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Encuentro

Y la brisa golpeó su rostro.

Las mejillas heladas por el aire, ahorá más gélido que nunca se tiñeron repentinamente de un intenso color rosa, tanto que la piel pálida de su cuello desnudo resaltó aún más entre sus ropajes abrigados.

Las pálidas manos le comenzaron a temblar inexplicablemente, haciéndolo demasiado evidente. Incontrolable. Trató de sostener la varita que parecía no querer ir a ninguna parte, la mano que la sostenía, que no se movía, que no podía moverse ni para atacar a la figura encapuchada frente a ella, ni soltarse de su mano para caer en el piso cubierto de nieve.

Y el mortífago levantó las cejas en una sonrisa divertida de sorpresa en cuanto ella se dio la vuelta por completo, quedando inmediatamente frente a él.

- Tenían razón.- murmuró mientras parecía evaluar a la chica de pies a cabeza. No había bajado la varita en absoluto. Ni un milímetro de flaqueza, sin embargo, parecía estar totalmente relajado. Como si jugara. Como si le divirtiera.

Los nervios de la castaña eran más que evidentes.

- Alto- amenazó con una voz que pretendió ser potente, pero que en cambio se oyó con un sentimiento profundo de flaqueza y de inseguridad mientras trataba, inútilmente de mantener la mano quieta.- ¡Alto dije!- repitió.

- Así que me reconociste- respondió el mortífago seguro mirándola directamente a los ojos. Hermione parecía horrorizada. Ojos. Aquellos ojos que había divisado antes… que la habían distraído, que le habían hecho fallar. Aquellos ojos que un día habían sido los primeros y los últimos en verla antes de derrumbarse sin poder poner el menor esfuerzo, sin siquiera darle le oportunidad de defenderse, de atacar, haciéndola sentir inútil y miserable durante las noches en la enfermería de Hogwarts…pesadillas que la habían seguido durante años.

Ahí estaban, a pesar de ser de otro color…ahí estaban, lo sabía.

No- respondió sintiendo flaquear más la voz, y tratando con todas sus fuerzas de que no fuese así.

¿No?- preguntó el Mortífago mirándola con intensidad mientras entornaba los ojos divertido. - ¿Estás segura?

Dolor.

Un gemido de dolor salió repentinamente de los labios de la chica haciéndo que se doblara inmediatament sobre sí misma, venciendo su defensa. Un repentino, inexplicable y atroz dolor en el pecho, en la parte superior del vientre que le quitó el aliento inmediatamente haciéndole sentir náuseas, mareos, haciendo que todo girara a su alrededor.

- Pues yo si recuerdo algunas cosas- dijo la voz fuerte y segura del mortífago con un tono oscuro que pareció escuchar entre nubes mientras sus pasos resonaban más cerca, pisando la nieve extendida en el suelo.

Se alejó de un salto débil hacia un lado antes de sentir su presencia más cerca. El mortífago lanzó una carcajada por la mirada de odio y la varita alzada de la chica apuntándole directamente, mientras aún se encontraba en el suelo.

- Odio- dijo el mortífago sin inmutarse, y al parecer más divertido, más consciente de ella mientras la intensidad en la mirada de ojos negros aumentaba hasta tal punto que Hermione sentía quemar la piel que parecía observar- Rencor Fuerza y ningún temor. Por eso fuiste una de mis favoritas, Granger.- dijo sin apartarle la vista.

- No sé de lo que está hablando- dijo sinceramente ella mientras sentía aún la intensidad del dolor en el pecho haciéndose un poco más débil.

- No lo recuerdas?- señaló el lugar en donde tenía la mano, tratando de disminuir el dolor. – Eres mía.

- ¿Qué es lo que está diciendo?- preguntó- usted está …está loco.

- Locos…enfermos…tienes idea de lo que nos han dicho…al principio, parecía incómodo, sin embargo ahora…- se pasó la varita por la mano haciéndose un corte profundo del que salió abundante sangre- sin embargo ahora es…- lamió la sangre- divetido ¿sabes?

- Aléjese- advirtió viendo aùn màs horrorizada todo lo que acontecía frente a ella. – Aléjese o…

Y repentinamente sintió aquel nudo en la garganta inevitable como había ocurrido en el pasado. Aquel sentimiento y aquellas ganas de llorar que acontecía tan rara vez que...

¿Temor?- preguntò el Mortìfago levantando el mentón con los ojos entornados y una chispa de furia naciéndole en ellos.- temor ahora?

Antes de que pudiera dar un par de pasos màs un rayo rojo había cruzado tan repentinamente rompiendo el aire hacia èl que no tuvo otra opción que retroceder.

-¡Alèjate!-dijo una voz suave que Hermione identificò con sorpresa venìa de una chica rubia parada màs allà. Parecìa agitada, y confundida, tanto como ella- ¡Alèjate he dicho!- amenazò de nuevo apuntando directamente con la varita.

El mortìfago sonriò.

Un movimiento rápido y había retrocedido hasta estar detrás de Hermione que ahogò un grito cuando soltò la varita y en cambio sintió la suya clavándosela en las costillas con fuerza. Luego el aliento en su oído, pasandom por su cuello.

- No me gusta que toquen lo que es mío, mi querida Sangre Sucia- susurró mientras pasaba lentamente la lengua por su niveo cuello hasta llegar al lóbulo, Hermione ahogó un gemido antes de que una nube oscura la rodeara y el Mortìfago desapareciera.

Y corto, lo sè pero no querìa dejarlos sin nada…actualizaciones? Esta semana, claro….

Besos para todos! ¿Què les pareció la reediciòn del cap anterior?

Atte:

Rose