HOY, LA GUERRA COMIENZA
Nueva alumna en una escuela con alumnos un tanto peculiares. Zorras con complejo de superioridad y hermosos adonis circulando sin preocupación. Planes siniestros y guerras declaradas abiertamente. Desnudos y pollos. Lo de siempre ¿No?
Advertencia:
Leer esto podria ocacionar graves trastornos de personalidad y peligrosos ataques de locura. La autora no se hara cargo de estos problemas ya que no posee el dinero disponible para pagar cualquier gasto medico. Se les ruega leer bajo su propio riesgo.
DISCRAIMER: Twilight no me pertenece. Sólo tome prestados los personajes para crear esta historia que con cada capítulo pierde más el sentido.
CAPITULO XI
Edward. Enamorado. Edward. Enamorado. Edward. Enamorado
La. Puta. Madre
¡No puede ser! ¡Esto no puede ser posible!
-¿Por qué nadie me lo dijo?- Chillé en mi cuarto sola.
Son las 6.30Am y no tengo ganas de ir al colegio. Charlie no está y, encima, estoy de mal humor. Pf, mejor no voy nada.
Me levante y me puse unos cómodos pantalones de franela negra, de esos si Alice los ve chillaría diciendo "Sácate ese insulto para el buen gusto" o algo así, un buzo gris, mis pantuflas y me ate el pelo en una cola de caballo bien alta de modo que ningún pelo me molestara.
-Perfecto, ahora a desayunar.
Hoy me esmeré haciendo un desayuno bien suculento y engordarte. Luego, lave los trastes y me puse manos a la obra- Hoy toca limpiar todo.
La mañana se paso volando con esto de la limpieza general. Ahora estoy tirada en el sillón, toda sucia, súper cansada y con cayos en las manos, pero todo relucía de tal forma que me hacía acordar a los perfectos dientes de Edward, esos que se ven cando hace esa sonrisa torcida que me deja sin respiración y... ¡Basta Bella! El chico está enamorado E-NA-MO-RA-DO, ENAMORADO y, seguro, no es de ti
-Oh, genial. Ni siquiera en mi mente me puedo dar algún tipo de ánimo. Soy patética, total y completamente patética.
El timbre me obligo a mover mis cansados músculos para abrir la puerta. Con una maldición me levante y arrastre los pies hacia la entrada de la casa, pero todo el dolor que estaba sufriendo no detenía los insultos hacia mí misma.
-Claro, está enamorado. ¿Cómo luchar contra eso? Esta enamorado y me cago al estar enamorada, es una reverenda mierda. Me cago en los pensamientos cursis y en las ilusiones- El tono de mi voz iba aumentando pero no me importaba. Ya había llegado a la puerta y yo ya estaba gritando- ¡ME CAGO AL ESTAR ENAMORADA DE-!
-¿De quién estás enamorada, Bella?- Una aterciopelada voz hizo que me tragara el grito. Abrí y cerré la boca como un pez fuera del agua y termine riéndome histéricamente.
-Ed-Edward ¿Qué haces aquí?
-Como no te vi en el colegio me había preocupado, entonces vine a ver si te había pasado algo. Te traje los apuntes de hoy.
-Aa, gracias. Pasa, pasa.
Los nervios de casi declararme a Edward sin darme cuenta no se iban y mis manos temblaban constantemente. Edward se sentó en el sillón y quise suspirar aliviada al ver que se había olvidado del tema.
-Lindo look- Me sonroje a ver mi maltratada y extremadamente sucia ropa- ¿Ahora me dirás de quien estas enamorada?
Maldición, ¿No se le pasaba nada por alto?
-¿Yo? ¿Enamorada?
-Si, tú. Cuando me abriste estabas gritándolo.
-Joder. Em., no, de nadie. No estoy en-enamorada- Y reí histéricamente en un chillido.
Edward frunció el seño y me miro fijamente. Yo me sonroje y baje la mirada. Él suspiro.
-No te creo.
-¿No me crees? ¿Por qué?
-Fácil, no sabes mentir Bella.
Fruncí el seño pero no dije nada porque sabía que era verdad.
-Y por lo que veo estas enamorada de una persona que está enamorado de otra, ¿no?
Me cruce de brazos y asentí mientras miraba a otro lado.
-Aa- Me gire a verlo y sus ojos estaban como nublados por muchas emociones. No supe que estaba pensando exactamente, rápidamente me sonrió de la forma más falsa posible- ¿Y se puede saber cómo lo sabes?
-Porque él me lo dijo
Pareció perplejo -¿Cómo? ¿Te declaraste?
-¡NO! Es que el tema salió por algo y dijo que estaba enamorado, por eso lo sé.
Edward frunció el seño y no dijo nada. Yo me le quede mirando rogándoles a todos los santos que no comenzara a atar cabos y se diera cuenta de que era él. Dios, por favor, no. No sé qué haría si se enterase, creo que me mudaría, sí, eso haría.
-Me mudaría para nunca verlo.
-¿Qué? ¿Mudarte? ¿Te vas a mudar Bella?- Edward me miraba consternado ¿Mudarme?
-Oh, maldición. Pensé en voz alta. No me hagas caso, siempre me pasa- Le dije colorada intentando que dejara el tema de lado, por supuesto, no lo logre. Ósea, estamos hablando de Edward, ¿no?
-¿Estabas pensando en mudarte por...?- Me dejo la pregunta abierta para que la termine. Yo selle mi boca, nunca se lo diría- Dale Bella, ¿por qué?
Negué con la cabeza- No era nada, déjalo, ya no importa.
-Claro, total el que se va a quedar con la curiosidad ahora soy yo- Rodé los ojos ante su actitud taaaaaan madura
-Vamos Edward, fue solo un pensamiento que sin querer dije en voz alta- Me cruce de brazos.
-Si es solo un pensamiento no tendrías que tener problema con decirme el porqué, anda Bella, dímelo.
-No Edward, y estoy comenzando a molestarme
-¡Pero yo quiero saberlo!
-¡Y yo no te lo quiero decir!
-¡Decímelo!
-¡Melo!
Edward frunció el seño- Muy graciosa.
-Muy insoportablemente chusma.
Si otra persona estaría viendo la escena seguro se estaría meando de la risa. Debo admitir las actitudes de niños que estamos teniendo los dos daban gracia. Si fuera una serie de dibujos animados estoy segura que ahora tendríamos rayitos saliendo por los ojos.
Me reí ante la imagen mental que me imagine- Rayitos.
-¿Rayitos?
-¡Maldición! ¿Otra vez pensé en voz alta?- Edward asintió y abrió la boca dispuesto a hablar otra vez, pero antes de que pronunciara algún sonido lo corte- No te voy a decir lo que estaba pensando, así que ni siquiera te gastes en preguntar.
Frunció su seño pero no dijo nada, se cruzo de brazos y miro a otro lado.
-Por fin- Suspire y Edward frunció aún más su seño- ¿Quieres algo para tomar?
-Un té, si no es mucha molestia.
Luego de hacer nuestros tés, nos sentamos en la sala en completo silencio.
-Bueno, te traje los apuntes de hoy, pero al final no me dijiste porque faltaste al colegio, o es que eso tampoco me lo podes decir- Su tono estaba cargado de resentimiento.
-No tenía ganas- Me encogí de hombros- ¿Que sucedió con Alice y Rosalie?
-Alice salió con Jasper y Rosalie con Emmet, me ordenaron venir a verte.
-Así que te ordenaron. Si no quería venir no te hubieras molestado, no me interesa que la gente haga cosas por simple obligación- Le siseé con tono dolido ¡Maldición Isabella! ¿En que habíamos quedado? ¡Nada de esperanza!
-Maldita esperanza- Edward me miro extrañado- Demonios, no me hagas caso Cullen, hablo sola porque estoy completamente loca, ¿contento? Ahora te agradecería si te hubieras y hagas lo que realmente quieres hacer- Le dije mientras me paraba y le gritaba insultos en mi mente.
-¡Espera Bella!
-¡¿Qué?- Le ladré
-No quise decir eso, por favor, no me golpees. Si de verdad no hubiera querido venir no estaría aquí, créeme. De verdad estaba preocupado por ti, nunca faltas a ninguna clase.
Yo me quede quieta en mi lugar sin hacer nada, Edward esta de verdad preocupado por mi, esto era una locura. Alguien, pellízqueme, quien quiera o sino tírenme un balde de agua. Que alguien me pegue con algo, no importa qué, pero por favor despiértenme de este sueño.
...
Ok, debo admitir que eso no sonó muy cuerdo de mi parte pero, ¿qué le vamos a hacer, no?
Sin mencionar que sonó bastante cursi. Lo bueno es que solo queda en mi mente, creo que me moriría si alguien algún día se llega a enterar de todo lo que pienso.
-No te voy a golpear- Rodé los ojos y no pude evitar la sonrisa que estaba asomando mi cara- Pero no tenías que haberte preocupado, digo, no me voy a tirar abajo de un tren eh.
Edward suspiro tranquilo al ver mi cambio de actitud y se cruzo de brazos al frente mío- Sé que no te tirarías abajo de un tren, pero me preocupa que te caigas debajo de él. Créeme, con tu torpeza TODO puede ser posible.
-¿Hacía falta remarcar el TODO?- Le dije resignada
-Obvio.
-Bueno, está bien. Hoy lo dejamos hasta acá porque me cansé de discutir. Gracias por traerme los apuntes, en serio.
-De nada. Me tengo que ir, Esme me está esperando- Lo vi vacilar unos minutos como si no estuviera seguro sobre qué hacer. Finalmente, se me acerco y me dio un beso en mi mejilla.
-Adiós Bella.
Yo lo mire como una estúpida mientras se dirigía a su volvo y agitaba su mano para después partir.
Me dio un beso.
Un beso.
¡UN BESO!
En la mejilla, claro. Pero ese es un detalle irrelevante.
La felicidad era demasiada para mi pequeño y normal cuerpo, así que hice lo más serio y maduro que se me ocurrió: Saltar y gritar como una loca trastornada hasta quedarme sin voz.
-¡ME DIO UN BESO! ¡ME DIO UN BESO LA PERSONA DE LA QUE ESTOY ENAMORADA! ¡ME DIO UN BESO ED-!
-Me podrías decir Isabella ¿Quién te dio un beso y de quién estas enamorada?- Charlie estaba cruzado de brazos y con el seño fruncido en la entrada de la sala mirándome indignado.
Me quede petrificada en mi lugar y el color abandono mi rostro.
Otra vez me sucedió lo mismo. Yo y mi gran bocota que no se sabe callar.
-¿Y bien Isabella, quién es el desgraciado?- Siseó Charlie y vi como su mano buscaba algo en su cinturón.
Mierda, no se sacó el arma.
Explicarle todo a Charlie fue realmente duro. No le pude mentir y después de pedirle amablemente (Léase: Exigirle llegando a rogar) que no hable con Edward me pude ir en paz... en esa paz implica la tranquilidad que te da que tu papá se entere que estas enamorada de un chico que antes era tu enemigo y que ahora está a punto de arrebatarte tu única y sagrada bebe.
Paz, obvio.
Día nuevo, vida nueva. Hoy me estaba dirigiendo hacia mi universidad cuando un ser muy muy, pero muy desagradable y completamente pesado se acerco a mí.
-Hola Bella.
Yo suspire rendida y baje la cabeza resignada- Hola Newton.
-¿Cómo estás? ¿Te sientes mal? ¿Por qué no viniste ayer?
-Bien. No. No tenía ganas.
-Ah, ya veo. ¿Quieres salir conmigo otra vez?
-¡No!
-¿Por qué?
-Porque... Porque...- Piensa rápido Isabella. Mierda, no se me ocurre nada. Estaba buscando desesperada algo con la mirada para salvarme de esta cuando vi a Edward caminando tranquilamente- ¡Porque voy a salir con Edward! ¡Si, voy a salir con Ed-! ¿Qué? ¿Yo dije eso?
-¿Con Cullen? ¿Pero-?
No lo deje terminar cuando salí disparada hacia Edward para que me salve.
-¡Lo siento Newton, me están esperando!
Corrí con todas mis fuerzas hacia Edward para librarme de Mike. Cuando estaba por alcanzarlo vi como la figura de Eric se ponía en mi camino para interceptarme.
Dios, no.
-¡EDWARD!- Chille sin parar de correr. Al instante pasaron dos cosas: Edward se dio vuelta al escucharme y me vio extrañado de que este corriendo y... Eric se apartó de mi camino. ¡Si!
Estaba tan feliz que no pude hacer otra cosa que abalanzarme contra Edward y abrazarlo por el cuello mientras apoyaba mi mentón en su hombro, de modo que le podía hablar en el oído. Obviamente estaba sostenida en el aire porque era muchos centímetros más alto que yo. Automáticamente, cerró sus brazos en torno a mí y yo agradecí que fuera tan fuerte como para aguantarme.
-Edward, gracias a los santos que estas aquí- Le empecé a susurrar de modo que solo él me escuche- Si Mike o Eric te preguntan, hoy salís conmigo. No sabía que decirle y justo apareciste vos y fue lo único que se me ocurrió, lo siento.
Lo sentí reír mientras todavía estábamos abrazados, me pude relajar y reí también yo.
Un momento.
Abrazados.
Eso me suena a manada.
¡Estoy abrazada con Edward!
Rápidamente me solté de él y me sonroje- Lamento eso también, pero es que estaba escapando.
-No hay problema Bella- Dijo y me abrazo de costado justo en el mismo momento en que Mike caminaba al lado nuestro. Edward lo fulminó con la mirada.
Sentí descargas eléctricas pasar por todo mi cuerpo al sentir su toque y sonreí como estúpida. Cuando el molesto se fue Edward de soltó.
-¿Lo espante bien?- Y sonrió torcidamente.
Encima que estaba aturdida por su abrazo, me sonríe- Per-Perfectamente- Tartamudeé.
-Entonces, creo que me has invitado a una cita ¿No, Swan? A las 8 paso por ti.
Y se fue el muy pancho con toda la tranquilidad del mundo. Yo lo miré con los ojos desorbitados sin poder decir nada.
¿Cita? ¿Con Edward?
-No sé si esto es bueno o malo- Le dije al aire y escuche como una vocecilla muy aguda me hablaba dentro de mi cabeza "¡Es fantástico!"
Misteriosamente, la voz era idéntica a la de Alice. Que felicidad, ¿no?
¿Review?
Chicas, lamento mucho TODA esta tardanza, pero es que los horarios no me dan para hacer mucho. Entre que es mi último año de secundaria, las materias, exámenes, trabajos prácticos; Ahora me tengo que preocupar también por la Universidad y estudiar para aprobar el ingreso y entrar, aparte de mi curso de Ingles, donde estoy haciendo DOS años en UNO (Si, lo mío es masoquismo puro, lo sé). Es un asco. Encima, tengo que entregar una monografía la semana que viene y la tengo que hacer OTRA VEZ, porque el pendrive donde lo tenía guardado me lo robaron. ¿Que felicidad, no?
En cuanto me pueda desocupar de algo, les prometo darles OTRO capítulo y alguna que otra sorpresita por ahi.
¡Las amo!
