Disclaimer: Hetalia le pertenece a Hidekaz y Latin Hetalia a sus autoras respectivas. Este fic fue escrito en conjunto con (LiberVanAlst) asi que la mitad de los creditos son de ella XD .
Advertencia: Ninguna.
Pareja: UKXChile.
Propuesta
- Entra... - dijo sin más mirando hacia la pared donde se notaba un cuadrado más claro que los demás en la habitación. Claro, era ese cuadro de su infancia que había quitado por despecho.
- Lo observo y desvió sutilmente su mirada a aquel lugar que el menor observaba, había notado la ausencia de ese cuadro de forma inmediata, mas no dijo nada - ¿que deseas hablar conmigo?
- Siéntate - le indico un sitio en su cama al lado de donde el yacía recostado, palmeando el lugar con la mano.
- Miro el lugar y se acerco lentamente para sentarse, luego observarle - bien... ya me he sentado.
Miro hacia el techo, no quería cruzar miradas con él, todavía no, a menos que Inglaterra chocara su mirada con él.
- Es sobre la Marce... mira, yo a ella igual la quiero harto, pero... hay cosas que nos separan un montón y eso es... que yo soy de una sola persona y ella no, ¿cachai?
- Entiendo, si es a eso a lo que te refieres - aun continuaba aquella idea en su cabeza.
Lo miro, sabía que aun no había entendido todo, a veces pensaba que Inglaterra era demasiado idiota como para entender su jerga a pesar de los años.
- Quiero decir, que la mina es suelta ¿cachai? y a mí no me gusta ser así... o sea, meterme con una y otra persona, si no fuera por lo que paso, aun serias... - se sonrojo levemente desviando su mirada y de paso su cabeza - el único...
- Esta sonrojado - quieres decir que ella es una... em... - pensaba que palabra usar pero decidió dejarlo así - bueno olvídalo... - suspiro - lo se Manuel... estoy al tanto de que cuando entablas relación la respetas...
- Y eso po, además, la Marce se está agarrando al gringo culiao... - sonrió un poco al decir esa frase, le encantaba insultar al rubio ese.
- Si... note como coqueteaban entre ellos... - rio suavemente y estiro una de sus manos para dar alcance a una de las tazas de té servidas - disculpa... - dijo antes de dar un sorbo a la infusión.
- ¿Ah? - se sentó en la cama mirándolo a los ojos extrañado - ¿qué cosa?
- Bueno, creo que lo he repetido ya varias veces pero, realmente siento que debo pedirte perdón, si - dio otra pausa para darse espacio en la boca con el liquido - estaré dispuesto a hacer lo necesario para ganarme tu perdón Manuel... tu perdón sin rencores...
Se mordió el labio, se preguntaba si no estaba siendo muy duro con el pobre Arthur, pero a él también le dolía, unas lágrimas comenzaron a salir sin que lo notara, haciendo una mueca con sus labios y mirando el suelo viendo como las gotas saladas comenzaban a caer al suelo.
- Rápidamente dejo aquella taza de vuelta en el mueble - Ma-Manuel... ¿qué sucede? - saco del bolsillo de su pantalón un pañuelo de seda, lo acerco al rostro del latino y seco su rostro.
- ¿Cómo puedes... ser tan cruel? Pedirme perdón... después de todo... - las punzadas en su pecho seguían un ritmo que su cabeza no quería entender - ya basta... - le quito el pañuelo y lo lanzo al suelo agarrando a Arthur de los cabellos.
Arthur se dejo tirar al suelo, se merecía todo esos golpes, o al menos es lo que se repetía internamente.
- Yo siempre confié en ti a pesar de todo y ahora me dices eso... no es... no es justo... yo... quería olvidar todo y tu... tu... me pides... - No aguanto más y le dio un beso en la boca, cogiéndolo del mentón y pasando su lengua a la cavidad ajena.
- Su cuerpo se estremeció repentinamente al sentir aquellos labios, aquel contacto tan inesperado, que correspondió de una forma sutil hasta que se vieron obligados a separarse, fue entonces cuando el rubio le observo a los ojos - debo hacerlo... debo pedirte perdón porque es lo mínimo que te mereces Manuel... - apoyo su mano en la mejilla del menor mirándole esta vez de forma seria - lo mínimo... por todo lo que te he hecho pasar... - repitió suavemente.
- Cállate - le dijo de una vez besándolo nuevamente abriendo sus propias piernas mientras se encontraba sobre el británico - no digas nada - comenzó a bajar por su cuello acariciando el pecho del británico.
Un suave suspiro se asomo de sus labios, podía intuir el fin de aquella conversación, pero sentía que de cierta forma todo esto era muy apresurado, tanto así que casi se sentía incomodo, casi porque una parte de él comenzaba a gustarle.
- Entonces fue cuando sus manos se deslizaron cuidadosamente a la nuca de Chile acariciando sus cabellos - entonces… guardare silencio… - cerro sus ojos un leve momento para sentir aquel aroma que tanto extrañaba.
Sus manos se colaron por la camisa hasta llegar a sus pezones los cuales apretó suavemente para que se endurecieran quería hacer que Arthur gimiera su nombre la cantidad de veces que fuera para no sacarlo de su cabeza.
- Hn… - dejo escapar un leve jadeo - Manuel… - una de sus manos bajo hasta su cadera para acariciarla.
No dijo nada, solo se dejo llevar por esa caricia y movió su cadera sutilmente, sensual e inconsciente de ello. Desabrocho la camisa de Arthur y sus labios se guiaron directamente a sus pezones. Mientras el inglés tomaba de la polera del latino y la deslizaba hacia arriba para sacarla con ayuda de ambas manos.
Ayudo al rubio a que le quitara la polera y luego volvió a su trabajo con los pezones de este, chocando su pelvis instintivamente con la del británico.
El ambiente comenzaba a acalorarse, y el palpitar del corazón ingles se estaba acelerando a cada segundo, necesitaba sentir sus pieles juntas, y aquellas prendas estorbaban por lo que desabrocho el pantalón de Manuel esperando a que el otro le permitiera quitarlo.
No pudo mas, se ponía caliente y como buen chileno ayudo al otro con rapidez. Se levanto rápido y se quito la prenda en menos de 30 segundos, al igual que al otro que tiro a la cama.
- Arthur... - le beso nuevamente recostándose a su lado mientras le masturbaba.
- Dime… - descendió hasta posarse en su hombro.
- Ah… - lo beso nuevamente y pescó su mano hasta ponerla en su propio falo -... - Lo miro a los ojos esperando que entendiera que el también necesitaba liberarse.
- Entiendo… - sonrió ligeramente para comenzar a deslizarla de arriba abajo en un comienzo lentamente aumentando la velocidad de forma pausada.
- Ah... Ah... ah... - el chileno gemía una y otra vez, pausado, al ritmo que Arthur le otorgaba a su miembro a la vez que él también le otorgaba a Arthur. Pronto se poso de frente sobre él, moviendo su cadera intensamente.
- Agh… - dejo escapar un gemido suave, no dejaba de mover su mano al tiempo que la otra bajaba por la espalda del castaño hasta su entrada acariciando esta con la yema de sus dedos.
- Ahh.. Arthur... - lo miro con sus ojos entrecerrados y el sonrojo hasta las orejas. - Ya... - no le importaba la lubricación o algo, solo quería que lo hiciera de una vez.
- E-Esta bien… - tomo por los hombros a Manuel recostándolo en la cama y abriendo sus piernas, acto seguido tomo su miembro y lo acerco a su entrada introduciéndolo con sumo cuidado, para no dañarle, cuando estuvo dentro por completo apego el cuerpo al otro - y-ya esta… comenzare a moverme… - por ultimo poso su manos para cadera de Manuel para sostenerle.
- Ah... A-Ahhhh... - gemía en el oído del rubio mientras apretaba su mano contra la cabeza del otro - ah... sigue - le susurro al oído caliente, sonrojado y con un sutil movimiento de cadera.
- N-No me detendré… ha… de todas… formas… - continuaban esos movimientos chocando sus pieles comenzando a sudar ambos por el calor que emanaban sus cuerpos.
- Ahh... - lo beso ansioso, meneando su trasero en contra del falo del chico. Sentía como el miembro de Arthur se deslizaba por sus paredes una y otra vez, apretando su esfínter de vez en cuando, tocando su propio miembro para masturbarse.
- Ah… Manuel… god, I love your name… - dijo antes de perderse en los labios del latino.
- Le había entendido aunque no entendía porque le decía aquello - we... on... - le dijo sin más y siguió con el movimiento de cadera y las múltiples contracciones en su esfínter cuando se salió el miembro de Arthur - ponlo dentro... weon.
- Soltó un suspiro pesado ante la situación, la que le resultaba un tanto graciosa, tomo nuevamente su miembro y lo introdujo esta vez sin mayor problema - ya esta… - comenzó a deslizarlo nuevamente.
- Ahh... ah... ahh… - sus gemidos inundaban la habitación mientras sus manos hacían contraste a los rubios cabellos del europeo. - Ah... mas... - cerro los ojos con el sudor empapando su frente.
- Ah… M-Manuel are… de-delicious… - sentía la necesidad de ir cada vez más rápido, disfrutaba del placer que sentía y que sabia lograba brindar en el menor.
- Ah... - apretó sus dedos contra el vientre de Arthur con una mano mientras con la otra se masturbaba. - ¡Me vengo! - gimió una vez más.
- Ah… vamos… no esperes mas… - apretó aun mas sus ojos los que había cerrado para dejarse llevar aun mas por el placer - y-yo también me vendré…
- Quería que se viniera dentro, hace mucho que no sentía aquello - ah... y-ya... - cerro los ojos con fuerza sintiendo como todo su liquido se escurría por su mano.
- Y-Ya… no puedo… mas… - alcanzo el clímax inundando el interior de Manuel con aquella sustancia tibia, comenzó a respirar agitado para luego salir de su interior y recostarse junto al castaño no sin antes besarlo, ahora intentaba calmar su respiración.
Manuel yacía boca abajo al lado de Arthur, intentando regular su respiración al igual que el mayor. Una vez hecho lo miro a los ojos.
- Estoy sucio - rio un poco haciendo su humorada de la noche.
- ¿Deseas que te ayude hasta el baño para que te des una ducha? - tomo su camisa que estaba tirada junto a la cama y se la coloco, luego abrió la cama tapando al chileno con las sabanas hasta la cintura.
- Negó con la cabeza pues no necesitaba un baño totalmente - tráeme un paño o algo, me voy a limpiar...
- Está bien… espera un momento… - se puso en pie y camino al baño para mojar una pequeña toalla, estrujarla y volver con ella a la habitación - ten… - se la dio a Manuel luego volvió a su posición anterior recostado junto a este en la cama y tapado ahora hasta la cintura.
Le estiro la toalla con la mano, a esas alturas sabía lo que uno quería del otro, y Manuel quería que le ayudara, era más vergonzoso para él limpiarse solo y sacar el semen de Arthur que Arthur sacara su propio semen de él.
- Jajaja… - rio cuando recibió la toalla - procurare ser más cuidadoso - bajo las sabanas y limpio todos los rincones del cuerpo de Chile con sumo cuidado y sin ninguna prisa. Luego de terminar dejo la toalla de vuelta en el baño. - Ya esta, limpio y como nuevo… ahora quizás deberías descansar…
Se acurruco al pecho del chico descansó allí sin saber muy bien que decir cerró los ojos.
- Arty... ¿en qué quedamos ahora?
- ¿Eh? - acaricio sus cabellos escuchando sus palabras - bueno... el cómo quedemos a partir de ahora depende de la decisión que tomes tu… yo respetare tu decisión sea cual sea…
- Yo... no se... - se tapo hasta la nariz con las mantas para que el otro no le divisara - como sea, a mi me da igual…
- Solo soltó un suspiro - bueno creo que no es el mejor momento para hablar de ese tema… tomate el tiempo que desees para pensarlo… no hay prisas… ahora lo importante es que descanses… - en ese momento un mensaje de texto llego al móvil de Arthur - vaya… - dijo luego de leerlo.
- ¿Quién es? - pregunto al instante desviando de inmediato el temita que tanto les incomodaba a ambos.
- No sabía si decirlo, ya que aun no comprendía del todo la relación de Manuel con aquella chica, pero de todas formas se lo diría - Alfred… dice que alojara en casa de aquella amiga tuya… - dejo el teléfono en la cómoda junto a la cama - al menos esta noche no lo tendremos merodeando y haciendo escándalo… - rio para sí.
- Hnm... - Marcela podía ser alguien de muchos hombres pero también tenia corazón hace rato que la notaba enganchada de los chistes malos y los ojos profundos de Alfred - bueno, espero que la Marce no salga dañada.
- Tranquilo, Alfred puede ser un idiota con hamburguesas en vez de cerebro pero nunca le haría daño a una chica… - desordeno ligeramente los cabellos castaños de Manuel.
- Puede ser... - de nuevo el silencio incomodo y en todo lo que chile pensaba es en como quedaban ellos.
Y sin que él lo notara Arthur fue cerrando sus ojos involuntariamente, estaba condenadamente cansado, no había dormido bien la noche anterior y además su pierna aun le dolía, podría incluso decir que aun mas después de lo sucedido con Manuel, pero claro que como un caballero que era no pondría de excusa su herida para no complacerlo, después de todo él también lo deseaba, aunque ahora eso le pasara la cuenta, no se lo diría al chileno para no preocuparle.
- Arty... ¿aun te duele... la pierna? - se sentía un crio al lado de el rubio en ese momento.
- Aquel comentario lo saco de inmediato de su viaje por el país de los sueños - Ha… disculpa… me quede dormido… - refregó un momentos sus ojos antes de contestar - solo un poco, pero no es nada grave descuida - le sonrió para tranquilizarlo.
- Igual la wea fue fuerte po... déjame ver... - le toco la pierna con suavidad y con un leve sonrojo.
- Hag… fuck… - alejo su pierna de inmediato ante el contacto, no porque le molestase si no porque le había resultado jodidamente doloroso.
- Perdón... déjame verla por favor - ahora se sentía culpable, la carga de conciencia del chileno por haberlo herido.
- N-No déjalo así... - sonrió - mañana temprano procurare visitar un medico en la ciudad para que la revise...
- Déjame ver cómo te quedo - terco como siempre no le quitaría nadie la idea de la cabeza.
- Está bien… pero promete que luego que la veas descansaras… y nada de sentirse culpable al respecto ¿entendido? - volvió a sonreírle, sabía que la insistencia del chileno más que curiosidad era culpabilidad por lo que había hecho.
La herida estaba abierta, se lograba ver parte del musculo indicando la profundidad de esta, la sangre comenzaba a asomarse y descender por su piel. En el contorno de aquel corte su tez mostraba un morado oscuro al observar la herida Manuel tragó duro, mordiendo su labio inferior cerró los ojos y soltó un suspiro.
- T-Te voy a llevar a la posta weon… - acaricio su pierna.
- Lo miro directamente a los ojos unos segundos luego le sonrió, sabia y conocía la forma de ser de Manuel, por algo le conocía desde que aun era una colonia de España - bien… vamos…
Le ayudó a levantarse y trasladarse hasta su "camioneta" porque si era una camioneta se le mirara por donde se le mirara aunque algo descuidada continuaba siéndolo. Llegados al susodicho lugar entraron y el británico fue atendido de forma inmediata bajo la catalogación de urgente. Manuel por su parte debió esperar en la sala con el resto de personas que estaban en el lugar mientras se llevaban al inglés en una camilla, el frio calaba hasta los huesos, miro la entrada que daba a la calle y pudo notar el alba en el cielo.
Para cuando le llamaron por el altavoz como "el acompañante de Arthur Kirkland" Manuel ya se había dormido y aquel sonido repentino le hizo dar un salto, se encamino rápidamente hasta una enfermera que le esperaba y lo condujeron hasta la sala donde el inglés estaba sentado en la orilla de la camilla.
- Suturaron la herida… - dijo una vez vio el rostro del chileno entrar.
- ¿Entonces nos podemos ir?
- No… aun no pueden… - comento el doctor de turno que entraba en ese preciso momento - debe quedarse en observación algunas horas.
- Ya entiendo… ¿entonces me tengo que ir o puedo quedarme y hacerle compañía?
- Puedes hacerle compañía pero antes necesitamos que llenes algunos formularios. Ya que él es extranjero y la persona más próxima a él es usted.
Se retiro unos minutos a realizar aquellos tramites y luego volvió junto a Inglaterra.
- No has descansado, deberías irte a casa a dormir - acaricio su mejilla una vez el latino se sentó junto a este.
- Suspiró - l-lo siento… n-no quería hacerte tanto… daño… y tampoco que las cosas salieran así… - jugo con sus manos enredándolas una con la otra - ¿en-entonces como quedamos?
- Rio suavemente antes de acariciar sus cabellos, para luego descender su mano y posarla en su mejilla - ¿deseas aun ser mi pareja Manuel?
Suspiró, esa pregunta estaba de más. No podía quitarse al rubio de su cabeza le pensaba cuando lo odiaba, le pensaba cuando estaba con Japón, le pensaba incluso cuando estaba solo. No era fácil admitir que amaba locamente a un HOMBRE, sin embargo, se había acostumbrado a eso hace mucho.
- Si - respondió rehuyendo su mirada.
Así era Chile, siempre egoísta con sus sentimientos.
- Entonces no hay más que decir… - se acerco sus labios a los del más joven y antes de juntarlos hablo nuevamente - me tienes de vuelta a tu lado Chile… - y sello sus palabras con un beso profundo.
Sonrió de medio lado, estaba sonrojado y no le importaba mucho realmente.
- Siento lo de Alfred - dijo al fin sentándose al lado de Inglaterra para tomar su mano.
- Descuida… a fin de cuentas yo comencé aquel juego cruel con mis confusiones… - sonrió.
Arthur después de todo seguiría siendo un caballero, y como parte de ello estaba saber admitir cuando se equivocaba, aunque le doliera un poco su orgullo (mínimamente) admitía frente al latino que todo aquello había iniciado por su estupidez al haberlo abandonado.
- A todo esto, tu... y Japón... de verdad... ¿nunca...? - hizo un gesto con sus manos dando la terminación a su frase con esto. - Bueno ya sabes "eso".
- No Manuel… - dijo, con un tono serio y algo incomodo - no lo toque… no… pude…
- Ya veo... por... ¿por qué no pudiste? - la curiosidad del chileno era terca, y quería saber a toda costa lo que había hecho y no había hecho Arthur con el japonés.
- Primero porque debía respetar a Kiku y su decisión, el sabía perfectamente lo que estaba pasando y no deseaba ir tan lejos en una situación así. - Dio una pausa un tanto larga antes de continuar, era un tema que preferentemente él deseaba olvidar ya - Y segundo porque no podía sacarte de mi cabeza… me sentía culpable, o al menos eso creía, aunque realmente fue porque en ningún momento había dejado de sentir amor por ti… esa es la razón por la que nunca llegue a nada mas con él.
- Ah, ya veo... bueno, si te consuela, no me metí con Alfred estando consiente - sonrió tratando de alivianar el ambiente - así que supongo que está bien - entrelazó su mano con la de él y le besó en los labios - supongo que tendremos que olvidarnos de esto ¿no?
- Supones bien… - soltó un suspiro dedicándole una sonrisa enseguida, aunque aquello no le consolaba para nada, él no hubiera tenido ningún derecho en quejarse de todas formas por el actuar del chileno puesto que en aquellos momentos su relación ya estaba rota.
- Arthur... te vez preocupado, ¿te pasa algo? ¿No se supone que ya estamos bien? - le miro de reojo soltando su mano con la de Arthur y luego mirándolo a los ojos después de mucho tiempo.
- Si… solo me preocupa haber pasado por todo esto, solamente para darme cuenta de algo que ya sabía… - su expresión cambio luego de ello - bueno… demos por terminado ese tema, deseo tomar una buena taza de té, quizás con algunos scones estaría bien… ¿Qué te parece?
- Que aun estamos en el hospital, pero podría pedir un té si quieres - rio un poco, realmente no podía traerle scones - y... no tengo scones pero puedo traerte pan de campo o pan amasado, ya sabes que son parecidos a tus scones bueno... ¿entonces...?
- Claro… vamos a casa… ahí comeremos más tranquilos… - se puso en pie y tomo un par de muletas que estaban a un lado suyo, proporcionadas por una enfermera para cuando tuviera que retirarse. - Ya podemos marcharnos... - le indico a Manuel una enfermera en la entrada que los esperaba con una sonrisa amable.
- Hnm... - se levantó no muy convencido yendo hacia afuera para poder ayudar a Arthur. - Mejor no, no dejare que salgas así...
- Tranquilo, no es la primera vez que tengo que usar estas cosas… - refiriéndose a las muletas - aun recuerdo al bastardo de Francis cuando me hizo caer por las escaleras de su casa, en esa ocasión me rompí la pierna en tres partes…
No podía creer lo que escuchaba, ¿realmente el saco de weas ese le había dañado tanto?. Bueno, eso era parte del pasado.
- Aun así, no voy a dejar que te vayas con esa pierna así.
- ¿Piensas sacármela? - sonrió ante su pequeña broma - quiero ir a casa… descansar un poco y beber buen té, no hay nada más que hacer en este hospital más que estorbar en su funcionamiento…
- Jaja muy gracioso Kirkland - sonrió amargamente mientras lo llevo a su camioneta, si, la roñosa y vieja camioneta, y lo sentó en el copiloto - ya... - se sentó en su puesto.
Arthur apoyo su cabeza y cerró sus ojos ya que esta dolía por la falta de sueño, y sin notarlo se había dormido durante todo el camino.
No quiso despertarlo, por lo que se quedo acariciando sus cabellos mientras esperaba que su nana viniera a ayudarlos lo cual no demoro en llegar.
Llamaron a don José que llevo al señor Arthur a la habitación recostándolo en ella mientras Manuel se fue a su cuarto a descansar también.
Al levantarse era hora de tomar el té. Fue al cuarto de Arthur para saber si estaba despierto, tocando antes de entrar.
- Arthur, ¿estás despierto?
- Si… se sentó a orilla de la ama dando alcance a las muletas - ¿sucede algo?
- Es hora del té... te lo traeré acá así que no te movaí - le miro de reojo - y otra cosa, te hare tus scones, he visto como los haces así que no debe ser tan difícil - se fue y cerró la puerta.
Media hora después entro a la habitación con los tés y algo que parecían galletas.
- Arthur miro aquellos galletones un momento, luego se echó a reír - ¿d-de verdad… intentaste hacer scones para mi…? - luego tomo uno y le dio un mordisco, sabían a sus queridos scones aunque no se vieran así - están… deliciosos… - luego dio un sorbo a su té - pero recuérdame para la próxima vez enseñarte a hacerlos… - le sonrió.
- Ah ¿sí? - alzó una ceja - bueno se que no me quedaron igual pero al menos lo intente, tu nunca has intentado hacer algo chileno, ni una vez - le reprochó tomando uno de los galletones y untándole mermelada para comerlo.
- Si… bueno tienes razón y por eso te propongo algo… - nuevamente dio un sorbo al té - para la próxima tu me enseñas algo de la cocina chilena y yo te enseñare a hacer scon así quedaremos a mano… ¿te parece?
Manuel solo sonrió sin dar ninguna respuesta realmente, pero la idea le gustaba. Compartir algo con Arthur, perdonar y olvidar todo, hacer borrón y cuenta nueva con su historia de seguro era lo mejor, al fin y al cabo, Arthur nunca lo dejo de amar y Manuel nunca lo dejó de querer.
Para Manuel las frases de las canciones eran realmente ciertas, "Si lo dejas ir y ese amor vuelve, entonces es tuyo" Arthur era de él, definitivamente.
~ Fin ~
N/A: Y bueno todo llega a su fin, espero les haya gustado seguir esta historia y que este último capitulo no haya sido un fracaso. Les agradesco sus reviews. Me hicieron feliz XD y a mi amiga tambien.
¿Reviews?
