Verde y Azul

Ese momento, al igual que tantos otros, había sido decisivo, el momento que lo marco de por vida dándole la mayor felicidad y la mas grande de las penas. ¿Sacar a Dean del infierno? el principio, ¿la misión de mañana? Probablemente el final, pero ese acto, ese era el inicio y el final, ahí habia comenzado su "historia" como le gustaba llamarla a Chuck, y había terminado su amistad. Se desmorono todo su mundo, su vida se puso de cabeza y todo aquello en lo que creían… desapareció.

Antes ese recuerdo era… absoluto y claro, perfectamente guardado en su memoria, como uno de los más bellos e importantes, el recuerdo de cómo descubrió el sentimiento más hermoso del hombre: el amor

Ahora le costaba recordar como fue que ocurrió, tantas cosas habían pasado desde entonces, tanto dolor, tanta pena, que ese mismo sentimiento que antiguamente le daba tanto placer, hoy, ayer y desde hace un par de años, era la razón de su miseria, que ironía…

¿Cuando fue el momento decisivo?, lo que provoco que sea… ¿lo que es? ¿Cuando perdio el dominio de si mismo, cediéndole el control a otro en el que confiaba plenamente? ¿Que paso que lo impulso a besarle de esa manera?

¿Lo que hizo que sus labios lo atacaran con pasión, con desesperación, que su lengua tratase de entrar en su boca sin encontrar resistencia, un beso húmedo, calido, con sabor a hamburguesa y cerveza barata pero sobretodo a Dean?…

No fue luego de una feroz batalla en la que uno casi muere, ni luego de una triste perdida, no recordaba todo exactamente, o tal vez no quería hacerlo.

Pero fue más o menos así

Dean tenía varias semanas tratando de convencer de ir a tomarse unos tragos, por su parte el se resistía, sabia que cada paso mas cerca de la humanidad era un paso que lo alejaba de quien solía ser. Pero al final cedió, siempre cedía al tratarse de Dean, así fue como empezó todo ¿no?

Fueron a una licorería y compraron, o mejor dicho Winchester compro, varias botellas de los licores mas fuertes (tequila), comenzaron a beberlos de regreso al hotel, de alguna manera el rubio se las arreglo para que él bebiera mas de manera que al llegar ambos iban algo tomados…

Entraron a la habitación riendo de nada y de todo a la vez, por que su situación era simplemente ridícula, un humano perseguido y un ángel desertor, ebrios, enamorados el uno del otro, ambos negando sus propios sentimientos e ignorando los del contrario, en un motel de cuarta o décimo millonésimo… algo, al menos no tenia cucarachas eso habrían de reconocerlo, y como fondo del cuadro nada mas y nada menos que (redoble de tambores por favor) el fin del mundo… el Apocalipsis… el armagedon… de puta madre ¿no?

Esa era su situación (de hecho podría decirse que aun lo es) y por eso reían ¿O era por las caras que hizo Castiel al probar el licor? tal vez simplemente era efecto del alcohol.

De repente se encontraron en el sofá sentados frente a frente, sin saber muy bien como llegaron ahí, se observaron unos momentos, se perdieron en los ojos del otro, se fundieron hasta que fueron incapaces de distinguir donde iniciaba uno y terminaba el otro, y del azul nace el verde, y olvidaron la desastrosa situación, quienes les perseguían, quienes les apoyaban, quienes eran, quienes solían ser y hasta la falta de cucarachas…

Solo un instante en el tiempo, un momento en el que nada mas importaba, nada más que ellos dos y esos manditos centímetros separándolos, nada mas que ese movimiento que desencadeno todo lo demás, ese intervalo en el que Dean hizo lo que deseaba desde hacia tiempo, ese abrir y cerrar de ojos en que sus labios se unieron al fin en una lenta caricia, dulce, suave, solo un roce.

Pero llego el momento de apartarse, se miraron sorprendidos unos segundos, sin saber que decir o hacer, y entonces ahí mientras estaban petrificados como victimas de medusa hasta uno de ellos tomo una importante decisión que cambiaria su relación para siempre, que la destruiría o fortalecería, una decisión que podría resumirse en un "al diablo"

-Dean… ¿puedes hacer eso de nuevo?

Por supuesto que podía, podía, quería, necesitaba y lo hizo, le besó, al principio fue lento, con calma temiendo asustarle, pero no fue así, al contrario, fue correspondido plenamente pues Castiel sería virgen pero no era idiota, gracias.

El beso aumento de intensidad, los cuerpos de ambos exigían más o tal vez eran sus corazones, una lengua pidiendo permiso, unos labios cediéndolo, el filo de unos dientes, el sabor del otro, su saliva su olor, su calor, sus manos recorriendo el cuerpo del otro…

Maldito el aire que los obligo a separarse, bendito el deseo que le guió de regreso, que le ordeno a su boca descender por su garganta, que le permitió probar su piel y recordarle a uno que aun esta vivo y al otro que no lo ha perdido todo, esa lengua que le hizo gemir y les mostró a ambos que después de todo algo bueno había salido de ese desastre llamado vida.

Se amaban, se deseaba, eran el consuelo del otro y su apoyo. Mientras pudiesen estar juntos ¿que podría salir mal? Si… ingenuidad rayada en pendejismo.

Siguieron tocándose hasta que la ropa estuvo de más, necesitaban estar mas cerca el uno del otro, sentir su piel y su calor sin obstáculos ni ataduras, Dean se deshizo de la gabardina, la camisa y la corbata a una velocidad que Castiel, hasta ahora, creía ningún humano podía alcanzar.

Sintió como succionaba y mordisqueaba sus pezones, como sus manos se aferraban a sus nalgas y entonces lo noto, algo duro y grande (realmente grande) debajo de él; y ya en ello ¿Cómo llego a esa posición? ¿Sentado a horcadas sobre el cazador? Y otra cuestión ¿a quien le importa?

También notó su propia dureza, como la sangre fluía velozmente directo a ese punto en especial, y, sin querer blasfemar, ¡Oh dios! Que bien se sentía cada vez que se rozaba con las caderas de Dean. El calor que subía por su vientre y amenazaba con quemarlo.

Se movían con desesperación como si temieran que él contrario fuese a desaparecer, frotándose através de la ropa, Dean hubiera preferido que estuvieran desnudos pero la verdad no había querido esperar ni un minuto mas, el deseo era tan fuerte, las sensaciones demoledoras, podía sentirlo, estaba cerca, solo unos segundos mas y todo acabaría, junto aho…

-Cass… ¿Cass?

El bosque estaba oscuro y frío, en especial estando semidesnudo, pero no se le ocurrió otro lugar a donde ir, desde donde estaba podía ver el estacionamiento del motel, y más allá las luces de la habitación, donde el rubio gruñía de frustración.

Sabia que Dean lo mataría cuando volviera a verlo, pero entonces, cuando estaban a punto de llegar al orgasmo, había sentido algo mas que placer, y eso había sido miedo y abandono, mientras el calor aumentaba su poder, su fuerza, su gracia se desvanecía.

Estaba horrorizado, la idea de dejar de ser un ángel… le aterraba, sabia que ocurriría desde que tomo la decisión de ayudar a los humanos, pero eso no significaba que lo disfrutara, y hablando de disfrutar, tal vez debería dedicarse a buscar a su padre por un par de días…

-¡¡¡¡CASTIEL!!!!

O un par de semanas.


Habia olvidado un pequeño detalle nada sustancial... los derechos, nada me pertece, excepto mis locas ideas o idas de olla, supernatural y todos sus personajes son propiedad de la Warner. Creo. Agradezco sus comentarios y sugerencias, trato de tomarlas en cuenta aunque no lo parezca :P