El gran día II

Alice siempre tuvo razón, ella fue la primera persona que me dijo que el chico del laboratorio y Edward eran la misma persona, pero yo jamás le creí y aquí estaba mirando a Edward el chico del laboratorio y también al mismo Edward que conocí por MSN, tengo que recapitular: Edward me dijo en su correo que vendrían visita a su casa, así que eso era obvio que yo soy la visita y también es obvio que el Edward que tengo frente a mi es el que siempre quise conocer, solo que ya nos conocíamos sin saber que éramos nosotros, ahora que yo se la verdad, ¿tendré el valor para decírselo a el? ¿O mejor dejo las cosas así?, quizás lo mejor es que se de cuenta solo, después de las disculpas que le pedí y la decisión de no hablarlo mas, había creado un gran muro entre los dos y lo mas raro de todo es que el tampoco había tenido intenciones de traspasar esa barrera que coloque entre nosotros, y eso me dejaba bastante claro que yo no le interesaba absolutamente en nada y antes, eso no me importaba tanto, pero ahora que se que son las mismas personas me da mucha pena y eso hace que no quiera decirle la verdad y también eso me hace no querer volver a hablarlo ni siquiera por MSN, ¿cobarde e insegura?, pues creo que si.

Tenia que moverme, no podía quedarme aquí parada como si me hubiesen clavado a la madera. Edward me estaba mirando con el seño fruncido mientras sus padres hacían las presentaciones, al lado de Edward estaba Emmett su hermano el cual reconocí por que se sientan juntos en el casino del instituto y por que Rose siempre habla de lo guapo que lo encuentra , al lado de Emmett había otro hombre, el cual no conocía y realmente no quería conocer, deduje que se trataba del primo de Alaska que me había nombrado en el correo que me había enviado, solamente con mirarlo se me pusieron todos los pelos de punta sin entender la verdadera razón, quizás era por sus ojos, esa mirada que me estaba dedicando la cual se me estaba haciendo bastante incomoda, pero por mas que quisiera apartar la mirada no podía, el poder que transmitía en ella era realmente hipnotizadora, pero no era agradable, si no mas bien espeluznante, tenia unos ojos oscuros como el carbón. Cuando por fin pude apartar la mirada de el, fije mi vista en Edward y me di cuenta que estaba mirando al hombre de los ojos oscuros y a mi respectivamente, sin sacar de su cara el seño fruncido.

-El es James, mi sobrino de Alaska- dijo Carlisle presentándolo a nosotros. Y ahí la certeza volvió a mi para decirme de nuevo "Alice tenia razón". El se acerco y saludo con un beso en la mano a mi madre y un apretón de mano a Phil y cuando se acerco a mi me dio un beso en la mejilla- Un gusto señorita- me dijo al oído, me estremecí por la cercanía y lo único que quería era que se alejara- Y ellos son nuestros hijos Emmett y Edward- termino diciendo Esme- Emmett me sorprendió dándome un sonoro beso en la mejilla- Un gusto Isabella, yo ya te había visto en el instituto- me sonroje furiosamente, no pensaba que era así de expresivo, se llevaría bien con Alice y ahí me congele cuando Edward se acerco y me extendió la mano y yo le respondí de la misma manera – que bueno verte de nuevo Isabella- me dijo con voz monótona y aburrida, no dejaría que eso me lastimara así que respondí de la misma manera- Si claro Edward es bueno verte- le dije apartando mi mirada de el como si no me interesara en lo mas mínimo. Por dentro estaba desecha, un montón de ilusiones echadas por la borda después de saber que este era el verdadero Edward del cual yo estaba totalmente hechizada y completamente ilusionada, siempre pensé que Edward seria diferente, que seria igual al que conocí por el MSN, atento y muy caballero, pero que me encuentro, a un hombre frio que no tiene nada que ver con el otro Edward, y eso me lastimaba por que me daba a entender de que me mintió todo este tiempo, dos años completos y yo tan ilusa de pensar que era tal cual como se mostraba, pero no dejaría que notara nada, estaba totalmente empeñada en nunca decirle la verdad y que nunca la descubriera tampoco, no quería que el también se decepcionara de mi, por que esta mas que claro que yo no le caigo para nada bien.

Después de que nos presentamos todos y tomamos refrescos en la sala, Carlisle nos invito a jugar tenis como había dicho mi madre, yo era mala en la coordinación diaria e imagínense como seria jugando tenis, mejor no se lo imaginen por que me avergüenzo con el solo hecho de pensarlo, así que decidí pasar de eso y me senté en el césped al lado de la cacha para ver un partido de hombres contra mujeres. Estaba jugando Carlisle y Phil en contra de Esme y Renée. Me lo estaba pasando en grande riéndome de cómo peloteaban en la cancha, cuando alguien se sentó conmigo en el pasto, mire hacia mi izquierda para fijarme quien era y me dio un gran alivio ver que era Emmett con un sonrisa mirando la escena de al frente, era cómodo estar sentada junto a alguien como Emmett, se notaba a leguas que era súper sencillo y amigable.

- Isabella ¿te puedo preguntar algo? – me dijo Emmett volteándose a mirarme con cara de ansiedad- si, por supuesto, pero me gustaría que me dijeras Bella simplemente- le dije con una sonrisa mirando de soslayo la cancha. Se notaba que estaba un poco nervioso y me fije que se estaba sonrojando, me dieron ganas de preguntarle que le había pasado, pero justo en ese momento me dijo atropelladamente- ¿tú eres amiga de Rosalie Hale?- me quede sorprendida, no era la clase de preguntas que tenia en mente, pero me gusto mucho que lo preguntara ya que Rose siempre me habla de el, aun que solamente sabe su nombre- si Emmett es mi amiga ¿por que la pregunta?

- Es que… La encuentro súper linda, nada mas- me dijo desviando la mirada con las mejillas completamente acaloradas.

No lo quise responder para que no se sintiera mas incomodo de lo que ya se sentía y fije mi vista en el partido de mis padres que ya estaba concluyendo, en eso, apareció Edward y James con vasos, los cuales dejaron en la mesa que estaba detrás de nosotros, se acercaron y se sentaron en el césped al igual que nosotros y esperaron a que terminara el gran partido que concluyo con un gran resultado saliendo vencedoras las mujeres. Me levante para felicitarlas y después de abrazar a mi madre y darle un abrazo a Esme, me dieron una raqueta, no entendí para que, pero pronto me percate que era el turno de jugar a nosotros, luche y luche para decirles que era pésima con las manos y los pies, pero no hicieron caso y me dijeron que me divertiría a montones, si claro dije yo internamente. Emmett le dio unas palmadas en la espalada a James y el aludido entendió al instante perfecto mi pareja seria Edward las cosas se pondrían peor aun, Edward me miro y note que no quería ser mi pareja en el partido y mucha mas ganas me dieron de no jugar, peor mis palabras no eran escuchadas por nadie.

- Espero que tan mala no seas, por que quiero ganar- me dijo Edward mirándome mal. Me quede sin palabras y completamente estática en mi lugar mirando a la nada mientras sus frías palabras se repetían una y otra vez en mi cabeza, solamente una cosa hiso que saliera de mi transe y fue un dolor en mi frente me agarre la frente mientras me la frotaba y Emmett se reía a carcajadas del otro lado de la cancha.

- Intenta por lo menos toca la pelota con la raqueta- dijo de nuevo ese chiquillo que ya me estaba cabreando.

- Estúpido- dije bajo mi aliento.

- ¿Dijiste algo?- me pregunto

- A ti nada- le respondí fríamente a lo que me dedico una mirada dura. Ya estaba harta de todo esto y lo único que quería era irme de este lugar lo más rápido posible.

Empezó el partido entre desastres de mi parte y muchas buenas pelotas para mi equipo todo gracia al Estúpido que cada vez que hacia algo bueno me miraba arrogante. Al final milagrosamente ganamos el partido, podría decir honestamente que no hice nada y que cuando la pelota tocaba mi raqueta era para llegar a la malla y para ocasionar risas entre la multitud que miraba nuestro partido.

La tarde paso lentamente para mi desgracia y muy incomoda con los acercamientos que intentaba tener James hacia mi, pero siempre me hacia la loca y me iba a hablar con Carlisle o la persona que tuviera cerca mío, menos Edward, que jamás estuvo cerca mío y siempre miraba el reloj como pensando cuando seria la hora en que nos fuéramos, me hervía la sangre cada vez que miraba el reloj y se me llenaban los ojos de lagrimas por la rabia, las cuales disimulaba con un bostezo, gracias a Dios nadie se percato .

La hora de irnos por fin había llegado y yo no podía estar mas feliz trate de disimularlo por no ser descortés con Carlisle y Esme que realmente me habían caído demasiado bien. Di abrazos de muchas maneras; afectuosa para Carlisle y Esme, grande y apretada para Emmett, incomoda para James y fría para Edward.

Y así partimos a casa donde me esperaba una larga conversación con Alice y Rose que pasarían la noche conmigo.

Iba con pena, con mucha pena, pero tenia a mis amigas, se que con ella me desahogaría y quizás con su ayuda podría tomar la mejor decisión para todo esto que me atormenta. Al llegar a la casa fui directamente hacia el teléfono para llamar a Alice.

- Bella, por fin me llamas ¿ya estas en casa? Para que pregunto si es obvio ¿Cómo esta?- hablo Alice en cuanto contesto.

- Alice, no me siento bien- hable con toda sinceridad sin evitar que al final de la frase me saliera destruida, Alice se dio cuenta en seguida de mi estado de animo.

- Vamos para allá- y simplemente me colgó.


Hola aqui les dejo el capitulo, sin dejar de pedirles disculpas por la demora, tratare de que no vuelva a pasar

a la final nunca me devolvieron el capitulo asi que no me quedo de otra que empezar a escribir de nuevo

no me quedo igual, pero de todas maneras es de mi agrado, espero que para ustedes también

Espero sus comentarios, para poder saber si les gusto o me merezco tomates xD

bueno me despido muchos besos y saludos a estas lindas personitas que me escribieron y me dieron sus sugerencias en la

nota que deje anteriormente y claro tambien les mando saludos y besos a esas lindas personitas que pasen por aqui en este

capitulo...

Chaoo!* Peque Cullen