Los personajes son de Stephenie Meyer, la historia original pertenece a Kambria Rain y a nosotras únicamente su traducción al español.


Edward

¿Qué tan difícil puede ser hablar con el padre de una mujer? Era un hombre adulto queriendo casarse con el amor de su vida, no algún adolescente nervioso tratando de tener suerte en la noche de graduación. Estuve paseándome de un lado a otro en frente de la casa donde Bella pasó su infancia, tratando de llevarme a tocar la puerta. Charlie y yo habíamos empezado en buen plan, si recordaba bien. De cualquier forma, había un pequeño atisbo de duda de que él no me diera su bendición; esa de que él pensara que no soy suficientemente bueno para su familia.

"¡Cullen!" Su voz me hizo saltar. No lo escuché venir hacia afuera. "Vas a hacer un hoyo en mi recibidor. Trae para acá tu trasero."

Aclaré mi garganta nerviosamente. "Es bueno verle de nuevo, Charlie." Todavía estaba en uniforme; eso significaba que tenía acceso fácil al arma. Sabía que no iba a matarme. Era un hombre con hijos. De todas formas, un disparo en la pierna o algo así no sonaba como algo que tampoco quisiera experimentar. Tomé aire y lo seguí hacia dentro, cerrando la puerta detrás de mí.

Me indicó que me sentara en el sofá. "¿Cómo están los niños?" preguntó educadamente.

"Están genial," contesté. "Los chicos se las han arreglado para mantenerse fuera de los problemas la mayor parte del tiempo. Leo no tuvo problema para adaptarse a una nueva escuela. Creo que estar en la misma clase que Ethan le ayudó, y Sophie hizo un montón de amiguitos en preescolar. Estoy seguro de que mi casa estará a reventar de niñas de tres y cuatro años en poco tiempo."

Charlie soltó risitas, pero no me relajaron. "¿Te gustaría algo de beber?" preguntó.

"Estoy bien, gracias," contesté. De todas formas, creo que me lo echaría encima.

"Entonces vayamos al grano," dijo Charlie, inclinándose hacia delante en su silla. "No manejaste todo el camino solo para decir hola."

Mierda. "No, señor," contesté educadamente. "Estoy aquí para pedirle su bendición."

"¿Para qué?" preguntó, pesar de que ambos éramos conscientes de que él sabía la respuesta.

"Espero casarme con Bella y ser un padre para Leo," contesté. "Ellos ya son parte de mi familia. Quiero hacerlo oficial."

El hombre me miró de arriba a abajo, y el cuarto se llenó de un silencio tenso. Finalmente, tomó el control remoto y encendió la televisión. Estaba confundido. ¿De verdad iba a ver un juego en un momento como este? Entonces, tomó un control remoto que estaba aparte. Sin decir palabra, encendió una película casera.

"Renee, probablemente ahora no sea un buen momento," dijo Charlie tensamente.

"Mi bebé está teniendo un bebé. ¿Crees que voy a perderme esto?" respondió Renee desde atrás de la cámara. Una Bella adolescente estaba apretando sus dientes y tomando respiraciones profundas a través de su nariz. Se veía como si estuviera lista para matar a alguien y se sostenía de las barras de la cama de hospital. "¡Sonríe, cielo!"

Bella miró mal a la cámara. "Mamá," gruñó.

Renee retrocedió. "Me moveré fuera del camino," dijo. Hizo eso, pero mantuvo la cámara hacia Bella mientras Charlie llegaba a su lado.

"Papá," Bella se veía en pánico ahora. "Papi, no puedo hacer esto. No puedo tener un niño. Lo echaré a perder. Soy demasiado joven y demasiado estúpida para ser una mamá."

"Bells," Charlie se las arregló para aflojar una de sus manos y la sostuvo. "Yo era demasiado joven y demasiado estúpido para ser un papá, pero mira lo bien que resultaste."

"¡Tendré un bebé de un hombre misterioso! Difícilmente, eso es algo que puedas presumir," contestó, aún más asustada que antes.

Él sacudió su cabeza. "Eres la chica más valiente que conozco, y estoy tan malditamente orgulloso de ti." Ella se vio verdaderamente conmovida por un momento, antes de que apretara sus ojos, cerrándolos. Charlie gimoteó. "Ese es un buen agarre, Bells."

Charlie no se apartó del lado de su hija mientras el doctor la guiaba a través del obviamente doloroso proceso. Bella, siendo Bella, no lloró ni una vez.

"¡Es un niño!" anunció el doctor.

Bella estaba jadeando. "Tráiganmelo. Quiero darle un pedazo de mi mente," dijo débilmente. Tan pronto como las enfermeras lo limpiaron, lo llevaron y colocaron gentilmente el movedizo bulto azul en sus brazos. Ella miró hacia abajo y no dijo nada al principio, solo lo observó. Se olvidó de todos en la habitación, mientras una lágrima se deslizó por su mejilla. "Hola," dijo suavemente. Entonces, dejó salir una risita acuosa. "Debo decir, hago malditos bebés adorables."

Charlie soltó una risita junto a ella.

No aparté la vista del televisor, aún y aunque el video ya había terminado. Fue tan… gratificante, que él me enseñara eso. "Gracias," dije sinceramente.

"Solamente pensé que si tu ibas a ser el padre de mi nieto, te gustaría saber cómo llegó aquí," dijo Charlie. Apagó la televisión. "Bella es una mujer adulta. Ella nunca haría nada que no fuera lo mejor para ella o para Leo. Va a ser demasiado terca para escuchar, de todas maneras. No necesitas mi bendición, pero te la doy de cualquier forma.

Lo habría besado, pero seguramente me dispararía por eso. "No se arrepentirá, señor. Le prometo que nadie la amará más de lo que yo lo hago." Me puse de pie y sacudí su mano.

Su agarre fue más firme de lo normal. "Más te vale," advirtió. "Probablemente, deberías decirme cuándo cumplen años esos hijos tuyos. Si voy a estarlos visitando más seguido, necesito programar mis días libres con tiempo." Sonreí y le escribí las fechas. Inclusive, él me añadió la suya. No eran Bella y Leo uniéndose a mi familia; éramos mis hijos y yo uniéndonos a la suya. "¿Cuándo planeas preguntárselo?" me preguntó mientras salía.

"Yo espero que esta noche," contesté. "Solamente tengo una persona más con quien hablar."

"Buena suerte," me dijo. "Hacer que ella acepte será difícil." Me dio una palmada en la espalda. "Te veo después, hijo." Entonces, regresó para dentro.

¿Por qué? ¿Por qué tenía que decirme eso, justo cuando pensé que no tenía nada más de qué preocuparme? Fui hacia mi auto y volví. Eso me daba unas cuantas horas para soltar la tensión de la posibilidad de que Bella pudiera decir que no. La pura idea me causaba náuseas; ni siquiera pude disfrutar mi almuerzo.

Fui directamente a la escuela primaria. Afortunadamente, Rosalie estaba a punto de hacer sus rondas, así que me dejó usar su oficina para hablar con Leo. Se veía un poquito nervioso cuando espió hacia dentro, pero se relajó un poco cuando me vio detrás del escritorio. "¿Estoy en problemas?"

"No," sonreí. "Entra. Quiero hablar contigo." Cerró la puerta detrás de él y se sentó en una de las otras sillas, luciendo un poco confundido. Me puse de pie y tomé la pequeña caja de mi bolsillo. Caminé alrededor del escritorio y me arrodillé para quedar a su nivel. "Quiero pedirle a Bella que se case conmigo. Como el hombre de la casa, necesito tu permiso primero." Abrí la caja, enseñándole el anillo. "¿Qué dices, Leo? ¿Me puedo casar con tu mamá?"

"¡Sí!" contestó inmediatamente. "Ethan y yo seremos hermanos de verdad, y voy a tener una hermana." Entonces, frunció el ceño. "Sophie va a necesitar una hermana también."

Solté una risita. "Una cosa a la vez, chico. Necesito que tu mamá se case conmigo primero."

Él se encogió de hombros. "Ella te ama. ¿Por qué no lo haría?"

Esa era una maldita buena pregunta. "Nosotros, los adultos, podemos ser complicados a veces," expliqué. "Deberías volver a clases. Tío Emmett los recogerá hoy. Irás a casa con él después de la práctica de fútbol. Asegúrate de mantener nuestra pequeña charla en secreto."

"Sí, señor," prometió y se dirigió a la puerta. "¿Edward?" se detuvo. "¿Qué pasa si mamá dice que no?" preguntó.

"No importa lo que pase, siempre te voy a querer y a considerar como mi hijo. Seguirás siendo el hermano de Ethan y Sophie inclusive si tu apellido es Swan," expliqué. Sonrió y me abrazó antes de correr hacia sus clases.

Rosalie me atrapó antes de que saliera. "¿Qué es lo que te tiene sonriendo como un idiota?"

"Nada," solté una risita. "¿Estás segura de que estás bien con cuidar a los niños esta noche?"

"Es lo justo," contestó. "Tú y Bella cuidaron a Nate la otra noche mientras salimos. Ahora es nuestro turno de devolver el favor. Eso y que Emmett está buscando jugar videojuegos con los niños."

"Solamente no corrompan a mis niños," bromeé.

"No prometo nada," dijo Rosalie. "Ahora, largo. Tengo niños que asustar."

Tenía la bendición de Charlie y el permiso de Leo. Ethan y Sophie ya habían hecho saber que querían a Bella como su mamá y a Leo como su hermano, y el resto de mi familia probablemente me repudiaría si no hacía eso posible.

Proponérselo a Bella no era algo que me tomara a la ligera. Había pasado incontables horas tratando de hacer llegar las palabras para decir y cómo las diría, pero seguía insatisfecho. Todo necesitaba ser perfecto; al menos necesitaba ser perfecto para nosotros. Una propuesta típica no lo haría. Finalmente decidí que todo en nuestras vidas sucedía porque tenían que ser. Pedirle que se casara conmigo tenía que ser de la misma manera.

Tuve que seguir mi día como de costumbre. Bella no sospecharía nada. Tal vez no podía saber cómo iba a soltar la pregunta, pero sabía cuándo. Con algo de suerte, esta noche podía ser una de las mejores de mi vida.

Cuando casi fue la hora de ir por los niños a la escuela, le mandé un mensaje de texto.

Hola. Realmente no sé cómo decir esto, pero tengo a tus hijos conmigo, y estaba pensando que tal vez te gustaría tenerlos de regreso. Llámame.

Mi teléfono sonó muy poco después. "¡Hey, trasero lindo!"

"¿Qué diablos hiciste con nuestros hijos?"

Reí. "Emmett llevó a los niños a la práctica de fútbol y Rose tiene a Sophie."

"¿Así que pensaste que sería divertido traer de vuelta todo eso de Bella Swan, la secuestradora, otra vez?"

"¿Logré que me llamaras, o no?" contesté presuntuosamente.

"Asno."

"Deberías estar emocionada," sonreí. "Vas a pasar la tarde conmigo."

"Estoy en éxtasis."

De acuerdo, eso fue sarcástico. "Deberías. Te voy a llevar a cenar. ¿Qué te gustaría?"

"Pizza. Tengo un antojo."

"Pizza será. Llegaré en cuanto salga de la oficina," le dije. "Te amo."

"También te amo."

Íbamos a tener pizza la noche en que me le iba a proponer. Si ella había nombrado a su hijo como una Tortuga Ninja, esto iba a ser adecuado.

Cuando llegué a recogerla, noté las ligeras bolsas debajo de los ojos de Bella. Estaba exhausta. "¿Bebé, no has estado durmiendo?"

Suspiró y sacudió su cabeza. "Este negocio del libro me ha estado manteniendo despierta. Cada vez que tengo una idea, tengo que sentarme a escribirla, así no la olvidaré. Desafortunadamente, tengo mis mejores ideas cuando estoy tratando de ir a dormir."

"¿Te quieres quedar?" Pregunté. No quería hacerla sentir mal. "Podemos simplemente ordenar la pizza, si quieres."

"Eso sería grandioso," contestó en agradecimiento.

Nessie estaba fuera por el día. Bella dijo que iba a revisar el campus. Jake iba a ir con ella, por supuesto, para mantenerla 'lejos de los problemas'.

Ordené la pizza mientras Bella se ponía cómoda. Salió de su cuarto usando un par de pantalones de pijama y mi vieja playera. Su artículo de vestir favorito tenía mi nombre en su espalda. Eso me hizo sentir bastante bien.

Después de que comimos, puse un DVD y me acurruqué con ella en el sofá. Ya que ella se estaba cayendo de sueño durante la cena, me imaginé que sería algo bueno para ella solamente relajarse. Era suficientemente seguro de que iba a estar fuera de combate en unos minutos. Suspiré. No iba a ser capaz de proponérmele si estaba inconsciente.

Una vez que la película terminó, la volví a poner. Estaba prestándole más atención a Bella, de todas formas, así que no importaba. Estaba durmiendo tan profundamente, y por primera vez, ni siquiera habló. Tomé esa oportunidad para deslizar el anillo fuera de mi pantalón. Lo miré y suspiré de nuevo. Tal vez no era la noche indicada, después de todo. Volví a mirarla. Se veía tan preciosa, durmiendo pacíficamente, usando mi pecho como una almohada. Su mano izquierda estaba acomodada ahí, con su dedo desnudo burlándose de mí. No pude resistirlo más.

Cuidadosamente, tanto como para no despertarla, tomé el anillo de la caja y lo deslicé en el dedo correcto. Quería ver cómo se veía. Encajaba perfectamente.

Por supuesto, para mi horror, Bella se despertó. "Mierda." Pensé exactamente lo mismo. "No quería quedarme dormida." Rápidamente, escondí la caja, pero no había nada que pudiera hacer con el anillo mientras ella se sentaba, estirando sus brazos por arriba de su cabeza. "Voy por algo de beber. ¿Quieres algo?"

Solo pude sacudir mi cabeza mientras se dirigía a la cocina. Doble mierda. Bella dejó el cuarto, sin saber sobre el anillo que llevaba con ella. Esperé, aguantando la respiración.

"¿Cullen?" Vino de regreso, sin la bebida. Sus ojos estaban pegados a su mano. "¿Qué diablos es esto?"

Tomé su mano y pretendí inspeccionarla. "Parece como un anillo de compromiso."

"¿Cómo llegó a mi dedo?" preguntó impacientemente.

"Puede que yo lo haya puesto ahí," confesé.

Me miró feo. Eso no podía ser bueno. "¿No se supone que debas hacer una pregunta específica antes de hacer eso?"

"Estabas dormida," discutí.

"Oh," contestó. "Bueno, eso es comprensible. Un hombre se le propone siempre a una mujer inconsciente."

Me puse de pie. "Esto es toda tu culpa, sabes. He estado estresado todo el día. Primero, cuando fui a obtener la bendición de Charlie, después, cuando fui a pedir el permiso de Leo, y finalmente, cuando llegué aquí y estaba aterrorizado por ser rechazado por ti. Planeaba preguntártelo en el momento perfecto, pero entonces te dormiste, así que al menos quería ver cómo se veía en tu dedo, pero entonces despertaste, y…"

Bella interrumpió mi balbuceo. "¿Vas a hacerme la maldita pregunta o no?"

"¿Perdón?" ¿Ella quería que me le propusiera?

"Sé que no crees que vas a tener este anillo de regreso porque no dejará mi dedo a partir de ahora," contestó.

"Bella," tomé su rostro en mis manos. "¿Te casarías conmigo?" Me sentí tan malditamente vulnerable. Independientemente de lo que acababa de decir, ella seguía siendo la persona más impredecible que conocía. La jodida pausa no estaba ayudando.

Finalmente, sonrió hermosamente y asintió. "Sí."

"¿Qué?" ¿Sí? ¿Así nada más?

"Si quieres, puedo esperar a que vayas a dormir y escribírtelo en la frente," contestó.

La besé. Enrollé mis brazos a su alrededor, chocando su cálido cuerpo contra el mío y la besé hasta la muerte. Ella se iba a casar conmigo. Necesitaba decirlo en voz alta. "Te vas a casar conmigo." La besé de nuevo. "Vas a ser la madre de mis hijos." Y otra vez. "Y vas a despertar cada mañana junto a mí y me llamarás Asno."

"Suena bien para mí," dijo Bella. Y presioné mis labios con los suyos otra vez. Con su boca moviéndose contra la mía, no quería nada más que cargarla a la cama, pero ella se apartó. "Necesitamos ir por nuestros niños." Suspiré y asentí. Ella sonrió. "Tu pediste el permiso de Leo. Es lo correcto que yo pida el de Ethan y Sophie. Después, los mandamos a la cama y haremos un buen uso a ese seguro de la puerta de tu habitación."

Sonreí. "Suena bien para mí."

No les dijimos a Emmett y Rosalie sobre el compromiso todavía. Queríamos decirles a los niños primero. Me di cuenta que de vez en cuando, Leo trataba de echar un vistazo a la mano de Bella, pero ella era bastante buena manteniéndola discretamente oculta.

Cuando llegamos a mi casa, los mandamos a ponerse sus pijamas antes de sentarnos en la sala.

"¿Qué sucede?" preguntó Ethan.

Bella contestó. "Sabemos que tú y Leo quería prestarse a los padres del otro." Él asintió tímidamente. "¿Estaría bien para ti si mejor hacemos todo esto oficial?"

Leo se veía emocionado, Sophie confundida, e Ethan se veía esperanzado. "¿Qué quieres decir?" preguntó.

Se arrodilló delante de mis hijos, muy parecido a lo que yo había hecho con Leo. "¿Puedo ser su mamá?" preguntó sencillamente, para que así Sophie pudiera entender.

De repente, Ethan enrolló sus brazos alrededor de su cuello y enterró su cara contra ella. Bella lo abrazó de vuelta. Ambos tenían lágrimas en sus ojos, y los dos estaban peleando para mantenerlas a raya. Cuando finalmente se soltó, simplemente asintió. "Realmente me gustaría eso."

"¿Qué hay de ti, Señorita Sophie?" preguntó Bella.

"Sí, por favor," contestó con una gran sonrisa tonta.

Bella rió y la besó sonoramente en la mejilla. "Gracias, a los dos," les dijo. "No saben cuán feliz me hace eso."

Leo estaba a punto de brincar de la emoción en el sofá. "¿Se van a casar?"

Ella le enseñó el anillo. "¿Cómo te sientes con el apellido Cullen?"

"Leonardo Cullen," dijo, intentándolo. "Parece que encaja bien."

Amaba a ese chico.

Juntos, arropamos a los niños. Sophie sonrió cuando Bella besó su frente. "Buenas noches, Mami," susurró.

Bella estuvo a punto de perderlo. "Buenas noches, bebé."

Podíamos escuchar a los chicos platicar desde afuera antes de que los enviáramos a su cuarto. Para la diversión de Ethan, Leo estaba pensando en los diferentes nombres para llamarme. "¿Papi? ¿Papá? ¿Pa? ¿Padre? ¿Father?"

"Métete a la cama," sonrió Bella. Los chicos se colaron en sus literas.

Bella empezó con Leo mientras yo arropaba a Ethan. Entonces, cambiamos.

Leo me sonrió. "Me alegra que haya dicho que sí," susurró.

"A mí también," contestó. "¿Ya me has elegido un nombre?"

Asintió. "Buenas noches, papá." Ese sonaba bien. "Oh, y si no podemos tener otra hermana, ¿qué te parece un gato? Creo que hay uno llamado Splinter (1) en la tienda de mascotas que le podría gustar a Sophie."

Sonreí y besé la parte de arriba de su cabeza. "Buenas noches, hijo."


Traducción: Carla (como que a estas alturas ya saben quién soy, jaja)

(1). Es el maestro de las Tortugas Ninja. Según lo que encontré en internet, es una rata y su traducción al español era Astilla. NUNCA EN LA VIDA vi ese programa, así que no tengo ni la más remota idea sobre esto.

No sé ustedes, pero este es mi capítulo favorito de toda la historia. Claro, hay unos muy buenos, pero este se lleva el premio.

Recuerden, nada más nos queda un capítulo más y el epílogo. El siguiente capítulo lo subiré el miércoles, y finalmente el viernes subiré el final. Queriendo y no, coincidió para que terminara como yo quería (:

Gracias por los buenos deseos. Ya saben que es un sentimiento mútuo.

Hasta el siguiente capítulo,

.Tweeties.