Advertencia: es un yaoi, es decir chicoxchico, creo, si te gusta te quedas y sino simplemente sal, estás en tu derecho.
Advertencia II: woa! Se me había olvidado decirlo, aunque estoy segura que se dieron cuenta desde el principio-no, no es que estoy loca- esto es un universo alterno, no estamos en una de las principales aldeas ninja, solo estamos en konoha.
Discleimer: los personajes no son míos. Kishi-sempai no me los quiso regalar de navidad. Ni siquiera a sasuke, pero ya me vengaré… -me robare a naruto jejeje a si sasuke vendrá solo y los tendré a los dos-
Gracias a todos los que dejaron reviews, también a los que no lo dejaron pero que siguen la historia.
Memorias de un viejo encuentro.
-te estoy diciendo… que jamás me olvidaras… -soñaras conmigo antes de que llegue a pisar tierra santa… porque por mas años que pasen; ni tu cuerpo ni tu alma se podrán olvidar de mi.
Ahora estaba seguro de donde lo conocía y para ser sincero no le hacía gracia que el rubio no se acordara de él, no es porque él no se haya olvidado el chico, si nunca lo había recordado hasta ahora, sino porque nadie lo olvidaba, nunca. Podrían pasar cien años y siempre lo recordaban.
Encontraste la horma de tu zapato, entonces le ayudó pepegrillo.
"¿porque no dices algo productivo por una vez en tu vida? Se supone que eres mi conciencia… no mi enemigo!"
¿Se supone que debe haber alguna diferencia entre ambas nociones? Etto!... está bien, ¿No sería mejor que intentes recordar porque el pequeño rubio te dijo algo así?
"¿no basta con que sepa que si lo conozco?" –refunfuño para sí.
Había vuelto a levantarse temprano, aunque más que sus padres, la razón era que no había pegado ojo en toda la noche…
…motivo?
El rubio… adivinaste, si antes no paraba de pensar en él solo por un sueño, que ni siquiera tuvo la decencia de recordar entero, imagínate ahora que lo había visto frente a frente.
y para completar eres tan… tan… mamón, que estando frente a él decidiste hacer un viaje mental al mundo de los sueños, aun cuando la realidad superaba con creces la fantasía
"¿podrías callarte? Yo no tengo la culpa de que mi mente decidiera en ese preciso instante recordar parte del sueño"- dijo mentalmente a su conciencia el moreno en tono ofendido.
Y encima, tiene la desfachatez de parecer él el indignado, si serás….
Eran al menos las tres de la tarde y su conciencia seguía dándole la lata con lo mismo, como si él no estuviera lo suficientemente molesto ya, como para completar con un grillo parlante.
Se había preguntado más de una vez, si de verdad esa que hablaba era su conciencia y no un ser imaginario producto de una esquizofrenia instantánea producida por el shock de soñar con un chico.
Ya quisieras, para tu desgracia –y la mía- no soy un producto de la locura que te domina, soy tu conciencia… y ya te imaginarás lo mal que estas de la cabeza que dejas que una parte de ti te hable así, juro que tienes una mente bien retorcida
Por primera vez pepe tenía razón.
Por supuesto que tengo razón ha!…ummm! Dime una cosa ¿en qué exactamente es que tengo razón?
Sasuke ignoró la pregunta, estaba pensando algo importante en este momento… muy importante, y no, no se trata del rubio.
Haber ¿por qué le había dado la forma de un grillo a su conciencia?...-pensó el ojinegro
-ya se- contesto el moreno en voz alta- fue porque me era más fácil de aplastarlo con el pie…
¿Ves? Mente macabra…. –pepe ya comenzaba a temblar-¿por qué no me diste la forma de un oso polar?, o gris no importa… Me hubiera encantado el nombre de pepeoso
En la mente se sasuke se había formado la imagen de un par de pies gigante persiguiendo a un pequeño grillo por toda la blanca habitación que representaba su mente.
Cuando salga de esto… te vas a arrepentir
"¿quieres que te ponga otro par de pies? Para mí no sería ninguna molestia…"
dije ¿arrepentir? Ah! Que tonto soy, quise decir divertir… te vas a divertir como nunca, porque te hare muchos chiste, muy buenos de veras
El uchiha menor se estaba divirtiendo de lo lindo con la carrera mental que le estaba dando al pobre grillo, a modo de venganza.
-para que no te vuelvas a meter con uchiha sasuke, estúpida conciencia de pacotilla, quien debería tener una es itachi. No yo!- dijo en voz alta, suprimiendo una sonrisa. Aunque su real intención, era la de no pensar más en el molesto chico de ojos azules, quiera Dios y su estadía sea solo por este fin de semana…
-sxn-
Kiba estaba más que irritado, eran las tres y algo de la tarde, porque demonios a su madre le había dado por llamar a hora semejante, hacia unos minutos que su teléfono -que siempre estaba bajo la almohada cuando el dormía-, había sonado, aunque vibrado servía mejor como descripción, porque sinceramente él no había escuchado el sonido que advertía cuando su madre llamaba, sino no hubiera tomado la llamada, mas bien, lo que lo había sacado de su apacible sueño fue el terremoto que lo hizo pensar que se estaba hundiendo la tierra.
-maldito teléfono.
Lo mejor del caso, es que su madre solo lo había llamado para saber dos cosas:
La primera, si naruto había llegado bien
-claro se quiere enterar un día después de su llegada
Y la segunda: si la casa seguía en pie.
Como si él y el rubio pudieran demoler una casa en solo una horas.- ¿lo dudan?-
A su parecer, su madre sabía que él tendría una pequeña reunión con sus amigos, y como no había forma de que pudiera impedirlo había decidido despertarlo temprano a modo de venganza.
-juro que si ella y el uchiha fueran familia no se parecerían tanto!- murmuro por lo bajo, con voz pastosa por el sueño.-les encantan las venganzas.
No le molestaba tanto que su madre llamara, sino que ahora le era difícil conciliar el sueño otra vez, y eso que estaba que se caía, ¿Cómo era posible?
Cosa de Hipnos…*
En fin, volvió a meterse en la cama y se tapo hasta la barbilla con las sabanas, si no podía dormir bien podría hacer la seña ¿no? Descansar los ojos como decía su rubio primo.
Estuvo dando vuelta en la cama al menos durante media hora, sentía que por momentos medio caía en la inconsciencia, para encontrarse otra vez tan despejado como un día de verano, nunca supo el momento en que Morfeo* abrió los brazos dándole la bienvenida, permitiéndole la paz que tanto añoraba, pero cuando volvió a emerger a este mundo ya eran pasadas las ocho de la noche.
Se levanto de la cama con mucha pereza y se dirigió tranquilamente a la ducha, le daría a naruto unos minutos más para descansar.
¿Quién diría que soy tan comprensivo?
Se tomó todo su tiempo para bañarse, que no fue mucho-¿quien dice que a los perros le gusta el agua?- se vistió con unos vaqueros negros y un t-shirt cuello v blanco.
Fue a la cocina a preparar algo de comer decidiendo que sacaría a akamaru de la habitación de su madre, ya tenía mucho tiempo sin ver el perro y se estaba poniendo nervioso, no le gustaba separarse de su amado perro, pero era necesario, porque en la fiesta había muchas personas no conocidas y encima tocados por el alcohol, confiaba en su perro, pero no en los otros chicos que, quizás sin ser consientes, podrían molestarlo y él como perro al fin y al cabo se defendería.
Madia hora más tarde, después de comer cereal con leche, -no tenia deseos de hacer nada mas- encaminó sus pasos a la habitación principal.
Lentamente abrió la puerta, sabía que el perro no pasó hambre, le había dejado su plato con alimento y agua bastante para dos días-también había pasado a menudo a verlo-, y sobre sus necesidades, bueno, la habitación de su madre tenía baño, era hora de que akamaru aprendiera a utilizar el wc ¿no? Si ya estaba bastante grandecito…
Akamaru se encontraba recostado en la alfombra, al lado de la cama de su madre, la habitación estaba impecable, como si el perro no su hubiera movido en aquellos días, kiba se acerco a su amado amigo y le acaricio la cabeza.
-lamento haberte dejado solo- dijo en voz baja y cariñosa
El perro lo miró como con reproche.
-lo sé, lo sé, pero te tengo una sorpresa-dijo con una sonrisa- aunque antes de mostrártela, iremos a dar un paseo.- y también antes de eso…
El castaño se dirigió al baño, necesitaba asegurarse de que su perro le hubiera dado a la cadena después de usar el wc.
Pero se encontró con otra sorpresita, el perro si había hecho, en el baño, justo… al lado del inodoro
-pero serás perro akamaru- grito el chico- mira que llegar al baño y aun así hacerlo en la alfombra… tu lo lavaras.- fulminó al perro con la mirada.- está bien, no lo laves, pero tendrás que esperar a que termine para dar tu paseíto y esperar aun mas para tu sorpresa.-sonrió.
Unos quince minutos más tarde, había terminado de limpiar la alfombra del cuarto de baños de su madre, tomo la cadena de akamaru, la sujeto al collar de este y se fue a pasear su perro.
.
El paseo había sido muy productivo, por casualidad de la vida,- y no porque el animal estuviera entrenado- el perro decidió pasar por la calle donde se encontraba la floristería de la familia yamanaka, donde sin querer –queriendo- se habían encontrado a Ino, a quien se le notaba por encima de la ropa la resaca.
Gracias al cielo que decidí no tomar tanto.- pensó el joven castaño.
-vaya!- dijo el castaño a modo de saludo- son casi las nueve de la noche y estas acabada. Se nota que han tenido mucho movimiento en la tienda hoy- su tono era medio burlo, aunque intentaba disimularlo.
-cállate kiba y di que quieres, ya estaba cerrando ¿sabes? Necesito descansar y quitarme esta… esta…
-¿resaca? –aporto amablemente el muchacho.
-si eso- dijo con cinismo- tu y tus malditas fiestas –murmuro la chica por lo bajo
-no te escuche quejarte anoche- repuso el chico.
-eso fue gracias a tu primito el sí que sabe divertirse… no como otros que yo conozco.
-¿estás diciendo que yo no sé divertirme? –la fulmino con la mirada.
-nop, yo no he dicho eso-negó fervientemente con la cabeza para darle mas énfasis a sus palabras, acentuando su dolor de cabeza en el proceso.
-para tu información sí se divertirme y muy bien- el tono del chico estaba cargado de acido, mal disfrazado con dulzura- solo que nunca te darás cuenta ya que siempre estas detrás del primer rostro bonito que ves.
La chica arqueo una ceja, al infierno si kiba pensó que se sentiría ofendida con sus palabras, aunque le habían dolido.
-celoso kibita.-dijo melosa
-ha! Ya quisieras.
El chico se marcho sin esperar la respuesta de la rubia. No pensaba perder los estribos con ella, no señor, eso jamás.
-por cierto dale un beso al hermoso neko que tienes por primo- escucho como gritaba la chica.
¿neko?- pensó con rabia.
-¿porque no pasas y se lo das tu?-grito de vuelta ácidamente.
-ummm! Tal vez mañana. Hoy estoy muy cansada- sonrió.
El chico continuo con su paseo, ejem! Con el paseo del perro, quien a la ver el humor de ogro que se traía su dueño, hizo lo más inteligente; seguirlo sumiso y calladito.
Después de un rato de maldecir interiormente a ino y a naruto, a pesar de que este era inocente, kiba decidió darle el encargo que la rubia había pedido, después de todo, este y el regalo de akamaru se complementaban muy bien…
Por su parte la rubia terminaba de cerrar la tienda intentando controlar su mal genio para no romper todo lo que encontrara cerca…
Las pobres flores no tenían la culpa de que la mente de kiba fuera tan estrecha…
Aunque fácil mente podrían pasar por culpables, ya sabes solo para liberar tensión.
"¿es que el muy idiota no se entera de nada?"
"Si siempre voy detrás de "chicos guapos" como les llama es porque él nunca va detrás de mí, de alguna manera tengo que llamar tu atención ¿no?... tarado" pensó con fastidio la rubia.
-sxn-
Se encontraba medio dormido, la noche anterior casi no había tomado alcohol, pero el no dormir estaba pasando factura, había pasado la noche entera intentando recordar algo mas que las últimas palabras de una conversación que se había llevado a cabo hacía al menos siete años atrás y ahora es que se moría por analizarla.
Como cualquier cosa que se es buscada la muy… ni señas.
Había decidido hacía rato ya, que dejaría de pensar en ello, darle mente constantemente a un problema no traía como consecuencia que este se resolviera…
solo trae consigo frustración y jaqueca…. Mira que habla la voz de la experiencia
"cual experiencia has tenido tu, maldito grillo"
pues fueron muchas las veces que pensé en renunciar cuando me dieron este trabajo de conciencia tuya, incluso tenía una lista de los porqués, y aun así nunca Salí de este infierno que es la cabeza tuya
"maldito…"
weo! Sin insultos que tú fuiste quien pregunto, si no estás seguro de querer conocer la respuesta… no hagas la pregunta
"como sea"-dijo el uchiha intentando controlar su ira
…La única forma de resolver los problemas es actuando… no la gimnasia mental.
Poco a poco fue cayendo en las redes del sueño, necesitaba descansar si quería llegar con energía suficientes mañana al instituto.
Son las cuatro de la tarde súper vago, eso de dormir déjalo para la noche
Pero ya el moreno no le hacía caso, había caído sin querer en el reino de Morfeo, llegando a un mundo paralelo, donde muchas fantasías se convierten en realidades y muchas realidades se convierten en simples sueños, porque suelen ser olvidados por aquellos que lo vivieron.
¿Como paso con tu recuerdo y el del chico rubio?
"creí que te habías quedado en la realidad"-dijo el moreno con desprecio.
jamás haría algo así, nunca se me ocurriría dejarte solo. Ya sabes; somos tu y yo hasta el final canturreo el final.
-tks –fue toda la protesta que recibió del moreno.
Estaba yendo a la deriva, sin rumbo fijo, vagamente veía imágenes de sí mismo de pequeño, nada concreto. Solo frases incompletas, imágenes sin sentido… pero que le resultaban turbiamente familiares.
.
Despertó sobresaltado eran casi las nueve de la noche…
-¿Qué?- Exclamo mirando fijamente su reloj, como si en cualquier momento este fuera a sacarle la lengua y a exclamar, es broma lelo lelo. -¿Dormí toda la tarde?
Se levanto y fue directo a la cocina, sabía que cenaría solo, su madre ya se había marchado a Escocia, por un no sé qué, que tampoco le interesaba saber, su hermano seguro andaba despidiéndose de todo el que le extrañaría- seguramente está sentado solo en el parque hehehe- ya que su vuelo salía temprano, y su padre estaba desde muy temprano en una reunión.
Se sentó en la mesa de la cocina.
-¿quiere que le sirva la cena señorito? –pregunto una de las criadas.
-hn- fue toda su respuesta.
No fue consiente cuando le trajeron la cena, estaba más concentrado en el sueño que no fue sueño, sino más bien un recuerdo olvidado. Empezó a cenar sin prestar atención, estaba ido.
Flashback de un ¿sueño?
Estaban todos jugando en el parque que se encuentra cerca de la escuela, en konoha, ino estaba recogiendo flores junto a sakura, el Nara se encontraba junto chouji; uno descansando y el otro comiendo, los demás no se salvaban, pero el joven uchiha solo miraba los que estaban en su campo de visión, estaba esperando… err, solo observando -que el chico perro y su primo raro que siempre estaba sonriendo-… llegaran.
No es que le agradara ninguno de los dos, no podía dar un juicio tan apresurado cuando no se había tomado el tiempo suficiente como para conocerlos… a ellos, o a algún otro, era solo que no le caían bien…
El no era como los demás niños, no podía darse el lujo de malgastar su valioso tiempo jugando con otros niños cuando bien podía hacer cosas más productivas…
Como acompañar a la soledad para que esta no se sintiera sola- se burlo de sí mismo.
Fastidiado se levanto de donde estaba, no era la primera vez que se sentaba ahí, lo hacía siempre que quería meditar en algo, sin embargo ese día –y casi toda la semana pasada- se había descubierto esperando la llegada de el chico rubio que andaba siempre con el Inuzuka, sabia por las malas lenguas que ambos chicos eran familia y que el rubio había ido a pasar una pequeñas vacaciones en casa del castaño…
¿Por cuánto tiempo?
Ni idea… tampoco es que le interesara.
No pensaba esperar a nadie, además ni siquiera le agradaba la compañía del chico que siempre que lo veía se le acercaba haciendo preguntas estúpidas cuyas respuestas no eran de su incumbencia.
El pequeño sasuke se fue caminando lentamente, alejándose del parque cada vez más, con andares pausados, casi como si fuera obligatorio.
El mismo no entendía porque estaba tan renuente a dejar ese lugar, o tal vez si entendía pero ni muerto lo reconocería.
Una vez fuera del parque, acelero su andar. Necesitaba meditar, pensar en cosas importantes, razón por la cual se dirigió al lago que estaba en el camino que llevaba a su hogar.
Una vez en el lugar, tomo asiento en el pequeño muelle, su vista perdida en el lago, estaba enojado consigo mismo, como es que él se había sentido… ummm ¿curioso? por ver si el chico, familia del inuzuka se atrevería a acercársele nuevamente…
¿Cómo no lo haría?
Ese niño no tenía vergüenza…
Lo sabía porque lo había echado de su lado una y otra vez y el siempre volvía..
Cual perro amaestrado- pensó
-¿puedo sentarme?-hablo una voz a su espalda, una voz que el reconocía muy bien… y no precisamente porque haya estado pensando en ella desde muy temprano…
-no- respondió. Sino porque era muy molesta y difícil de olvidar ¿era por eso?
De todas formas el chico rubio se sentó al lado del Uchiha, no lo miraba, pero aun así estaba pendiente de cada movimiento que moreno hacia.
Y el ojinegro lo sabia… y no le hacía gracia.
-¿me estas persiguiendo? ¿dobe?-pregunto en tono de enfado
El ojiazul simplemente se encogió de hombros, sin molestarse a mirarlo. Cosa que se le antojo rara al pequeño vengador, porque cada vez que el chico se le acercaba no paraba de hablar…y hablar… y hablar…
-te estás enamorando de mi- dijo el uchiha en tono burlón, solo para hacer reaccionar al rubio.
-baka, ¿qué te hace pensar que algo así podría pasar en esta vida?-grito el chico tiernamente sonrojado, le había irritado un poco el comentario del otro chico.
"es tan fácil sacarlo de sus casillas!- pensó el moreno.
-solo estoy buscando una explicación convincente de porque me persigues a mí en vez de tu primo o a los demás chicos de los que ya te hiciste "amigos"
-es que me dio curiosidad- respondió el ojiazul con súbita calma.
Lo que intrigo al mayor
-¿curiosidad?- sabía que el rubio haría una de sus tanta preguntas, pero no pudo evitar preguntar.
-¿Por qué siempre estás solo? ¿Por qué nunca estas con nadie?- dijo el rubio mirándole fijamente con sus profundos y penetrantes ojos azules llenos de infantil curiosidad.
-no es de tu incumbencia- respondió escuetamente, para que decirle nada, ese chico nunca le entendería…
-es… es triste –el menor lo miraba con…¿last…
A no, eso sí que no…
-no necesito tu lastima. Si estoy solo es porque así lo he decidido. Además no sé porque buscas amistad en las personas de aquí si pronto te irás y para cuando vuelvas nadie se acordara de ti- su tono de voz era calmado, su mirada fría, mas sin embargo…
El mayor pensaba que con esas palaras el ojiazul se alejaría de él. Estaba siendo cruel a propósito, para que el molesto chico de sonrisa brillante se marchara de una buena vez y por todas, pero para su desgracia el menor no parecía ofendido más bien…
… tristemente desilusionado.
-tal vez tengas razón- respondió al cabo de unos instantes, con una sonrisa brillante de las que siempre molestaban al mayor- tal vez todos me olviden, pero eso no importa, porque no importa donde este para mí se siente genial tener amigos, porque ya ellos ocupan un lugar en mi corazón. Tal vez si –dijo el pequeño naruto poniendo un dedo en su barbilla y mirando la nada, pensando- tal vez mi mente los borre un día, pero mi corazón siempre recordara los lazos que nacieron en esta efímera amistad –su semblante había pasado de pensante a serio en un parpadeo- lo que me entristece es que no te dejes querer, porque tu no lograste obtener un lugar, y juro por lo más sagrado que lo intente. Sin embargo… para bien o para mal… yo ya tengo un lugar en el tuyo…
-estás diciendo tonterías dobe, tú no tienes nada así que lárgate y déjame en paz… -ya comenzaba a irritarse ¿Por qué diablos estaba esperando a ver a este chico momentos antes?
- yo me olvidare de ti- continuo el menor como si el otro nunca lo hubiese interrumpido- será fácil, aunque no quiero hacerlo jejeje
-me da igual, ya deja de decir tonterías y lárgate
-es curioso cómo juega el destino ¿no?
-¿destino?- pero que demo… -de qué diablos hablas.
El moreno ya se estaba cansando de las estupideces sin sentidos que estaba diciendo el pequeño intento de niño que estaba a su lado, no le gustaba que le hablaran así, ¿un espacio en su corazón? Ja, ya quisiera. Además de todas esas tonterías de los amigos ¿Cómo si el necesitara alguno? El iba a ser uno de los sucesores del clan uchiha, su futuro consistía en ser líder de algunas de las empresas de sus padres, los amigos no tenían cabida en esto. Además ¿a el que más le daba que se olvidaran de él?
-te estoy diciendo que jamás me olvidaras –las palabras del rubio lo sacaron de lleno de sus pensamiento- podrás borrar mi nombre de tu sistema, incluso llegaras a no recordarme un día. Pero yo volveré, no te recordare, porque no existen lazos entre nosotros que me recuerden que me esperas
-ja! Como si fuera a esperarte, eres más idiota de lo que pensaba, no sueñes con eso
-el que soñaras serás tu- siguió diciendo el ojiazul con calma, no se había alterado en ningún momento, aunque no se podía decir lo mismo de sasuke- soñaras conmigo antes de que yo llegue a pisar tierra santa .porque por mas años que pasen ni tu cuerpo ni tu alma se podrán olvidar de mi… porque así juega el destino
Dicho esto, se acerco a un choqueado moreno que lo miraba sin entender con el ceño fruncido, y le beso la mejilla
-¿Q-que haces dobe?-alcanzo a preguntar cuando sintió la suavidad de los labios del menor en su mejilla, haciéndole sonrojar por primera vez.
-sellando el juramento -respondió con una sonrisa impertinente- aunque de verdad me gustaría que si me olvidaras.- volvió a sonreír una vez mas y antes de que el moreno dijera nada se marcho corriendo.
Sin mirar a tras…
Ese mismo día, mas tarde, se entero que el chico había vuelto a su país.
Para no volver, en mucho… mucho tiempo
Fin del flashback
Sasuke fijo la vista en su plato, que aun estaba medio vacío, o medio lleno dependiendo del punto de vista desde el que se le mirase.
No había tenido ganas de comer realmente, ese recuerdo, el que curiosamente había intentado recordar durante toda la tarde sin éxito alguno- le había llegado de golpe.
Bien, ya entendía porque el rubio le había dicho esas palaras…
"porque es un idiota"
Mas sin embargo, como supo el que un día soñaría con el… peor aun…
¿Era cierto que no lo recordaba? o ¿todo era una treta planeada?
"Seguramente su estadía en este lugar sea temporal otra vez, a lo mejor y la suerte se ponga de mi parte y ya para mañana se vuelva a marchar…"
Se levanto de la mesa, dejando el plato a medio tocar y fue su biblioteca, que era como su santuario. Donde nada lo molestaba.
Todavía le seguía dando vueltas al asunto, así que lo mejor era distraerse con un buen libro…
Aunque el asunto seguía rondando en su cabeza, no entendía que el chico le hiciera esa premonición. O juramento como le había llamado, pero si estaba seguro que cuando el le dijo que soñaría con el, no era en esas condiciones.
Eso lo podría jurar.
C(-:
Bien, cualquier intento de asesinato es bienvenido, este fue el cap, espero que se hayan resuelto alguna de las dudas, aunque eso de cómo kiba piensa darle el saludo de ino y también lo del regalo de akamaru se quedara para el próximo!
Um! Hasta yo me pregunto…
¿Que pasara cuando sasuke se entere que naruto no fue de visita?...
En fin!
Señores gracias por leer
Lamento la tardanza, estaba listo hace un buen tiempo, pero como estoy leyendo un fic por ahí que me tiene con los nervios de punta no había tenido cabeza para otra cosa!
Me dicen que les parece!
¿ne?
Por cierto! Perdonen todas mis faltas ortográficas… estoy intentando corregirlas
