Al principio fue una buena relación, salían a comer, conversaban, tenían sexo cuando lo deseaban (y podían), cazaban hombres lobos, una relación normal como cualquier otra, o casi, pero…

Algo paso…

Con el tiempo se volvió obsesivo, enfermizo, una válvula de escape para ambos, el sexo, se convirtió en el único momento en que podían respirar… aunque fuese jadeando. Pero ya no era lo mismo, no significaba lo mismo.

Antes era algo… lindo, por tonto que sonara, incluso tierno, un consuelo, un alivio, un vaso de agua luego de caminar millas y millas. Antes era eso, ahora es el aire, se podría pensar, ¿tan necesario como el aire? Si, e igual de rutinario, de común, algo dado por hecho, casi carente de importancia, o tal vez tenia demasiada.

Ya no era un placer, ni un privilegio, era una necesidad, tan importante como el aire e igual de fácil de obtener, tanto que a veces parecían no darse cuenta de que seguían respirando.

O al menos así era para Dean, quien en ocasiones parecía olvidar que no era el único en la cama, que Castiel estaba ahí también.

Lo hacían donde fuera y cuando fuera, al amanecer en el impala, por la tarde detrás de Taco Bell, y en la noche en el suelo del motel solo porque es menos asqueroso que la cama. Esta lleno de recuerdos sobre el sexo con Dean. Algunos, los más viejos, son buenos, agradables incluso, o así eran, ahora solo le provocan dolor, otros son tristes, asquerosos, grotescos.

Pero cosa curiosa también los hay graciosos, esos son los que prefiere, porque luego de un par de caladas pierden todo sentimentalismo y puede recordarlos con humor, algunos chistes en medio de un montón de dramas. Aun cuando en ese momento no lo vio de esa manera…

-Flashback-

Habían terminado de una casería en busca de la Colt y como siempre muchos demonios y nada de pistola, estaban cansados, sucios, pobres y hambrientos, por suerte la casa de Bobby quedaba a unos minutos así que se dirigieron allá. Pasaron el rato charlando y cantando AC/DC o más bien dicho Dean cantaba e ignoraba lo que Cass decía acerca del posible significado de la letra.

Para cuando llegaron había anochecido, tocaron pero nadie respondió, al parecer Bobby había salido, por suerte Cass aun conservaba algún poder y puedo abrir la puerta sin necesidad de forzarla, la cerradura no podía abrirse tan fácil como las de la oficina de algún fiscal o un doctor.

Ambos se ducharon por separado, a pesar de las insistencias de Dean "Cass, debemos ahorrar agua, debemos salvar el planeta", este estaba lastimado y Castiel no quería empeorar su estado, así que mientras el se bañaba Dean llamó a Bobby para ver donde estaba después de todo "no pudo llegar muy lejos en silla de ruedas"

"Pero aun puedo conducir, genio". Según oyó Bobby había ido al bar del pueblo por "una cerveza" ese era uno de los muchos conceptos que aun no entendía, cuando Dean decía "vamos por una cerveza" en realidad eran 4 cervezas y 2 botellas de tequila, así que ¿porque mejor no decían "vamos a embriagarnos" o algo así?

Cuando salio, el rubio preparaba un par de emparedados, "Cass, te tocan los refrescos, de algo debe servir que puedas teletrasportarte", así que se resignó y fue por ellos, no le tomo mas de 5 minutos pero al volver se sintió inusualmente cansado pero se lo achacó a la pelea. Comieron viendo televisión hasta que se termino la programación y comenzaron los anuncios de anillos que moldean el cuerpo y tenis que te adelgazan si caminas, "caminar adelgaza quien lo diría" casi rodó los ojos, era ingenuo pero…

Siguieron así un rato, pasando por cosas cada vez más milagrosas, lo cual le pareció cruel, una cosa era que la gente comprará cosas para cocinar o adelgazar sin ningún esfuerzo pero ¿un té que cura la diabetes y el cancer? Eso era cruel, jugar con la salud y la desesperación de las personas… ni siquiera él podía curar esas enfermedades. Dean sigue cambiando de canal pero casi todos es la misma historia, comerciales y mas comerciales. Paso de ser tonto y desastroso a aburrido y tedioso.

Cuando comenzaba a dormirse sintió una mano colarse entre sus piernas, al parecer no era el único aburrido, sonrío y se giro hacia él recibiendo su boca ansiosa, su lengua se coló entre sus labios casi de inmediato, no tenían muchos preeliminares, se deseaban y se necesitaban.

Dean lo sentó a horcadas sobre él, sin dejar de besarse, le gustaba eso, sentir su miembro duro bajo su cuerpo, mirarlo desde arriba y controlar un poco la situación, moverse sobre él y torturarlo un poco, esas eran sus preeliminares, nada de preparación o sexo oral, solo frotarse el uno contra el otro mientras se arrancaban la ropa, besándose, devorándose mutuamente, tocando todo.

Meciéndose al ritmo que marcarán sus labios, sus lenguas enredándose al igual que sus piernas tratando de encontrar la mejor posición, la que les permitiera el mayor contacto mientras se sacaban las ropas lo cual solo tomaba unos minutos, se detuvieron al llegar a la ropa interior o mas bien un ruido los detuvo.

La puerta del frente se abre, se observan el uno al otro, las ruedas deslizándose por el suelo, están paralizados, la silla se detiene a la entrada de la sala, justo frente a ellos, miran a Bobby y Bobby los mira a ellos… fabuloso.

Permanecen así unos segundos solo mirándose, no sabia exactamente como lucia él pero ¿Bobby y Dean? Dignos de ser personajes de los Looney tunes, el viejo cazador tenia la mandíbula tan abierta que por un momento pensó que la tenia fracturada y Dean más blanco que un fantasma. Todo fue tan extraño, tan confuso, nadie hablaba y todos parecían caricaturas.

-Flashback end-

Ahora que lo recuerda es gracioso, antes no lo era, era penoso, vergonzoso, pensándolo bien un poco estúpido, Bobby podía llegar en cualquier momento pero estaba en silla de ruedas para que no los descubriera habría bastado ir al segundo piso…

Soltó una carcajada.

Eso les habría ahorrado decenas de momentos incómodos, y semanas de miradas de reojo, de comentarios como "ahora filmaran secreto en la casa de Bobby" o "Un gay ángel enamorado"

Que tontos habían sido.

-Castiel

Que tontos seguían siendo...