HOY, LA GUERRA COMIENZA

Nueva alumna en una escuela con alumnos un tanto peculiares. Zorras con complejo de superioridad y hermosos adonis circulando sin preocupación. Planes siniestros y guerras declaradas abiertamente. Desnudos y pollos. Lo de siempre ¿No?

Advertencia:

Leer esto podria ocacionar graves trastornos de personalidad y peligrosos ataques de locura. La autora no se hara cargo de estos problemas ya que no posee el dinero disponible para pagar cualquier gasto medico. Se les ruega leer bajo su propio riesgo.

DISCRAIMER: Twilight no me pertenece. Sólo tome prestados los personajes para crear esta historia que con cada capítulo pierde más el sentido.


CAPITULO IX

Esto es un asco. Mi vida es un asco... Yo huelo asquerosamente. Toda esta estúpida guerra perdió toda la diversión que tenía, antes le seguía el juego a la puta de Tanya porque era una forma divertida y, principalmente, barata de pasar el tiempo, pero todo se fue al carajo.

Todo por mis estúpidos sentimientos hacia ese... ese... Cullen. Argh, pensar en él hace que se me revuelva el estomago... y no necesariamente de asco. ¿Por que yo? ¿Por que él? ¿Que hice de malo en mi otra vida para que me castigues así Dios?

Levante mis manos al cielo pidiéndole a quien-quiera que este allí arriba que me de una respuesta, una solución... algo que me ayude, pero nada. Los malditos deben estar riéndose de mí en estos momentos.

-Malditos Dioses, claro, como mi desgracia es tan divertida...- Murmure para mi misma mientras fruncía el seño.

-¿Bella? Me podes decir ¿Por que mierda estás maldiciendo a los Dioses?

Ok, lo que menos me esperaba en estos momentos era encontrarme con la mirada divertida de mis cuatro amigos. Genial, ahora también piensan que estoy loca.

-Como si no lo supiéramos ya...- Me reconforto Alice, la mire con la ceja alzada ¿Que? ¿Ahora también lee mentes?

-No, ese es Edward

Rodé los ojos y decidí no darle mas importancia al asunto, mejor dejarlo así. Esa duende tiene secretos que es mejor que nunca sean revelados. Todos nos miraban extraño a las dos, claro, ellos no sabían lo que pasaba entre nosotras.

-Alice y sus súper poderes- Dije simplemente y todos asintieron mientras rodaban los ojos, ya conocían esa etapa de Ali.

-Bueno Bella, vinimos aquí para llevarte al colegio- Se adelanto a decirnos Rose, yo suspire derrotada y levanté mis manos al frente mientras agachaba la cabeza.

-Espósenme, soy su prisionera.


Digamos que entrar a la Universidad y no golpear a los estúpidos estudiantes fue más difícil de lo que creía. Es que ¡No pueden pensar que esos comentarios eran divertidos! Argh, es tan frustrante que Jasper y Emmett me agarren para que no les salte encima.

-¡Swan, lo que tenes en el pelo es mi comida de ayer! ¿Porque hay olor a basura? ¡Claro, llego Swan! Bla, bla bla- Comencé a imitar los mas estúpidos comentarios que escuche en mi vida. Todos me miraban con diversión en los ojos y los labios apretados. Yo suspire derrotada- Ok, pueden reírse.

Pensé que como buenos amigos que iban a decir un "No nos vamos a reír de tu desgracia Bella" o algo parecido, pero no. Los desgraciados comenzaron a reírse como si fuera la última vez en su vida que lo harían, ¿Es que yo era la única que no le encontraba la gracia a esos comentarios? Claro, como iban dirigidos a mí...

-Lo sentimos Bella, pero algunos son muy ingeniosos- Dijo Emmett y yo lo fulmine con la mirada.

-No aclares que oscurece grandote- Le sisee.

De repente todos se callaron y gire mi cabeza por pura casualidad hacia la entrada del gran edificio. Por allí venia caminando una cabellera bronícea y unos ojos verdes bastantes brillantes. Ahora entiendo porque todos se callaron y se pusieron serios. Yo simplemente suspire y volví la mirada hacia mis amigos.

-Hoy noche de películas en mi casa- Creo que dije palabras mágicas, enseguida los cuatro se volvieron hacia mi demasiado rápido para mi gusto y no pude evitar sentir miedo mientras dudaba sobre lo que había dicho. Genial, todo por tu gran bocota Swan.

-¡SI!- Chillo Alice y yo me sobe el oído. Mierda, ¿No pudo haber gritado un poco más fuerte? Enseguida comenzó a hablar en susurros con Rose mientras me miraban "disimuladamente". Dios, sálvame.

Vi como Emmett comenzó su baile de alegría y de un momento a otro se abalanzo hacia mi para darme un abrazo-de-oso-marca-Emmett cuando, por su inteligencia y mi patocidad, le erró y logro que me caiga hacia atrás. Cerré los ojos esperando el golpe que, estaba segura, me dolería semanas cuando algo suave se apoyo en mi espalda, o mejor dicho yo apoye mi espalda en algo suave.

Abrí los ojos con miedo y observe el techo. Muy bien, en verdad me caí y ahora estaba acostada mirando el cielo tapado por el cemento del techo. La duda era ¿Porque mierda no me dolía la espalda? No me moví por un buen rato porque tenia miedo de que si, me movía, comenzaría el dolor hasta que sentí unas manos en mi cintura.

Oh genial, me caí sobre alguien. Estaba segura, moví mi cabeza solo unos centímetros para quedarme viendo unos ojos verdes esmeraldas que me devolvían la mirada con diversión y sorpresa. Edward Cullen.

Edward Cullen.

Edward Cullen.

Edward Cullen.

Me quede como una estúpida mirando sus ojos sin poder reaccionar mientras mi mente procesaba esas dos simples palabras.

Edward Cullen.

¡OH DIOS MIO! ¡ME CAI SOBRE EDWARD CULLEN! ¡ESTABA SOBRE EDWARD CULLEN!... ¡Y TODAVIA NO ME PARO!

Mátenme, ahora.

De un salto me pare y mire el piso avergonzada mientras trataba de formular una disculpa apropiada.

-Em... yo... mh

Subí la mirada mientras sentía la cara arder, seguro me estaba sonrojando. Vi sus ojos y me sonroje más si se podía. Sin embargo una vocecilla en mi cabeza -Que se parecía mucho a la de Alice, para mi desgracia- me hizo acordar de todo lo que Cullen me había hecho.

-Lo siento Cullen, te aseguro que no volverá a pasar- Le dije con tono frío mientras el rojo abandonaba mi cara. Lo mire sin emoción y me di al vuelta para irme con los chicos y terminar de planear lo de hoy.

-Em, ¿Bella?- Me quede como piedra al oír esa aterciopelada voz llamarme por mi nombre ¿Que? ¿No soy más Swan?

No gire, no podía hacerlo, le di la espalda y le respondí:- ¿Que?

-Seria mas fácil disculparme si no me dieras la espalda.

Ahora si, oficialmente, estaba total y completamente petrificada y, literalmente, con la boca abierta.

-¿Que?- Dije con un hilo de voz, aun sin voltearme.

-No me hagas repetírselo a tu espalda- Dijo con un tono de voz divertido y mortificado, creo.

Tome aire repetidas veces y cuando estuve segura que todo lo que sentía no se reflejaba en mi cara, me di vuelta.

-¿Que pasa Cullen?

Se desordeno los cabellos con desesperación y yo apreté mis puños para no ir yo y acomodárselo- Eh... quería pedirte disculpas, por lo de ayer. Me di cuenta que fue totalmente inmaduro y fuera de lugar lo que hice y... me siento mal por ello.

Esta vez no pude disimular la sorpresa que mostraron mis ojos.

-Cierra la boca Bella- Me dijo divertido Edward.

Genial, también había abierto la boca de la impresión. Trate varias veces de pronunciar alguna palabra pero nada salía, parecía un pez fuera del agua.

-No entiendo- Dije finalmente mientras inclinaba mi cabeza hacia un lado.

-¿No entiendes?- Dijo con incredulidad Edward

-Como oíste, no entiendo. ¿Ahora te arrepientes de lo que nos hiciste? ¿Que te hizo cambiar de actitud? Ayer te vi muy... feliz por como había acabado tu pequeña broma.

-Er, veras. Ayer me puse a pensar en todo lo que hice y me sentí mal conmigo mismo, sentí asco de mí.

-Ya somos dos, no te dabas una idea del olor asqueroso que desprendía, yo también sentí asco de mi misma… literalmente- Sabia que no tenia que mostrarme amigable con él, pero no pude aguantar decir ese comentario.

-Bueno, el tema es que de verdad quería pedirte disculpas y me gustaría que vuelvas a confiar en mí.

Me quede unos minutos en silencio mientras procesaba todo y pensaba muy bien en los pros y contras de lo que me decía. Finalmente solté un suspiro mientras le regalaba una sonrisa y le extendía una mano.

-Muy bien Cullen, tienes tu segunda oportunidad.

La sonrisa de Edward me deslumbro por unos momentos mientras estrechaba mi mano, pero en un movimiento que no esperaba me atrajo a su cuerpo y me abrazo.

-Gracias Bella y sólo llámame Edward.

Yo, aun muy aturdida, le di unas palmaditas a su espalda y, cuando me soltó, le sonreí.

-Ok, pero si vas a hacer eso de nuevo, avísame. No soy muy buena para las cosas asi muy espontáneas.


El día paso sin problemas y, rápidamente, Edward encajo en el grupo como si siempre hubiera estado allí. Ahora estábamos los seis riéndonos y hablando de un comentario que hizo Emmett mientras entrábamos en el comedor. Al traspasar las puertas todos los alumnos se quedaron en silencio y nos miraban con confusión. Nosotros no les hicimos caso y nos sentamos en una mesa que estaba en la esquina.

-¡¿QUE?- Oímos que chillo alguien y todos giramos para ver a una puta correr hacia nuestra dirección. Todos suspiramos derrotados.

-¿No le dijiste las buenas noticias a tu novia Edward?- Dijo Alice con tono de asco.

Edward imito su mueca- No es mi novia, gracias a Dios. Aunque creo que ella no lo sabe. Y no, no le dije nada.

-¡EDWARD! ¡¿QUE HACES CON ESOS PERDEDORES?

Yo tome mi cabeza entre mis manos mientras susurraba tratando de tranquilizarme.

-La voy a matar, la voy a matar. No Bella, no lo hagas, después quedarías presa por homicidio... pero valdría la pena- Todos me miraban divertidos.

-¡ENCIMA CON LA PERRA DE SWAN!

Ok, que conste que yo lo intente.

-¿Como mierda me llamaste puta?

-¡PERRA!

-¡Ahora si, te voy a matar!- y me pare dispuesta a saltarle encima, pero unas manos en mi cintura me detuvieron. Yo suspire derrotada.

-La puta madre, siempre alguien me tiene que detener- Dije con pesar y sentí como el cuerpo que me tenía agarrada se estremecía a causa de la risa. Subí la mirada y me encontré con Edward.

-¡EDDIE! ¡VUELVE AQUI!

Esta vez fue mi momento de reírme mientras el aludido fruncía el ceño

-Dale Eddie, vuelve con tu ama. Perro malo, desobedeciéndola- No pude evitar mofarme de él.

-Calla Swan.

-¡Perro malo!

Todos comenzaron a reírse mientras ignoraban a la puta de Tanya y su sequito. Vi por el rabillo del ojo como Prostituta 1 se volvía roja del coraje.

-¡NO ME IGNOREN!

-Mira Tanya, no hables asi de mis amigos y mi familia- Dijo Edward mientras la miraba fríamente- Si estuve en tu grupo fue porque no sabia lo que hacia y no pensé claramente antes de hacer las cosas. Me arrepiento de todo lo que hice y, por suerte, mis verdaderos amigos me perdonaron. Por favor, vete.

Yo mire con triunfo como Tanya se quedaba sin habla y, con coraje, pateo el piso con tu taco aguja. Cabe mencionar que Edward todavía me tenía agarrada de la cintura.

-¡PERO...! ¡ME LAS PAGARAS SWAN!- Y se dio al vuelta dispuesta a marcharse.

-Uy, que miedo.

-¡Por cierto Tanya!- La llamo Edward y lo vi con curiosidad ¿para que la llamaba?

-¿Que?

-Nunca fui tu novio, ni ahora ni nunca- Y le sonrío arrogantemente. Yo le saque la lengua mientras todo el comedor que, por casualidad -Noten el sarcasmo-, estaba escuchando se reía.

-¡Tu también me las pagaras Edward Cullen!- Y se fue corriendo.

-¡Carajo! Eso estuvo genial Eddie- Dijo Emmett mientras le golpeaba el hombro.

-Un broche de oro- Dije mientras lo miraba con aprobación. Edward me sonrío arrogantemente en respuesta.

-Como siempre- Dijo y yo rodé los ojos, maldito arrogante.


¿Review?


Bueno, bueno, bueno. Les queria avisar, mi gente hermosa, que hoy no dormi para escribirles esto. Siento mucho mi retrazo pero, por si no lo habran notado, no actualice nada, ninguna historia. Lo que pasa es que nunca tuve tiempo y los dias pasaban y yo ni me daba cuenta, con esto de que no voy al colegio ando re perdida con los dias. Gracias por su apoyo!

Tengo una meta propuesta, cuando llegue al Capitulo X (El Capitulo 10) quiero tener 100 Review :D (O mas si es posible). ¿Me ayudan?

¡Las amo a todas mis lectoras!