"¿Por eres tan antipática conmigo? "

Quede heladísima, ni siquiera seguí respirando por unos largos segundos ¿tenia que responder? ¿Que tenia que responderle?

Dolor

Bella POV

Estaba en estado de shock con aquella pregunta, realmente no sabia que responder, El hombre de hielo aún me miraba, esperando una respuesta, lo mire a los ojos y la única sensación que experimente fue una rabia enorme, nunca me había sentido de esta manera, con un instinto asesino grandísimo.

Tu y yo afuera ¡ahora!- le grite mientras apuntaba a su cara y a la mía, todos los demás centraron sus miradas en los dos, yo no estaba para dar explicaciones a los demás por mi extraño comportamiento, Edward me miraba con desconcierto y se limito a levantarse cuando yo lo hice y empecé a caminar hacia la salida con él pisándome los talones, al llegar a un lugar apartado lo encare.

¿Como te atreves a preguntarme por que soy antipática contigo? Si eres tu el maldito que se comporta como si yo no existiera, como si fuera un mueble o cualquier cosa menos persona- le escupí en su cara mientras la rabia y el dolor hacían que mis ojos se empañaran- entiende bien claro Edward Cullen, tu y yo jamás, pero jamás podremos siquiera ser amigos ¿no lo entiendes? No congeniamos y jamás lo haremos yo te odio y tu también a mi y no hay nada mas que decir, quiero que me dejes tranquila, que no me hables mas y que sigas haciendo como que no existo por que eso es exactamente lo que necesito- le dije mientras el me miraba con una cara difícil de identificar era entre ¿dolor y rabia? No lo se, pero yo sabia que estaba apunto de empezar a llorar con todo lo que estaba diciendo, se que era a causa de la rabia por todas sus mentiras, por como se comporta conmigo y por ser un descarado al preguntarme esa estupidez, no aguante mas y salí huyendo de allí, sin dejarlo siquiera hablar.

Corrí hasta el baño, por que encontré que era un buen lugar donde podría desahogarme libremente sin que nadie me molestara, al entrar corrí a un cubículo y ahí deje derramar mis lagrimas libremente, sabia que con todo lo que le dije me había desprendido completamente de Edward Cullen, por una parte me dolía enormemente, pero por otra parte estaba tranquila. Paso mucho rato hasta que me sentí mas desahogada, mire la hora en mi celular y me di cuenta que ya faltaban 15 minutos para que terminara la jornada escolar, así que salí del baño sabiendo que no habría nadie que me molestara, decidí que era mejor irme a casa, entre a mi camioneta y me fui maldiciendo a Edward Cullen por haberse metido a mi vida y destrozarme de la manera en que lo estaba haciendo y también lo maldecí por ser tan perfecto y por haberme enamorado de una mentira. Al llegar a mi casa, mamá aun no llegaba del hospital y Phil a esta hora estaba trabajando también, así que subí a mi dormitorio y apague mi móvil, no necesitaba hablar con nadie solo quería estar sola, baje a la cocina y empecé a hacer la cena para los dos, necesitaba sentirme ocupada en algo. Al terminar le deje una nota a mi madre de cómo calentar la cena y que yo estaba muy cansada y que me había ido a dormir temprano. Subí a mi habitación y me deje caer en la cama sin ganas de nada, tampoco quería recordar los acontecimientos de este día por que me dolía muchísimo y sentía un gran agujero justo en medio de mi pecho, como si me hubiesen quitado algo muy valioso. No se cuanto tiempo pase mirando la nada, hasta que escuche como se abría la puerta de entrada y al rato sentía como Charlie subía las escaleras seguro para constatar que yo realmente estaba durmiendo, así que rápidamente me metí debajo de las cobijas y fingí dormir, cuando René abrió la puerta encontró a una hija completamente dormida, apago la luz de la habitación y la sentí volver a bajar hacia la primera planta. Salí debajo de las sabanas y me cambie la ropa y me puse un pillama.

Sabia que mañana tendría que tener una larga conversación con Alice y Rose, no sabia si me sentía preparada para volver a recordar el tema sin que mis ojos se nublaran nuevamente y siguiera llorando, pero se que mis amigas necesitan saber que paso y quizás mañana cuando prenda el teléfono tendré miles de llamadas perdidas de ese par, quizás si necesitaba sus consejos y su apoyo.

Al día siguiente al levantarme encendí el teléfono y tenia 20 llamadas perdidas de Alice y 12 de Rose, suspire, sabia que pasaría eso, deje el teléfono en la cama y me fui al baño, cuando sentí como volvía a sonar el celular anunciando un nuevo mensaje de texto, me devolví a mi habitación y lo tome, era un numero extraño, fruncí el ceño mientras leía el texto, citaba lo siguiente: "Tienes razón Isabella, tu yo jamás nos llevaremos bien, no te volveré a hablar Adiós… Edward Cullen"

Al terminar de leer mis lagrimas volvían a caer como si nada por mi rostro, el mensaje contaba de ayer por la noche, sabia que no debía dolerme después de todo, fui yo quien le grito en el pasillo y este mensaje solo me confirmaba la verdad, pero esperen un segundo, ¿Cómo Edward Cullen consiguió mi numero de teléfono?

Edward POV

Frustrado… Frustrado y enrabiado me sentía, después de que Isabella me dijera todas esas cosas en el pasillo y verla como salía huyendo de mi sin siquiera dejarme hablar, me dejaba completamente frustrado, hubiese querido zamarrearla y decirle "¿sabes por que hago todo esto?... por que me gustas", pero no me dejo ni hablar y eso me enrabio mucho, no supe si volver al comedor, después de un poco de divagación decidí volver, claramente no iba a comentar lo ocurrido. Al sentarme Alice, Jasper, Rosalie y Emmet me miraban preocupados.

Edward que paso… - pregunto Alice en un susurro.

Necesito el numero de teléfono de Isabella- le conteste yo.

Eso… ¿para que?- dijo Alice.

Eso no te incumbe, pero Alice lo necesito muchísimo, por favor- le casi roge.

Esta bien, pero hace las cosas bien Cullen, no quiero que Be… Isabella este mal y mas te vale que vuelva al comedor.

No creo que vuelva de hecho, pero no tienen ¿Educación Física juntas?- le dije yo quitándole importancia para que no preguntara por que no regresaría.

Si claro, tenemos esa clase juntas, supongo que a ella le preguntare que esta pasando- wau esta mujer no se cansa.

Alice me dio su número de teléfono y sonó el timbre que daba por terminada la hora del almuerzo y daba comienzo a Biología, clase que tenia con ella, quizás allí podría hablar con ella, pero no fue así, nunca llego y empecé a ver todo rojo. Rabia, rabia por esa niña, por no enfrentarme, por ser cobarde. En esa clase lo único que hice fue pensar y llegar a una conclusión, ella tenia razón.