Utopía

-

-

-


Light solía pensar siempre en el futuro.

Que estudiaría.

Que haría con su vida.

Como aportaría al mundo.

Como simplemente mataría el aburrimiento.

Sus acciones pasadas eran eso. Un pasado construyendo su futuro. Un presente obsoleto. Por eso los sueños de Kira importaban tanto, para un futuro mejor.

Y así cada una de sus movimientos, de sus manipulaciones había sido hacia un propósito.

Su propósito final. La utopía.

Ahora aquí, con memorias inexistentes más allá de una realidad marchita, el futuro no existía.

Sabía que no saldría nunca del lugar. Demasiado peligroso como para reinsertarse en la sociedad.

Tal y como sabía que con un simple cuaderno se puede matar. Siempre y cuando sea uno de un dios de la muerte.

Irónico. Solía pensar siempre en el futuro. Y ahora no tenía ninguno. No podía ver caminos hacia adelante. Ver otra amarga ironía.

Solo tenía un maldito presente. Con L nada menos.

Por lo menos no estaba solo en la pesadilla que era esto. Y compartir sufrimiento con L, era el menor de los males.


—No, Ryuuzaki. No alcanzaste a utilizar el cuaderno. Rem te mató antes de que pudieras lograrlo.

—Eso aún no explica nada.

—Es una triste condena. ¿Tu y yo encerrados en este lugar sin saber como, no?

—Parece que siempre terminamos juntos. Y destruyéndonos la vida.

—Por favor, no olvides que estoy en un psiquiátrico por haber matado a mi familia, y eso fue antes de conocerte. O reconocerte.

—Pero fue nuestra reunión la que trajo todo esto, después de todo. Y somos los únicos que recuerdan, si se puede decir así, la realidad.

—¿Y esto que es?

—Otra realidad. Y como bien has dicho, Light-kun. Una con un jodido sentido del humor.


(—Yo soy Kira.

No cree lo que escucha. No puede ser… simplemente-

¡Te estoy diciendo que yo soy Kira!

Él siempre supo, siempre, Light Yagami es Kira, el original, quién lo reto a un duelo de mentes, el mejor que ha tenido (que tendrá). Solo uno de los dos ganaría, cazaría al otro quien terminaría pagando por su muerte.

Esas eran las reglas.

Pero el juego no se supone que termine así. No se supone que Light (Kira, Kira, Kira) confiese, no se supone que se retracte de su desafío. Que le robe su victoria.

Que le diga la respuesta.

¡Soy Kira!

No importan las reacciones de los otros. Ni la de los shinigami. Nada tiene importancia porque su victoria se la ha rebatado Kira (Light).

Él iba a descubrir la verdad. A desenmascararlo.

Maldito sea Higuchi. Maldito sea Light y lo que sea que lo llevó a confesarse. No se supone que sea así, él tenía que descubrirlo, derrotarlo en su propio juego-

Soy Kira.

No-

Pero puede hacer algo.

Él no fue quien rompió las reglas primero.)


Yo sueño que estoy aquí
de estas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.


(¿Pero qué es lo que lo llevó, a pudrirse en estás paredes?

A caer sin gracia, él, Kira.

¿A rechazar lo que por tanto perdió, por lo que selló su destino a un dios de la muerte?

Es tan… patéticamente humano. Pensarse sobre todo lo demás, justo y perfecto. Pero seguía siendo tan humano.

Oh, pero el poder, lo recuerda, las olas de poder consumiéndolo mientras el sonido de su propia grito era lo único ligándolo al mundo.

(Kira. Yo-

No-no-no-no-no-no-no. ¿Cómo? ¿por qué?

No-no-no-no-no-no-no).

Y luego silencio.

Y una sonrisa.

Kira, el cuaderno. Justicia para el mundo.

Trascender. Ser más que otro humano. Limpiar el mundo.

Cumplir con la maldita utopía.

(Sí-sí-sí-sí-sí).

Matar a Higuchi. Los cuarenta segundos más largos de su vida.

Poseer el cuaderno de nuevo. Trascender. Él único pensamiento. Todo va como lo planea.

Dios del nuevo mundo.

Y todos se arrodillarán ante él, y la justicia será probada…

Sin duda.

Pero-

Humano. Tan malditamente humano.

(Kira-Kira-Kira).

Su padre, mirándolo con orgullo (¡Mi hijo no puede ser Kira!). Tiene que entender, su justicia no sirve de nada, Kira es necesario. La misión, su misión en el mundo-

Y esos ojos. L. Maldito. Has perdido, te tengo en mi juego.

La vida de un dios de la muerte en sus manos. Ganó. Todo va como lo planea.

L perdió. Era solo un maldito juego. Justicia.

Y él es Light Yagami. Kira.

No existe arrepentimiento.

Oh, pero es humano, tan humano.

¿Y cómo llegó aquí?

(Light Yagami no será condenado a la pena de muerte)

Así no era el juego.

¿Pero quien es él para reclamar, cuando fue quien rompió las reglas primero?

Confesando-

Admitiendo-

(—Yo soy Kira).

Y todos se arrodillarán ante él, y la justicia será probada…

Pero era tan humano. Y ya lo había perdido todo, ¿no?

(Todo va como lo planea).

Uno de los dos debía morir.

No terminar entre cuatro putas paredes.

(—Yo soy Kira)

Pero es solo humano.)


¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.


Era irónico que aún después de muerto L lo siguiera persiguiendo. El bastardo.

Aunque el sabor de la victoria era largo y profundo, consumiéndolo siempre. Ah, el dulce momento en el que el detective cayó de su trono, ese silencio rotundo hasta que la subida y caída de su pecho se quedó sin seguir.

El mejor momento de su vida.

Pero aún lo perseguía. En cada pensamiento, movimiento fríamente calculado. Podría ver al maldito, mirándolo con esos ojos imposiblemente negros, viéndolo realmente. Y sus ¿Light-kun?

Cuando ocupaba su identidad hacia mundo. El gran L. Podía imaginárselo, sentado, comiendo, leyendo, cazándolo, intentando derrotarlo.

Maldito.

Ryuk se reiría de él en esos momentos. Simplemente reiría por esa boca horrible, hasta que Light lo ignorara completamente, terminando por ir junto a Misa.

Misa. Pobre e ilusa Misa. Pero no tan ilusa, ¿no? Siempre había sabido que él la utilizaba. Manipulable sí.

Mantener al NPA y al mundo sin saber la verdad, aún siguiendo pistas falsas sobre el asesino era fácil. Ser L, tener el poder de L y resolver los casos de L también lo era.

Tal vez su lucha con el muerto detective le había dejado demasiado paranoico.

Y era ahí, cuando el bastardo lo perseguía. Luego de resolver un caso, podía escuchar su voz, ¿demasiado fácil, Light-kun?

Luego de rechazar con amabilidad a Misa. Un simple, a mi no me engañas, Yagami-kun.

O pensando otras formas en las que pudo haber ganado. Si nunca hubiese matado a Lind. L. Taylor, L no habría podido confirmar nada. Si no hubiese llevado a Misa a la universidad, si nunca hubiese eliminado sus memorias, si nunca hubiese tocado el cuaderno de nuevo…

Ah la ironía. Su vida estaba llena de ironía ahora. Cuando su ejercicio de vida era pensar en el futuro, ahora lo único que hacía era pensar en el pasado. Que pudo haber hecho diferente, pensado diferente.

¿Y si L no hubiese muerto?

Prolongado su vida hasta tenerlo completamente bajo su victoria, hasta ser él quien escribiese, L Lawliet en el Death Note.

Y dejar de preguntarse sobre posibles escenarios. Sobre su victoria. Sobre como todo era tan completamente fácil, y como él extr-

Era irónico que aún después de muerto L lo siguiera persiguiendo. El bastardo.


—Hubiese sido un buen detective.

—Si hablas de un posible escenario en donde no existe un cuaderno de la muerte. Creo que te referirías a éste, y como vemos, no eres un detective Light-kun.

—No seas… olvídalo.

Silencio. Sus conversaciones son silencios perpetuos interrumpidos por algunas palabras.

—Pienso que sí.

—No nos habríamos conocido, de no ser por Kira. O tal vez, como en esta realidad, algo habría ocurrido…

—No creí que Light-kun creyera en el destino.

—No destino, Ryuuzaki. Pero creo que estamos condenados a encontrarnos de algún u otro modo. Tú mismo me lo has dicho.

Quizás, eso no era tan malo como pensó en un principio.


Notas de la autora: Menos retraso que la última vez, pero aún así me siento mal por no actualizar… tengo todas las ideas para seguir con la historia, pero cuando voy a escribir, ¡bang! Mis dedos se tuercen y no puedo escribir más de cien palabras.

Pero estoy saliendo del bloqueo que tengo, como vieja costumbre, cuando me pasa me voy a uno de mis fandoms viejos a intentar revivir a mis musas xD.

Las estrofas en el fic pertenecen al soliloquio de Segismundo en la Vida es Sueño.

JuaniFan, tu review no es para nada dummie, y creo que quizás estoy enredando mucho la historia, así que voy a dejar aquí una explicación. Eso sí, que viene con spoilers para la trama y si quieres seguir con el suspenso de qué mierda está pasando, es mejor que no sigas leyendo.

¡¡Spoilers gordos para todo!!

Ya advertencias a un lado:

En la historia tenemos diferentes realidades convergiendo de distintas formas.

Realidad-1, es la conocida por el canon. Light encuentra el DN, nace Kira, L empieza su desafío, Light y L se enfrentan, L muere y años después Ryuk mata a Light cuando éste pierde.

Realidad-2, con la que empieza esta historia. Light despierta en un siquiátrico luego de matar a su familia, enterándose de que L es su médico, no existen DNs ni shinigami, y todo es una creación de su mente. Al parecer.

Ahora, esos dos son las realidades estándar.

Ryuk le dice a Light que no irá ni al cielo ni al infierno al morir. Light de esto deduce que no existe ninguno de los dos. Simplemente hay nada.

Pero, teóricamente, la nada no puede ser nada. La materia no puede destruirse si no que solo cambiar de forma. Así, nada vendría a ser no-ser en un plano metafísico.

Ahora, tenemos R-1 y su fin. Light muere, pero no deja de existir. R-1 tampoco colapsa en su muerte. El mundo sigue su rumbo…

… Y Light despierta en R-2. Porque sigue existiendo en otra realidad.

¿Cómo? tomando el hecho de que la materia no puede destruirse si no que cambiar de forma, tendremos que el universo no tiene una línea temporal absoluta, si no que cada molécula tiene su propia línea temporal, siendo así indeterminada, y tal y como la Teoría de la Relatividad, relativa al sujeto observador.

Teniendo en cuenta esto, Light es nuestro observador, muere en su línea temporal. Se convierte en un no-ser, y vuelve a ser, en la R-2.

Esto da la sensación de una cinta de Möbius, siendo eterna y repitiéndose. Light nacerá y morirá, y nacerá y morirá y así sucesivamente y entre más veces lo haga, más se irá expandiendo está cinta, que no puede destruirse.

Pero recordemos nuevamente los de las líneas temporales. Light está muerto en R-1 y vivo en R-2, Light se ha convertido en el gato de Schrödinger y en una paradoja.

La cinta de Möbius sigue siendo eterna y repitiéndose. Pero varía de Realidad.

En una Light encuentra un cuaderno…

En otra mata a su familia…

Y en esas dos realidades, nuestra cinta se vuelve a expandir. R-1, crea R-1a, donde Light sí acepta el trato de los ojos. CreaR-1b, donde L utiliza el cuaderno y R-1c donde Light confiesa ser Kira.

Y estos hechos, convierten a la R-2 en una realidad R-2a, en donde Light y L recuerdan su anterior existencia, Light se destruye la vista, y ambos terminan encerrados en esta realidad.

Ahora, los sueños, son meras reminiscencias de todo esto, apoyándose en una teoría más platónica. Light y L, están en un Möbius infinito que seguirá transformándose con cada nuevo cambio hecho en una realidad que como un efecto mariposa, cambia la realidad actual, la R-2.

Ahora, que pasa desde aquí, lo dejaré en misterio para no contar el final :P

Espero no haber enredado más, pero si lo hice, envíenme un PM e intentaré explicarlo con mayor detalles =D