De la unión de casas y el sacrificio por amor.

Corinne sintió la aprensión en su pecho cuando fue consciente del modo en que la observaba el chico que avanzaba lento e inseguro por la enfermería.

-¿Por qué has dejado que se marchara?-Preguntó sin entonación en la voz, evitando la mirada de la chica, que compuso una mueca alarmada.

Por un momento pareció no entender, y después supo que ya no había vuelta atrás, Cedric había estado allí, había escuchado su confesión, su declaración de amor malditamente sincera.

La morena era incapaz de reconocerse a sí misma que algo así había sucedido, que se había enamorado sin apenas darse cuenta de alguien que no era aquel que ahora la miraba, aquel a quien siempre había creído amar.

-Él ya no tenía nada que hacer aquí-Contestó Corinne, mirando a Cedric a los ojos, viendo su dolor.

-¿Y yo sí?-Inquirió él, molesto, no pudo evitar dejar traslucir el rencor.-No te engañes Corinne, tú y yo sabemos que prefieres que él ocupe esta silla-Concluyó, tomando asiento frente a ella.

La chica tomo aire bruscamente mientras se decía a sí misma que no iba a permitirse llorar, no iba a hacer más que darle la razón a Cedric.

-Eso no es cierto, Ced-Susurró, casi ni convencida ya, mientras bajaba la mirada a las sábanas blancas que la cubrían y jugueteaba nerviosa con sus manos.-, no hay nada entre Draco y yo…

-Sí lo hay-Contestó el chico, esbozando una amarga sonrisa que apenas podía enmascarar su dolor-, lo sabes tan bien como yo, estás enamorada de él.

Sonó lapidario en la quietud de la sala, Corinne se estremeció al escucharlo, la cálida voz de Cedric se había quebrado por completo, y el muchacho la miraba esperando que tuviese el valor de ser sincera y devolverle la mirada.

-Cedric…-Corinne no soportó el llanto, no soportó verle de aquel modo, ni soportó que él tuviera razón.

Había estado enamorada de Cedric Diggory desde la primera vez que lo vio, él por quien había dado la vida, él por quien había aceptado la humillación y deshonra, además de un severo castigo, que merecía, Cedric Diggory por quien había regresado a Hogwarts, el mismo Cedric Diggory que iba a convencerla de que las cosas ya no eran así.

No pudo evitar preguntarse en qué momento las cosas habían cambiado, cuando Draco Malfoy cobró la importancia que ahora tenía, como había logrado, sin que ella pudiese notarlo, remplazar al Huffleupuff en su corazón como un virus invasivo. La primera vez que él la besó, tal vez cuando sus miradas se encontraron cuando ella llegó a Hogwarts y sus destinos se unieron.

Corinne Delors sabía que nadie podría producir el impacto que Diggory había logrado en ella, también podía asegurar que ya no le amaba, le quería, lo haría toda la vida, pero no le amaba con la imposible intensidad con que lo había hecho el anterior curso, cuando eran amigos y jamás llegarían a ser algo más.

-Necesito que me lo digas para poder darme por vencido-Susurró el chico-, quiero oírlo de tus labios y saber que ya no tengo esperanza contigo.

Sabía que eso la heriría, pero no merecía otra cosa y él necesita un golpe seco, algo seguro y definitivo que le apartase de ella, para siempre, sin dudas o posibilidades remotas, quería escuchar la contundente declaración salir de sus labios como si se tratase de un masoquista.

-No, no creo que…-El llanto se hacía cada vez más intenso, claro y entendedor, Diggory reprimió el impulso de abrazarla, se mantuvo frío, la miró.

-Vamos, Corinne, jamás te podré pagar lo que hiciste por mí, al menos se sincera-Pidió, poniéndose en pie y caminando nervioso de un lado a otro.

-Cedric, lo siento mucho, tú eres quien menos merece que le hagan algo así.-Susurró, su voz quebrada por el llanto.

El chico se sentó en el borde de la cama de ella, tratando de ser comprensivo, reprimiendo el impulso de golpear a Malfoy de nuevo si le veía.

-Las cosas son como son, yo no debería estar aquí, y si estoy es por ti-Habló, con tono excesivamente quedo-, y siempre te lo agradeceré pero ahora necesito que hagas esto por mí, así todo será mucho más fácil, para todos.

Corinne tragó saliva, las lágrimas le empañaban la vista y trató de serenarse antes de poder hablar, mirando al chico.

-Yo…estoy, estoy enamorada de Draco Malfoy-Confesó, y fue como si ella misma cayese en la cuenta de que era cierto y la opresión en el pecho descendió ligeramente mientras silenciosas lágrimas caían por sus mejillas, Cedric se encogió ligeramente, sintió cada palabra de la joven como una puñalada, la miró una última vez, sus ojos claros le devolvieron la mirada, escuchó como su propio corazón se rompía y se pudo en pie, lentamente, sin poder sostener la mirada de la chica.

-En ese caso-Musitó, sin apenas voz, totalmente ahogada por el nudo que le aprisionaba la garganta-, adiós Corinne, ve tras él, se feliz, lo mereces-Aquella última frase apenas llegó a pronunciarla y tal vez, ella no la llegó a escuchar, pero Cedric Diggory se alejó de la enfermería y del corazón de Corinne Delors mientras escuchaba el llanto de la chica entre súplicas de perdón.

-0-

Theodore Nott corría por el pasillo, normalmente no hacía esas cosas, no espiaba conversaciones ajenas, normalmente Theodore Nott no se metía en los asuntos de los demás, pero aquella tarde la cosa fue distinta, y en aquel momento el asunto le pareció de vida o muerte.

Se asomó a las puertas del Gran Comedor y buscó a dos rubios entre la multitud, no estaban allí, así que Theo giró sobre sus pasos y se encaminó a su Sala Común, apenas sin detenerse a tomar aire.

Llegó a las mazmorras resollando, apenas pudo dar la contraseña y entró apresurado para descubrir a las dos figuras que dormían en perfecta calma junto al fuego. Se detuvo a contemplar la escena, y se hubiese sentido conmovido si la chica que recostaba su cabeza en el hombro de Draco Malfoy no fuese su novia.

Se acercó con sigilo, dispuesto a despertar a la chica que dio un suave respingo cuando el castaño la zarandeó con suavidad y se llevó una mano a los labios para callarla, sonriendo.

-Theo-Susurró ella, su voz adormilada siguió al chico cuando éste volvió a salir de la Sala Común.- ¿Dónde estabas?

-Nos esperan, es algo urgente, ven conmigo.-Urgió Theodore, volviendo por donde había venido y arrastrando a la rubia de la mano.

La chica no dijo nada y juntos llegaron a uno de los patios interiores del castillo, desierto de alumnos pues todos seguían en el Gran Comedor, Theo, sin decir palabra se sentó bajo un árbol, con la espalda apoyada en la corteza y extraña actitud apremiante. Diana sonrió al chico y se sentó entre sus piernas, cobijándose entre los brazos de él del incesante frío, el castaño la abrazó por la cintura y rió suavemente, deteniéndose un instante a besar el cuello de la chica.

-Así que no esperan, ¿Eh?-Preguntó con malicia, recostándose contra el pecho del chico.

Theo asintió, ensanchando su sonrisa, y estrechando a la chica contra sí, Diana volvió la cabeza para contemplar los ojos verdes que tan loca la volvían y se inclinó para depositar un beso en sus finos labios.

-Hola, Theodore Nott, ¿Torposoplos?-Como aparecida de la nada, Luna Lovegood, obligó a la feliz pareja a separar sus labios, Diana miró a la Ravenclaw inquisitivamente, pero la chica sólo sonreía.

-Pensé que ya te había explicado ese punto, Lovegood-Aclaró la Slytherin, recordando el feo incidente en el Gran Comedor, cuando a aquella loca se le ocurrió besar a Theo.

La chica ensanchó aún más su sonrisa y se sentó frente a la pareja, sin decir nada.

-¿Dónde está la chica de Hufflepuff?-Inquirió Nott, molesto con los retrasos.

Luna se encogió de hombros, miraba a Diana con una sonrisa feliz, la rubia sólo se removió entre las piernas de Nott, incómoda.

-¡Aquí!-Una sombra castaña cruzó el patio y se sentó junto a Lovegood, miraba con desconfianza a todos los presentes, pero sonrió al ver a Diana, a quien dedicó un gesto de la cabeza.

-¿Qué es lo que tienes que decir con tanta urgencia, Nott?-Inquirió la chica, mirando fijamente al Slytherin, procurando olvidar que detestaba a todos los de aquella casa.

-Iba camino al Gran Comedor cuando pasé por la enfermería-Las palabras del chico tuvieron el efecto deseado, Cossette se cubrió la boca con una mano y Luna dejó escapar una risita infantil-, y Cedric Diggory y esa Gryffindor hablaban-Añadió, ignorando el codazo nervioso que Diana le propinó en las costillas-, debo confesar que me pudo la curiosidad.

-¿Hicieron las paces?-La pregunta de Cossette quiso sonar esperanzada, pero Nott la miró con suspicacia y la chica se calló, sin atreverse a seguir hablando.

-Diggory parecía muy abatido, cuando Corinne le confesó estar enamorada de Draco Malfoy-Susurró, lanzando una mirada a su expectante público que parecía igualmente impresionado.

-No, como puede ser tan estúpida, Malfoy es un…

Los dos Slytherins presentes fulminaron con la mirada a la Hufflepuff que se calló, incómodamente amedrentada y Luna hizo un gesto al aire, como si quisiera ahuyentar una mosca invisible.

-¡Genial!-Comentó la Ravenclaw-Ya no hay de qué preocuparse.

Nott alzó las cejas, poniendo en duda la afirmación de la optimista chica, y si no fuera por Draco Malfoy, y si no fuera porque era el único amigo de verdad que tenía, olvidaría ese estúpido asunto y se iría a dormir, pero Theodore sabía y lamentaba, que si ellos allí sentados no hacían algo, Malfoy jamás movería un dedo por arreglar algo que, por una vez, no era del todo culpa suya.

-Siento contradecirte, Lovegood, pero creo que no hemos terminado-Cierto era que no habían hecho nada, que observar la situación había bastado hasta el momento, pero ya no bastaba ahora-, ni Malfoy ni esa chica van a dar un paso por arreglar las cosas, menos después de lo que ha ocurrido con Diggory.

La Hufflepuff se puso en pie, dispuesta a marcharse, mirando de malagana a Nott.

-No sé porque ha de importarme eso a mí-Masculló, alejándose del grupo.

Con un imperceptible gesto Theo animó a la rubia a que hablase ahora y retuviese a Hufflepuff, que se le hacía necesaria.

-Coss-Habló Diana, con voz queda en la quietud de la noche-, te gusta ¿Verdad?-Aventuró, sabiendo de sobra la respuesta-Diggory.

La chica castaña volvió sobre sus pasos, mirando con desconcierto a la rubia, la Slytherin había aprendido mucho de Theo y podía intuir lo que rondaba la cabeza de Cossette cuando se interesó sobre aquel embrolló en que se habían visto inmersos.

Se sentó de nuevo sobre el césped, Nott miró orgulloso a la chica que todavía se acurrucaba contra él, protegiéndose del frío.

-Y eso… ¿Qué tiene que ver?-Cuestionó la Hufflepuff, avergonzada.

-Pues que te interesa que Corinne esté con Malfoy y deje en paz a un Diggory que necesita consuelo-Apuntó la rubia, sacando su vena más Slytherin, sabiendo que sólo eso haría entrar al trapo a la Hufflepuff.

Cossette miró a todos los presentes, dubitativa, hasta posar la vista en Theodore.

-¿En qué has pensado Nott?-Cuestionó, con tono hastiado.

Sin perder un instante Theodore esgrimió su plan delante de las tres chicas, que asentían de tanto en tanto para mostrar su comprensión de los hechos, Nott lanzaba significativas miradas de preocupación a Luna, temeroso de que ella pudiese no entender lo que él decía, pero asentía con entusiasmo y reía de tanto en tanto.

Miradas de estupefacción se enfrentaron a los ojos verdes del muchacho una vez hubo quedad en silencio de nuevo, Luna había inclinado la cabeza, pensativa.

-Será tan difícil como atrapar un Snorckack de cuernos arrugados-Asumió la chiquilla, en un susurró confuso.

Cossette carraspeó, visiblemente incomoda por la situación, y Diana asintió sin dudarlo.

-Claro, Lovegood-Se burló la rubia-, pero no es imposible, ¿No?

-No-Corroboró Luna, asintiendo con la cabeza, haciendo balancear esos pendientes de rábanos que siempre llevaba.

-¿Trato hecho?-Preguntó Nott, esperanzado.

-Trato hecho-Aceptó Luna, sonriendo con complicidad.

-Trato hecho-Acabó por aceptar la castaña sin demasiado entusiasmo y mirando recelosa aún al Slytherin.

-Perfecto, hasta mañana, pues-Se despidió Nott, dando por concluida la reunión.

Luna se alejó dando saltos alegres y Cossette la siguió murmurando por lo bajo, molesta, temerosa de no estar actuando correctamente, no importaba si a ella le gustaba Cedric o no, él quería a Corinne y temía que los estuviese separando definitivamente, todavía no podía saber que eso ya era imposible y que la opción de Nott ayudaría al bien común, si el chico había calculado bien.

-¡Qué curioso!-Comentó Diana cuando volvieron a estar solos-, al menos esto ayudará para unir a las cuatro casas ¿No? François se sentiría muy contento.

Theodore bufó, acariciando el cabello de la rubia, con una mueca de falsa indignación.

-¿François?-Inquirió, aunque sabía a quién se refería.

-El primer ministro muggle francés-Aclaró ella con una sonrisa soñadora.

Ambos se pusieron en pie, de vuelta a la sala común de Slytherin, con sendas sonrisas en los labios.

-Ya-Suspiró el muchacho-¿Por qué le llamas por el nombre de pila?

Diana rió y besó la mejilla de Nott como toda disculpa.

-¿Y ahora?-Preguntó ella, cuando llegaron a las mazmorras y se detuvieron frente a la entrada de su sala común.

-A la cama-Susurró Theo, tras dar la contraseña.

La rubia se despidió del chico besando con cariño su mejilla, pero Theodore la detuvo sonriendo con picardía, arrastrándola con él por el camino contrario.

-No dije a la cama de quien-Puntualizó, mientras los dos subían juntos las escaleras en el máximo silencio, Malfoy ya no estaba frente a la chimenea, y el silencio sólo se vio roto por una risita queda y un leve portazo.

-0-

Corinne Delors despertó alterada, sumamente intranquila después de una noche intranquila, precedida por un día malditamente intranquilo.

La inexorable sensación de pérdida se había apoderado de ella, su vida podía considerarse una rebelión constante, pero ahora, tal vez, se planteaba revelarse contra sí misma, había querido a Cedric y ya no podía ni mantener su amistad, y Merlín sabía si el orgulloso Draco perdonaría las palabras de la muchacha, deseaba arreglar las cosas con ambos. Por otro lado, no se sentía con ganas de estar con el rubio, no en ese instante, no si le culpaba y se culpaba a sí misma de lo ocurrido con Cedric, Corinne Delors se sentí perdida esa mañana, y la sensación no hacía más que aumentar a medida que la mañana pasaba y llevaba más tiempo despierta, quería volver a dormir y despertar de la horrible pesadilla.

-¡Buenos días, señorita Delors!-La saludó la señora Pomfrey, trayendo un botecito de aquella asquerosa poción que hacía milagros y una sonrisa de oreja a oreja-Ya estás mejor, hoy mismo puedes marcharte y recuperar tus clases.

Corinne asintió y se bebió el amargó liquido sin prestar atención a la medimaga, estaba agotada y no tenía ganas de hacer clase, ni de enfrentarse a todos aquellos alumnos que la mirarían de un modo extraño y especularían sobre lo sucedido, y muchas menos ganas tenía de verle la cara a Umbridge, por una vez sintió ganas de usar la influencia de su padre y denunciarla, pero decidió abstenerse y mantenerse alejada de la mujer.

Cruzarse con Cedric iba a ser otra cosa, eso no lo soportaría, ni el ver a Draco Malfoy, deseó, por una vez que él se hubiese dado por vencido y no insistiese más, no podía estar con él, intuía problemas, problemas mayores de los que ya tenía, y esbozó otra sonrisa triste.

Corinne se puso en pie y corrió hacia su sala común, ignorando a cuantos se encontraba en su camino, usando toda su fuerza de voluntad para no acallar los murmullos que se formaban a su alrededor.

Entró en el dominio escarlata de la torre de Gryffindor y todo quedó en silencio cuando ella atravesó el retrato, muchos la miraban, sin valor para decir aquello que cruzaba sus mentes, hasta que Potter se acercó a donde ella estaba y esbozó una débil sonrisa.

-Umbridge…es peligrosa-Susurró, pero se escuchó claramente en la quietud del lugar-, ¿Estás bien?

La chica asintió, sin ganas para hablar y trató de pasar junto a Potter, pero el moreno le barró el paso.

-Tal vez, nos pasamos algo contigo, Corinne-Miró a Ron y Hermione, rezagados, hacían gestos a Harry-, lo sentimos-Concluyó, aliviado de haberlo dicho-, no debimos juzgarte tan duramente.

Corinne carraspeó, mirando al chico con el ceño ligeramente fruncido, sin comprender.

-Gracias, Potter-Aceptó, sintiéndose algo violenta al ver la sonrisa de Ron y la mirada de reproche aun brillando en los ojos de Hermione-, todo arreglado, un detalle por tu parte-Añadió lo último entre dientes, en realidad sin tomar en consideración si él lo comprendía o no.

Se hizo paso entre la multitud y subió a su cuarto, mientras lo hacía, tomó la determinación de seguir el curso en silencio y haría imposibles por evitar a Draco Malfoy y cualquier cosa que tuviera que ver con él, no estaba preparada para enfrentarle, ni tampoco para lo que iba a venirle encima.

-0-

Cedric Diggory subió las escaleras que conducían al despacho de Albus Dumbledore, Cossette iba tras él, resollaba ligeramente y miraba al chico confundida.

-¿Estás seguro de esto Ced?-Cuestionó, cuando llegó al último de los escalones.

El chico asintió, golpeando la puerta con cuidado, mirando a la chica con una sonrisa triste, tremendamente afligida.

-Quiero saber lo que pasó y él es el único que puede mostrármelo-Aseguró-, no hay otra manera.

La chica asintió, y recostó su mano sobre el hombro de la joven, agradecido.

-Gracias, Coss-Susurró, sin fuerzas para hablar más alto-, por apoyarme, por venir aquí conmigo…

La castaña asintió, sonriendo y ocultando un sonrojo.

-Sé que es difícil para ti-Comprendió, mirando al chico a los ojos-, no te preocupes, cuenta conmigo.

Él volvió a sonreír, y su sonrisa volvió a ser triste y abatida, pero trató de esconderlo y abrir la puerta del despacho, cuando Dumbledore lo permitió.

-Cedric te espero abajo-Informó la chica, a sabiendas de que debía hacerlo sólo-, sólo llama si me necesitas-Sonrió, bajando de nuevo las escaleras.

El joven sólo musitó un gracias y se situó frente a Dumbledore con aplomó y determinación encaró al anciano.

-Quiero recordar-Empezó seguro de lo que pedía-, sé que usted puede mostrarme lo que pasó.

Miró el pensadero de Dumbledore y el anciano esbozó una sonrisa, poniéndose en pie y acercándose al armario en que los recuerdos estaban guardados.

-¿Estás seguro?-Preguntó el hombre, mirando con serenidad al chico que asintió-Esos recuerdos pueden ser dolorosos, incluso pueden dejar una huella imborrable en ti.

Cedric se acercó hasta allí, contemplando con temple y curiosidad el artilugio, suspiró, lo meditó una última vez a pesar de haberlo decidido.

Debía conocer su pasado, eso era lo que Corinne le había enseñado, si quería vivir una nueva vida, debía dejar atrás todo lo que le anclaba a la anterior, no podía entender lo que le rodeaba, los seres queridos que no conocía, tal vez, huir, empezar de cero. Eso era lo mejor para él.

-Necesito saberlo señor, esa huella puede ayudarme a seguir adelante-Confesó el joven, mirando con serenidad a Dumbledore.

El hombre sonrió satisfecho y colocó el pensadero sobre su escritorio, sacando una botellita de líquido plateado después.

-La he estado guardando para cuando llegase el momento-Informó, depositando el recuerdo en el pensadero-, es ahora.

Cedric y el anciano se sumergieron juntos en el artilugio, fundiéndose con la negrura que les atrapó y reviviendo el pasado del chico, que suspiró al tomar tierra, sintiendo que el vacío de nuevo se llenaba.

Holaaaa!

Tardé y no tengo excusa, a no ser que sirvan las múltiples tareas que me pusieron para las vacaciones, jajaja

Feliz año nuevo…y feliz día de reyes, espero que recibáis muchos regalos, xd

Besos y prometo no tardar tanto

Aivlis Malfoy.

Respuesta al comentario de Jazhy Malfoy:

Holaaaa chica! Feliz año, de nuevo siento haber tardado, jaja, bueno para que veas que este nuevo me aplicó más, me vevi en noche vieja, después de tomar las uvas y toda la tradición un gin-tonic con lima que quitaba el hipo (o lo daba, eso según xd) A propósito a mí también me gusta más Draco que Tom, pero si la oportunidad se presenta no le digo que no al chico, jaja Curioso no? Debe ser por el rubio platino o por lo malote que Draco gusta más? A propósito del fic, aquí va un poco de todo, a ver si Cory se junta con el rubio y deja de ser cabezota, y ya ves que a Cossette le gusta Cedric, y una buena dosis de Theo Nott que nunca viene mal, xd. Bueno besos y aprovechó para decirte que gracias por tu comentario en el Dramione, me alegra que te gustase y ya ves lo perseverante y listo que es Theo, no? Bueno besos y prometo no tardar tanto la próxima vez

Aivlis Malfoy

PD: Si tu te extendiste en el rewiev no veas yo contestando, por mí extiéndete lo que quieras, no me importa, me encantan tus comentarios.