De amigas extrañas y consuelos necesarios.

La cabeza le daba vueltas y abrió los ojos con pesadez, había tenido un extraño sueño que no era capaz de recordar del todo y que le había dejado una sensación algo extraña y un dolor de cabeza asfixiante.

Supo dónde estaba cuando vio a la apresurada señora Pomfrey correr hacia ella con tres frascos de vivos colores y una expresión lastimera en el rostro.

-¡Merlín!-Exclamó.-Nos has dado un susto de muerte, pequeña.-Decía la atareada mujer, mezclando en un cuenco los tres líquidos que traía con ella.

Corinne asintió, todavía confundida, observando con extrañeza a la medimaga.

-Me duele la cabeza.-Balbució, su voz sonó pastosa y le costaba mantener los ojos abiertos-¿Qué me ha pasado?

-¡Umbridge!-A la chica le sobresaltó otra voz, entre molesta y desconcertada y cuando se volvió con lentitud hasta encontrar la desdibujada figura de Draco Malfoy sintió un escalofrío y lo recordó.

-¡No!-Exclamó aterrada, ante la sorprendida expresión del rubio.

Aunque la morena suplicó para que lo que ella creía un sueño no fuese más que eso, los vividos recuerdos y la mirada que le dedicaba Draco no dejaban lugar a dudas.

-Me temo que sí.-Contestó el chico sin más, con una sonrisa burlona, acercando más su silla junto a la cama de Corinne.-¿Es cierto?-Preguntó en un susurro.

-¡Claro que no!-Se apresuró a negarlo ella, temblorosa, la jaqueca no hacía más que aumentarle.-¡No digas tonterías!

Draco alzó las cejas, sorprendido y un rictus de enfado y desconcierto cruzó su rostro un minuto, la Gryffindor se mordió el labio.

¿Mentía? Ya ni lo sabía, todo era confuso, por un momento prefirió volver a aquella sensación de paz que recordaba sentir cuando iba drogada, cuando Draco la llevaba entre sus brazos y todo era simple y fácil, reducido a ellos dos…

Pero enseguida detuvo ese pensamiento y se arrepentía al pensar en Cedric, él estaba allí, lo había escuchado.

-¿Estas segura, Cory?-Preguntó el rubio, sin poder evitar que la esperanza trasluciera a su fachada burlona.

La joven asintió velozmente.

-Es-estaba…iba, bueno, Umbridge me dio algo y…-Fue todo lo que pudo articular, evitando mirar a la cara del chico.

-Ya.-Repuso él, borrando la sonrisa y recostándose contra el respaldo de la silla.

Se hizo un silencio entre ambos, sólo interrumpido por batir de la cuchara que la señora Pomfrey utilizaba, hasta que la mezcla de pociones se tornó de un violeta intenso.

-Tómatela.-La instó.-Te sentará bien, llevas mucho tiempo durmiendo, toda la tarde.-Sonrió mirando a Draco.-Tal vez debería darle otra al señor Malfoy no se ha movido ni un segundo, creo que no hace buena cara.

Corinne miró al chico con expresión contrariada, al observarlo pudo ver unas leves ojeras y un rictus de preocupación que normalmente le era ajeno, él se encogió de hombros y sin poder evitarlo la sonrisa cálida y sincera reapareció en sus labios.

Desvió la vista cuando la enfermera le pasó la poción por delante de la cara, con actitud apremiante obligó a que se la tomara y la morena obedeció a pesar del asqueroso y amargo sabor que poseía el brebaje, de todos modos, era mejor que el de Umbridge.

A pesar del sabor era un líquido eficiente y el dolor de cabeza se acalló ligeramente, Draco asintió con tranquilidad y se puso en pie en la silla, ahora que ella estaba a salvo, era su turno de retirarse.

No tenía nada que hacer allí, tal vez era Diggory quien debía ocupar esa silla y él no era más que un error producido por un momento de enajenación.

Se acercó a la puerta, despidiéndose de la muchacha con un gesto de la cabeza, apenas significativo.

-¡Draco, espera!-Lo detuvo la voz insegura de la chica, él se volvió, pero no regresó junto a ella-Yo…gracias por quedarte conmigo y por salvarme de Umbridge.

Sonrió y él también lo hizo, volviendo a repetir la inclinación de cabeza y saliendo definitivamente del lugar. Caminó por el vestíbulo y creyó ver a Cedric Diggory pero apenas se molestó en lanzarle una mirada de despreció, siguió caminando apresuradamente, de vuelta a su Sala Común.

Recorrió deprisa y en silencio los pasillos de Hogwarts y llegó a las mazmorras sin cruzarse con nadie, se sentó en la butaca de terciopelo negro y contempló las llamas de la chimenea, la noche llegaba a Hogwarts y la mayoría de alumnos de dirigía al Gran Comedor, dispuestos a saborear la cena, pero él había perdido el apetito. Ya no sabía si Corinne mentía, si por alguna razón ella le quería pero no quería estar con él, de ser así era por Diggory, odiaba al Hufflepuff más de lo que jamás había llegado a odiar a nadie, todo se repetía, le detestaba porque ella le quería a él pero prefería estar con Diggory y el maldito héroe siempre ganaba, sin mover un dedo.

-¿Se encuentra mejor?—La voz de Diana lo sobresaltó y volvió la vista hasta encontrarla de pie, detrás de él.

Asintió con la cabeza y ella se sentó a su lado, observando la expresión contrariada del rubio, tratando de adivinar lo que había pasado como Theo hacía con tanto acierto.

-¿No vas a cenar?-Preguntó Malfoy mirando las llamas, tratando de recuperar la cómoda soledad.

-No tengo hambre.-Contestó la chica, que todavía miraba al rubio con el ceño ligeramente fruncido.-¿Y tú?

-Tampoco.-Reconoció al fin, aceptando que no iba a lograr librarse de ella, se dijo que no pasaba nada si no hablaba del gabacho.

-¿Apareció Diggory?-Aventuró la rubia, ante la incrédula mirada de Draco que olvido la chimenea y se centró en la chica.

-No le hizo falta.-Contestó como si un repentino brote de confianza acabase de nacer, miró a la chica desconcertado y sonrió tristemente, ella hizo lo propio.-¿Pasó algo con Theodore?-Preguntó, percatándose entonces de lo extraño que era no verlos juntos.

-No.-Contestó la chica extrañada, ver a Malfoy interesándose por alguien que no fuese el mismo parecía imposible, Diana trató de sonreír con alegría y animar al chico que ofrecía una imagen alicaída y ojerosa.

-Pensé que con que ambos fuésemos sangre limpia bastaría, pero Diggory…

-Diggory se dio cuenta.-Le cortó la rubia, Draco la miró con sorpresa.-Todos nos damos cuenta, puede que menos ella todos lo sepamos.-Contestó con una sonrisa.

Draco alzó una ceja sin comprender, miró a la chica con fastidió y negó con la cabeza.

-¿De qué estás hablando?-Exigió saber, con una extraña expresión en su mirada, y un atisbo de sonrisa burlona al ver la mueca disgustada de su compañera.

-Bueno puede que tú tampoco lo sabes.-Se rió, acusando a Malfoy de tonto y señalándole con un dedo, como si se sintiese avergonzada de la poca suspicacia del príncipe de Slytherin.

-¿Qué he de saber?-Preguntó, sus ojos volvieron a posarse sobre la chimenea y las palabras de Corinne se repetían en su cabeza, consideraba una tontería la posibilidad de quererle, lo había dicho y el rubio se aferraba a la idea de que era mentira, tenía que ser mentira.

La Slytherin se acercó a él susurrando en su oído con actitud confidencial.

-Sólo espera, Draco, con tranquilidad, espera.-Susurró con una sonrisa, dejando aún más desconcertado a Draco que frunció el ceño sin disimulo alguno. Era una chica extraña, pero no evitó que la sonrisa aflorara a sus labios cuando intuyo a lo que se refería, cuando ella le guiñó un ojo con complicidad, dándole unas palmaditas en el hombro que, si se hubiese tratado de otra persona, ya habría recibido la ira de Draco Malfoy, pero desde que le hubo relatado la verdad respecto a Corinne, no podía evitar cierta simpatía hacía la chica, la misma que le tenía a Theodore. -¿Te importa?-Preguntó ella, recostando la cabeza en su hombro con gesto cansado.-, tal vez vaya para largo, puedo esperar contigo.

Draco asintió, recostándose contra el respaldo de la butaca.

-¿Estás segura?-Preguntó, todavía con una nota de duda en su voz.

-Convencida-Repuso ella.-, es tan obvio que hasta Lunática Lovegood se dio cuenta.

-¿Lunática?-Repitió él, incrédulo.-Pero es que somos la comidilla de Hogwarts.

-Bueno, es un tema popular, el otro día Theo y yo lo comentamos con una chica de Hufflepuff y con Lovegood, la Hufflepuff está segura de que Diggory ya sospechaba antes de que Corinne dijese eso que te dijo.-Sentenció la chica, dejando boquiabierto a Malfoy que no entendía como todo el mundo estaba enterado de algo que había pasado aquella misma tarde.

-¿Cómo lo sabes?-Preguntó, incapaz de disimular la sorpresa.

-La chica de Hufflepuff me lo contó, ella estaba allí.-Afirmó, haciendo que Draco recordara a la chica que había visto con Cedri, la misma que se lo había llevado cuando ellos peleaban.-Es amiga mía, de Francia.

Draco dio la respuesta por verosímil y rió al comprender que le interesaba de la Hufflepuff a Diana, que ante las risas de él y sin levantar la cabeza de la cómoda postura sobre el hombro de él, le propinó un suave golpe de advertencia en la cabeza al chico, que sólo logró hacerle reír más.

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-Ella no sabía lo que decía.-Afirmó la castaña, mirando con tristeza a Cedric, sentada en la butaca amarilla mientras el chico miraba por la ventana, con gesto lastimero.

-¡Claro que no lo sabía, Cossette!-Protestó el chico, sin mirarla.-Pero lo pensaba, o lo sentía, no sé qué es peor.

Cedric miraba pensativo por la ventana, la sensación que le había acompañado desde hacía varios días ahora era segura en su cabeza, no dudaba de que Corinne no había sido sincera, aun así, no se atrevía a decir que le había mentido, no creía que ella lo hubiese hecho, o al menos eso se esforzaba en creer, quería convencerse de que Corinne no era consciente de lo que en realidad sentía.

-Pero Cedric ella hizo…eso por ti.-Trató de consolarlo la otra, aportando seguridad.

-¿No lo entiendes, Coss?-Habló el chico con voz entristecida.-Yo no soy el mismo, ella quería al Cedric que conoció el año pasado, ya no soy yo-Afirmó con voz entrecortada-, y apenas sé qué clase de relación tuvimos, yo no estoy a la altura de lo que ella esperaba, es normal que siga adelante, supongo.

Cossette se levantó de su lugar, acompañando al chico junto a la ventana, el sol aún brillaba y no había nadie más en la sala común, la mayor parte de alumnos había ido a ver el entrenamiento de Quidditch.

-Pero habéis estado bien hasta ahora, no entiendo cómo alguien como Malfoy puede…

Cedric resopló, mirando a su compañera con un intento de sonrisa.

-Qué sé yo, algo tendrá ese chico que a mí me falta-sonrió-, memoria, tal vez.

-No creo que sea eso.-Siguió Cossette, tratando de reconfortar a su amigo con una sonrisa cálida.-Malfoy es guapo, pero es un arrogante y un orgulloso sin remedio, además de un hipócrita, mentiroso que se crees superior, tal vez Corinne sea una de esas chicas a las que les gustan esas cualidades.-Concluyó Cossette con el ceño fruncido, ante la mirada sorprendida de Cedric sonrió al comprobar el desagrado que Malfoy causaba en su amiga.

-Tal vez sea de esas, o no juzgamos correctamente a Malfoy.-Aventuró Diggory, cuya mirada triste vagó por la sala común y sus pasos le encaminaron hasta la butaca.

-Entonces te rindes.-Se indignó la castaña, acompañándole hasta sentarse en la butaca de enfrente.

-Si ella decide que quiere estar con Malfoy no voy a impedirlo, y si ella decide que no era cierto y me quiere, lo olvidaré, de todos modos ella decide.-Sentenció el chico, recostándose en el asiento con gesto cansado.

-Entonces deberías ira a hablar con ella, ¿No crees?-Preguntó Cossette, mirando con seriedad a su amigo, lamentando que lo pasase mal.

Cedric asintió, pero no se levantó de la silla, tenía miedo de la respuesta que Corinne podría darle, de tener que ser quien la convenciera de que no debía insistir.

-Me falta valor, Coss.-Afirmó.

Cedric quería a Corinne, poca duda podía albergar respecto a eso, le había salvado la vida y él le estaba profundamente agradecido, pero tal vez, allí radicaba su error, la gratitud era un sentimiento poderoso pero no podía compararse con otros que tal vez Draco y Corinne compartían, y aunque él la quería debía partir de cero y comprendía que ella no le esperase, le dolía, pero debía entenderlo.

-Cedric, no tienes nada que temer, si ella te quiere te lo hará saber.-Afirmó Cossette, dedicándole una sonrisa al chico.

-¿Y si no?-Argumentó él, bajando la vista.

-Entonces ella no sabe lo que se pierde, y me tendrás a mí…es decir a tus amigos, nosotros te preferimos a ti.-La chica sonrió con alegría y se levantó, animando a Cedric a que hiciera lo propio.

El chico asintió, sonriendo a su amiga y se puso en pie, caminaron juntos hasta la entrada de la Sala Común.

-¿Quieres que te acompañe?-Preguntó dulcemente Cossette.

-No-aseguró Cedric devolviéndole débilmente la sonrisa.-, será mejor que vaya yo solo, pero gracias de todos modos Coss.

-De nada-Se despidió ella-, esperaré a que vuelvas ve tranquilo.

Cedric asintió y bajo por las escaleras, caminó deprisa hasta la enfermería y al comprobar que Corinne dormía bajo la atenta mirada de Draco Malfoy, se sentó a esperar en la entrada, sin valor para interrumpir al rubio.

La escena que presenciaba le había dejado algo turbado a Cedric, como si la confirmación de ver la preocupación en el rostro de Malfoy acabase por romper sus esperanzas, y espero varias horas hasta que Draco salió, disgustado, le lanzó una mirada acerada y se alejó sin decir nada, Cedric lo miró desconcertado y se levantó de donde se había quedado solo con sus pensamientos, entrando por fin a la enfermería.

Corinne observaba la puerta con gesto compungido, sus ojos claros le miraban a él, pero Cedri supo que no le veía, que todavía buscaba la figura de Draco por donde él se había marchado y sin necesidad de preguntar, al ver el dolor en el rostro de la joven, supo que él la había perdido.

Holaaaa a todos, que tal las fiestas?

bueno aquí os traigo un cap como regalo atrasado eh? jajaja

espero que os guste, animaos con los comentarios

besos

Aivlis Malfoy

Respuesta al comentario deJazhy-Malfoy

Holaaaa Jazhy, jajaja, me alegra que vuelvas a ser Malfoy, ya viste que a Draco no le duró demasiado el ego engordado, y estoy segura de que tu consolarías estupendamente a Cedric, jajaja (por cierto si tu quieres a Robert Pattinson por navidad yo quiero a Tom Felton) Y respecto a mis vacaciones, fueron en unas islas del sur, cerca de africa, así que hacía calor, mucho calor, te digo que es muy raro escuchar villancicos en bañador, jajaja, y más yo que soy del norte de España y estábamos a cero grados cuando volví de estar una semana a treinta, xdxd. Cenaste pavo? Aquí por navidad comimos sopa y carne en salsa, el pavo no se lleva, y los aperitivos te dejan sin hambre para tanto. A mí si que me gusta la navidad, ni que sea por los regalos, jajaja, no tengo edad para tomar margaritas, aunque mi padre me deja beber un poco de Champan. Bueno besos y hasta pronto.

Aivlis Malfoy