De sapos rosas y dulces venganzas.
Sentados a la sombra de un árbol, una Gryffindor, una Ravenclaw y un Hufflepuff reían divertidos por una gracia de la primera. El sol de la tarde les iluminaba suavemente y la llegada del otoño les ofrecía una cálida brisa refrescante.
Corinne explicaba anécdotas de su época en Beauxbattons, siempre había sido la oveja negra de su respetada e importante familia, su padre estaba decepcionado, y más después del bochorno que supuso enterarse de quien había sido la responsable de la resurrección de Cedric, pasaba por alto el hecho de que había salvado una vida, únicamente le recriminaba, la acusaba de haber usado magia oscura, había roto las reglas y él consideró que debía ser castigada.
El ministerio de magia inglés reclamaba la jurisdicción del caso, y la chica fue trasladada a Hogwarts, fue entonces cuando, al despegar la carrera política de su padre, la chica se libró de un castigo ejemplar, evitando un incidente diplomático y un hundimiento de la reputación de la familia Delors, la chica pasó a la tutela del ministerio, Dumbledore la vigilaba y lejos de su casa, pagaba por su "error".
Pero lo había pasado bien en Francia, y allí, su rebeldía ya había hecho de las suyas, ahora, esas historias divertían a sus amigos que disfrutaban a su costa de una tarde sin deberes.
-Para desgracia de mi padre, nunca llegaré a ser prefecta.-Rio acompañando a los chicos, dedicándole una dulce sonrisa a Luna.
Cedric se encogió de hombros.
-Si Draco Malfoy ha llegado a Prefecto, cualquiera puede.-Un incómodo silencio reino en el ambiente, sólo Luna sonrió con gracia y Diggory se mordió el labio pensando en lo que había dicho.
Tontamente, tratando de romper la tensión que, sabía, incomodaba a Cedric, pues pensaba que aquel comentario la había herido, Corinne rio con exageración, Luna frunció el ceño, extrañada y, tal vez, comprendiendo el objetivo de la chica, también rio.
Cedric sonrió, encantado por la risa de las chicas y se unió a ellas recordando todo lo explicado por Corinne.
-Ser Prefecto está sobrevalorado,-Aseguró la morena, fingiendo molestia.-mirad a Granger, parece que es su única meta en la vida.
-No seas así con ella, no es tan mala.-Protestó Cedric entre risas.-Dale una oportunidad.
La sonrisa burlona de Corinne cruzó su rostro y miró con suspicacia a Cedric.
-Cuando ella deje de llamarme traidora.-Se quejó.-Hace días que no doy puntos a Slytherin.
Todos rieron de nuevo y Cedric suspiró abatido, levantándose del cómodo césped.
-Lo siento chicas, pero quedé con la Prefecta Perfecta en la biblioteca, ¿Nos vemos después?-Preguntó con una sonrisa, alejándose tras el asentimiento de las chicas.
Las dos chicas se quedaron solas, la varita de Luna se balanceo en su oreja cuando la rubia meneó la cabeza, sonriendo, mientras miraba el verde prado, dudando en formular o no una pregunta.
-¿Escogiste ya?-Dijo al fin, en un susurro, Corinne tuvo que acercarse para escucharlo bien.
Dudo por un instante el significado de la pregunta, Luna había bajado del todo la vista, como si se sintiese avergonzara y la morena resopló cansinamente como si el tema la aburriese.
Trataba de no pensar en ello, apenas había logrado olvidarlo, pero podía fingir que no importaba, sabía que no valía la pena, luchaba por convencerse de que no dudaba de nada, únicamente Cedric cabía en su corazón.
-No hay nada que escoger.-Aseguró a Luna con voz tediosa.
Luna alzó la vista y la miró, sus ojos saltones brillaban con una suspicacia que no creía que la chica pudiese poseer. La sonrisa sincera e inocente de la Ravenclaw logró, como siempre, desconcertar a la joven.
-Entonces ¿Ya los sabes?-Preguntó la muchacha con esperanza.-¿Te diste cuenta?
Corinne frunció el ceño, incapaz de saber de que debía darse cuenta, interrogó a Luna con la mirada, pero ésta se encogió de hombros.
-Yo ya lo sé.-Aseguró, con alegría.-Tienes que darte cuenta por ti misma.
Tras una última sonrisa la muchacha se levantó, despidiéndose alegremente de la chica y alejándose dando graciosos y alegres saltitos.
Corinne la observó alejarse, confusa e incrédula. No entendía a Luna, le resultaba extraña, siempre soñadora y en su mundo, aparentemente ajena a todo, pero al mismo tiempo, sabía la verdad, veía más allá de ella misma, en cierto modo eso la intimidaba porque había cosas sobre sí misma que ignoraba y que Luna sabía.
Tras suspirar cansinamente se levantó de la sombra del árbol y camino de vuelta al castillo, si estudiaba para Pociones, tal vez Snape no la mataría durante la próxima clase.
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-¡Defensa contra las artes oscuras!-Gritó la castaña, sin disimular el fastidio que aquella situación le provocaba.
-Si es que todavía podemos llamarla así…-Se extrañó Harry, sentándose junto a Hermione.
Corinne asintió, de mala gana, se sentó también frente al trío, Ron, comía como un condenado antes de su ejecución y Hermione le reprendía con la mirada.
-Detestó a Umbridge-Declaró con la boca llena.-, deberías quejarte a Dumbledore después de lo que te hizo.-Concluyó mirando a Harry.
Corinne lo miró interrogativa, incapaz de vencer su propia curiosidad, el chico moreno alargó su mano derecha sobre la mesa, mostrándole una cicatriz a la chica que lo contempló boquiabierta. Tras una sonrisa tímida de Harry, procedió a explicar:
-"No debo decir mentiras". Me castigó cuando dije que Voldemort había regresado.-Sus compañeros le dedicaron sendas miradas reprobatorias que Harry se apresuró a ignorar.
-¿De verdad fue él? ¿Voldemort mató a Cedric? ¿No fue ningún accidente?-Corinne preguntó en un susurro, incapaz de creer del todo las palabras de Harry.
El moreno miró a sus amigos que se apresuraron a negar con la cabeza, pero Harry pareció pensarlo por un minuto.
-No, no fue él, fue Peter Pettigrew, uno de sus siervos.-Contestó al fin, con sinceridad.
Hermione bufó descontenta y Ron se encogió de hombros.
-Antes fue mi rata, es animago.-Aclaró el pelirrojo.
Corinne frunció el ceño, tratando de asimilar lo que Ron decía. Con esfuerzo asintió y, tras coger algunos bollos, se puso en pie, con la intención de visitar la mesa de Hufflepuff, tal vez debía hablar con Cedric.
No había recorrido ni un par de metros cuando tres figuras le barraron el paso, maliciosas.
Draco Malfoy iba flanqueado por dos gorilas con aspecto de descerebrados y gordos armarios roperos, la insignia de prefecto relucía en su pecho, junto a la serpiente de Slytherin. La actitud de Malfoy no presagiaba nada bueno.
-Buenos días Delors.-Saludó, arrastrando las palabras, con tono burlón.
Corinne le miró con suspicacia, tratando de averiguar que planeaba el rubio, cuyos amigos sonreían como los idiotas que debían ser.
-Buenos días, Draco-Recalcó con burla su nombre de pila, atónita cuando la sonrisa del chico sólo se ensanchó.-, me sorprende que alguien como tú, se digne a saludarme a mí.-Fingió sorpresa al recordar las propias palabras del chico.-¿Tan poco tiempo has aguantado?
Se echó a reír, burlona, pero no comprendió por qué él hacía lo mismo, y sus tontos compañeros lo seguían por inercia.
-¿Sigues haciéndote ilusiones?-Preguntó con suficiencia, esbozando una sonrisa de medio lado, la chica se mordió el labio, maldiciendo esa atractiva costumbre de Malfoy.
Corinne sintió ganas de abofetearle únicamente para que dejara de sonreír y, en suma, dejarle en evidencia, porque ahora el juego del Slytherin la desconcertaba, y él disfrutaba de ello. Tragó saliva con dificultad.
-¿No serás tú quien se hace ilusiones?-Inquirió, imitando la actitud de Draco.
Los dos matones rieron, afirmando lo ridículo del comentario de Corinne, que no supo si comprendían la conversación o habían aprendido cuando reír tras años de entrenamiento a la sombra de Malfoy, los observó con el ceño fruncido, pero Draco únicamente amplió su sonrisa, con suficiencia.
-Tal vez Cory, desde luego no eres una sangre sucia común.-Comentó con intención, deleitándose con la expresión contrariada de la chica.
Crabbe y Goyle dejaron de reír con brusquedad, sorprendidos tras escuchar las últimas palabras de su líder, él únicamente alzó una ceja esperando la réplica de ella, pero sabía que no iba a llegar.
Corinne creyó intuir algo que no podía ser cierto, después pensó en la inverosímil posibilidad que aquello que había deseado como una niña tonta estuviese pasando, pero desechó inmediatamente esa posibilidad, negando con energía con la cabeza, provocando la risa de Draco, que ya había ganado esa partida.
-Ya nos veremos Cory, pronto, ya verás.-Sentenció burlón antes de alejarse fuera del Gran Comedor, seguido todavía por aquellos dos gigantes sin cerebro.
Satisfecho, sabía que, al fin y al cabo, aquel simple comentario, mantendría en vilo a la chica, imaginaría cosas, intuiría la verdad, pero él reiría el último, pues su juego no había hecho más que empezar. Sería suya, tarde o temprano, no tenía prisa.
Corinne permaneció varios segundos inmóvil, incapaz de determinar lo que acababa de suceder y decidida a pasarlo por alto, ignorando los juegos de Draco, que al fin y al cabo, no eran nada más que eso, corrió de vuelta hacía la mesa de Hufflepuff, recordando que se disponía a hablar con Cedric.
El chico la observaba con algo de molestia en sus ojos, siguió a Draco Malfoy cuando abandonó el Gran Comedor seguido de Crabbe y Goyle y con una gigantesca sonrisa en su rostro.
No le gustaba, para nada le agradaba la actitud del Slytherin, le hacía presagiar que no iba a cejar en su empeño, y el modo en que miraba a Corinne le decía que estaba en lo cierto.
Corinne se sentó junto a él, pasándole una mano sobre los hombros, depositando un suave beso en sus finos labios, dispuesto a disipar todas las dudas que él albergaba, pero incapaz de soportarlo tuvo que cuestionar.
-¿Qué diablos quería?-Preguntó sin poder ocultar el desagrado en su voz.
Corinne se encogió de hombros, con una arrebatadora y tranquilizadora sonrisa.
-No tengo idea.-Contestó con sinceridad.-Pero no importa, haga lo que haga, no servirá de nada.
Cedric sonrió con complicidad, dispuesto a creer las palabras de la chica que se llevó un bollo a la boca, hambrienta.
-Ced, quizás deberías hablar con Harry Potter, él conoce lo ocurrido, es lo mejor si buscas respuestas.-Afirmó la chica, entre bocado y bocado.
Diggory asintió, de nuevo incómodo ante las palabras de la chica, se sentía así cada vez que alguien sacaba el tema, el chico se encogió de hombros, sintiéndose de nuevo extraño, él siempre había querido saber las respuestas, necesitaba oírlas, pero ahora no lo tenía tan claro, sentía miedo de que al escuchar la historia, el pasado le superaría, podría con él.
-Corinne ¿Crees que sería bueno que hablara con Harry?-Preguntó, buscando consejo en la única que podía dárselo.
-Sólo si quieres saber la verdad, pero tú debes decidir qué hacer, te apoyaré hagas lo que hagas, sé que no es fácil para ti.-Aseguró con sinceridad, antes de besarle, con ternura.
Alzó la vista alarmada, tras terminar el último pedazo de bollo, pasados apenas cinco minutos.
-¡Llego tardísimo!-Se puso en pie con un estrepito y salió a toda velocidad, ante la mirada divertida de Cedric.
-¿Qué clase tienes?-Preguntó riendo.-¡Te acompaño! O llegaras tarde de verdad.
-Defensa contra las artes oscuras.-Contestó la chica, recorriendo el pasillo a toda velocidad, siguiendo a Cedric.
A pesar de todo, las dudas del chico persistían, respecto a los dos temas que le impedían dormir, miró a Corinne, deteniéndola en mitad del pasillo, sin importarle si llegaba a tarde o no, dispuesto a resolver el enigma que le más le atormentaba.
-Se que te dije que no quería saberlo pero, ¿Sientes algo por Draco Malfoy? ¿Huvo algo entre vosotros?-La duda le quitaba el sueño, al principió pensó que no tenía valor, que no pasaba nada, pero con el paso del tiempo la incertidumbre se apoderó de él, volviéndole inseguro, obligándole a imaginar una respuesta, su intuición le decía una cosa, que su corazón se apresuraba a negar, dejándola por imposible.
Corinne contempló al chico, tomada por sorpresa, preguntándose si podía mentir a Cedric, o si sería capaz de decirle la verdad, incómoda, miró a su alrededor y después clavó la mirada de nuevo en él.
-Yo, no estoy segura de que lo que hubo entre nosotros llegase a ser algo-Contestó al fin, con sinceridad-, pero se acabó, Cedric, ya no tiene importancia, tal vez jamás la tuvo, ¡Créeme, por favor!
El muchacho asintió, pero no se le pasó por alto el hecho de que ella no había negado albergar ningún sentimiento por Draco, creía sus palabras, si ella decía que no había nada entre ellos, él podía dar por sentado que era cierto, pero, dudaba si ella lo deseaba, pensaba en si existía la posibilidad de que ella deseara estar con Draco y no con él, quería creer que no, pero la mirada de la chica, bajada al suelo, triste, era difícil de bajar por alto.
Cedric la tomó por los hombros, con seguridad para que ella le mirase a la cara.
-Corinne, ¿Tú me quieres?-Preguntó
Ella alzó la vista, mirando a Cedric con gesto incrédulo, asintió con vehemencia.
-¡Claro!-Respondió.-¿Cómo te atreves a dudarlo? Claro que te quiero.
La duda en Cedric no pareció acallarse, pues una creciente sospecha había nacido en su interior, pero el brillo en los ojos de ella, temerosa de perderle, acabó por convencerle. La abrazó, apretándola con fuerza contra él.
Permanecieron abrazados, un tiempo, hasta que sintieron una fuerza que les obligó a separarse y se encontraron con la mirada falsamente decepcionada de Dolores Umbridge.
-Señorita Delors-empezó con su aguda voz-, ¿Acaso no recuerda que hace cinco minutos qué debe estar en clase? ¡Llega tarde! Y usted, señor Diggory ¿No siente vergüenza de su indecoroso comportamiento? Señorita vaya a clase ahora mismo, los dos cumplirán por separado con el castigo que, desde luego, les será impuesto.
Corinne dejó escapar un grito de fastidio, que la voz de funcionaria psicópata de Umbridge se apresuró a callar y arrastró a la chica por el pasillo, dejando allí a Cedric, que la contemplaba con gesto aterrado, consciente de lo que era capaz Umbridge.
Holaaaaaa
Bueno se que este cap es algo corto, pero al menos nos damos cuenta de que Cedric empieza a dudar de Corinne, y hasta ella misma duda…
Os prometo que el próximo será más largo, pero eso sí, la semana que viene no podré actualizar porque me voy de viaje y no regresaré hasta pasado el finde, por eso prometo que en cuanto vuelva lo primero que haga será colgar otro cap, jajajaja
Besos y espero que os haya gustado, nos vemos en los comentarios
Aivlis Malfoy.
Respuesta al comentario de Jazhy Malfoy.
Holaaaaa, tú eres justo lo contrario que yo, voy genial en historia y filo y detesto las mates, me van fatal, jajajaja. Tienes razón lo importante es que te guste lo que haces, no encuentro nerd la ingeniería y los Robots son guays, jajajaja Bueno me alegra que te haya gustado el cap, ya viste que a lo mejor ahora Cedric si que se tiene que poner las pilas para quedarse con la chica, bueno besos y nos leemos!
