"El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí porque se nos escapa el presente."

- Gustave Flaubert

Washington DC, Oficinas Centrales de la BSAA Norte América. 2005

Ya hacía siete años que la vida de Chris había cambiado para siempre, después de esa fatídica noche de julio en 1998, había perdido a casi todo sus amigos y a su capitán, aunque sospechaba que Wesker ya se había perdido desde antes de conocerle, después de todo trabaja para Umbrella antes de S.T.A.R.S., lo que le hacía preguntarse cómo había terminado ahí, después de la caída de Umbrella por unos documentos e información que un hombre anónimo había entregado a la policía Chris descubrió que los primeros registros de Wesker en Umbrella databan de 1977, por lo que haciendo cuentas rápidas Wesker tenía unos 17 años en ese entonces, lo que no tenía sentido, era aun muy joven como para unirse a Umbrella por voluntad propia, lo que quería decir que alguien había tomado esa decisión por él, pero ya no había más registros después de ese, era como si faltaran solo los documentos que hablaban sobre él.

Chris suspiro cansado, su escritorio estaba prácticamente lleno de papeles, todos de Umbrella y sus empleados, a pesar que esta había desaparecido desde el 2003 no le quitaba ese sentimiento de incomodidad en su pecho, sobre todo después de que algunos documentos cruciales aparecieron de la nada contribuyendo a la desaparición de la empresa farmacéutica, solo daban información útil, pero carecían de datos pequeños como los que buscaba ahora.

-¿Por qué siento que estas detrás de esto Wesker?- Chris miró de nuevo los documentos frente a él soltando un suspiro de cansancio, sabía que la idea de que Wesker los ayudo a ponerle un alto a Umbrella era para reírse, ¿por qué lo haría en primer lugar?, además no sonaba como el Wesker que conocía.

-Tal vez nunca te conocí en realidad- abrió uno de los cajones y saco algo de él y lo coloco en el escritorio, busco un poco más al fondo del cajón y encontró una cajetilla de cigarrillos vieja, Chris había dejado de fumar desde hace un tiempo, hasta le había regalado su encendedor favorito a Claire, pero cuando se sentía abatido y frustrado fumaba un cigarrillo, lo que se había vuelto muy frecuente.

Encendió su cigarrillo mientras abría la ventana de su oficina, lo último que quería era que lo reprendieran por fumar dentro, tomo una gran bocanada de aire fresco y observo su reflejo deformado por el objeto que acaba de sacar de su escritorio.

Un cuchillo de los S.T.A.R.S. negro y lustroso como la obsidiana con el filo plateado y el logo grabado en un amarillo oro, se conservaba en buenas condiciones después de varios años sin cuidados pues lo habían hecho de buen material, después de todo Umbrella patrocinaba a lo S.T.A.R.S. y podía pagar por lo mejor, que irónico.

Chris observaba insistentemente el objeto en sus manos, se sentía familiar pero extraño a la vez, él tenía un cuchillo igual a este pero completamente plateado, era reglamentario y todos los miembros de los S.T.A.R.S. tenían uno, tanta fue su fascinación por el artilugio que decidió regalarle uno a su hermana en navidad, pidió a Wesker que si se podía hacer uno extra para regalar a su hermana, este lo miro con una ceja levantada al escuchar aquello pero no cuestionó nada y accedió y así fue como Claire consiguió el suyo y aprendió a usarlo.

No pudo evitar sonreír amargamente por el recuerdo.

Ese día había prácticamente perseguido a Wesker por toda la R.P.D. para hablar con él y pedírselo, sabía que era tonto pero no perdía nada en intentar, sin embargo Wesker subía y baja por toda la R.P.D. atendiendo llamadas de sus superiores, firmando aquí y allá, hablando con personas, etc., apenas hacía unos meses que S.T.A.R.S. se había fundado y aun se necesitaban afirmar algunos detalles en su inclusión a la R.P.D., Chris casi corría detrás de él en los pasillos pidiéndole cinco minutos para hablar, Wesker respondía tajante que estaba ocupado pero no le decía que se retirara a la oficina o se perdiera de su vista, si no que solo lo ignoraba y continuaba su camino por lo que sin saberlo lastimaba el orgullo de Chris al espantarlo como una vil mosca por lo que decidió seguirlo a todos lados, después de haber estado caminando por sabe dios cuanto Wesker finalmente termino de dar vueltas por el edificio y encaro a Chis que estaba a sus espaldas desde hacía un rato.

-¿Qué es lo que quieres Chris?- la voz de Wesker despertó a Chris que trataba de recuperar el aliento después de ese "tour" por el edificio, ahora sentía que lo conocía de pies a cabeza.

-¿Eh?- fue lo único salió de su boca al darse cuenta que al fin le ponía atención, que a decir verdad le hizo parecer un estúpido parado en medio del pasillo con sus mejillas rojas del esfuerzo y gotas de sudor por su frente, un aspecto lamentable para un miembro de la fuerza elite de la R.P.D.

Wesker lo miro intensamente, sus lentes obscuros ahora descansaban en el bolsillo de su camisa por lo que Chris podía mirar sus ojos que trataban de perforar su cráneo en ese momento, rodo un poco los ojos y hablo de nuevo un poco más lento para que Chris le entendiera.

-Me has estado siguiendo todo el día Chris, ¿Qué es lo que quieres?- Wesker tenía los brazos cruzados frente a su pecho, parecía estar molesto pero era difícil saberlo, aparte de su movimiento corporal su rostro y su voz no reflejaban ningún sentimiento de molestia, a decir verdad parecía una estatua que adornaban algunos pasillos de la R.P.D., Chris no pudo evitar sonreír al imaginarse a Wesker parado en uno de los pasillos y que la gente lo tomara como parte de la decoración.

Wesker lo miró con una ceja levantada al ver la sonrisa en la cara de Chris pero no dijo nada, después de un momento Chris recordó donde estaba y miro a su capitán un poco nervioso.

-Quiero preguntarle algo capitán- Wesker no contesto nada pero asintió dando a entender que continuara.

-Quería saber si es posible que pueda darme otro cuchillo como el que nos dieron- Chris miró a Wesker que levantó las cejas levemente para luego fruncir el ceño.

-¿Acaso lo perdiste Chris?- le pregunta sonó siniestra y obscura como si Wesker lo hubiera amenazado con ella haciendo que tragara grueso.

-¡Po-por supuesto que no capitán, nunca lo perdería!- Chris movía frenéticamente sus manos frente a él, mientras negaba con su cabeza como un niño dándole un aspecto cómico –es un regalo para mi hermana-

Si Wesker podía asombrarse no lo demostraba, simplemente levanto una ceja y se quedo callado un momento pensativo dejando a Chris con la idea de que si le hubiera propuesto matrimonio su reacción no sería diferente a la de ahora, finalmente asintió levemente después de haber hecho un análisis mental del asunto.

-De acuerdo- Chris lo miraba sorprendido, ¿así de fácil fue?, ni si quiera pregunto por qué querría darle algo como eso a su hermana –solo tendrías que pagar un costo de recuperación para que te lo puedan entregar-

-Ah, sí capitán pero… ¿No va a preguntarme por qué?- no pudo evitarlo, la pregunta salió sola de su boca pues su asombro era mayúsculo, Wesker le miro duramente para luego cerrar los ojos y soltar un imperceptible suspiro.

-Lo que hagas o no hagas no me incumbe Chris, mientras no tenga que ver con el trabajo podrías darle un juego de armas a tu hermana si quisieras- respondió como quien habla del clima incrementando el asombro de Chris.

-Ahora si me disculpas ya es un poco tarde y es momento de retirarse, mañana continuaremos con esta conversación y espero que también entregues el papeleo de la semana- paso al lado de Chris mientras este lo seguía mirando sin creérselo.

-Hasta mañana Chris- se despidió con una leve inclinación de cabeza y camino hasta que Chris lo perdió de vista cuando doblo en una esquina.

Aun mirando donde había desparecido su capitán Chris no lo creía, había sido demasiado fácil, en su mente se había imaginado mil y un maneras para convencer a Wesker mientras lo perseguía pues estaba seguro que le iba a dar una contundente negativa al solicitarle aquello, pero no fue así, incluso accedió rápidamente.

Se rasco la cabeza confundido, pero luego se encogió de hombros, qué más daba había accedido sin ningún tipo de cuestionamiento, sin complicarle la existencia, o eso creía él.

-¡El papeleo!- se golpeo la frente con su mano, nunca le gusto hacer papeleo por lo que decidió dejarlo todo para hoy, pero el asunto del regalo hizo que lo olvidara por completo y ahora tenía el pápelo de una semana para hacer en una noche, y Wesker lo sabía, sabía de su costumbre de dejar todo al último, por eso no le dijo nada cuando lo siguió por todos lados, lo había hecho adrede.

-No fue tan fácil entonces- refunfuño por lo bajo mientras se dirigía a la oficina de lo S.T.A.R.S., sería una noche entretenida, él, el papeleo y litros y litros de café como acompañante, pura diversión.

Ahora solo le faltaba saber donde rayos estaba parado en ese momento.

Suspiro sin quitar su sonrisa, a pesar de todo, los S.T.A.R.S. le habían dado los mejores momentos de su vida, y ese era uno de ellos, cuando lo vivió no le dio gracia, pero al momento de contárselo a Jill y a Joshep estos no paraban de reírse, Wesker tenía un sentido del humor muy sutil pero eficiente, le había jugado una "broma" por así decirlo sin que Chris sospechara nada, primero se molesto pero luego rió abiertamente como ellos, tenía que reírse de él mismo de su estupidez e insistencia y aun le daba gracia hasta el día de hoy, le costaba creer que alguien como Wesker pudiera hacer eso, pero lo hizo.

Era una suerte que aún conservaba algunas cosas de los S.T.A.R.S., pues con la destrucción de Raccon City toda evidencia física de su vida ahí se perdió para siempre, incluso Jill, Barry o Rebecca no conservaban nada, cuando él se fue los S.T.A.R.S. fueron disueltos y les retiraron el equipo, por lo que todo concerniente a eso lo tenía él, su Samurai Edge que era una obra maestra del armamento a sus ojos, después de la Mansión no volvió a utilizarla, le daba pena deshacerse de ella, a pesar de que Umbrella pago para que la hicieran, ya no existirían más armas como estas nunca más, pues el creador había desaparecido junto con Racoon, por lo que mando a hacerle una caja de cristal y ahí la guardo para que se mostrara, de hecho esa misma se encontraba sobre su escritorio bajo los papeles, igual conservaba su cuchillo, chaleco, playera y su placa, lo tenía todo, todo sobre pasado que quería olvidar pero no podía, y tampoco quería hacerlo.

Ese pasado fue lo que lo trajo hasta ahí, hasta ese momento donde velaba por un mundo que ignorante no sabía lo que pasaba, en un año casi tres pueblos completos desaparecían de la faz de la tierra, por algún incidente de bioterrorismo que sentía eran culpa de Wesker, indirecta o directamente, no le importaba él sentía que él era el culpable como casi todo lo malo en su vida.

-¿Chris?, soy Jill déjame pasar- se escucho una voz femenina del otro lado de la puerta mientras leves golpes se escuchaban en la puerta.

Chris regreso al presente al ser interrumpido de sus pensamientos, suspiro cansado y apago su cigarro para luego lanzarlo por la ventana, esperaba que no le callera a algún transeúnte que pasara por ahí, pensar en su cara mientras sentía una colilla de cigarro golpearle la cabeza le causo gracia y rió por lo bajo.

Guardo la cajetilla y el cuchillo de nuevo en su escritorio y se dirigió a la puerta, la cual sufría pro los golpes de Jill que aumentaron al no recibir respuesta, la mujer era pequeña pero cuando quería podía dar unos buenos golpes y patadas.

-Ya voy Jill, no necesitas tirar la puerta- retiró el seguro y abrió la puerta encontrándose con una Jill con el ceño fruncido y las manos en las caderas, estaba molesta.

-¿Se puede saber que hacías Chris?, sabes que no me gusta que te encierres en tu oficina- Jill paso a un lado de Chris y entro, se sorprendió por la vista, había papeles tirados por todos lados, en el piso junto al escritorio y encima de este había más y más papeles haciendo una especie de rascacielos a punto de caer.

-Me da gusto verte Jill- Chris hablo con ironía al ver que Jill paso de largo sin saludarle, le siguió con la mirada hasta su escritorio, se percato que ya llevaba mucho tiempo adentro que no se había dado cuanta como su oficina parecía un almacén abandonado, sino fuera porque él es que había estado ahí hubiera pensado lo mismo.

Jill se acerco al escritorio y tomo el documento más cercano a su mano derecha, lo levanto a la altura de su vista y observó el logo blanco y rojo que la miraba retadora.

-Umbrella- salió la palabra tan bajo que solo Jill la escucho, pero Chris sabía que lo había dicho y desvió su mirada.

-Chris, ¿Por qué?- la voz de Jill sonaba decepcionada para Chris, ella, estaba decepcionada de él.

Levanto la vista pero no la miró a los ojos sino al documento que sostenía, mirando cada curva y punta que tenía el logo de Umbrella, pensando en que era muy simple e indefenso, pero a la vez plagaba sus pesadillas.

El silencio paso entre ellos por varios minutos, y Chris no estaba dispuesto a romperlo aún, no sabía que decirle a Jill, eran compañeros des hace muchos años, pero así no sabía cómo, sentía que hablaba con un extraño.

Jill suspiro cansada, estaba enfadada pero ponerse a pelar con Chris no ayudaría, regreso el documento en su lugar y vio que todos los demás tenía el mismo logo por todos lados, comenzó a preocuparse.

-Chris- su voz sonó consoladora y busco los ojos azules que la habían acompañado por años y años, pero no los encontró –Umbrella sea acabo, terminamos con ella, ya no existe- toco el brazo de Chris para que le pusiera atención.

-Se acabo ya Chris, la derrotamos y podremos seguir adelante- Chris negó con la cabeza aun sin mirarla, haciendo que Jill retirara su brazo y retrocediera.

-No a acabado- su voz sonó segura pero leve –Nunca acabara- levanto la vista pero aun no miraba a Jill, como se ella no se encontrara en la misma habitación que él.

-No hasta que Wesker esté muerto- finalmente Chris la miró y lo que vio en sus ojos la asusto, furia, veía furia contenida, mezclada con dolor en los ojos azules de Chris, tembló levente y retrocedió un poco.

¿Por qué?, ¿Por qué Chris lo odiaba tanto?, era verdad que él cambio sus vidas y mato a varios de sus amigos, pero Jill había sufrido lo mismo, incluso Barry y Rebecca, y ellos lo habían superado, habían seguido adelante pero Chris no podía, era algo que ella no entendía y temía que nunca lo haría.

Ahora ella desvió su mirada y se abrazo a si misma, ¿en qué momento había perdido a Chris?, o mas bien, ¿en qué momento se había perdido él en ese pasado que ella había podido superar?, tal vez algo más paso, algo que ella no sabía y había lastimado a Chris más allá de lo que podía concebir, pero ¿Qué fue?, ¿Qué cosa le hizo Wesker?

Acaricio sus largos cabellos cafés, ya llevaba un tiempo dejándose crecer el cabello pero Chris parecía no notarlo, era como si no se diera cuenta del presente que lo rodeaba, siempre torturado por el pasado y con una sola misión para el futuro, pero nada para su presente.

El silencio volvió a rodearlos pero ahora se sentía tan denso que Jill casi no podía respirar, la respuesta de Chris sonó como una sentencia para él, se sentenciaba a buscar a ese hombre en el que alguna vez confió y estaba segura que eso lo llevaría a su muerte.

Al llegar a esa resolución contuvo un jadeo, era verdad, si Chris seguía por ese camino lo único que conseguiría sería cavar su propia tumba a manos de Albert Wesker, y Chris lo sabía, lo sabía perfectamente y aun así seguía y no pensaba detenerse, Jill sintió que algo estrujaba su corazón, Chris ya nunca sería el mismo de antes.

-Chris- contuvo las lágrimas y los sollozos, no se derrumbaría, no ahora que Chris estaba perdido en su pasado –no te diré que te detengas- tomo aire y lo miro directamente a los ojos –y no te pediré que retrocedas, por que se que no lo harás- so voz sonaba segura a pesar que temblaba al contener todo lo que sentía.

-pero ten por seguro, que yo estaré ahí Chris, somos compañeros y siempre lo seremos, si lo que quieres es encontrar a Wesker- tomo una pausa y sonrió a pesar de su dolor –yo lo buscare contigo-

Chris la miro sorprendido, y busco su mirada, contenía las lágrimas.

-Jill- su voz sonó suave y consoladora, se acerco a su compañera al darse cuenta de su error y coloco sus manos sobre sus hombros –esta batalla es nuestra Jill, contra el Bioterrorismo, tanto tú como yo debemos pelear- tomo una pausa y continuo –pero Wesker es una guerra que debo pelear solo Jill, él…- desvió su mirada al no encontrar palabras para describirlo, suspiro y se separo de Jill, no tenía el valor de decirle el por qué todo ello.

Jill se mordía el labio inferior, no comprendía los motivos de Chris pero no le gusto como utilizó las palabras "batalla" y "guerra" en la frase que le dijo.

Finalmente se dio por vencida, Chris no podía o no quería decirle sus motivos.

-Chris, tal vez ahora no puedas- tomo una grana bocanada de aire –pero estaré aquí cuando quieras decírmelo- y sin más se dirigió a la puerta pasando de largo a Chris y cerrando la puerta tras de ella.

Chris no dijo nada, se mantuvo en el mismo lugar mirando el suelo, observando el reflejo de la luz roja y dorada del atardecer sobre el piso, dándole a su oficina un aspecto rojizo, casi del mismo color que los ojos de "él".

Cerró sus ojos y suspiro, se dirigió a su escritorio y continuo leyendo documentos, pero no entendía nada de lo que leía mientras del otro lado de la puerta, se escuchaban unos pequeños y casi inaudibles sollozos.


Al fin el segundo capítulo está arriba lol, espero y les guste este capítulo, no sé porque pero broto en mi mente, espero tomen varias referencias de los juegos que puse (que mayormente son solo de dos), sino pues me dicen en sus reviews y con justo contesto xD, aun no ha habido yaoi como tal, pero como siempre, lo mejor para el final, por cierto vi que hubo 26 lectores y solo 3 reviews T.T, no sean malos, dejen aunque sea un hola, xD, bueno aunque no reciba reviews seguiré actualizando, es solo que me animan más, en fin espero les aya gustado y nos vemos en 7 o 10 días xD

See ya!