¿Naruto?
Se levanto sobresaltado, sudando, la cama estaba empapada, las sabanas se le pegaban al cuerpo como lapas, no sabía qué lo había despertado, pero aun así sabía que no volvería a conseguir el sueño, estaba demasiado alterado, aunque la palabra exacta era excitado ¿pero por qué?
Todavía no recordaba…
Seguro que había sido por soñar con su novia haciendo… cositas…
Cosa que se le hacía raro, es verdad que le gustaba su novia, incluso, la quería, a su manera, pero la quería, aun así nunca había tenido un sueño de esos con ella, y estaba seguro que había soñado algo no apto para menores a juzgar por el estado en que se encontraba su cuerpo, pero sentía que algo no cuadraba.
Se levanto de la cama de un salto y se dirigió a la ducha, un buen baño de agua bien, pero bien fría ayudaría. Ya vería después como resolvía la frustración que acataba su alma, al parecer se había despertado después de comenzar a jugar pero antes de terminar.
Entro a la ducha y puso el agua lo más fría posible… a estados desesperados, mediadas desesperadas ¿no?
Entró a la bañera sin detenerse a pensar, calmar ciertas partes de su cuerpo era algo prioritario en este momento. Cerró los ojos y apretó los puños, obligándose a sí mismo no salir corriendo, tomo el jabón en sus manos y empezó a pasarlo lentamente por su cuerpo, con calma, estaba en un estado de alerta máxima y cualquier roce sin calcular, por mas accidental que fuera le hacía estremecer.
-ya me vengare sakura- dijo con voz pastosa- nadie osa violar mi sueños, sin ningún pudor, y luego marcharse sin sufrir las consecuencias.
En ese momento, poco le importaba que su novia no fuera responsable directamente de su estado, en lo único que pensaba era en vengarse.
De repente, tuvo un ligero flashback de algo, un cuerpo retorciéndose bajo el suyo, unos gemidos entrecortados…
Pero algo andaba mal, el cuerpo que se encontraba bajo el suyo y que lo llevaba al paraíso cada vez que ciertas partes de sus cuerpos de tocaban, no era el de su novia, porque si mal no recordaba, su novia no tenía el pelo rubío.
Nadie que el conociera tenía el pelo rubío… ah, si Ino, la loca amiga de su novia-pero ese no es el caso-.
El jabón se le fue de las manos, y no fue precisamente porque descubrió que le estaba siendo infiel a su queridísima novia con el pensamiento, si no, que en medio de aquel mar de gemidos, y aquel cuerpo, que parecía… parecía…
…un nombre…
Reconoció su voz, ronca por el deseo.
-naruto- había susurado lo suficientemente claro como para recordarlo, como para que no cupiera duda alguna.
-¿qué demonios!- gritó.
Salió del cuarto de baños, más rápido que una bala de cañón, el agua había estado corriendo, así que casi no quedaban restos de jabón en su cuerpo.
Se vistió con el uniforme escolar y salió como alma que lleva el diablo para la escuela. Necesitaba pensar, tranquilo, a solas, sin nadie que le interrumpiera… ¿y que mejor que la escuela? Que se encontraba desierta a esas horas.
Tenía suerte de que su hermano aun se estuviera duchando para ir a trabajar, así no tuvo que sentarse a compartir un desayuno que no tenía ganas de probar.
Aun faltaban unas media horas para empezar las clases, así que se fue andando, no tenia deseos de conducir, estaba muy ocupado considerando el problema antes de superarlo por completo.
¿Qué? No me digan que pensaron que se pasaría la semana entera dándole vueltas al asunto…
Por Dios!
Dice un vocablo popular "no vale la pena sufrir por lo que no se puede remediar" y por lo que al moreno respectaba, los sueños no son como ver televisión, cambiando de canal cada vez que no te gusta el programa.
Asi que ¿para qué sufrir? No es como si el chico de verdad existiera ¿o sí?
Llegó al konoha high school y rápidamente se dirigió a su salón, que se encontraba aun desierto.
Se sentó en su lugar de costumbre.
Después de unos cinco minutos dándole vueltas a la pregunta de ¿Por qué coño soñé haciendo el amor con un hombre?-Sin mencionar todo el trayecto hasta la escuela- Y no encontrar una respuesta que le satisficiera, decidió olvidar completamente el tema.
Que ya le estaba dando migrañas.
-sasuke-kun- escucho un grito desde la puerta.
Un segundo después se vió envuelto en un fuerte abrazo, donde lo único que había alcnzado a ver era una nube rosa.
-sakura….- intento soltarse
-te extrañe- dijo la chica emocionada mientras le daba un beso a su novio, que seguía intentando salir vivo del abrazo asfixiante al cual había sido sometido en contra de su voluntad.
Un segundo después la chica pelirosa, sentía como su amado novio le correspondía.
Sonrió internamente, a sasuke no le gustaban las demostraciones públicas, pero con ella siempre terminaba cediendo. "Es porque me quiere, él siempre busca la manera de complacerme".
Ambos chicos se separaron mas por la falta de aire, sakura se sentó al lado de su novio, como siempre, y tarareaba una canción feliz mientras organizaba sus menesteres, el moreno por su parte estaba mirando por la ventana con el asomo de media sonrisa pintado en sus finos labios, ya parte de la tensión acumulada durante la mañana había desaparecido, gracias a la ojiverde "es que ya sabía yo que no era gay, si me gusta como besa mi novia hahaha" pensaba el moreno.
-sí, pero no es nada comparado con el beso de cierto rubio de ensueño- el gran sasuke uchiha, conocido por su gran control en cualquier situación, casi pierde la compostura ante las palabras de su conciencia.
Quien habría pensado que el uchiha tenía conciencia.
Pero sí, la tenía, y había aparecido en el momento menos oportuno, y diciendo las palabras exactas para ganarse el odio del vengador.
Estaba a punto de aplastar a su conciencia cuando sonó el timbre, dejando así la súbita muerte de pepegrillo para más tarde (n/a: pepegrillo es la conciencia).
Tenían clase de literatura, con el maestro kakashi-sensei, por lo que los chicos entraron al aula a hablar, solo para que no les pusieran multa en los pasillo, ya que el peliplateado profesor, fiel a su creencia, nunca llegaba temprano.
-he! Chicos… este sábado habrá una fiesta en mi casa- un chico de pelo corto, castaño, estaba parado sobre la mesa del profesor, dirigiéndose a todos sus compañeros de clase, quienes a la mención de fiesta, habían dejado sus animadas charlas para prestar atención.- lo único que tiene que llevar es a ustedes mismo
Dicho esto el chico bajo con una ágil voltereta, para caminar hacia el asiento de sasuke y sakura, donde sus otros amigos estaban reunidos.
-imagino que tus padres no estarán- dijo ino nada mas verlo llegar- ¿kiba?
-se iran de viajes- respondió simplemente- ¿iran? ¿sasuke? ¿sakura?-pregunto a sus amigos
La pelirosa miro a su novio, todos sabían que si él no iba, ella tampoco.
-¿quieres ir?-le pregunto el moreno
La chica asintió imperceptiblemente, se había sonrojado sin quererlo, pero es que sasuke era tan kawii
-si, iremos- dijo dirigiéndose al castaño
-¿hinata?-pregunto dirigiéndose a la mas tímida del grupo
.yo voy si hay comida- dijo chouji-interrumpiendo la respuesta de la morena
-ya se que todos los demás irán, esta todo planeado para eso, habrá comida para que no faltes chou, un sillón para shikamaru por si se cansa, chicos guapos para ino, mucha gente, para que sai pueda estudiar mas de cerca el comportamiento de la humano, ummm…hace poco compre un nicho de pulgas para que shino las entrene, se las mostrare el sábado…
-sip… incluso neji irá… es su destino ¿verdad tenten?-los demás rieron- Los otros no son tan problemáticos a la hora de convencerlos ¿verdad lee?
-ioshiiii, tenemos que disfrutar ahora que estamos en la flor de la juventud e ir-gritó este a viva voz.
-entonces ¿hinata? ¿Qué me dices?- le dio una sonrisa perruna.
-y-yo etto- juntos los deditos, un estilo muy suyo, y miro medio sonrosada a los demás- está bien.-dijo sin tartamudear.-iré.
Los demás aplaudieron, todos menos el uchiha, sabían que la morena estaba haciendo un gran esfuerzo por dejar atrás la timidez, y todos la ayudaban como podían.
Sin embargo, Kiba tenía un interés un poco mas… personal, para que ella fuera a la fiesta, Hinata era su amiga, sabía incluso era la única en saber de su interés por Ino, era la única en ayudarle, así que como favor, quería presentarle a un primo que venía de los ángeles, a vivir a Japón, la fiesta en si era por él, pero no quería decírselo, porque sabía de antemano que se negaría a acudir.
٩(●̮̮̃●̃)۶
La semana pasó sin ningún otro contratiempo, todo era tranquilo, como siempre, sasuke incluso había olvidado, casi, del sueño que había tenido con aquel desconocido rubio, si hasta se portaba mejor con sakura, aunque él nunca se había portado mal con ella, pero ahora era más efusivo, claro, nunca en público claro.
Ya se acercaba el dia de la fiesta de kiba, las chicas andaban vuelta locas comprando ropa- siempre lo hacían- y preparándose a pesar de que aun era jueves.
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El viernes en la tarde, kiba estaba en la puerta despidiendo a su madre y a su hermana
-portate bien- decía su madre
-siempre mama- dijo por enésima vez el castaño
-nada de fiestas- dijo la hermana
-jamas haría algo así- dijo con su mejor mirada de cachorrito educado que no engaño a ninguna de las mujeres- ¿verdad akamaru?-
-guaufff
-si tienes algún problema…
-ya váyanse-comenzo a sacarlas a la fuerza- se cuidarme solo, tengo 17.
-esta bien, lo sentimos, solo acuérdate de buscar a tu primo en el aeropuerto, llegara mañana temprano
-sí, claro que lo sé. Cuídense y llamen cuando lleguen- dijo antes de cerra la puerta, era la única forma de que las mujeres se marcharan.
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-hará una fiesta-dijo la señora kiba
-je! Eso lo sabemos, y más ahora que naruto llega mañana-dijo la hermana
-solo espero que esos dos no se maten antes de que lleguemos
-o que no destruyan la casa con su fiesta-dijo la menor suspirando
Se creo un pequeño silencio, que fue roto por la señora kiba inuzuka
-vamos hana que se nos hace tarde
-si mamá
Y así ambas mujeres se perdieron en el camino…
