"Sonreír" (Lily Allen) [Propuesto por Kozue]
Perdón por todo lo que tardo ahora en subir los capítulos, es que estaba de exámenes finales… ¡estaba! Terminé el miércoles, así que, a partir de ahora ¡lluvias de capítulos caerán sobre vosotros muajajaja jaja!
Ehhhh… es una canción en inglés, pero (evidentemente -.-) la he traducido. Espero que os guste, y a ti, Kozu-chan ^^
¡Enjoy! : P
"La primera vez que me dejaste, me quedé con ganas de más"
Los dos éramos la pareja perfecta. Con mirarte, era feliz. Estábamos tan bien juntos… Nos conocimos tan sólo tres meses antes de empezar nuestra relación en Italia, todo fue bastante rápido.
Flashback
En un puerto de Venecia…
-¡Perdón! Eh… ¡Escussa! –gritaste, al verme subir en la última barra. Viniste hasta mí, agitado. Me hiciste gracia, cuando empezaste a intentar hablarme, en un horrible italiano. Me reí y te callaste. Me miraste, un poco dolido en el orgullo-. Vaya con la señorina… -murmuraste.
-No te preocupes, no soy italiana.
-Ah, uff…
-Si lo fuera, te habría tirado al agua en cuanto abriste la boca, ¡jajaja! –no podía parar de reír. Es que me sentía rara ese día.
Tú empezabas a estar algo molesto. Bajaste la cabeza y te diste la vuelta, dispuesto a irte. Entonces, me diste pena y te llamé con una voz. Por lo que había entendido de tu extraño italiano, era tu último día en Venecia, al igual que yo, y querías saber si no me importaría dejar que me acompañaras en la góndola.
Con una cena y champán, todo lo que ocurrió en el puerto quedó olvidado.
Fin del flashback
Luego volvimos juntos a Japón. Durante unos siete meses, fuimos muy felices juntos. Desayunábamos entre sonrisas y acariciándonos las manos, íbamos de la mano a todas partes, teníamos detalles el uno con el otro… Un sueño de vida…
Un día, me desperté y ya no estabas a mi lado. En tu lugar, había un feo vacío sobre las sábanas revueltas. ¿Pero dónde estabas…?
Pasó un día. Dos. Una semana.
Entonces, comprendí que, por mucho que yo siguiese queriendo tenerte de nuevo conmigo a todas horas, tú no habías tenido ningún tipo de problemas para olvidarme.
"Pero te estabas tirando a la chica de al lado"
Sé que tendría que haberlo asumido desde el principio, pero el cariño que te tenía pudo conmigo, y cometí la estupidez de ir a buscarte. Y, cómo no, eso sólo empeoró las cosas, porque…. Te encontré. Sí.
Te encontré… en un hotel de carretera, con una chica algo fresca que me dirigió una mala mirada al entrar. Pero yo no me fijé en su mirada, sino en la tuya, que me observaba con indiferencia.
Me fui corriendo de allí, con las lágrimas resbalando por mis mejillas. Me di cuenta de que, definitivamente, te había perdido.
"¿Por qué hiciste eso?"
¿Por qué? Sólo dame una razón. Yo creo que no te traté tan mal, ¿o sí? Siempre te di todo mi amor y te tuve mucho respeto, bueno excepto el día que nos conocimos. Pero eso debería ser ahora un tierno recuerdo de los dos, no un acto con el que me entristezco cada vez que lo pienso.
"La primera vez que me dejaste, no supe qué decir. Nunca he estado sola de esta manera"
Me costó aceptar que tú ya no me querías. En realidad, ¿me habías amado un poco alguna vez? A veces creo que lo dudo. Dudé de mí misma después de que te fueras de mi lado, dejándome sola sin más.
Inevitablemente, tu marcha consiguió hacerme caer en la depresión. El no tenerte ya conmigo se me hizo demasiado duro. Pasaba el tiempo y yo solo podía pensar en ti y mirar las gotas de lluvia caer por la ventana, torturándome psicológicamente.
"Estaba tan perdida en ese entonces"
No sabía qué hacer. Porque, normalmente, cuando te dejan, no sabes cómo continuar con tu vida. Yo sabía que debía olvidarte, y que si no lo hacía, me iba a pasar factura más tarde, pero simplemente me sentía muy impotente. No era capaz de seguir con mi vida sin ti. Estaba metida en un túnel del que estaba segura de que jamás podría salir.
En resumen, me eché a perder. Y fue uno de los mayores errores de mi vida, porque tú no mereces la pena.
"Pero, con un poco de ayuda de mis amigos, encontré una luz al final del túnel"
Cuando te fuiste, estaba convencida de que nunca jamás iba a poder volver a sonreír, porque, en esos momentos, mi felicidad eras tú, y tú no estabas, así que lo lógico sería que yo no fuera feliz.
Pero no contaba con una cosa, y es que mis amigos no iban a dejarme sufrir así por ti. Un día, Kido vino a mi casa a visitarme sin previo aviso. No estaba solo, le acompañaban algunos chicos del grupo: Goenji, Tobitaka, Tsunami y Atsuya. Creí que intentarían consolarme, como habían intentado (sin ningún éxito) Aki y Natsumi, pero… venían con una sonrisa maligna en la cara, como si tuvieran algo planeado. Me sequé las lágrimas y los miré desconcertada. Vaya si tenían algo…
El primero en hablar fue Goenji.
-Levántate –me ordenó.
-¿Para qué? –me resigné-. No merece la pena.
-Que sea la última vez que te oímos decir eso –advirtió Atsuya, muy serio. Mientras, Tsunami tiraba de mí para levantarme. ¿Qué se traerían entre manos?
No tenía la más remota idea de qué se trataba, hasta que llegamos a un callejón en el que Fudo daba patadas a un pobre chico que, acorralado contra la pared, gritaba pidiendo auxilio. Lo primero que pensé fue que estaban locos, y reafirmé mi pensamiento cuando vi que ese chico eras tú.
"Ahora me llamas por teléfono, sólo para aullar y gemir un rato, y es sólo porque te sientes solo"
Me tapé la boca con las manos, asustada y sorprendida.
-¡Pero qué hacéis, dejadle! –verte así me daba tanta angustia…
Pero entonces Atsuya te cogió, y sin hacerme ningún tipo de caso, empezó con la tortura psicológica:
-Mira quién ha venido a verte, dichoso Genda Koujiro.
-¡Haruna, ayúdame, están locos!
-Um… no, qué va. Sólo queremos jugar. ¿Qué tal tu nueva vida? Me han dicho que tienes casa nueva. ¡Ah, no! Vuelves a vivir con los cerdos de tus amigos, que te mantienen… qué triste, ¿no os parece? –todos los demás asintieron, serios-. Y… ¿qué hay de esa novia tuya?
-¿N-novia…?
-¡Ah, cierto, lo olvidaba! Te dejó por otro mejor que tú… bueno, no es tan difícil encontrar a alguien mejor que tú, desde luego –añadió, mirándote despectivamente. Después, te cogió bruscamente de la barbilla-. ¿Verdad que no, Genda?
-…
"Lo primero, cuando te veo llorar, me haces sonreír, yeah, me haces sonreír. Lo peor, es que al principio me sentí mal por ello. Pero entonces sonreí, seguí adelante y sonreí."
Observaba todo muy atenta, pero ya no suplicaba porque te dejaran, solamente quería… verte sufrir. Como tú hiciste conmigo.
-¡Dilo, pedazo de imbécil!
-¡Está bien, está bien, lo diré! –El peli rosa esperó, paciente-. Soy… soy…
-A ver, idiota, ¿ni siquiera sabes humillarte? Bueno, ¡ayudadle, chicos!
-Di que eres un gilipollas… -empezó Tobitaka.
-…que no tiene corazón… -siguió mi hermano.
-…por el que nadie pagaría ni un solo céntimo… -dijo Tsunami.
-… y además muy feo… -añadió Atsuya.
-…borde… -contribuyó Fudo.
-…egoísta… -siguió Kido.
-…que utilizó a una chica tan bella persona y tan hermosa como Haruna… -dijo Tobitaka.
-… y que se acordará de ella cada segundo de su corta, cruel y miserable vida –concluyó Atsuya, sonriente. Después, borró la sonrisa y te ordenó, con mala cara-. Repítelo.
-S-sí, yo… soy un… un gilipollas que… no tiene corazón… no me acuerdo… -cerraste los ojos, temeroso de recibir el golpe que, naturalmente, te llegó.
Entonces, sonreí, mientras miraba cómo los demás te pegaban por no decir lo que te mandaron. Era como si me hubieran quitado un gran peso de encima. Me sentía nueva. Y con ganas de volver a vivir. En un momento dado, uno de los chicos paró y me preguntó:
-¿Sigues queriendo que paremos, Haruna-chan?
-No –contesté, sonriente.
-¿¡QUÉ! –gritaste tú.
-¡Calla, ¿no ves que ha dicho que sigamos?
Y no pararon por mucho que intentaste gritar. Yo, aburrida de verte llorar, me di la vuelta y salí de aquel callejón, pensando ya en el plan de esa noche.
·
Pero cuál no sería mi sorpresa, cuando horas más tarde, tu nombre apareció en mi teléfono, indicando que tenía una llamada tuya. No tengo ni idea de por qué lo hice, pero decidí contestar. Y, cuando me preguntaste si podías verme esa noche, en el café de la esquina de tu casa, acepté. Y tampoco sé muy bien por qué.
Lo mejor es que, mientras tú y yo hablábamos, sentados tranquilamente en una mesa del Starbucks, mis amigos, avisados de tu ausencia, entraban en tu casa con las llaves que se te había olvidado pedirme, para hacer algunos "cambios" en el mobiliario.
"Cada vez que me ves, me dices que me quieres de vuelta"
-Haruna, vuelve conmigo, por favor, yo te sigo queriendo –arqueé una ceja-. De verdad… -y me eché a reír.
"Y yo te digo que no me jodas"
-"No me jodas…" -te contesté, sin parar de reírme a carcajadas, delante de tu cara.
"No podía parar de reír, te juro que no quería ser grosera, pero perturbaste mi salud mental. Y ya estaba muy mal…"
No podía dejar de reírme. Y es que estabas penoso, suplicándome que volviéramos… quién iba a decirlo, tan solo hace unos meses, cuando era yo la que sufría. Pero mi venganza no había terminado. ¡Claro que no! Te ibas a enterar de lo que es capaz de hacer una mujer despechada. Y eso portándome bien. Podría ser peor.
Así que no te quejes, porque cuando fuiste al baño, eché unos polvos laxantes en tu café para que ya no tuvieras problemas de estreñimiento. Encima que te hago un favor…
-Entonces, ¿no… vamos a volver?
-No. Adiós, Gendita, que te vaya bien –te deseé, pensando justo lo contrario.
"Estaba tan perdida en ese entonces…Pero, con un poco de ayuda de mis amigos, encontré una luz al final del túnel"
Por desgracia, no pude ver tu cara al contemplar tu casa totalmente "renovada"… La estantería eran tan sólo tablas sueltas con libros y tus estúpidos premios por encima, las ventanas quedaron completamente destrozadas, no dejaron nada en paz.
Ah, bueno, pero tú pensaste que sí, jaja…
"Lo primero, cuando te veo llorar, me haces sonreír, yeah, me haces sonreír. Lo peor, es que al principio me sentí mal por ello. Pero entonces sonreí, seguí adelante y sonreí."
Aquella noche, no te dije nada, pero estaba entre el público. Inocentemente, me contaste que tenías turno para pinchar en esa discoteca a la que siempre soñaste ir. Precisamente te llamaron la misma noche en que asaltaron tu casa.
Vi cómo las lágrimas salían de tus ojos, al comprobar que también se habían cargado tus queridos discos, que tú creías a salvo. Entonces, sí, ya sabías lo que sentí yo, cuando me engañaste, me abandonaste y me dejaste. El DJ que te sustituía no era gran cosa, así que decidí irme, no sin antes pasar a tu lado, para decirte:
-Tú te lo buscaste, amor.
Bueno, espero que el final haya estado a la altura, y ¡lo siento muchísimo por tardar tanto! T-T Juro que ya no volveré a dejaros esperando tanto tiempo.
El siguiente one-shot será un TachimukaiXharuna, propuesto por Kristinagm18. La canción será "Ven a mí", de Floricienta. Perdón, Cris, sé que te dije que antes de vacaciones estaría, pero las cosas no salieron como esperaba, espero que lo entiendas.
PD: ¡Seguid pidiendo one-shot! Ah, y creo que alguien más me pidió uno hace tiempo, pero no me acuerdo, y no sé dónde lo vi, si ese alguien lee esto, ¿podrías repetir la petición?
Sayonara! ¿Me dejáis un review? =)
