Quiero pedirles una disculpa por la tardanza... es mas quiero pedir una disculpa a nombre de TODAS LAS TARDADAS DEL MUNDO...

Una vez dicho eso, los personjes no me pertenecen, ni me perteneceran esto es solo diversión para mi y las que me leen, cuando publicó XD


Marty McFly

Ese… ah ni siquiera se le ocurría una palabra para describirlo, describirse, o lo que sea, era un imbecil, "este no es tu tiempo es el mio bla bla bla" quien se creía que era para hablarle así, ¿Cómo pudo convertirse en él? ¿Cómo pudo Cass cambiar tanto? ¿Cómo podía vivir tan lejos? En el limite del campamento, "tal vez así me maten mas fácil".

Pero lo que vio lo dejo helado, despertaba un millar de preguntas, y, a la vez, explicaba una, suicida, drogadicto y suicida, que un ángel terminara así era deprimente, como todo el maldito campamento, saber que fue él quien lo provoco…

Corrió al interior de la cabaña en cuanto el otro desapareció de su vista, dentro Cass trataba de ponerse la ropa y permanecer de pie, al mismo tiempo, no parecía tener mucho éxito. Le ayudo, rodeo su cintura con ambos brazos, y le abrocho el pantalón, su piel era suave y el calor de su cuerpo lo mareaba, la escena que acaba de ver, le pareció tan repulsiva como excitante, no por que le gustara la idea de violarlo, si no porque al principio no había notado que le estaba haciendo daño.

Por eso no pudo evitar que su cuerpo reaccionara, al menos había algo bueno, pensó en aquel momento, al menos en ese futuro estaba con Cass. Sin embargo no era asi, luego de ver la ciudad, la muerte de Bobby, de leer el periódico (de que se lo leyeran mejor dicho), el campamento, Chuck, la muerte de Sam, su yo futuro, Cass región 4, solo por enumerar algunos de los males, no creyó que pudiera ponerse peor, hasta que vio lo que él le haría a Cass en el futuro. Entonces la culpa aumento. No pudo detener el Apocalipsis y ahora el mundo estaba jodido, y el jodia a Cass, bastante feo además.

Lo observo arrastrarse hasta ese tapete que los japoneses llamaban cama, luego se dio cuenta de que siglos atrás había sido un colchón "aire de primavera" esos solían ser caros.

-siéntate me pones nervioso- murmuro, Dean lo obedeció, aunque sentía la sangre hirviéndole de coraje, lo único que quería era salir de ahí y darle una paliza a ese imbecil. Pero el "guru" se lo impidió.

Hablaron durante horas, le contó como el mundo se fue por el desagüe, le relato con lujo de detalles (tal vez demasiados o demasiado pocos) como murió Bobby y espero paciente a que se tranquilizara, seco las pocas lagrimas que dejo salir, pocos personas habían tenido la oportunidad de verle llorar, Cas era uno de ellos, también era el único que parecía disminuir el dolor con su sola presencia. Respondió sus preguntas sobre "su relación", al parecer lo peor había empezado hasta hace poco. Lo que más le dolió fue ver que Castiel se culpaba por todo.

Creía que no había hecho suficiente, que no se había rebelado a tiempo, para evitar la muerte de Lilith, sin embargo, ese era error suyo, "eres solo un humano en una guerra eterna, ni siquiera deberías participar mucho menos tomar decisiones, es normal que te equivoques", a pesar de eso fue Dean quien no supo detener a Sam, de haber podido, habría evitado el Apocalipsis pero fue débil y no lo hizo. Nada de eso era culpa de Cass, sin embargo él también lo perdió todo, y aun así seguía ahí, al pie del cañón, acompañándole a pesar de que por su culpa el mundo se fue al demonio, aunque muy dentro de él (o tal vez no tanto) esa parte egoísta, sentía que así debía ser, al fin y al cabo Castiel era su ángel, le pertenecía, era normal, lógico, obvio que permaneciera con él.

Esos pensamientos lo asustaron, probablemente así término su yo del futuro, creyendo que ya que Cass era suyo, podría hacer con el lo que quisiera.

Sentía tanta rabia hacia si mismo, por eso le gritó, quería que él le respondiera, que lo golpeara, para que así pudiese descargar el rencor que seguro le tenia, pero no el ángel siguió observándolo en silencio, tratando de descifrarlo, como si fuera el ser más interesante del mundo, el más maravilloso. Dean nunca había tenido perro, pero siempre relaciono ese grado de fidelidad con ellos, y le asustaba, nadie, ni siquiera su padre había esperado algo de él, sabían que era un buen cazador, pero todos lo tenían por idiota, sus expectativas de él eran muy bajas, pero Cass lo miraba como si pudiese abrir el mar con una mirada. Y lo asustaba.

-oye Cass…

-abrázame- le interrumpió

-¿Pero que demonios?- pensó

-abrázame- repitió- por favor- su rostro no mostraba ningún cambio, pero su voz, su voz, si no lo tuviera frente a él no creería que es el mismo que alguna vez le amenazo con devolverle al infierno si no manifestaba el debido respeto.

Y Dean le obedeció, sus brazos lo rodearon con fuerza, había deseado tanto ese contacto, sentir el calor de esa piel, tan diferente al del infierno, tener ese cuerpo apretado contra si había sido parte de sus sueños más descabellados y sus fantasías más secretas, sin embargo ahora mas que nunca deseaba que no se cumplieran, no después de ver lo que ese sentimiento podía provocar y aun así le obedeció porque parecía como si fuese a romperse y necesitase ese abrazo para mantenerse en una pieza, sin saber que eso fue precisamente lo que el ángel pensó al verle.

Ambos estaban igual de dañados, igual de rotos. Y entonces lo besó.