El gran día I
Bella POV
Aquí estaba yo sentada en una silla de mi dormitorio hace mas de una hora, ¿motivo? A que no adivinan, pues si Alice como me lo prometió aquí esta probando y probando todo lo que ella misma me había comprado para ver que era lo mejor que me podría colocar para este "gran" día, si que gran día, ahora era cuando mas rabia sentía y no sabia a quien golpear, Edward no se conecto, no se como le voy a avisar que no podre ir a la cita, ¿y si le pido a Alice que me ayude?
-Alice, me estaba preguntando ¿Cómo le digo a Edward que no podre ir a la cita?, o sea digo tiene que haber otra manera, ¿no crees?- en eso quede mirando a Alice para que me dijera que podía hacer pero me encontré a una Alice completamente metida en su burbuja personal, además de que no a dejado de mirar su bendito reloj de muñeca y realmente no entiendo que le pasa.
-Alice, Alice, ¡ALICE!
-Ahhhh!!!! , que pasa, ¿Por qué me gritas?
-la pregunta no es que pasa Alice, la pregunta es ¿Qué te pasa a ti?- y en ese momento Alice desvió los ojos hacia otro lado, me pare y me puse frente a ella- Alice anda dime, ¿por que miras el reloj a cada segundo?, ¿por que siento como que tu cuerpo esta acá pero tu mente no?
-Ok te lo diré, tengo una cita con Jasper- me dijo con las mejillas completamente sonrojadas y eso era impresionante, jamás se sonrojaba, un segundo ¿ con Jasper, el hermano de Rose?
-O.M.G Alice que emoción!!! ¿A que hora se van a juntar?
-me va a pasar a buscar a las 19:00- son recién las 14:00 y Alice estaba mirando su reloj, si que debe estar nerviosa y estoy segura que yo estaría igual si hoy saldría con Edward, me acorde de la pregunta.
-¿Alice escuchaste lo que te pregunte hace un rato?-le dije mientras ella me volvía a colocar en la silla y empezaba a peinar mi cabello.
-no, ¿Cuál pregunta?- me dijo mirándome inocentemente.
-te pregunte si habría otra manera de decirle a Edward que no podre ir-coloco cara de pensativa.
-llámalo por teléfono- me dijo simplemente como si fuera la cosa mas obvia y me dio mas rabia por ser tan tonta, debería haberle pedido su número.
-no tengo su número Alice, otra idea por favor-volvió a colocar la cara de pensativa.
-mándale un correo electrónico, quizás se conecte y vea que le a llegado un nuevo correo, ¿no crees?- wau que brillante idea, como no se me ocurrió antes, se que no es la gran cosa, pero por lo menos le dejaría avisado ¿no?
-si Alice tienes toda la razón, excelente idea- acerque la silla en la que estaba sentada y me dispuse a prender de nuevo mi computador, quizás hasta con un poco de suerte cosa de la cual dudaba lo encontraba conectado y no seria necesario mandarle el dichoso correo y de paso le pediría su número de teléfono para estar asegurada.
Me decepcione un poco al darme cuenta de que no estaba conectado así que me dispuse a abrir mi correo electrónico y me di cuenta de que tenia un nuevo correo en mi mensajería, quizás era uno de esos típicos correos con cadenas de las cuales debes enviar en una hora o tendrás mala suerte, la verdad es que nunca abría esas cosas por que realmente no creía en esas chorradas , pero me lleve una gran sorpresa al darme cuenta de que el correo pertenecía a Edward y de titular decía "es importante Bella" casi chille de la emoción, la verdad es que jamás me había enviado un correo y eso me ponía repentinamente contenta, mire a Alice que seguía arreglando mi cabello y con mirada ausente y la sacudí para hacerme notar, cuando capte su atención le indique con un dedo la pantalla de mi computador y le mostré sin palabras el correo de Edward que aun no abría.
-Creo que alguien ya se te adelanto- me dijo Alice con una sonrisa.
-Aun no se de que va el correo que me envío Alice
-Entonces que esperas muéstramelo.
Y así lo hice, al abrir el correo me encontré con una pequeña carta la cual empecé a leer en voz alta para que Alice también supiera de qué iba todo esto.
Bella
Te escribo esperando que no sea demasiado tarde cuando lo leas, precisamente espero que lo leas antes de la hora en la que quedamos para juntarnos, ¿el motivo? Es que no podre ir, acaba de llegar desde Alaska un primo y tengo que recibirlo y además mi padre tendrá visitas hoy, me dijo que una colega del hospital y su esposo e hija. Te pido un millón de disculpas me entere ayer en la noche de esto y no tenia como avisarte, por eso te escribo aquí, espero que me perdones de todo corazón y espero que podamos juntarnos algún otro día.
Sin más palabras se despide
Edward
En cuanto termine de leer la carta me sentí un poco decepcionada, así que el tampoco podría ir a la cita, en cierto modo eso me dejaba un gran alivio pero sentía algo demasiado rato en mi estomago no sabría la manera correcta de expresar mi malestar repentino, era como un dolor en el centro del estomago, me di media vuelta para observar a Alice quien me miraba un tanto perpleja, quizás pensando lo mismo que estaba pensando yo, quizás habíamos llegado a la misma conclusión "mi padre tendrá visitas hoy, me dijo que una colega del hospital y su esposo e hija" eso era lo que mas acaparaba mi mente y me dejaba con una intriga muy grande que tal si…
-Alice de verdad que no se que pensar- re leí en voz alta esa frase y volví a mirar a Alice quien tenia la mirada de la comprensión pintada en su rostro.
-Bella, dime que no estas pensando lo mismo que yo- me dijo mi amiga-creo que de todas maneras igual vas a conocer al chico misterioso ¿no te das cuenta? Forks es un pueblo chico y no pueden ocurrir dos cosas al mismo tiempo en las mismas circunstancias, sabes que es imposible, así que solamente me queda esa conclusión "Edward es el hijo del colega de tu madre" – me dijo una Alice muy sorprendida, la decepción de que no podría ir a mi cita se fue como llego y ahora estaba mas que contenta por que era obvio que Alice tenia razón, no tenia como negar eso.
-Si Alice de hecho de eso me di cuenta yo, ahora solo ahí un par de cosa de la cual me tengo que dar cuenta
-¿De que?
-Tengo que verificar cuando llegue allá si llego ese primo de Alaska y conocer al hijo del doctor y que diga su nombre y listo, sabremos todo de una vez y por fin lo conoceré.
-Si tienes razón en cuanto sepas si es el mismo me avisas además de que debes contarme que tal fue tu velada señorita y quiero saber todo, a la noche vendré con Rosalie ¿de acuerdo?
-De acuerdo, además de que tu también tendrás arto que contar a la noche- le dije con una sonrisa picara en el rostro, lo cual ella se le colocaron de un rosadito claro las mejillas y afirmo con la cabeza.
-Listo Bella ya terminado, ¿Por qué no cierras el computador y te vas a mirar al espejo?
Mi mente estaba completamente en otra parte cuando me levante de la silla para dirigirme al espejo de mi cómoda, la verdad es que no sabia como debería reaccionar si de verdad Edward fuera el hijo del doctor, era mas que claro que me emocionaba la idea y realmente todo apuntaba de que las cosas eran así, pero ¿tendré el valor para decirle "hola, yo soy Bella la chica del MSN"?, realmente me conozco lo suficientemente bien para decir de que no seré capaz, quizás hasta en una de esas el mismo saca sus propias conjeturas y se da cuenta por si solo y no tendré que estar abriendo la boca, por que aun no se como reaccionara el, quizás se lleve una gran sorpresa y hasta quizás yo le caiga bien, pero todas esas cosas tendré que verlas ahí y eso me colocaba realmente muy, pero muy nerviosa, solo me queda rogarle a Dios de que todo salga bien . Al mirarme al espejo me lleve una gran impresión ya que me veía muy bien, ni extravagante ni muy normal y Alice estaba con su inconfundible sonrisa detrás de mí, siempre me gustaba como quedaba cuando Alice me arreglaba, claro que nunca lo reconocería en voz alta o si no seria su barbie para siempre y eso no suena muy alentador tratándose de ella.
-Y ¿Qué tal, te gusto como quedaste?- llevaba puestas unas sandalias sin tacón, pero con cierta pisca de formalidad plateadas, una falda un poco mas arriba de las rodillas crema con flores plateadas que hacían juego con las sandalias y una polera con escote del mismo color que la falda y un chaleco blanco con magas hasta los codos, todo cortesía Alice Brandon
-Claro Alice esta hermoso.
-Bella, hija ya tenemos que irnos, por favor apresúrate o llegaremos tarde- escuche gritar a Renée desde las escaleras.
-Alice ahora si que estoy nerviosa- le dije a mi amiga que me tiraba escaleras abajo.
-No te preocupes, todo saldrá como la seda.
Alice se despidió de los tres y mi deseándome suerte con mi investigación, como lo llamo ella y después de que Alice partiera nosotros hicimos lo mismo en mi coche, el cual lo manejo Phil, el viaje a la casa del doctor fue un poco larga, pero no era por que vivieran demasiado lejos, si no por que mi queridísimo auto no va a mas de 70km/h, no era que me importara demasiado pero realmente si era una desventaja. Renée le iba dando las indicaciones por donde tenia que virar y todo eso a Phil mientras el lo hacia en silencio, hasta ese momento no me había percatado que los dos iban súper bien vestidos, realmente se veían muy bien, la verdad es que con los nervios a flor de piel como estaba no me daba cuenta de las cosas que pasaban a mi alrededor, trate de despejar mi mente pensando en cualquier estupidez, ni siquiera una canción se me venia a la cabeza, así que empecé a mirar por la ventanilla, los arboles de forks, miles y miles de arboles y así me la lleve todo lo que resto del pequeño viaje, cuando me di cuenta de que dejábamos atrás las calles pavimentadas para entrar en un camino estrecho de tierra y musgo y mas y mas arboles uf. Cada vez estábamos mas cerca de la casa del doctor, cuando la vislumbre entre tantos arboles me deje impresionar por la grandiosa casona que tenia delante mis ojos y me di cuenta de que no era la única que tenia la boca abierta de la impresión, era demasiado grande, de tres pisos y de un color blanco, realmente hermosa. Nos bajamos del coche y empezamos a subir las escaleras del porche para tocar el timbre, Renée lo hiso y mis nervios se hicieron notar una vez mas, pero ahora con mas intensidad si eso era posible, el sonido del timbre se hiso notar y enseguida y soin darme ni tiempo para respirar tenia en frente de mi a quien intuí seria el doctor y dueño de esta casona, era rubio de ojos verdes esmeraldas, los cuales me hicieron recordar a mi compañero de biología y se me hiso un nudo en el estomago, al lado de el estaba una mujer casi del mismo tamaño que yo y con unos ojos hermosos color ámbar y cara en forma de corazón también muy hermosa.
-Hola, sean bienvenidos a mi hogar, pasen- nos dijo muy cordialmente el doctor. Cuando entramos la sorpresa que me lleve por lo hermosa que era la casa por fuera quedo reducido a nada al darme cuenta de lo hermosa y más magnifica que era la casa en el interior. Nos hiso pasar a la sala de estar y nos quedamos de pie delante del sofá los tres juntos mientras el doctor y su esposa se pusieron delante de nosotros.
-Mucho gusto, tu debes ser Phil, el esposo de Renée, ella me a contado bastante de ti.
-Mi amor no debiste molestarte, pues mucho gusto Carlisle- le dijo estrechándole la mano.
-Y tu debes ser Isabella, su hija, mucho gusto- me dijo el doctor ofreciéndome su mano para estrecharla y así lo hice- el gusto es mío Doctor
-Dime Carlisle- me dijo con una sonrisa deslumbradora la cual también correspondí.
-Les presento a mi esposa Esme.
-Mucho gusto Esme, la verdad es que Carlisle también me ha hablado bastante de ti y tus hijos.
-El gusto es mío querida, espero que disfruten la velada el día de hoy- me quedo mirando y me abrazo tan cual como lo hiso con mi madre y me dijo- estoy muy contenta de poder conocerte Isabella, eres muy hermosa jovencita- yo enrojecí como un tomate y no pude decir nada mas que un simple- mucho gusto, pero díganme Bella por favor. Después de presentarnos y sentarnos en el sofá, se pusieron a platicar amenamente mientras yo estaba con la mirada perdida en algún punto fijo sin prestar mucha atención al dialogo de los mayores de la cual se basaba en anécdotas en el hospital y cosas por el estilo. Estaban de lo mejor platicando cuando una pequeña frase hecha por Esme llamo mi atención.
-Disculpen la tardanza de mis hijos, vienen en camino con su primo que quería ir a comprar unas cosas.
-No se preocupen, supongo que los conoceremos mas tarde-dijo mi madre pero ahí me volví a desconectar de la conversación ya que estaba tomando otros rumbos y yo estaba pensando en lo que había dicho Esme sobre el primo de sus hijos, esto cada vez mas me dejaba mas claro de que conocería por fin a Edward después de tanto tiempo. En eso paso alrededor de media hora cuando sentimos que aparcaba en la entrada de la casa otro vehículo, supuse que habían llegado los chicos a la casa y eso me dejo completamente inmóvil y con los benditos nervios de nuevo a flor de piel, sentimos abrir la puerta de la entrada de la casa y tres voces acercándose a donde estábamos nosotros, Esme y Carlisle se pararon, así que nosotros hicimos lo mismo, estaba a solo unos segundos de conocer a Edward por fin, solo un segundo mas y cuando se asomaron los tres chicos en la sala de estar me lleve la impresión mas grande que me he llevado en toda mi vida, simplemente no podía creer lo que mis ojos veían, esto tenia que ser una broma y una de muy mal gusto, ahí el parecido de los ojos de Carlisle.
hola chicas aqui volvi con un nuevo capitulo, se que no tengo perdon al demorar tanto tiempo en actualizar y mas ensima dejarlas con la duda pero creo que las cosas estan mas que claras no? jajaaj espero realmente que les alla gustado y tambien espero que no se allan olvidado de esta historia por todo el tiempo que me tarde en actulizar de verdad que pio mil disculpas, pero estuve en un periodo de mi mente completamente en blanco y sin ideas, pero ya volvieron a mi y estoy muy feliz
cada vez nos acercamos mas a la verdad, creo que Bella ya se dio cuenta de todo aun que aun no se lo traga jajaaj
por favor se los pido de corazon, dejenme un review para saber si les gusto el capitulo de antemano les agraadesco a las que estan leyendo esto en este momento y feliz año nuevo para todas
Chaaoo.... Peque Cullen
