Adiós primavera

Charter 4

Serena y Darién empezaron a salir por las noches, iban al teatro, al cine, a comer a restaurantes y los fines de semana daban largos paseos por los parques. Pronto llegó la fiesta de compromiso, todas sus amigas del colegio estuvieron presentes.

Se realizó el intercambio de aros y los fotógrafos de la prensa tomaban muchas fotos, el señor Tsukino sonreía mucho, estaba feliz de ver a su hija tan contenta.

En un momento Serena sintió que las fuerzas se le iban y por casi pierde el conocimiento, Darién la sostuvo y la ayudó a buscar asiento.

-¡Cariño! ¿Te sientes mal?

-Creo que es la emoción Darién

-Es mejor que te quedes sentada, has estado agitándote mucho estos últimos días

La fecha de la boda fue fijada lo más pronto posible así que los preparativos comenzaron a darse. Ikuko se encargó de casi todo, la reservación del hotel, la recepción, la música, el menú etc. Serena en cambio se preocupó de las invitaciones y el vestido de novia.

Mientras Darién trabajaba, Mina y ella salían de compras.

-Ya tenemos casi todo tu ajuar de novia –Le dijo Minako-

-¡Sí! –Dijo agitada Serena-

-Últimamente te noto muy cansada, te fatigas tan rápido

-Es el estrés de los preparativos, pero me siento muy feliz y emocionada

-Amiga deberías descansar

-Sí, vayamos a la sección de zapatos y luego nos vamos a la casa

-Está bien

Serena llegó a acostarse a su cama mientras Mina le ayudaba a guardar los paquetes.

-De verdad que estás cansada

-Sí, pero luego de la boda tendré todo el tiempo para descansar

-mejor

Serena se quedó dormida casi de inmediato y Mina terminando de guardar las cosas se retiró para que su amiga pudiera descansar.

-Serena siempre ha sido tan activa, y ahora se debilita rápido

A su mente le vinieron las palabras de Rei: "No es una simple anemia lo que tiene"

-¿Será posible que Serena esté verdaderamente enferma?

Mina fue al centro comercial y entró al local de Rei.

-¡Rei! ¿Qué es lo que tiene mi amiga?

-Sabía que vendrías

-Dime ¿Qué tiene?

-Una enfermedad de muerte

-No es cierto

-Solo le queda un año de vida

-Sí iba a morir ¿Por qué le mentiste? ¿Por qué le dijiste que sería feliz?

-Porque lo será, va a casarse ¿Cierto?

-Sí pero…

-¿Te hubiera gustado que estropeara todo diciéndole que iba a morir pronto?

-No…

-Es mejor que no le digas nada, deja que sea feliz lo poco que le queda

Mina lloró amargamente, no podía creer lo que Rei le decía.

-No, mi amiga, mi hermana del alma –Se lamentó-

-La vida es cruel y es una pena, ella es tan joven, bonita y buena. Ten, dale esto –le entregó una bolsita-

-¿Qué es?

-Es un regalo para tu amiga, mi abuelo dice que tiene propiedades curativas, es una piedra muy extraña, se llama cristal de plata

-¿Cristal de plata? ¿Por qué me lo das?

-Le dará buena suerte en su matrimonio

-¡Pobre Darién! Se pondrá triste cuando se entere

-Él ya lo sabe

-¿Cómo?

-Es médico ¿Verdad?

-Casi lo olvido, es verdad y él le practicó los exámenes…Tú me sorprendes en verdad tienes poderes psíquicos

-Nací con ellos, pero ve, y dale este regalo a tu amiga

Mina le agradeció a Rei y se fue a buscar a Darién a su consultorio.

-¡Doctor!

-Mina ¿Cómo está?

-Bien gracias, venía a hablar con usted sobre Serena

-Claro, por favor toma asiento

-Doctor no voy a andar con rodeos y espero que usted tampoco

-Dígame

-¿Serena está enferma de muerte si o no?

-Está enferma pero ¿Qué le hace suponer que sea de muerte?

-Yo no creo que lo que tenga sea anemia, lleva varios días en tratamiento, se alimenta bien, es verdad que ha estado algo ocupada con lo de los preparativos de la boda pero no es como para que se canse tanto, dígame la verdad ¿Qué tiene mi amiga? ¿Es verdad que solo le queda un año de vida?

-No sé como se habrá enterado pero le ruego que sea discreta

-¿Entonces es cierto?

-Sí es verdad

-No puede ser, mi amiga

-Ella no debe enterarse eso podría afectarla emocionalmente y hacer que pierda las ganas de vivir

-Entiendo –Dijo acongojada-

-Debemos hacer todo lo posible porque se sienta bien, que siga haciendo su vida normal y que tenga una vida lo más tranquila y feliz que se pueda

-Yo estaré con ella para hacerla reír como siempre lo he hecho

-Eso está muy bien

Serena despertó y después de darse una ducha se arregló para recibir a su novio que llegaría en cualquier momento.

Darién llegó con media hora de retrazo, ese día irían al teatro a ver una ópera.

-¡Cariño! Perdón la tardanza, me fue difícil conseguir un taxi

-Le diré a papá que te compre un carro

-No cariño por favor, no lo hagas, yo me compraré uno con mi propio esfuerzo, además viviremos de lo que yo gane, no quiero que los demás piensen que me caso contigo porque eres la heredera directa del señor Tsukino

-Eso no me importa

-Lo sé, pero no quiero que nadie hable de ti

-¡Qué lindo mi amor!

-Afuera está el taxi esperando

-Vamos

Mientras iban en el taxi seguían conversando.

-¡Darién!

-Dime amor

-¿Desde cuando supiste que me querías?

-Bueno pues…desde que te conocí, solo que eras muy joven y yo no podía…

-Entiendo… ¿Cuánto me quieres?

-Mucho

-Yo también, espero que nuestro amor sea para toda la vida, que sigamos queriéndonos tanto hasta que seamos viejitos, viejitos

-Si amor, así será

Darién se sintió mal, ella pensaba en un feliz porvenir, en vivir muchos años y apenas le quedaban unos pocos meses más.

Aquella noche el se preocupó en darle mucho cariño, la abrazaba, la acariciaba y le decía cosas tiernas y románticas. Movido por su compasión hacia aquella moribunda, estuvo dispuesto a comportarse como un hombre verdaderamente enamorado.