado. "¿Sucede algo?"
"No, señora, pero el Tío Félix está tratando de dibujar sobre nosotros."
Suspiré. Félix era como un niño grande a veces. "¿Ya comieron, chicos?"
"Todavía no."
"De acuerdo. Tu padre y yo iremos a rescatarlos," prometí.
"¡Gracias! Te quiero."
Tuve que sonreír otra vez. "También te quiero. Te veré pronto." Guardé mi teléfono. "Tenemos que ir a salvar a los niños de su Tío Félix antes de que termine poniéndole a Sophie un bigote."
Edward tomó mi mano y la llevó a sus labios. "De acuerdo, pero te tendré a solas tarde o temprano, trasero lindo."
"Lo estoy deseando, asno," contesté.
Cuando llegamos a la casa, Leo se encontró con nosotros en la puerta. Arrojó sus manos alrededor de nosotros. "Hola, amigos."
"Hey, tontín," sonreí. "¿Dónde está tu tío?"
"Ahora está atado," dijo Leo. "A la Señorita Leah no le agrada mucho."
Cuando entré a la cocina, encontré a Félix atado a una silla. "Hay una mujer loca en algún lugar de tu casa, y por primera vez, no estoy hablando del Monstruo del Lago Ness."
"¿Estuviste tratando de dibujar en mis hijos?" pregunté, cruzando mis brazos sobre mi pecho.
Suspiró. "¿Supongo que no me desatarás, verdad?"
Tomé un marcador. "Lo siento, Félix. Esto es por tu propio bien."
Después de dejar que los niños contribuyeran a la obra artística en la cara de Félix, lo desatamos. Por supuesto, inmediatamente él trató de hacerles cosquillas hasta la muerte, pero era un buen chico y les daba lo mejor de sí.
Edward estaba cargando a Landon mientras yo cocinaba la cena. Se veía malditamente adorable sosteniendo un bebé. Sonrió cuando me atrapó viéndole. Rodee mis ojos y regresé a cocinar, escondiendo mi sonrisa de él. No podía permitir que le creciera la cabeza.
No lo escuché dejar el cuarto para acostar a Landon, pero de pronto, él estaba detrás de mí con sus manos en mis caderas. Movió mi cabello hacia un lado y besó mi cuello justo sobre mi hombro. Me estremecí un poquito y sentí su boca torcerse en una sonrisa contra mi piel. "Te amo," dijo suavemente.
"Lo sé. ¿Por qué otra razón alguien se metería con esta mierda?" pregunté. Entonces me giré y lo besé suave pero rápido. Tenía que cocinar después de todo. "También te amo."
Nessie se paseó dentro del cuarto. "Oh, hey, ustedes dos. Jefe, pensé que tenía una cita."
Le fruncí el ceño. "Casi nos violan por tu culpa."
Leah entró detrás de ella. "Me voy ahora," dijo tensamente. "Díganle a ese cabrón que le dejé un regalito afuera." Entonces, sonrió. "Fue un placer conocerlos."
"Parece… agradable," dijo Edward, una vez que ella se fue.
"Empieza a prepara los platos de los niños," reí.
Estábamos a punto de cenar, cuando escuché el grito masculino de Félix. Vino hasta la cocina, sosteniendo una caja. "B, tengo malas noticias." Se veía bastante destrozado.
"¿Qué pasó?" pregunté.
Me enseñó los retazos de mi vieja broma. "La bocina de gorda se ha ido."
Traducido por: carliitha-cullen
(1) Derechos Miranda (Miranda rights) – es una advertencia que debe darse a un imputado que se encuentra en custodia de la policía de Estados Unidos, antes de que le hagan preguntas relativas a la comisión del ilícito. Es cuando dicen: "Tiene el derecho a guardar silencio. Cualquier cosa que diga puede y será usado en su contra en un tribunal de justicia. Tiene el derecho de hablar con un abogado. Si no puede pagar un abogado, le será asignado uno a costas del Estado".
(2) Ficha policial o fotos de registro (Mug shots) – son las fotografías de frente y de perfil que les toman a los detenidos para guardarse en un registro de identificación.
(3) Varita espiritual (Spirit Stick) – así a grandes rasgos, es una vara que se da en los campamentos de porristas, como un ritual de iniciación o algo así, y que es un gran honor tenerla. Según lo que leí, se pasa de una generación a otra y no nada más son con las porristas (aunque encontré más información de eso), sino también con los exploradores.
**Si alguien tiene una mejor definición para estos términos, siéntase libre de comentarla en su review. Yo sinceramente no sé mucho sobre este tipo de definiciones, así que me baso en lo que dice la internet**
Aparentemente, Kambria quiso que todas las bromas realizadas durante la historia tuvieran su correspondiente venganza. Ahora fue turno de los chicos para devolverles a sus mujeres la broma del monstruo del lago. ¿Qué les pareció? Muchas atinaron a que Nessie también tendría su venganza :). En el siguiente capítulo, finalmente Edward hablará con Charlie. ¿Le dará su permiso? Las que ya lo leyeron en inglés de seguro ya saben qué sucederá.
Esperaba publicar esto más tarde, pero ahorita estoy por irme a comer algo (muerdo de hambre, jeje) y después ayudaré en lo que pueda con la cena de Navidad. Mañana, sinceramente, no creo tener tiempo para sentarme en la computadora. También gracias a las que me desearon pronta recuperación. Parece que ya voy de salida :). El siguiente capítulo lo subiré hasta el domingo o lunes; ya saben, si hay muchos comentarios actualizo antes (:
Saluditos, y ¡Feliz Navidad! :D
.Tweeties.
