CAPITULO I

Despertar

Salió de la nave. Hubiera dicho que la quietud podía respirarse en el aire, si poseyera la gran habilidad de respirar. El magnífico astro que resplandecía ante él se reflejaba en sus falsas pupilas. Dejó de observarlo; si no se apresuraba, la descomunal estrella derretiría completamente su metálico y artificial cuerpo.

- sin embargo…-murmuró con una idea nueva en la mente. Se volvió nuevamente hacia el astro. Cual felino, sus ojos se mostraron penetrantes, intentando analizar hasta el más ínfimo detalle de la estrella-que energía tan curiosa es la que emana…- de pronto dudó -pero no es ella…hay algo dentro… una milenaria energía

De inmediato una sonrisa apareció en su maltrecha boca, como una luz en la oscuridad.

-Una energía oscura

Cerró los ojos, concentrándose; juntó todo su poder, que en realidad no era gran cosa, buscando un solo punto, el único que según sus cálculos podría liberar aquel poder.

¡Es ahí!

Sus ojos se abrieron enormemente y unió las dos manos de donde salió una esfera de energía que se estrelló contra el gigantesco Sol, sin causarle un daño aparente.

Observó la enorme estrella con un evidente cansancio. Había gastado toda su energía, pero su esfuerzo valdría la pena.

No tuvo que esperar mucho para que el lugar donde la energía había chocado comenzara a vibrar creando ondas que se expandían por todo el astro; y de pronto, una esfera tan brillante como la misma estrella salió del mar rojo. Una relativamente pequeña energía lanzada en el punto más débil había creado una pequeña grieta. Lo demás era asunto del "ser" que dormía dentro.

La esfera comenzó a romperse dejando ver un cuerpo masculino aún acurrucado y que ansioso por salir, rompió de un solo impulso el resto de la burbuja, ya agrietada que lo había mantenido cautivo. El hombre estaba cubierto por una extraña capa de luz y vestía un soberbio traje de color amarillo oro, en el cuello llevaba un hermoso dije en forma de sol que atrajo toda la atención del otro. Sus ojos marrones observaban a su libertador, que no se había movido de su lugar.

-¿quién eres?-preguntó solemnemente mientras se levantaba dejando caer el largo cabello verde con toques negros

- la persona que te ha liberado del letargo en el que has vivido-sonrió sin preocupaciones

Una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro de otro, imitando la suya: sospechaba lo que quería.

-¿crees que te serviré?

-Vengo de una galaxia lejana-explicó con tranquilidad- mis ordenes son apoderarme de todo lo que tenga vida en éste sistema, pero me he dado cuenta de que sólo un planeta tiene seres vivos, que aunque son muy débiles sería una locura enfrentarme a todos yo solo

- y quieres que te ayude-adivinó el pensamiento del otro

-por supuesto, tú tienes un poder que sólo se compara al de los más nobles guerreros

El otro sonrió burlonamente

-Desde que fui encerrado juré y predije que regresaría- dijo mientras una enorme esfera de energía comenzaba a surgir de una de sus manos, la misma que su libertador vio con evidente inquietud- tú sólo has sido el primer medio para lograr mis fines.

La frase terminó y la energía salió despedida. No tuvo tiempo de esquivarla, se había cansado tanto que apenas y podía moverse.

Un grito desgarrador destruyó el silencio del espacio

- ¿qué rayos eres tú?-preguntó el recién liberado, incrédulo al ver que aún cuando el otro ser había perdido el cuerpo completo, seguía con vida

-soy un robot… mejor dicho un androide-dijo la cabeza, única parte que había quedado, y debajo de la cual caían cientos de cables truncados por la poderosa energía, mientras las demás partes del cuerpo, reducidas casi a añicos, flotaban pausada y silenciosamente en el espacio-pues, por desgracia, puedo sentir, al igual que todos los seres vivos del universo, pero de una forma distinta: nos han creado sin un corazón con el cual experimentar el amor o…- de pronto sus artificiales ojos destellaron vigorosamente- la venganza

-¿androide?

Sonrió ante su desconcierto

- me has destruido, sin embargo, no creas que te has deshecho de mí-se amplió su sonrisa- he mandado una señal de auxilio y pronto miles de guerreros vendrán a acabar contigo y con todo este estúpido sistema, entonces…

Antes de que pudiera terminar la frase una nueva esfera de energía acabó con la única parte que quedaba del robot, reduciéndola a polvo.

Odiaba a aquellos que hablaban demasiado.

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Los dos contemplaban la hermosa noche esperando el momento que tanto habían ansiado.

-Omitsu…-susurró él con la cara enrojecida mientras ella apartaba su mirada de las estrellas para ver el rostro de su acompañante- yo… yo quisiera… quisiera preguntarte si…

La joven lo miró expectante. Esperaba con ansias que él dijera aquello, que le pidiera ser su novia; lo que por supuesto, aceptaría sin dudar. Desde hace más de un año una mutua atracción que había comenzado como amistad los había unido, pero era hasta ese momento que uno de ellos tendría el valor de revelar sus sentimientos.

Todo había empezado esa mañana, de camino a la escuela…

-Omitsu te gustaría salir esta noche…-enrojeció al ver los ojos miel de ella, pero ya había comenzado, no había forma de retractarse-no será una cita ni nada parecido sino que veremos las estrellas que tanto te gustan y…

Calló bajando la cabeza, ella no dijo nada ¡¿por qué no decía nada?! Tal vez estaba pensando en la forma de rechazarlo… ¡Genial! Lo había arruinado todo, desde hace un mes había estado pensando qué decir y ahora cometía la mayor estupidez de su vida ¿por qué se había puesto tan nervioso al grado de soltar tan bruscamente aquellas palabras comprometedoras?

-Sí-murmuró ella

-¡¿qué?!-levantó la cabeza con asombro

- sí acepto salir ésta noche contigo Kazuo-sonrió

El control de sus sentimientos había parecido más firme que el de Kazuo, rojo y bastante nervioso, pero ella también estaba feliz, muy feliz. Empleó toda la tarde en escoger un vestido que la hiciera lucir hermosa y especial y esperó deseosa el anochecer.

El momento había llegado…Sentía la cara muy caliente al igual que él, que no dejaba de tartamudear.

-O…mit...su ¿qui…quieres ser mí…?

Una estrella fugaz surcó el cielo, tan bella y deslumbrante, como lo son siempre aquellas estrellas que, se dice, cumplen tus deseos. Sin embargo, no era una estrella fugaz más… Ésta era el símbolo de un comienzo...el inicio de un futuro predestinado milenios atrás…

Repentinamente el rostro del chico cambió por completo

-tengo que ir…-murmuró con la vista perdida y el cuerpo estático

-¿a qué te refieres Kazuo?-inquirió ella, desconcertada por la actitud de su compañero

El meteoro cayó en tierra, muy cerca de ellos, provocando un gran estallido que asustó tanto a la chica que se abrazó a su compañero inconcientemente, sonrojándose al sentirlo tan cerca

-perdón, yo no quise-susurró, apenada, fijando la mirada en el suelo

Sin embargo, él, como si nada hubiera sucedido, comenzó a caminar rumbo al lugar donde había caído el meteoro.

-¡¿qué haces Kazuo?! ¡Es peligroso! ¡No puedes ir hacia allá! –trató de detenerlo pero la apartó bruscamente de su camino, sin siquiera dignarse a verla.

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Miraron la estrella fugaz hasta que ésta despareció de sus vistas

-¿Cuál fue tu deseo?

De pronto sintió que el tiempo retrocedía con rapidez hasta aquella noche… hace cientos de años…Cuando tuvo que dar una respuesta a la misma pregunta…

- Deseé que si alguna vez vuelvo a nacer, sea como una persona normal… una terrestre para poder estar a tu lado

El rostro de él se ensombreció y dirigió su mirada hacia el estrellado cielo para luego de unos segundos, volver a fijar su vista en ella

-Yo deseo estar contigo eternamente… más allá de la vida o de la muerte-dijo melancólicamente

Su alma se desgarró al escucharlo, compartiendo el dolor de él.

¡¿Usa?!

¡Usagi!

-Lo siento-se excusó volviendo a la realidad-estaba algo distraída ¿qué me decías?

- te pregunté cual fue tu deseo-sonrió sin que su rostro mostrara molestia alguna

Lo tomó del brazo y dejó escapar una risita divertida

-¿no lo adivinas?

Los dedos de su novio rozaron suavemente su rostro. Comenzaron a acercarse hasta que los labios de los dos se juntaron.

-te amo Mamoru-murmuró muy bajo apoyando su cabeza en el pecho de él, que la correspondió rodeándola con sus brazos

Todo era tan perfecto

Sin embargo un brillo los hizo separarse. Usagi tomó el medallón entre sus manos, de donde provenía aquel extraño brillo, y el cristal de plata salió de él, cegándolos, resplandeciendo como nunca antes.

-¡¿Qué está pasando?!

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La estrella fugaz había desaparecido ya, perdiéndose en la oscuridad de la noche. Aún así, las cuatro continuaban observando el cielo nocturno, como esperando que algo más sucedieran. Ami desde la ventana de su habitación inundada de libros apilados en perfecto orden; Makoto, acostada en su cama, con los ojos bien abiertos y fijos en las estrellas que podía apreciar a través de la ventana abierta; Rei en el patio del templo, mientras Fobos y Deimos revoloteaban inquietamente a su alrededor, y Mina apoyando los codos en el alfeizar de la ventana, sosteniendo el rostro entre sus manos, al tiempo que el gato blanco a su lado observaba el cielo, menos pensativo y más suspicaz.

Mientras la estrella pasaba, un sentimiento singular había oprimido los pechos de las cuatro senshis, y eso les había dejado un rastro de inquietud que todavía no podían apartar.

El problema era que no sabían la causa.

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Extendió el brazo creando una gran energía en la palma de la mano que dirigió al Sol, como momentos antes lo había hecho el androide para liberarlo. El impacto hizo temblar por segunda vez al astro, y segundos después una esfera color naranja surgió de él.

-¡despierta Nix!-exclamó el hombre de cabello verde oscuro, totalitariamente

La esfera se rompió poco a poco y los pedazos quedaron flotando en el espacio mientras una figura femenina se divisaba dentro del cascarón, roto por la mitad. Se acercó y ofreció su mano a la mujer que levantó la mirada y la aceptó con gusto.

-hemos despertado querida Nix, para volver a tomar el cargo que nos fue arrebatado hace miles de años-dijo enérgico

La mujer lo miró a los ojos y sonrió con delicia. Era una mujer muy bella, de largos cabellos azules, tan oscuros como la noche, contrastando con sus profundos ojos verdes, deslumbrantes pero a la vez fríos, llenos ambición. Vestía un brillante y sensual vestido de color negro, increíblemente largo.

-mi señor-se inclinó

Él se acercó y levantó su rostro para contemplarlo

-no poder besar tus dulces labios ha sido mi peor castigo-murmuró antes de besarla con gran pasión.

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El meteoro cayó en la playa formando un enorme hoyo que el oleaje del agua comenzaba a borrar.

Se acercó lentamente al cráter y lo escudriñó con la mirada hasta toparse con un pequeño cristal de color dorado, de forma romboide. Éste, de manera asombrosa, rotaba en su eje sin tocar el suelo…Conforme se acercaba, paso a paso, podía sentir el gran poder que emanaba y que por alguna razón lo atraía más y más.

Se agachó lentamente para tomar el cristal. Sus dedos apenas y lo habían rozado cuando resplandeció con fuerza haciéndolo caer al suelo. El pecho comenzó a dolerle tan fuerte que pensó que moriría. Pero, inesperadamente, miles de imágenes comenzaron a llegar a su mente… dolorosas imágenes de un pasado lejano… de SU pasado; recuerdos que había perdido al renacer y que se presentaban tan claros como si hubieran pasado días y no cientos de años. En esos momentos ni siquiera supo si el pecho seguía doliéndole, sólo deseaba con todas sus fuerzas que aquellas imágenes pararan de desfilar por su cabeza, pero estas no se detuvieron hasta mostrar la última imagen. El silencio, desgarrado por su grito de parar, volvió a instalarse en el lugar. La luz se apagó lentamente y el cristal volvió a su forma original, como si nada hubiera sucedido.

Estaba totalmente exhausto.

Se incorporó lentamente, muy confundido. Su respiración era agitada. Encajó las manos en la arena húmeda y cerró los puños con fuerza.

Sentimientos encontrados se habían encendido como hoguera en su corazón… sentimientos que en el pasado se habían convertido en maldición y bendición a la vez… que lo habían hecho perder y ganar.

-¡Kazuo! ¡Kazuo!- la chica llegó corriendo y lo abrazó mientras sollozaba-¡¿estas bien?!

-¡aléjate!-exclamó retirándola, pero luego pareció reaccionar, pues su rostro desencajado se llenó de remordimiento mientras miraba las manos con las que había alejado bruscamente al amor de su vida.

Los sentimientos de quién había sido y de quien era causaron en él un mar de confusión. El amor que había sentido por esa persona quemaba su pecho, quería verla de nuevo… tenerla entre sus brazos… rozar nuevamente sus labios. Entonces ¿Qué sentía por Omitsu? La chica de la que había creído estar perdidamente enamorado… la que en ese momento lo miraba con tanto amor y con algo de ¿temor? Entonces lo notó.

Se había portado como un patán con ella

-Lamento haberte tratado así, es sólo que me duele un poco la cabeza-murmuró tratando de calmarse-será mejor que te lleve a tu casa

-No te preocupes, me iré sola, claro, después de acompañarte –sonrió, luego de notar que él se encontraba bien. Estaba preocupada por lo que había pasado, sin embargo, no quiso preguntar nada, él le aclararía sus dudas cuando estuviera más tranquilo. Y con la sonrisa aún en el rostro continuó, guiñándole el ojo - si te sientes mal no puedes conducir

Él aceptó y durante todo el trayecto permaneció ensimismado, con la mirada fija en aquel cristal que llevaba en la mano y del que ella prefirió no preguntar. De cierta forma no deseaba saber qué era todo aquello, ya era suficiente con lo que había pasado ese día.

Además tenía un terrible presentimiento de todo eso….

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-El que me liberó dijo que sólo un planeta tenía vida

-¿crees que sea…?

-posiblemente, aunque puede ser cualquier otro –se encargó de aclarar, no deseaba que ella se hiciera vanas ilusiones

-¡Oh! ¡Cuánto extraño las hermosas flores del planeta Tierra!-dijo aferrándose a su compañero

- tendrás todas las que desees –la miró a los ojos-si así lo quieres será el primer planeta que visitemos

-pero…-se preocupó

- nadie nos detendrá ahora que somos libres-dijo con seguridad, leyendo la inquietud en los ojos de la mujer.

-¿ni el cristal?-tembló levemente, recordando el momento de su encierro.

- si el cristal no ha desaparecido, lo destruiremos antes de que lo encuentren… acabaremos con todo aquel que se cruce en nuestro camino, en especial si tiene la sangre de los "guerreros puros" –dijo con un inexplicable brillo en los ojos marrones que contemplaban a la mujer.

-¿Y nuestros guerreros?

-Ellos ya deben haber renacido y seguramente han sentido nuestro regreso

-¡entonces qué esperamos! -sonrió entusiasmada- Vayamos a visitar a nuestros súbditos

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Abrió la puerta de su departamento que permanecía en silencio. Había decidido no pensar más en lo que había sucedido, por lo menos no esa noche, así que se propuso que, cuando llegara, iría directo a su habitación donde se tiraría en la cama y dormiría hasta que los rayos del sol lo despertarán, pero sus planes se vieron frustrados…

Al entrar al departamento notó que una figura lo esperaba en la oscura sala.

-¡¿quién eres?! ¡¿Qué quieres de mí?!-inquirió rechazando la idea de que aquel chico fuera un asaltante.

El joven se levanto haciendo que sus blancos cabellos brillaran con la luz de la Luna y justo cuando él pensó que lo atacaría, éste hizo una pequeña reverencia, capturando su asombro. El misterioso joven fijó la vista en el hermoso cristal que el otro llevaba en su mano y luego habló, en un tono triste pero a la vez lleno de obediencia.

-por favor, cuide mucho de ese cristal

No dijo más, y ante el asombro del castaño joven, se dio la vuelta para marcharse, como si hubiera ido únicamente para asegurarse de que el cristal estuviera en buenas manos.

-¡espera! –Lo detuvo- no puedes irte así, antes tienes que decirme qué esta pasando

- usted debe saberlo –dijo queriendo marcharse con rapidez-o ¿acaso el cristal no le ha devuelto todos sus recuerdos?

- sí, recordé mi vida pasada-murmuró cerrando sus puños con fuerza al evocar nuevamente todo lo que le había sucedió en su anterior vida- sin embargo, éstos no me ayudan a saber por qué estoy aquí. Lo último que recuerdo es que… morí

- pero ha reencarnado

-sigo sin comprender… - bajó la cabeza y tomó sus cabellos marrones entre las manos. Sufría… le dolía haber recordado todo y ahora estar ahí de nuevo, era como estar en una pesadilla de la que sabes que no despertarás-¿por qué...?

-porque aquellos que la profecía había anunciado han despertado…Samas y Nix

-¡¿DESPERTARON?!-abrió los ojos desmesuradamente. De pronto todo se había aclarado. Aquellos nombres lo decían todo. Ya sabía por qué había vuelto a nacer…tenía una misión. Sin embargo y a pesar de saber todo lo que tendría que enfrentar, en ese momento, no pudo evitar el volver a pensar en ella…

-sí, hace poco, y el cristal que había estado bajo mi cuidado despertó para volver a su verdadero dueño

-¿y ella?-inquirió fijando sus ojos en el joven-No hay ser viviente en la Luna, no ha quedado ni rastro de el antiguo Milenio de Plata, ni de sus habitantes… ¿qué ha pasado con ella? ¿Sabes a quien me refiero, verdad?

El otro no contestó, bajando la cabeza, por lo que Kazuo continuó, observando cada detalle de aquel cristal que, realmente, jamás pensó tener entre sus manos, ni en esa ni en su vida pasada…

-Recuerdo que mi padre me habló de ti y dijo que estuviera preparado porque en cualquier momento, este hermoso cristal vendría para sellar los destinos de todos los guerreros de éste sistema… yo jamás creí que me tocaría enfrentar esto…-dio unos pasos rompiendo el espacio que había entre los dos- al verte nadie podría imaginar que has vivido milenios,…tú eres el único que puede decirme qué es lo que sucedió en el Milenio de Plata ¿porque lo sabes no es así?

-No hay mucho que decir-dijo con reticencia, y luego de un segundo en el que no despegó la mirada del chico, aclarándole que no lo dejaría ir hasta saberlo, confesó con un suspiró de resignación-Fue destruido y la reina murió al igual que las guardianas y los demás habitantes, pero…

-¿ella también?- bajó la vista y en seguida negó con la cabeza, para sí mismo- no, seguramente ella se fue con… - no pudo pronunciar aquél nombre por más que lo intentó, la mezcla de furia y tristeza se le hacían nudo en la garganta ¿la había perdido? No, no, no ¡no podía ser! Trató de controlarse. Recordaba que desde la primera vez que la vio supo que el amor que sentía por ella estaba condenado al desastre- ¡qué irónico!-suspiró sonriendo lastimosamente-ahora yo tendré que…

-no es así-lo interrumpió y aunque no deseaba hablar del asunto, tuvo que continuar-ellos también fallecieron

Los ojos de Kazuo se nublaron y su rostro se desencajó por unos minutos. Le dolía… aunque esto hubiera sucedido hace cientos de años

-pero entonces, como es que…

-pronto lo sabrá por usted mismo-dijo desapareciendo entre las sombras de la habitación, dejando miles de interrogantes en el joven

Se recargó en la pared sintiendo que aquella confusión lo derrumbaría en cualquier momento; y así permaneció, no supo cuanto tiempo, hasta que llegó a una conclusión: si ella había muerto, sin dejar descendencia alguna, como había sucedido con él, eso sólo podía significar una cosa…

Una sonrisa se dibujó en su rostro. De pronto una idea surgió, espontánea y magnífica, tan perfecta que sabía, nada podría fallar, sin embargo…

-necesitaré a mis fieles guardianes-murmuró acabando con el silencio que había imperado en el lugar, aún cubierto por la oscuridad de la noche

Inmediatamente el cristal comenzó a brillar, iluminando todo el departamento

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-es hora-susurró la seria voz detrás de ella

-ellos sufrirán mucho ¿verdad?

Su amiga se limitó a sentarse al lado suyo; y con aquella expresión de serenidad y madurez que jamás dejaba su rostro, habló.

-Comprendo que quieras quedarte, pero sabes que ésta vez no puedes participar en esta batalla

La pequeña apretó las dos cartas que llevaba en la mano

-¿por qué no puedo regresar con mis padres mientras esto pasa?

-aún no es tiempo de que vuelvas a tu época, aún te quedan algunas cosas que afrontar aquí

-entonces ¿por qué no puedo quedarme?-exclamó sintiéndose impotente

- ellos deben enfrentar esto solos

La pequeña aún sin estar completamente resignada, colocó la segunda carta en la mesa, donde Usagi pudiera verla…

-confío en que todo saldrá bien…confío en ti Usagi

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Tomó las maletas y se dirigió a la salida. Viajar hasta Japón había sido todo una travesía que la había dejado agotada, así que iría directamente al hotel, dejaría caer sus pesadas maletas y se iría directo a la cama. Sí, eso es lo único que podía hacer por el momento, aunque… lo que más deseaba, lo que en realidad hubiera querido hacer, era verlo…

Habían pasado tantos años. Se preguntaba si él se habría puesto más apuesto de lo que recordaba. Sonrió cerrando los ojos.

Seguramente sí.

Sólo podía imaginarse en los cálidos y protectores brazos de él, como antes, pero con la diferencia de que ahora estarían juntos para siempre…ya nada podría separarlos. Ya podía imaginar el rostro de sorpresa e inmensa alegría de él, al verla de nuevo.

El viento acarició sus blancas mejillas mientras movía su larga cabellera.

-Pronto nos veremos…-susurró como deseando que el viento le llevara el mensaje a su amado


¡Hola!

¿Les gustó este primer capítulo? espero que sí.

Si sienten que no reconocieron a casi nadie y que no están entendiendo nada hasta este momento creo que es comprensible ¬¬, no se angustien.

Es aquí donde la historia comienza formalmente. No tiene mucha acción lo sé, pero por algo se tenía que empezar ¿no creen? Me centré más que nada en la presentación de los nuevos personajes, es por eso que los protagonistas casi no salen, pero paciencia, todo a su tiempo! ¡¡El próximo capítulo promete muchas cosas!!

Por otro lado me alegra mucho saber que hay personas que están leyendo, sobretodo si la historia les está gustando : ) eso me anima a continuar con el fic. De verdad gracias!

Isis Janet: has dado en un punto importante de la historia ¿Quiénes son esos dos personajes? En el siguiente capítulo aclararé un poco de esto.

annyfansailormoon: Leí tu mensaje, que bueno que hayas recordado porque así podrás ubicarte mejor : ) En cuanto a las intrigas, habrá muchas más y según mi plan irán descubriéndose en cada capítulo pero también irán apareciendo nuevas.

Iré explicando las cosas poco a poco pero de cualquier forma pueden dejarme sus dudas, ya sea en los reviews o por medio del mail.Su opinión es verdaeramente importante para mi!

No se pierdan el próximo capitulo porque esto es sólo el inicio!!