Nota de Autora: Y me merezco todos los crucios que tengan…pero acá está.
Dedicado especialmente a :
Shadow of Terrow
Kirsthas
Tentación Prohibida (Astrid) .- Mi querida retadora, claro!
Hermosura Apocalíptica (Dafne)
Princesa de Corazones
Ship-A Dream
Y gracias Astrid! Tu fic también está genial!
Rosa Púrpura
Porque el Rosa Siempre pudo ser púrpura…
1
Traición
Habrían pasado horas, quizá años durante aquellos segundos de angustia. Todos habían corrido a ver lo que sucedía, incluso algunos de los pobladores de los alrededores que no habían podido escapar a los ataques de los Mortífagos se habían acercado a ver lo que pasaba. No había podido reaccionar a tiempo. No había hecho nada justamente cuando debía hacerlo. No lo había hecho.
Todos habían corrido a pedir auxilio pero nada sucedía. No reaccionaba, no contestaba, nada pasaba, incluso no daba señales de vida.
Ginny- murmuró una voz desalentada al lado de Hermione y ella se dio la vuelta con el miedo paralizante que le recorrió el cuerpo. El pelirrojo detrás de ella corrió aún con la varita entre las manos y la ropa rasgada hacia la chica tirada en el piso sin mirar hacia ningún lado y empujándola con brusquedad. Hermione se tambaleó confundida mirando la escena. Ron trataba de reanimarla igual que lo había hecho Harry quien parecía angustiado a su lado e igualmente paralizado por el horror de no creer lo que estaba pasando. Porque no podía estar pasando era lo único que se repetía en la mente. No podía pasar. Habían estado en tantos ataques, en tantos y ninguno había caído. Ninguno. Habían resistido bien y el hecho de que alguno de ellos muriera en uno de aquellos simplemente no estaba en los planes. No estaba pasando.
- ¡Abran paso!- dijo una voz delgada con tal firmeza que las personas que comenzaban a amontonarse alrededor se apartaron inmediatamente hacia atrás- ¡Atrás!
Marlene McKinnon apareció a su lado. El bello rostro pálido ensangrentado totalmente hacia un lado y la túnica manchada con más sangre le hizo saber que había estado también en medio de la lucha con los demás. Ni siquiera la miró. Se inclinó apresuradamente hacia Ginny escuchando su corazón y tomándole de la muñeca rápidamente. Antes de que pudiera decir algo más Sirius había aparecido a su lado. Ambos intercambiaron una mirada y repentinamente miraron a Harry.
Tómala de la muñeca- ordenó Sirius hacia Harry que todavía parecía aturdido con todo- ¡Deprisa!- miró a Ron- ¡Ambos! ¡Deprisa!
Antes de que los demás llegaran al lugar los cuatro habían desaparecido.
El mortífago se movió amenazadoramente alrededor de la figura casi mimetizada en el piso oscuro de mármol negro que temblaba como un pájaro ante una fiera a punto de devorarla.
Y la realidad no estaba del todo lejos.
Los ojos negros brillaron en la oscuridad. Ávidos. Una de sus presas favoritas tendida en el suelo. No importaban los espectadores, no importaban las risas de satisfacción de parte de las demás figuras encapuchadas que se extendían alrededor. No importaba nada más que eso.
Sus ojos reflejando el terror.
Y el cuerpo del mortífago se estremeció de nuevo al divisar el color, y sentir el aroma del perfume que aún emanaban las ropas de la mujer. Perfume floral imponiéndose sobre el perfume de la sangre que mojaba la mayor parte de ellas. Perfume floral y ojos castaños.
- Habla.
La mujer apretó la mandíbula que temblaba por el frío y el miedo. Por el terror. No quería encontrar sus ojos pero casi involuntariamente se posaban en él. Y dolía. No podía soportarlo bajaba la mirada casi inmediatamente para luego volver a subirla automáticamente. Magnetismo.
No.
El corte profundo le hizo lanzar un grito de dolor que resonó en la estancia y en los oídos de todos los Mortífagos presentes. El que había lanzado la maldición se había detenido repentinamente de su rodeo poniéndose de pie delante de ella con la mirada que reflejaba un alivio casi malsano después de haber hecho el corte. Una trasferencia de la tensión hacia el dolor máximo para la mujer que se cubría el pecho que comenzaba a sangrar profusamente echando borbotones de sangre que resbalaban por su vientre desnudo hasta sus piernas. Ya no había ojos para nadie más.
Los pasos se escucharon atravesando la estancia y repentinamente la puerta del amplio salón oscuro se abrió dando paso a una figura alta que entró con paso resuelto.
- ¿No habla la muñeca?- preguntó repentinamente la voz alegre de Evan Rosier acercándose más a la figura tirada en el piso. Dolohov levantó la vista clavándosela con furia. Evan Levantó sus ojos hacia él con algo de molestia - ¿Ya comenzaste?- preguntó sin inmutarse un poco.
- No tenemos que esperar con los traidores y Muggles- respondió Dolohov mirando a la mujer. Sus fríos ojos se habían vuelto de pronto de nuevo hacia los de ella. Hacia sus cabellos. Evan sonrió mirándolo de reojo.
- Ajá- asintió- te gusta…¿a que si?
Dolohov alzó las cejas sorprendido.
- ¿Qué dijiste?- su voz potente resonó en el salón, tan alto y amenazador que cualquiera hubiese retrocedido en lugar de Evan. En cambio éste esbozó una risa divertida sacando la varita del bolsillo y jugando en el aire con ella.
- Si, sabes a lo que me refiero- respondió mientras sus claros ojos azules miraban hacia los rasgos de la mujer, como examinándola con calma- no creas que no nos dimos cuenta, porque lo hicimos, eso si…¿Cómo negarlo? Estabas allí, y a pesar del tumulto que arman todos, las cosas se saben…¿Entiendes?
Dolohov alzó un poco más la varita.
- Granger- intervino una cuarta voz repentinamente detrás de Dolohov lo que lo hizo volverse. El mortífago encapuchado de mirada sagaz de ojos verdes se acercó más a ellos saliendo de las sombras y dirigiendo una breve mirada a Evan que reía con burla se dirigió a Dolohov quien fruncía el entrecejo.- ¿No viste su mirada?
Dolohov frunció el entrecejo tratando de recordar.
Una de tus favoritas ¿No era asi? – preguntó Evan resaltando las palabras y el mortífago esbozó una repentina sonrisa de entendimiento.
- Basta, ya dije que estoy bien ¿vale?- sonrió débilmente la pelirroja apartando de su rostro la mano de Harry y poniendo la suya en su rostro, resbalando una caricia. Sonrió.
- Esta bien- contestó el azabache poniendo una mano sobre la de ella y depositando un beso fervoroso sin apartarle los ojos- pero si que me diste un buen susto.
La besó y los demás alrededor lanzaron tenues suspiros de alivio. Había estado tan cerca…
Bueno, creo que mejor…eh…¡Lily!- preguntó educadamente Hestia Jones tratando de no ver, apartándose hacia ella, sentada en una silla al lado- Tu…¿Tu crees que te podría ayudar a servir la cena?
¿La cena?- preguntó extrañada Lily sin comprender- pero se supone que Kreacher debería estar…- James le lanzó una mirada sugerente a su lado- ¡Oh, eh! ¡Si, claro! A la cocina! ¡Vamos, vamos!
Las dos salieron deprisa y Sirius lanzó una carcajada divertida que se cortó rápidamente por intervención de un oportuno codazo de Marlene a su lado. Ella tenía aún los ojos hinchados y llorosos y sostenía con elegancia un pañuelo fino entre sus manos. El cabello desaliñado y las grandes ojeras en sus ojos verde marino decían cuánto había trabajado para que todo saliera bien. A último momento habían encontrado un rápido hechizo que contrarestara aquella maldición que había recibido Ginny. Sirius la miró con ternura a su lado y le acaricio el cabello rubio que repentinamente se volvió de un claro castaño para luego volverse de un intenso y oscuro tono café. Ella levantó la vista hacia él, con restos de las lágrimas casi secas en las mejillas.
Si que hiciste un buen trabajo- le felicitó sonriéndole y limpiándole el rostro mojado delicadamente con el torso de su mano. Ella sonrió tristemente.
No lo hice tan bien- susurró mirando hacia el brazo vendado de Ginny y hacia la media docena de frascos de pociones sobre la mesilla pequeña al lado de la cama. Sirius le obligó a mirarlo de nuevo.
Claro que si- le susurró- esta viva ¿ no es así?.
Marlene suspiró y asintió mirándolo intensamente antes de besarlo suavemente a los labios y apoyar la cabeza sobre su pecho.
- No lo detuviste- resonó una voz resentida a su lado y Hermione apartó la vista de los Black para mirar al pelirrojo de pie a su lado cruzado de brazos esperando su respuesta. Fruncía el entrecejo con recelo y aquella maldita chispa brillaba de nuevo en sus ojos. – No lo detuviste y casi la mata.
- No fue mi culpa- se defendió ella susurrando en voz baja y echando una breve mirada hacia los demás en la amplia habitación. Se acercó un par de pasos hacia él para que no los oyeran- Estaba de paso y estaba por destrozar toda la tienda…de…derribó más de la mitad de aurors que había por allí y…tú no lo viste. Tenía que dejarlo salir para que no causara más daños.
- Claro- se burló él- daños en Hogmeade- rió levantando la voz y haciendo que algunos en el salón volvieran ligeramente la vista hacia ellos. Hermione enrojeció- ¡Casi matan a mi hermana y tú te preocupas más por los "daños" que había en la tienda que en su vida ¿verdad? – alzó la voz- ¡¿VERDAD?
- Ron- se acercó Harry a su lado. Tenía la ropa rasgada y sucia, tal y como había quedado después de la lucha en la tienda- No fue su culpa ¿si? Había demasiados mortífagos por allí y….
- Y no detuvo al Mortífago que casi mata a mi hermana- contraatacó el pelirrojo- ¡Claro, y ahora debo felicitarla por aquello! ¿Eso es lo que esperas?
Se apartó moviendo los brazos y pateando la mochila de color rojo tirada en el suelo que se desparramó y tiró su contenido de ropa y un cuaderno viejo y plumas.
- Ron- llamó Ginny quien se había levantado parcialmente con el enojo reflejado en su rostro pálido- ¡Ronald Weasley! ¡Ven acá inmediatamente!
- No debes levantarte para nada- replicó urgentemente Harry apartándose de allí rápidamente, tratando de no mirarla y llegando a su lado de un salto- por favor, vuelve a la cama.
Hermione suspiró sintiendo de nuevo aquel sabor agrio en su garganta subiendo hasta inundar su ser. Sentía los ojos de todos los presentes sobre ella y la culpa invadiéndole por dentro tan rápido, tan doloroso…
Se agachó rápidamente recogiendo del suelo alfombrado de rojo sus cosas tiradas, no porque le importasen, sino porque quería esconder esa lágrima que había logrado que no saliese en mucho tiempo. Hermione ahogó el llanto en sollozos suaves mientras trataba de controlarse. No podía creer lo que estaba sucediendo mientras el reloj comenzaba a avanzar más y más.
Se contuvo el pecho. Le dolía. Tal vez por el llanto contenido, quizá por los movimientos bruscos al correr…quizá por la conmoción.
Marlene se soltó rápidamente de los brazos de Sirius y se inclinó junto a ella.
- ¿Te ayudo?- preguntó Marlene recogiendo un par de libros desparramados por su lado y colocándolos de nuevo en la pequeña mochila roja.
- No, esta bien, gracias.- contestó ella tratando de sonreír y de no apartarse el cabello que le tapaba el rostro- sólo son un par de cosas y…
- No me refería a eso- contestó ella con un susurro y Hermione alzó la vista sorprendida- me refiero a que tenemos que hablar.
La admiraba.
La mansión Black era una de los pocos sitios en donde se sentía más a gusto que en otros lugares, incluso en su casa. Las paredes pintadas de blanco le daban un tono tanto tranquilizador como suave, luminoso, majestuoso y tranquilo. Las velas esparcidas por todas partes, aparte de los enormes candelabros colgados en el techo, le daban un ambiente sobrecogedor a cualquier visitante que pisara los salones o habitaciones principales. La decoración, aunque elegante, conservaba aquel tono rebelde y variado también, dándole, en conjunto, un aspecto extrañamente acogedor.
Hermione entró en una de sus habitaciones favoritas, aunque sin ganas de levantar la vista esta vez para admirar todo a su alrededor. La infinidad de libros esparcidos por todas partes; sobre las mesitas de noche, sobre el enorme escritorio, sobre los muebles variados y sobre los enormes estantes de madera gruesa color negro. Las fotos esparcidas en diferentes marcos de plata, representando distintas escenas de toda clase de personas y de todas las edades, chicos en Hogwarts, brindando junto a maestros, en fiestas, vestidos de traje de gala, chicas riendo en conjunto junto a otros…Dumbledore sonriendo mientras entregaba un premio a la chica rubia de ojos color mar…Un grupo de chicos riendo junto a una motocicleta pequeña, un chico sonriendo junto a una moto enorme…un beso apasionado de una joven pareja encima de una motocicleta…los ojos de Hermione se posaron sobre ella.
- Sirius reservó una cabaña muggle en aquel verano para nuestra luna de miel- explicó la voz delgada pero segura y firme de Marlene McKinnon ingresando en la habitación y cerrando la puerta tras de ella- no tenía idea de la sorpresa entonces…como no había mucho tiempo para que lo pasáramos juntos…acepté. Sonrió- siempre sabía lo que quería, aún cuando yo no lo supiera.
Hermione bajó la vista.
No entiende lo que quiero- confesó casi contra su voluntad pues sentía que aquellas palabras, aunque le quemaran por dentro. La iban a quemar más si se las guardaba. Marlene no dijo nada pero se puso junto a ella escuchándola. Tragó saliva sintiendo el nudo en la garganta formándosele.- No le gusta lo que hago, lo que pienso, lo que siento….no le gusta nada. Nada en absoluto. Antes..- odiaba decir aquella palabra, le daba la impresión de ser ya una vieja esposa quejándose de cómo su marido no le atendía después de treinta o cuarenta años de casada, pero tenía que decirlo, decírselo a alguien. Alzó la vista hacia Marlene que la miraba con determinación, a pesar de tener los ojos cansados, como ciertamente creía tenerlos ella. Pero sabía que si había alguien a quien le tuviera que preguntar una cosa así, era a ella. Continuó- Antes…era diferente. Peleábamos, claro, teníamos nuestras diferencias y discutíamos- inesperadamente sonrió con suavidad recordando, pero a Marlene no pareció inquietarla- pero siempre lo resolvíamos…con risas o con…
Bajó la vista soltando un suspiro recordando la escena de la mañana.
- Cuando conocí a Sirius- empezó Marlene con una expresión de comprensión- Éramos demasíado diferentes- habló Marlene con voz suave que parecía tan delgada que no se escucharía, pero el silencio bañaba el lugar. – no nos entendíamos para nada- miró a Hermione a su lado- también fue en Hogwarts. Me molestaba, eso era otra cosa.- sonrió- y aunque nunca me quedé sin devolverle el favor….creo que eso nos unió aún más. Al parecer nosotros…
No es lo mismo- bufó algo molesta alzando las cejas e interrumpiendo. Marlene se cortó y la miró fijamente. Dudó en continuar, pero los ojos de Marlene le indicaron que siguiera- yo…bueno- titubeó- No…no nos comprendemos. Ustedes tenían algo- cada segundo que pasaba dudaba más si podría continuar y explicarse mejor- algo que…los conectaba. – tomó una bocanada de aire y habló en tono seguro- Ignatia Wildsmith, creadora de los polvos flu dijo en "Desvanecerse en el Pasado"- Marlene sonrió al recordarse a si misma reflejada en Hermione- "El hombre puede trasportarse, y configurarse a si mismo, de un lugar a otro con tan sólo el pensamiento, pero nunca podrá configurarse y transformarse a sí mismo para agradar a los demás.
No sabía si había podido comunicar lo que realmente sentía, pero por la sonrisa de Marlene y su posterior silencio, supuso que si lo había hecho.
Nadie habló durante un largo rato. El fuego, después de un rato, se prendió a si mismo y crepitó durante un largo tiempo. Hermione permaneció en silencio, reflexionando y repasando por su mente una y otra vez las imágenes que tenía en la mente, las escenas de los magos cayendo a su alrededor, los magos y brujas desvaneciéndose en los armarios hacia un lado, sus amigos corriendo por todas partes….y ella de pie hacia un lado, sin hacer absolutamente nada más que mirar el cómo los demás caían y el admirar, por una décima de segundo, la agilidad de un desconocido asesino en el aire, para luego sonreir, de las desgracia de los demás y permitir que escapara el que, en aquellos momentos, pudiera haber sido el asesino de una de sus mejores amigas.
Miró a la mujer. Recordaba haberla visto la primera vez aquel día en la Estación 9 ¾ . Estaba realmente nerviosa. Aquel sería su primer día en el mundo mágico oficialmente como una bruja. Era un paso importante. Cambiaba por completo su vida, su existencia misma al apartarse del mundo muggle, en el que había crecido y al que había considerado su mundo hasta aquel momento en el que sabía que todo cambiaría. Aprendería el control de aquello que llevaba en las venas. La magia, y desde aquel día sería otra. Una metamorfosis completa en donde pasaba de lo que creía y quería hacia la vida que le correspondía. El cambio.
Harry ¿ Quieres quedarte quieto, por favor?- resonó una delgada voz de mujer hacia un lado, lo suficientemente alto como para llamar su atención hasta la ventada del tren por donde había sacado la cabeza para ver los ajetreos de los demás y no sentirse tonta por no conocer más algo del que ahora, era su mundo- ¡Por favor! ¡Mira! ¡Ya vas arrugando tu túnica y todo!- se volvió hacia un hombre de pelo desordenado a su lado con una mirada angustiada- James…¿Crees que hayamos comprado de su medida? La verdad no estoy tan segura…juraría que antes las túnicas eran más grandes….
Esta perfecto- asintió con una sonrisa el hombre- ya déjalo Lily que llegará tarde, seguramente el hijo de Molly Weasley también estará en el tren y querrán conversar un rato ¿No es así, Canuto?- preguntó hacia un lado.
Eso mismo- contestó el hombre alto de cabello negro de pie con las manos en el bolsillo hacia un lado. Miró por encima de su hombro- así éramos James y yo el primer día. ¿No lo recuerdas, preciosa?
Si que lo recuerdo- habló la chica de cabello rubio y largo llegando a su lado con una sonrisa pícara- y recuerdo también un poco de pus de bulbotubérculo sin diluir sobre mi cabello. ¿Tengo razón? (Referencia: Capítulo 3 de "Polos Opuestos")
Totalmente- asintió Sirius con una carcajada y llegando hasta el chico de gafas y pelo azabache- ¿Qué te parece? ¿No es un guapo ahijado el nuestro?
¿No es demasíada pequeña la túnica?- preguntó Marlene acercándose también para examinarlo alzando una ceja susceptiblemente- Creía que cuando Lily y yo fuimos a comprarlas eran de la medida exacta.
Nah, te lo parece- respondió Sirius dándole una palmada en la espalda al chico de anteojos- es la emoción y la preocupación de la despedida lo que las hace ver a ambas visiones- la chica cruzó los brazos mirando insistentemente al hombre, al parecer con duda.
Claro, claro- asintió ella- pero bueno- suspiró- miren que hora es! Ya tendría que estar buscando algún lugar en el tren! ¡Sino se le irán los mejores lugares y…
¡Vaya, vaya, vaya!- replicó una voz que hizo que todos se tensaran repentinamente, y Hermione contuvo un grito de sorpresa. Un hombre había, al parecer, aparecido de la nada junto a ellos. Tenía la mirada arrogantemente levantada y una sonrisa de satisfacción malévola le cruzaba el pálido rostro. En aquel momento Hermione pensó que no necesitaba conocer más a aquel hombre para darse cuenta de que estaba frente a una persona desagradable- Los Black…y- entornó los ojos, con lo que estuvo segura, era una muestra de desprecio, sobre todo cuando miró a la mujer joven de pelirrojo cabello- los Potter.
Lucius- saludó la chica, sorprendentemente con una sonrisa a el hombre que pareció disimular perfectamente sus sentimientos asintiendo cortésmente hacia ella- que agradable sorpresa de verdad.
La sorpresa me la diste tú, Marlene- respondió el hombre deslizando su mirada hacia el hombre de cabello negro, y ahora, postura amenazante a su lado- cuando me enteré de tu reciente matrimonio…ya veo. Tu abuela no ha de estar nada contenta en verdad, supongo.
Supones bien- respondió con sencillez la chica echándose el cabello rubio con un movimiento elegantemente hipnotizante hacia la espalda, que llevó la mirada de Malfoy por un momento- pero últimamente…me da lo mismo lo que piensen los demás.
¿Incluso tu respetable familia? ¿Incluso a costa de manchar tu respetable árbol familiar, con lo que supongo, es ahora una pequeña quemadura sobre tu nombre?- preguntó mordazmente el hombre sin perder la compostura. El hombre al lado de la chica rubia avanzó un paso rápidamente apretando la varita fuertemente con la mano. Marlene se mantuvo firme conteniéndole a su lado.
Incluso- respondió con sencillez y una sonrisa- pero basta de hablar de mí, dime, ¿qué haces por aquí? Me enteré de que todavía tienes muchos buenos asuntos en el Ministerio para tratar, y no veo la razón para que pierdas el tiempo viendo el ingreso de estudiantes de todas las clases en el andén 9 ¾ este año para Hogwarts…- la chica arrugó un poco la frente mirando hacia un lado- a menos que…
Pufff!, creo que ya es hora de que suba al tren, Padre- llegó un chico a su lado con una mirada de desprecio a su alrededor- esto se está volviendo cada vez peor, lleno de Sangres Sucias y de Mestizos…preferiría encontrarme con algunos de nuestra clase en el vagón de Slytherin por ejemplo.
Mi hijo, Draco- presentó el hombre sin cambiar la expresión de mirada fría, pero sonriendo con arrogancia. El hombre de anteojos a su lado lanzó un tenue bufido de desaprobación- va este año a Hogwarts, es la única razón por la que estoy- miró alrededor- por aquí.
Ya veo- replicó Marlene mirando al chico que ni siquiera los saludó y miró con malvado interés y desprecio- es un perfecto descendiente para los Malfoy.
Sonó el aquel pitazo avisando que solamente faltaban cinco minutos para la partida del tren hacia Hogwarts.
Oh, bueno, ya tenemos que irnos- replicó Malfoy empujando a Draco para el otro lado- fue un placer saludarte, Marlene, salúdame a tu familia de mi parte, aunque, por lo visto- miró otra vez a el hombre a su lado- ya no los veras demasiado, supongo.
Lo haré cuando pueda, Lucius, y tú salúdame a Narcisa de mi parte- se despidió Marlene mirando como Lily y James se apresuraban para subir al tren a Harry, se despidió de él con un rápido beso en el aire, quedándose junto al hombre de cabello negro y elegante que ahora parecía molesto.
¿Por qué tuviste que entablar una "Agradable" charla con Malfoy?- replicó apenas los demás se hubieron alejado lo suficiente- Si querías, lo hubieras invitado para tomar el té en nuestra casa ¿No te parece?
A las serpientes hay que saber domarlas- respondió Marlene- y recuerda que a las moscas se las caza con Miel, no con hiel.
¡Tú y de nuevo con tus famosas frases!- replicó Sirius- Oye, ahora si que estoy dudando el haberme casado contigo, había olvidado que te juntas demasiado con el arrogante de Fenwick para que te esté pegando sus famosas "Frases"
Pues si no te gusta, ya existe el "Divorcio" como en el mundo muggle- respondió Marlene encogiéndose sueltamente de hombros- además, si nos divorciamos ahora tendremos un 20% de descuento en la próxima boda, ¿Por qué no aprovechas la promoción?
Sirius rió y Marlene, después de mirarlo por sobre el hombro, soltó igualmente una carcajada.
¿No vamos a dejar de pelear, verdad?- preguntó Sirius- Pensé que todo cambiaría cuando nos casáramos.
Lo mismo pensaba- respondió Marlene- pero ya ves…tal vez lo que nos une sea el ser tan distintos ¿No crees?
Sirius la abrazó.
Apuesto por ello.
Sonó el silbato de partida.
- ¡Oh, por Merlín, será mejor que vaya a despedirme de Harry, ya!- dijo urgentemente la chica corriendo hacia el tren y cruzándose en el camino con James que iba de regreso junto a Sirius.
Acortaste demasíado la túnica Cornamenta- murmuró Sirius llegando a su lado- te dije que se darían cuenta.
Eso es porque Lily está demasíado preocupada y porque Marlene tiene ojo clínico- contestó el hombre por el rabillo de la boca- pero estará bien, sino ¿Cómo podría moverse libremente para jugar Quiddich?
El segundo hombre sonrió.
Si que sigues obsesionado con aquello ¿No?- el hombre de anteojos asintió febrilmente- pensé que habías dejado todo eso cuando entramos en la Orden.
Si yo no puedo hacerlo, entonces él podrá- contestó encogiéndose de hombros- además tu estás de acuerdo también ¿No por eso le regalaste una Nimbus 2000 en su cumpleaños?
Lo hice, pero no te obsesiones con aquello. También tiene que estudiar ¿no?
James se sonrió lanzando una carcajada en el aire.
Oh, vaya Canuto, veo que el Matrimonio te sienta bien- asintió- ya cada día te pareces más a Marlene.
Hermione.
Alzó la vista. Se había distraído parcialmente perdiéndose en los recuerdos. Había sido una conversación importante, aunque no lo pareciese. Había conocido una pequeña parte de lo que, a partir de aquel momento, sería su futuro. La división entre clases, la importancia del matrimonio y la sangre…los dos bandos. La "Orden" del fénix,a la que, no tenía idea en ese momento, algún día podría pertenecer.
Y a la que tendría que defender.
Y sintió su mirada, de nuevo su mirada, aquella mirada de reproche, idéntica a la mirada de los demás. Sabía que tenía que decir
Yo….yo- sentía que aquel nudo volvía de nuevo recordando- no sé lo que pasó hoy en Hogsmeade, realmente yo… yo….- no podía decir "me paralicé. No podía hacer nada. Dejé que el Mortífago escapara". Era tonto.
No tienes la culpa- contestó Marlene arreglándose con un suave movimiento la túnica y apartando la vista- sé que no es tu culpa.
Corría y..- se sintió más aliviada, pero se mordió la lengua- no lo vi.
Mentía.
Atacaban adentro, lo sé, estuve allí- suspiró- entraban por aquel enorme hoyo hecho en el techo y mataban más gente de adentro que afuera. Era necesario detenerlos de alguna manera. No tienes la culpa.
Se sintió aliviada. Al menos alguien no creía que ella tuviera la culpa en aquello. Pero súbitamente cayó en cuenta de algo.
¿Estabas adentro?- preguntó con un escalofrío en las manos- eso quiere decir que tú…tú…
Marlene la miró.
- Te vi ahí.
Bajó la vista avergonzada tratando de tomar aire por alguna parte, pues sentía que se sofocaba. ¿La había visto? ¿Realmente la había visto?
Pero antes de que dijese nada, Marlene habló.
No voy a juzgarte- replicó- sé lo que se siente al sorprenderse de pronto y…- calló un segundo- paralizarse. Lo sé.
No hablaron de nuevo, pero Hermione se sintió tremendamente agradecida con ella.
Por una sola razón.
Sólo ella sabía cuánta culpa tenía en aquello.
Hermione soltó un ligero gemido y Marlene se dio cuenta de que uno de sus hombros sangraba copiosamente. La manga de la túnica, con un rasgón enorme estaba totalmente empapada con sangre ya seca cubierta por la que salía hacia un lado. Se horrorizó.
Oh, ¡Por Merlín!- saltó hacia ella. Hermione, todavía reflexionando sobre lo que le había dicho ni siquiera se movió cuando ella se puso a su lado- ¡Pero por Dios Santo! ¡Mira lo que te hicieron!
Corrió hacia una de las antiguas bodegas que tenían en el fondo del salón, pero Hermione no se movió para nada de su lugar. Después de unos segundos Marlene se inclinó junto a ella para curarle el gran corte que tenía en el brazo. Ninguna dijo nada más durante un rato. Reflexionaban. Sabía que podía confiar en ella. Eran muy parecidas. Las dos inteligentes…
La admiraba. Por todo lo que era, por todo lo que había logrado, y, secretamente, durante su estancia en Hogwarts, había soñado alcanzar. Un matrimonio feliz con alguien que la aceptara y aceptara lo que quisiera, y que la llevara a desarrollar todo el potencial que creía poseer; que la amara y con quien podría compartir el resto de su vida.
Marlene se movió inquieta a su lado, y seguidamente se aclaró la voz, con un gesto, que le parecío extrañamente preocupado.
El matrimonio es un gran paso- murmuró Marlene con voz baja y extrañamente misteriosa- piénsalo bien.
Volvieron al Salón de la Mansión Black media hora más tarde. Se sentía más liberada, y el peso que había sentido sobre sus hombros casi había desaparecido totalmente, incluso, las miradas de reproche parecían haberse desvanecido en el aire porque al entrar todos parecieron recibirlas afectuosamente.
Ya estaba por mandar a Kreacher a buscarlas para la cena- dijo Sirius llegando junto a ellas y haciendo una rara expresión, mezcla de molestia al mencionar al elfo. Hermione trató de disimular- ¿Qué estaban haciendo?
Cosas de mujeres- respondió Marlene sin entrar en más detalles, pero mandando una sugerente mirada hacia Sirius mientras Hermione no miraba- ¿Y vinieron todos?
Eso creo- respondió Sirius mirando alrededor lleno de personas caminando hacia el comedor- ¡Ah, pero claro! ¡Faltan aún Caradoc , Ted y Andrómeda! Dijeron que estan demasíado ocupados con asuntos del Ministerio, pero mandan saludos.
Umm…qué raro- respondió Marlene…- Ben me dijo que también tenía asuntos pendientes….quizá podemos invitarlo otro día para cenar…¿Qué te parece mañana?
¿Fenwick?- preguntó Sirius visiblemente molesto- ¿El arrogante de Fenwick? ¡Ni loco!
Se alejó por el llamado de la puerta y Marlene rió mirando a Hermione.
Así son los problemas de una con los exnovios.- miró a Sirius a lo lejos- algún día lo sabrás.
Hermione suspiró.
Si que sabía lo que era eso.
Lo había pasado justo esa mañana.
La cena había trascurrido relativamente normal, aunque para Hermione no había sido del todo agradable poder esquivar a cada momento aquella mirada de reproche todavía en los ojos de Ron y poder sentir de nuevo la culpabilidad dentro de sí, que dijeran lo que dijeran, no se borraría de ahí. Toda la experiencia vivida en los años de Hogwarts y la lucha contra las fuerzas oscuras le habían servido. Ahora podía controlar más el brotar de sus lágrimas.
Casi toda la Orden se había reunido después, a pesar de que algunos de los miembros estaban aún ausentes. Emmeline Vance había sido herida también y permanecía en aquellos momentos en una de las salas de San Mungo. Todos parecían aliviados, pero inmediatamente se comenzó a debatir lo que Hermione en realidad temía.
El ataque llevado a cabo ese día.
- ¿Y lo viste?- preguntó de pronto Remus mirando hacia James que se había sentado en una de las sillas del amplio comedor que se extendía frente a ellos. Lily se había quedado con Ginny en una de las habitaciones. En aq uellos momentos se encontraban en uno de los lugares más seguros.
- ¿A Snape?- preguntó James tentativamente-. Desearía haberle lanzado un par de maldiciones directo al rostro- sacó su varita moviéndola frente a él- el muy cobarde lo único que hizo fue escapar en cuanto me vió.
- ¿Dices que escapó?- preguntó a su lado Sirius con la mirada extrañada y apartándose de la conversación que tenia con Sturgis- ¿Qué fue lo que hizo? ¿Desapareció?
- Si.-respondió James- ¿Por qué? Es lo único que sabe hacer correctamente, si es que me preguntas.
Sirius se rascó la barbilla, pensativo.
- Pues entonces Lestrange también es un cobarde, porque se negó a pelear- respondió aún extrañado- escapó en cuanto me vió. Una vuelta y desapareció sin más y más.
- Ví a Malfoy en aquella esquina de venta de escobas- recordó James- y en cuanto me vió desapareció.
- Rookwood también estaba allí- intervino a su lado Remus- reconocería aquella manera de lanzar maldiciones por todas partes. Le lancé una maldición pero solo dijo un contrahechizo y desapareció también.
- Los informes del departamento de Aurors nos dicen que tampoco se llevaron a nadie- intervino con voz profunda Shacklebolt al cual habían llamado la atención, mirándolos a todos- ni se llevaron absolutamente nada.
- ¿Qué es esto?- preguntó Sturgis confundido rascándose la cabeza y mirando de un lado hacia otro- ¿Entonces si ellos no vinieron a tomar alguna persona ni a asaltar nada… ni atacar a nadie…- preguntó- ¿Para qué demonios vinieron al Callejón Diagon?
El silencio los embargó por unos segundos.
- Nadie dijo que no vinieron a atacar a nadie- dijo Tonks mirando a las heridas que aún presentaba el rostro de Hestia a su lado y las heridas que habían sido curadas en ella también.
- Este ataque no estaba destinado para atacar de nuevo Hogsmeade- intervino Marlene McKinnon mirando hacia los demás- tenía otros fines. Dumbledore lo dijo.
- ¿Otros fines?- preguntó Harry confundido hacia los demás. No habían atendido más que ataques fallidos y vanos intentos de Tomar en Ministerio varias veces, aunque fuertes, habían resistido bien con la ayuda de todos y especialmente del apoyo general que tenia la comunidad mágica desde que habían sabido sobre él y la profecía.
- ¿Qué fines?- preguntó Sturgis Podmore mirando a todos los presentes alrededor confundido- ¿Qué significa eso?
- No todo el mundo gira en tomar el Ministerio de magia, eso es lo que significa- respondió Tonks hacia ellos mirando a Remus- ¿Verdad?
Remus asintió.
Es extraño- intervino de pronto la voz de James hablando al lado y todos volvieron la vista hacia él- ¿ Por qué todos nosotros salimos ilesos y ellas…?
Hermione no dijo nada, pero había deducido lo mismo. Mientras parecía que parecía que todos los hombres habían recibido pocos o casi ningún ataque, las chicas habían recibido heridas y ataques de consideración, exactamente como si hubiesen estado destinadas a ellos.
- Me parece que su teoría tendría validez, si no fuera por…- intervino Sturgis Podmore mirando a Hermione repentinamente, sorprendiéndola. Todos los demás alzaron la vista hacia ella, incluyendo Ron que trataba de no hacerlo, y Harry, que la veía con una extraña mirada, mezcla de indecisión. Ella no había recibido ningún ataque.
La pregunta flotó en el aire.
- ¿Estás bien?- preguntó el pelirrojo apenas entró en la habitación. Hermione le miró con sorpresa durante unos segundos antes de soltar un bufido indiferente enarcando las cejas y caminando directamente hacia la cocina repitiéndose mentalmente el error que había cometido al irse precipitadamente a vivir con Ronald Weasley unas semanas antes de su boda, en las cuales no habían hecho otra cosa que discutir por todo y por nada, tal como lo hacían antes, pero ahora, le parecía, de cosas más serias y de problemas cada vez más difíciles de resolver. Había sido una semana atroz que le había llevado a arrepentirse de aquel compromiso.
- Hable con Harry y con Ginny- dijo con voz apenada, como si tratara de disculparse- dijeron que todavía pensaban casarse en la misma fecha a pesar de todo lo que había pasado y…- se acercó más a ella- ¿Sabes? Quieren que seas su madrina de bodas.
Hermione no respondió. Le sorprendía su descaro. La noche anterior había llegado sola a aquella que pensaba, sería su hogar cuando finalmente se casaran. Ahora sentía que estaba equivocada. Él había decidido no acompañarla y quedarse en casa de los Black para acompañar a Ginny, a pesar de que todos habían coincidido en que estaría bien solamente con los cuidados de Harry y de los demás. No había hecho caso a nadie. Ella sabía que lo había hecho por permanecer lejos de ella, creyéndola culpable de nuevo, lo había comprendido y al día siguiente había salido directamente hacia el Ministerio de Magia, a trabajar por lo que realmente creía necesario. Ahora era de noche, y dentro de sí, sabía que iba a volver, como siempre lo hacía: arrepentido y pidiendo que disculpara sus torpezas.
No dijo nada y se retiró para alejarse de él a pesar de que sabía que no servivía de nada. Siempre se las arreglaba para perseguirla.
- Vamos, Hermione- dijo con voz impaciente- era un momento de tensión. Eso fue todo. Estaba en peligro la vida de mi hermana, y eso era lo que me preocupaba- la siguió hablando detrás de ella a pesar de que trataba de evitarlo- ¿Podemos por favor, dejar este conflicto que no tiene sentido?
- ¿Qué no tiene sentido?- preguntó Hermione apartándose de él - ¡Me gritaste frente a todos! ¿Qué es lo que esperas que yo…?
- Vamos a casarnos- interrumpió Ron y no debemos pelear.- Estaba intentando apelar a su razón de nuevo. Ese era un defecto. La conocía bien por haber pasado tantas situaciones en el Colegio que era casi imposible que no lo perdonara al final- Soy un tonto y un estúpido a tu lado ¿Contenta?- Hermione alzó la vista coincidiendo sus ojos castaños con los de él, evaluandolo con sorpresa por lo que decía. El pelirrojo tragó saliva y continuó.- Soy un torpe desconsiderado que no te merece y que realmente no debería estar contigo, pero vamos a casarnos.- Hermione le miró fijamente- Listo, ya lo dije- terminó satisfecho mirando la sorpresa en su rostro. ¿Es lo que querías decir, verdad? Pues ya lo dije ¿Me perdonas ya?
Hermione se cruzó de brazos y una leve sonrisa nació de sus labios.
- Si no fueras un tonto desconsiderado a veces…- dijo con una sonrisa en señal de asentimiento y el pelirrojo sonrió acercándosele.
- Dije alguna vez que eres genial?- preguntó hablando a su oído.
Creo que en segundo año de Hogwarts- respondió ella mirándolo a los ojos- ¿Por qué?
Porque en realidad lo eres, Hermione.- susurró aún más cerca y sintió sus manos sosteniéndole la cintura atreyéndola hacia él mientras la besaba en los labios.
Se levantó con la mayor cautela que pudo acumular. Todavía había cosas que hacer, y por vez primera sintió una ligera punzada en el pecho al sentir de nuevo aquella sensación de cosquilleo leve al pensar en su próxima boda. Volvió la vista mirando al pelirrojo que dormía todavía con la boca abierta y un ligero ronquido. Parecía increíble que después de tantas cosas pasadas por fin se casaría con aquel que había vivido tantas cosas con ella.
Caminó despacio hacia el baño una ducha y…
El dolor.
Se llevó una mano hacia encima del viente. Debajo del pecho sintiéndose repentinamente mareada. Un dolor agudo le sacudió el organismo haciendo que la cabeza le de vueltas y la vista se le nuble repentinamente. Apoyó la mano sobre la pared para sostenerse. Respiraba con dificultad.
¡Hermione"!- gritó la voz de Ron afuera del baño- ¿Estás ahí?- preguntó- ¡Apresúrate, quieres! ¡Que voy a llegar tarde al Ministerio!
Trató de contestar, pero el dolor se hizo repentinamente tan agudo que le arrancó un leve gemido de dolor mientras los nudillos desesperados de Ron seguían tocando insistentemente hacia la puerta.
¡Esta bien, esta bien!- rezongó resignada su voz mientras le escuchaba alejarse- Voy al otro baño quieres…! ¡Mujeres!
No pudo decir nada mientras seguía sosteniéndose el vientre tratando de calmar el dolor.
¿Estás bien?- preguntó el pelirrojo mirándola por encima de la taza de café que apresuraba. Parecían notarse algo de preocupación en su expresión , pero al final de cuentas no decía nada.
Bien- respondió Hermione sentándose a su lado ya vestida totalmente aunque sentía una ligera opresión en el pecho, producto de aquel dolor inexplicable que se había ido tan pronto como había aparecido. Todavía tenía el rostro pálido, pero la fuerza se encontraba en sus movimientos. Tomó una taza de café de la repisa y se sirvió con un ligero movimiento de varita.- ¿Hot cakes? – preguntó mientras veía el desastre que había en la cocina y unos trozos medio quemados de masa que estaban al lado del pelirrojo que le sonrió con timidez mientras sus orejas se pintaban de un rojo vivo.
Nunca podré hacerlo igual que mi madre- respondió- siempre me salen mal…aunque…
¿Y colonia nueva?- preguntó Hermione mientras se aumentaba leche y una sonrisa leve aparecía en su rostro. Ron miró hacia un lado tratando de ocultar su expresión.- ¿A dónde irás?
No se te escapa nada, ¿verdad?- preguntó Ron sacando un pergamino que había tratado de esconder debajo de la mesa. Hermione levantó las cejas algo divertida porque no se había dado cuenta de su existencia. Tal vez aún se sintiera algo mareada por el dolor de minutos antes.
¿Una …"Fiesta de despedida de soltero"?- preguntó ella levantando la voz y Ron se levantó con otra sonrisa mientras las orejas enrojecían aún más.
La organizó Harry….y los demás- respondió con voz apagada y muy rápidamente- se supone que será esta noche y tal vez…- levantó la vista de reojo-quizá si tú y Ginny y las demás fueran a salir y….
Ron, la boda es en dos días- se extrañó Hermione mirándolo con suspicacia- ¿Qué pretendes?
¿Pretender? ¿Yo?- se extrañó el chico- nada, nada…ya te dije que Harry y Sirius y Dean y…ellos organizaron la fiesta..Yo no, claro…no tuve nada que ver..
¿Si?- preguntó Hermione tentativamente- entonces por qué aquí en la factura dice "A nombre de Ronald Weasley"?
¿Eh…? ¿Si lo dice?- preguntó Ron fingiendo falsa sorpresa- pero bueno…si debieron equivocarse en ponerla…claro….
Y si…¿quieres ir, verdad?- preguntó ella
¿Puedo?
Sólo si tu madre está enterada- sentenció Hermione levantándose para apartar los platos de la mesa.
¿Qué?- preguntó sorprendido- ¿Qué mi madre tiene que estarlo? ¡Hermione!
Bueno, bueno…pero tendrá que ser después de recoger los últimos preparativos de la boda, por la tarde, en Hogsmeade ¿Bueno?- preguntó mirándolo a los ojos.
¿Es tan importante?- preguntó.
¡Ronald!
Ok, está bien, está bien!- respondió él- ves que también sabes rezongar también.
Si, pero no como un niño chico- respondió Hermione- además, el vestido de novia lo merece.
Ron levantó la vista
¿Vestido de novia? – preguntó extrañado- pensé que esas cosas sólo le importaban a Ginny y a Luna.
Hermione se sonrojó.
- Algunas cosas merecen la pena…al menos una vez.
Hermione, ¿Todo bien?- preguntó Ginny tomándole repentinamente de la mano y mirándola extrañada, como si estuviera enferma.
Bien- respondió Hermione levantando la vista hacia ella.- ¿Por qué?
Parece que caminas sobre nubes- respondió con una sonrisa Harry mirándola. Hermione le sonrió cariñosamente. La segunda persona que mejor la conocía, no la extrañaba, después de haber pasado tanto….
¿Seguras que era por aquí?- preguntó Sturgis Podmore mirando otro letrero aburrido.
Tranquilo, Sturg- dijo Sirius caminando a su lado- ¿Nunca habías ido de compras con una chica, verdad?- preguntó mientras veía a Marlene señalar otra vitrina- pues sólo déjame decirte que …
¡No puede ser!- dijo una voz alarmada y afligida repentinamente haciendo que todos se volvieran. - ¡El vestido! ¡No! ¡Oh, Ginny, cuanto lo siento!
¿Qué?- preguntó Ginny levantando la mirada alarmada y apartándose de Harry para acercarse a Hestia que se acercaba con una mirada condescendiente- ¿Qué paso, mámá?- preguntó a la señora Weasley que parecía igual de conflictuada que ella.
Oh, cariño…el vestido…no estará listo hoy..eso nos dijeron
No! Papá!- reclamó horrorizada mirando a su padre suplicante para luego dirigir la mirada en Harry que parecía totalmente confundido con lo que estaba sucediendo y sin saber qué decir exactamente.
Seguro que podemos hacer algo- dijo Sirius a su lado mirando a todos y posando finalmente sus ojos grises en Marlene que parecía haber dejado pasar rápidamente aquella expresión de sorpresa a un rostro pasivo y reflexivo. Sus ojos, de un verde mar asintieron mirando a Ginny que le miradaza suplicante.
Pues…podríamos ir al callejón Diagon y encargar…a Madame que nos diseñe…yo ví que tenía un vestido hermoso que lo guardaba para nuestra boda cierto Sirius?- preguntó mirando al Ojigris con algo de duda. Sirius sonrió repentinamente.
Era precioso- exclamó Sirius con la mirada alentadora hacia la chica que parecía algo confundida- no sé mucho de costura y eso…pero calculo que podrán solucionarlo…cierto, Lunático?- preguntó hacia Remus que acababa de llegar a su lado cargando a Teddy Lupin que parecía tratar de dar ya algunas palabras. Le miró confundido por un segundo.
No sé de lo que hablas- respondió con una mirada escrutadora, que cambió al de asentimiento cuando vio las señas de asentimiento de Tonks que le miraba detrás de los demás- pero si tú lo dices..
Pues entonces vamos!- respondió Sirius adelantándose de la mano de Marlene que le miró sorprendida,pero que paró repentinamente mirando directamente a Hermione que permanecía de pie.
Hay un problema- murmuró repentinamente mientras Sirius seguía tomado de su mano- ¡Sirius, por favor! ¡Dije que hay un problema!
Problema?- preguntó Sirius retrocediendo.
¿Qué no recuerdas que hay dos bodas?- preguntó la chica rubia mirándolo, dándole un leve codazo y seguidamente mirando a Hermione con pena.
Oh!- comprendió Hermione levantando la vista hacia todos los demás- Yo…eh…¡ Ron!- llamó mirando al pelirrojo que acababa de llegar después de salir de una de las tiendas que había en Hogsmeade- Yo…No se preocupen por mí, vayan es una urgencia, Ron y yo los esperaremos aquí. ¿No es así , Ronald?- preguntó Hermione con una mirada acusadora sobre el pelirrojo que parecía distraído y que reaccionó por el leve codazo que recibió de la castaña.
¿Qué?- exclamó- Oh…si, si…como gusten…vayan si quieren.- respondió Ron mirando el rostro algo preocupado de Harry- estaremos bien.
¿Segura?- preguntó Tonks intercambiando una rápida mirada con Marlene McKinnon y luego mirando a Hermione. Su cabello rosa estaba ahora de color castaño, bastante parecido al de ella. Hermione asintió sintiendo el rostro enrojecérsele un poco por tantas miradas sobre ella.
Estaremos bien, solamente faltan recoger un par de cosas- dijo Hermione- Además Luna dijo que vendría como media hora más tarde y..- miró alrededor sonriendo nerviosamente- creo que ya estará por aquí.
- Creo que nos encontraremos en el callejón Diagon, entonces- dijo Marlene apartándose el cabello rubio del rostro y mirando a Hermione- ¿Segura?- preguntó mirándola fijamente.
- Claro- respondió Hermione segura mirándola con una sonrisa- adelántense por mí, que las alcanzo.
Todo el grupo de Magos y brujas se apretaron un poco más en las capas de viaje sintiendo la brisa fría recorrer por el ambiente de Hogsmeade y se adelantaron tratando de rodear a la pelirroja que le dedicó una mirada de agradecimiento a Hermione que sonrió apretándose más en su túnica y diciéndole adiós con la mano. Todo el conjunto sacó su varita por precaución y en menos de un par de segundos todos habían desaparecido.
El lugar quedó desierto.
Un par de personas salieron de una de las tiendas de lado de Madame Pudiffoods y se apresuraron a entrar en otra. El frío era atróz.
- Bueno..- dijo Hermione levantando sus ojos castaños con algo de vergüenza hacia el pelirrojo hacia un lado. La expectativa de la boda la había puesto mucho más nerviosa de lo normal y en aquellos segundos sentía que no podía mirar al pelirrojo como antes, viendo que en algunas horas más serían marido y mujer. Atrás habían quedado aquellos días de aventuras en los cuales habían sido sólo amigos. No podía creer que ahora estuviera comprometida.- Tú…quieres que vayamos a recoger el vestido de novia, Ron?- preguntó con algo de timidez. El pelirrojo alzó las cejas abriendo sus ojos sorprendido mientras sus orejas adquirían un intenso color rojo.
- ¿ Ve…Vestido?- tartamudeó mirando a Hermione como si no lo pudiera creer. Hermione esbozó una sonrisa divertida.
- Si, vestido, tonto- respondió mirándolo y acercándose- calculo que ya debería estar listo-por…- miró hacia una de las calles- allí.
- Pero no es de mala suerte?- preguntó con miedo en la voz el pelirrojo- Ya sabes, mi madre solía decir que un vestido de novia visto antes…
-No pasará nada- respondió Hermione sin perturbarse en lo absoluto- además pensé que esas eran supersticiones muggles y no creías en ellas.
- Algunas no son muggles- respondió Ron avanzando al lado de Hermione sin apartar la vista de ella.
Al cabo de media hora salieron. Hermione con una sonrisa plena de satisfacción y cargando, además de algunas bolsas y cajitas pequeñas, un gran cajón que sostenía con fuerza y del que no parecía poder apartar la vista.
- ¿Ves?- preguntó tan feliz que los cabellos castaños le volaban alrededor por el viento gélido- ¿No fue hermoso el que lo vieras conmigo?
- No pensé que te gustaban los vestidos tanto- respondió el pelirrojo con el rostro desganado- la verdad es que…
Y una explosión.
El viento barrió con todo lo que había alrededor. Las envolturas de golosinas tiradas en medio de la calle salieron volando y los escombros lo cubrieron todo tan rápidamente que el tiempo prácticamente se había congelado en aquellos segundos.
Hermione saltó inmediatamente hacia atrás colocándose en posición de defensa. Con tal rapidez que se diría que lo había estado esperando. Dirigió la vista aguda hacia uno de los extremos de la calle que se extendía a su izquierda y por donde los escombros parecían cubrir el aire tan densamente como la niebla que en momentos solía aparecer. Se escucharon gritos de pavor, de horror y seguidamente todo estaba repleto de personas que corrían a esconderse en donde podían; había pasado la hora asignada para las apariciones en Hogsmeade y todo era pavor horror y confusión. En un segundo Hermione había calculado las probabilidades de salvar a aquellas personas mientras se lamentaba el que los demás no estuvieran ahora. Sería más difícil, pero no imposible.
Y entonces las maldiciones.
Los escombros se incrementaron alrededor impidiéndole la vista, haciendo arder sus ojos. No había aurors tampoco, seguramente estarían en la reunión que solían tener a aquella hora cada mes. Maldición. Los hechizos y maldiciones entremezcladas de personas que seguramente intentaban salvar sus vidas, y tal vez, seguramente de algunos miembros de la Orden del Fénix. Dumbledore no había dejado que todos se conociesen, pero era casi seguro que había uno solo por lo menos infiltrado en alguna parte, igual que los Mortífagos. Por los hechizos de protección seguramente eran al menos maldiciones lanzadas, en ocasiones, por diversión o por mandato hacia todo y todos los que se movieran.
En un segundo la nieblina se había convertido en espesa niebla cubriéndolo todo, casi impidiendo la vista.
¡Ron, saca tu varita!- ordenó Hermione sacando con dificultad la suya mientras sostenía las cajas con una mano. Sentía presencias dar vueltas por todas partes, sin rumbo…- pero ningún sonido alrededor de ella- ¡Ron, te he dicho que…!
Pero las palabras flotaron el el aire hasta que desvió la mirada hacia un lado.
- ¡Ron!- gritó haciéndose a un lado para esquivar la serie de hechizos que volaban por todas partes chocando contra las paredes y las casas, rompiendo los vidrios de las vitrinas a su alrededor y haciéndo explotar todo. Una botella de cerveza de manteca reventó cerca de su rostro manchándole la túnica. se protegió con rapidez con la gruesa capa que aún sostenía – ¡Ronald!- gritó aún más fuerte por si no la habría oído- ¡Ron, espera!
El chico frenó rápidamente echándole una rápida mirada y luego hacia el conjunto de personas que se amontonaban unos sobre otros hacia un lado, todos tratando de conseguir un lugar para tocar el traslador en forma de una mochila rota y vieja sobre el piso.
- No- murmuró Hermione sin querer, o sin querer creérselo ella misma porque el chico corrió hacia el montón de personas dejando el bolso de compras caer sobre la nieve espesa- ¡No, RON!- gritó tratando de correr, pero era inútil. No podía dar un par de pasos sin que el tobillo se le torciera de una vez causándole un dolor casi insoportable- ¿Pero qué demonios crees que estas…- Cayó sobre la nieve mientras una maldición le rozaba el hombro haciéndole un profundo corte- ¡RON!
- ¡Yo…- murmuró el chico mirándola y mirando a su vez hacia el conjunto de personas que se apretujaban unas contra otras mientras un anciano parecía tratar de mantenerlos en control- Yo…Volveré con ayuda!
- ¿Qué estás diciendo?- preguntó Hermione avanzando a rastras por el piso lanzando un hechizo hacia la dirección de donde acababa de llegar una maldición- ¡Ayuda! ¡Pero si nosotros somos…! ¡RON!- Gritó más fuerte cuando el chico se mezcló entre la multitud-¡Ron! ¡NO!
- ¡Yo…-titubeó el chico tocando la mochila junto al grupo- ¡Volveré!
-¡Ron..!- gritó con todas sus fuerzas cuando se escuchó otra fuerte explosión a su lado y Hermione se lanzó al piso cubriéndose los oídos con fuerza. El suelo vibró tan fuerte que creyó que nunca más necesitaría saber cómo se sentían los terremotos. Alzó la vista cuando creyó que todo había pasado.
Nada.
Con las manos temblorosas intentó erguirse un poco del suelo y estar en posición defensiva alzando la varita si lo necesitaba, aunque en su mente no resonaba más que una palabra.
Traición.
Pero aún no podía creerselo.
La había abandonado.
Parecía que también el resto de los Miembros de la Orden habían desaparecido pues no se escuchaba un solo ruido a la redonda. Nada absolutamente. Quizá también habían desaparecido con los transladores improvisados o en los armarios evanescentes instalados en todas las tiendas. Quizá habían dejado a todos los mortífagos en un determinado momento…su mente funcionó rápido, como normalmente lo hacía, a pesar del dolor…a pesar de los problemas que se le presentaran, alrededor.
Razonó a pesar del dolor del tobillo.
Y el del hombro sangrante.
No podía ser. Ni siquiera pisadas, ni murmullos. Nada. Si los mortífagos se hubiesen quedado en medio de la lucha por lo menos habría un par de murmullos molestos…entonces no…tenia que ser…
Intentó caminar de nuevo. No podia ni sostenerse en pie. Se arrastró hacia delante mirando de un desierto lado al otro. Ni rastros de vida. Avanzó hacia la mancha tirada más adelante. Casi no podía distinguirse nada. La noche también empezaba a caer, se podía notar. Las nubes oscuras, grises cubriéndolo todo.
Alzó la bolsa sucia de lodo y rasgada sacando su contenido también manchado de espeso lodo.
Su vestido de novia.
- Estúpido Weasley- maldijo con rabia tratando de levantarse de nuevo por puro orgullo ya sentía que no le importaba que alguien la oyera, aunque fueran los mortífagos- ¡Maldito seas, Ron Weasley!
El grito resonó por todos los alrededores. No podía creérselo. No. Pero así era. La había dejado, dijera lo que dijera, la había abandonado por salvar su vida dejándola en medio de la lucha y aquello no tenía perdón de nadie.
Tiró el vestido de novia manchado de lodo al charco lodoso y profundo que había a su lado, pisándolo mientras se hundía.
- Estúpido- murmuró mientras lo hacía. Había tomado una decisición.
Se escuchó un repentino ruido, como el roce ligero de una capa en el aire. Alzó la varita hacia los lados en alerta. Dispuesta a atacar a quien fuera. Estaba furiosa.
- Esa es mi chica - resonó una voz gruesa detrás de ella, que le hizo volverse con violencia hacia allí apuntando firmemente la varita hacia la figura parada delante de ella.
- No- murmuró cuando aguzó la vista respirando más fuertemente.
Antonin Dolohov le sonrió con desprecio.
Uff! Y no saben el trabajo que me ha costado completar este cap, pero antes que nada…que les pareció?
Pues estoy desesperada de saber sus opiniones porque creo que sinceramente este cap está mejor (mucho mejor que el anterior cap) porque sigo con el Cannon, o, por lo menos con lo que me encargaron.
Y me enamoré de nuevo, ¿Saben? XD, si, soy una loca-me enamoré ahora de Antonin Dolohov…ja,jaja-a este paso creo que tengo que tener más pags de adoración para cada uno de mis Mortis…
Y Adri manda y yo obedezco al reto mortífago…caps largos? Pues acá tienen…, pero antes que nada….
Respuesta a los Reviews:
Tentación Prohibida: Gracias a ti por todo Astrid, Espero disculpes mi tardanza, horrible, horrible tardanza…(Rose mortífaga se agacha para para esquivar los Crucios virtuales que le mandan), oh…espero no tardar más en las actualizaciones, haré todo lo posible para poder actualizar por lo menos un capítulo cada semana…, la comunidad mortífaga me ayudará en eso ahora, claro y una de las dos descendientes de mi Señor Tenebroso, Sofia Riddle.
Kirstash: Hola Kirstash, XD, um…gracias por decirme de dónde es tu nombre y claro que me sigue gustando. Te pido mil perdones en contestación a las mil gracias que me diste antes…no tuve el tiempo para poder actualizar, te lo aseguro; justamente comenzaron los temidos exámenes de Final de Semestre en la Fac y, bueno, se me hizo casi imposible el poder actualizarlos…espero que aceptes mis disculpas y te doy permiso para también mandarme un crucio virtual…XD, y como vez, acabo de reeditar el cap siguiendo tu consejo, no sé qué es lo que sucedió conmigo que puse un cap que prácticamente iba hacia otros rumbos, y no los planearon. Tu comentario no me molestó, descuida, pero lo que sí me pasó es que se me fue la inspiración de Voldy tan rápido que…con los exámenes encima…no pude seguir nada de nada…pero no te preocupes, y te doy las GRACIAS sinceramente porque personas que son sinceras como tú, con otras personas son bastante raras, y te pido por favor que sigas siendo igual o más sincero conmigo puesto que es la única forma en que una mejora…como escritora y como persona. Y, bueno, sigo sonrojándome por tus palabras y es un gran halago el que sigas mi fic, a pesar de mis errores en proceso de mejora. Y de nuevo mis disculpas por no actualizar rápido…perdon, perdón, perdón. Espero que estés bien, y si quieres saber en qué estoy mientras no actualizo puedes visitar mi LJ en el que estaré cada semana diciendo lo que me pasa, contándoles mis experiencias o también en la Comunidad Mortífaga (de escritores de Fanfictions Mortífagos) en el cual todos los Mortífagos los recibirán con muchos crucios…pero si dan la consigna…les harán el favor de no matarlos…mientras tanto se unan a ella…XD). Bye!
Hermosura Apocalíptica: Hola! Antes que otro crucio salga volando hacia mí (hoy creo que no ha sido mi día) te pido disculpas por favor por no actualizar en estos …¿años? Oh…si, sé que he tardado mucho, pero mucho…y como verás, por recomendación de los demás lectores y de muchos de los Miembros del Foro y la Comunidad Mortífaga…decidí reeditar el anterior cap, ahora si ves que aquí Ron es más idiota que todos…ufff….espero tus opiniones al respecto, Y si, es un asco de pareja esa…ya estoy por escribir un gran, pero gran artículo para la comunidad y dar todos los pros- y contras que hay para una pareja con un mortífago. Aquí ya se vuelven a encontrar los dos… Y como dije antes, espero actualizar más deprisa a partir de hoy porque ya tengo un nuevo semestre y Bye para los terribles exámenes…Disculpa de nuevo por no actualizar…a ver…trataré de ver una forma de recompensarlos a cada uno de ustedes, gracias por seguir y aunque sé que no merezco ningún Review, espero tus opiniones. Bye! Atte: Rose
Princesa de Corazones: Hola hola Princess! Espero que sigas siendo una de las lectoras que sigue el fic…XD, si, (Rose se prepara poniéndose la máscara blanca) ahora si te doy permiso de mandarme un crucio virtual…..!Ouch!
Gracias por leer los caps…si que a una le da fuerzas el que lean sus caps y opinen que estan bien, gracias, gracias, gracias…! Y si…me gustó el encuentro de Hermione y Dolohov…, ahora si actualicé el segundo cap…que te pareció? Espero que haya sido aceptable…como le dije a Shadow, "Ustedes corrigen y yo reedito" XD! Ahora si sigo el Cannon con algunas correcciones que se irán dando cuenta…aunque es algo difícil, pero sigo si o si como buena mortífaga; Obedezco a tu petición y si que los dos se conocieron en el departamento de Misterios; y una pregunta…leiste algunos de mis fics? Todo un honor! Gracias por anticipado, y claro…si quieres darme otro reto, mente abierta y lapiz como teclas dispuestas de Rose!
Bye Princesa!
Atte:
Tu amiga Rose
Shadow of Terrow.- Hi Shadow! Es un gusto volver al fic…ja,jaja..creo que el gusto es igual..o me equivoco? Sé que me merezco más que un crucio virtual, un Avada Kedavra virtual…por la tardanza y todas las molestias, pero espero que me perdonen, aunque sinceramente no creo que lo merezca…
Y Ron sigue siendo un imbécil (si me permites decirlo) y lo echó todo por la borda ahora si…Ahora si que puedes dar toda tu sinfonía de insultos contra él que se lo merece y nadie puede decir ; claro que ella es demasiado para él, por eso veremos lo que pasa cuando encuentra a alguien " de su altura"..jakjaja…! Espero que te haya gustado el cap. Oh, y sobre el metamorfico…no sabía como corregir ese pequeño error, y espero que no te moleste mi teoría; así refuerzo a Dolohov y se debe tomar en cuenta de que el Señor Tenebroso enseña todo tipo de poderes (y a descubrir poderes) en sus Mortífagos…
Ahora si, ustedes sugieren (lo que es igual a mandar) y yo obediente que corrijo lo que digan, a pesar de que me lleve eones (XD) pero lo hago; Y sigo con el Cannon del Departamento de Misterios…que tal metal? XD! Así que eres Beta- Reader…entonces ya te ganaste mi admiración y respeto; claro que si…quisiera serlo yo también, pero sinceramente se necesita de mucha dedicación y tiempo y no me lo he planteado en serio, pero a ver el futuro…jajaja…
Oh, y perdóna por no actualizar pronto…ahora si que me pongo las pilas puesto que me llevó un tiempito el poder reeditar todo lo que había en mi cabeza y ponerlo al fin en el fic. Ahora si, mínimo un cap cada 15 días o menos…promesa mortífaga.
Espero tus opiniones querida Shadow, auque no creo que lo merezca, pero es lo que le da la fuerza necesaria a una mortífaga para seguir…
Hasta el próximo cap!
Atte::
Tu amiga Rose
Ship-A Dream: No te imaginaste a Ron de este modo? Pues,..creo que simplemente siempre lo vimos de esta manera…sobre todo me decepcionò en el Septimo libro.,.ahì si que estuvo fatal con todos….
Ahora si actualicè!
Y claro…
ARRIBA LAS PAREJAS MORTIFADAS/PEDOFILAS/MASOQUISTAS! XD (Rose Mortìfaga està feliz).
Perfección Imperfecta:_ Hola! Si que es bueno recibir tu apoyo. Gracias por alabar mi estilo de narración,….me falta mucho,pero todavía creo que me falta perfeccionar mucho, y lo intento..
Ahora si corregí ese pequeño error del que hablas…sigo con el Cannon…por lo menos lo más parecido que pueda.
Y gracias…espero que me dejes tu comentario Perfección…si que me anima mucho.
Esta semana…otro cap, no lo olviden!
Bye Katara!
Atte tu amiga:
Rose
Y para todos los que les interesa…se reciben inscripciones para "Crucio: Comunidad Mortífaga Fanficker" que es una comunidad de escritores y escritura Fanfiction mortífaga en donde pueden leer los mejores fanfictions de todos los Mortífagos, así como también proponer retos (como éste) y aprender con los mejores a escribir a los Mortífagos. Biografías, chistes…todo! Espero solicitudes y se les otorgará (por apertura) de todos los beneficios además de ser nombrados "Mortífagos Oficiales" de la comunidad….informes y solicitudes gratuitas a y deatheaterscomunity Bye! Qué pasará ahora? Para saberlo….sólo seguirme! Besos a todos!
Atte:
Su amiga:
Rose
