Wooo, un capítulo más! Los problemas con mi teclado continúan, por suerte aun puedo escribir con…emm…pocos problemas.
Soul Eater no me pertenece, solo esta historia.
La Bruja y el Demonio
Capítulo7
Vendajes y pesadillas
Tsubaki y Black*Star ayudaron a Maka a llevar a Soul a su habitación. Era extraño tenerlos allí, pero estaba bien, necesitaba su ayuda.
Era la primera vez que entraba en el cuarto de Soul, pero igual no le sorprendió que la habitación fuese aún más pequeña que la suya y que de hecho tuviera muy pocas pertenencias. Quizás lo únicos similar entre ellos eran los libros, pero los de él eran de música y el cielo sabía que Maka no los comprendería tan bien como él.
Lo recostaron boca abajo en su cama. Tsubaki traía con ella una bolsa, de la cual sacó un pedazo de tela y una bandeja. También traía un frasco con una sustancia verdosa.
-Es una medicina que me enseñó a preparar una amiga-explicó- la uso cuando sufro una raspadura o cuando Black*Star se corta por accidente- Black*Star hizo un gesto de enojo pero no le prestaron atención- ¿crees que puedas traer algo de agua en esta bandeja?
Maka asintió y bajó rápidamente en busca de agua. Cuando regresó, Soul ya estaba consciente pero no se movía de su lugar.
-Gracias- Tsubaki recibió el agua y mojó con ella la tela- debemos limpiar primero muy bien. ¿Ves? Las heridas no son tan profundas.
Aun asi no estaba bien y eso Maka lo sabía.
-¿Puedo hacerlo yo?- preguntó extendiendo su mano hacia Tsubaki. Ella le entregó la tela ya humedecida con el agua.
-Ten cuidado.
Conforme limpiaba las heridas quitándoles la tierra y la sangre que se había secado en los alrededores, descubrió con asombro que debajo eran de un color rosa bastante triste con unas cuantas gotitas de rojo que amenazaban con salir, pero que por lo menos habían dejado de brotar de aquella manera tan preocupante. Por lo demás, de vez en cuando Maka buscaba su cara preguntándose si le dolía o no, pero en el rostro del campanero no había expresión alguna.
Trató de hacerlo con mucho cuidado. Trabajar con precisión no era nada nuevo para ella.
-Bien, Maka. Ahora la medicina.
Le alcanzó el recipiente y lo abrió. Maka descubrió que se trataba de una mezcla de hierbas curativas v juzgar por el aroma.
Pensando bien las cosas, era algo muy similar a lo que Maka hubiese hecho, pero llevaba tanto tiempo encerrada allí, sin contacto alguno con la naturaleza…
Sujetó el frasco con nerviosismo y tomó un poco con los dedos. Respiró profundamente.
-Soul- susurró Tsubaki, acercándole la almohada a la boca- si te arde…muerde fuerte.
Soul rió con ironía.
-Es en serio- completó Tsubaki- podría doler más que los latigazos. Sirve para desinfectar y ayuda a cicatrizar las heridas.
Soul le hizo caso. Maka decidió comenzar por la herida más grande, que era sorprendentemente vertical de acuerdo con la columna de Soul. Maka se mordió el labio inferior y murmuró una disculpa mientras sus dedos se posaban en el centro de aquella herida.
Observó como el torso de Soul se estremeció. Sus hombros se tensaron y pudo ver como cerró los puños aferrándose a la sabana que tenia debajo de sí. Al menos no mordió la almohada como le había recomendado Tsubaki. Sus ojos se habían mantenido abiertos y su mirada refulgía, de una especie de furia más que de dolor.
Maka recordó entonces las veces que lo había visto actuar de un modo "distinto", unas cuantas veces que se había llegado a preguntar si no sería realmente un demonio. Lo cual era bastante absurdo, ¿No? Ella se habría dado cuenta.
Es que había cosas que no parecían adecuadas con la vida que había llevado hasta ese momento. Se lo imaginaría un poco más inseguro, más ingenuo. En cambio, ya había sido testigo dos veces de sus muestras repentinas de una actitud desafiante y/o feroz; en el carnaval y ahora.
Cuando lo veía, no veía a un muchachito desprotegido e ignorante del mundo, sino a un chico frío y hasta cierto punto…sí, valiente. Que ya en dos ocasiones ha mostrado deseos de defenderla de alguna forma.
Y se lo agradecía. De no ser por esas heridas, hubiera sido mucho más interesante tocar su espalda en esos momentos. Siguió con cada herida que había en su espalda, rogando porque no se sintiera peor de lo que ya estaba.
-¿Estás bien, Soul? ¿Te duele?
Él negó con un sonido extraño con la boca cerrada, que ella de alguna manera ella comprendió. Tsubaki, quien ya se había tranquilizado un poco luego de los recientes acontecimientos, sonreía tímidamente. Se preguntó cuál hubiera sido el resultado de aquella sencilla operación de haberla realizado ella, considerando la incomodidad que los extraños provocaban sobre él al hablar, supuso que sería peor si llegaba a tocarlo.
Para estos momentos, Maka ya había cubierto las heridas con la medicina. Tsubaki sonrió.
-Muy bien. Black*Star, ayúdanos a levantarlo un poco para vendarlo.
Maka se situó frente a él y lo levantó por los hombros. Así lo sujetó, pues él se encontraba ya bastante cansado como para sostenerse por si mismo. Black*Star permitió que se apoyara en él hasta que lograron afianzarlo bien para que se mantuviera de rodillas en la cama. Por su parte, Maka en ningún momento lo soltó.
Tsubaki sacó unas vendas y comenzó su labor con ayuda de Black*Star mientras Maka sujetaba a Soul firmemente por los hombros. Éste se encontraba, al parecer, tan cansado, que se limitaba a dejarse sujetar y a pensar en cualquier cosa mientras ellos hacían ese trabajo. O al menos fue eso lo que creyó Maka al verlo con la mirada perdida y su cuerpo lastimado y débil. No, quizás débil no era una buena palabra, porque Soul no era débil o al menos no había mostrado serlo. Más bien estaba cansado.
Tuvo la tentación de abrazarlo y de decirle que todo iba a estar bien. Pero no tenía esa seguridad, la que él necesitaba para poder descansar.
-Bueno, creo que es todo- susurró Tsubaki luego de terminar el vendaje- creo que lo mejor será que descanse hasta mañana, o hasta que se sienta mejor.
Acomodaron a Soul boca debajo de nuevo. A Maka le pareció que estaría incomodo con los brazos bajo su cuerpo, pero él estaba tan exhausto que no se ocupó de eso y cerró sus ojos instantáneamente.
Black*Star había mostrado sus más grandes modales y todo el sentido común que tenía en la cabeza con tal de no hacer nada impertinente mientras estuviera allí, y se le notaba que ansiaba salir. Afuera la lluvia seguía cayendo con todas sus fuerzas y de buena gana habría salido a entrenar al bosque, pero ni esa posibilidad existía, no con Tsubaki tras él y no luego del episodio tan desagradable que acababan de vivir. Se dieron cuenta en cuanto lo vieron salir del cuarto de Soul a toda velocidad.
-Supongo que nos vamos, entonces- dijo con una media sonrisa mientras salía, con Maka detrás de ella- y creo que tú también deberías descansar. Soul estará bien, así que no deberías preocuparte más.
Maka bajó la cara, haciendo un gesto de tristeza muy evidente. Tsubaki juntó sus manos y suspiró.
-¿Te lastimó, verdad? Aunque quisiste evitarlo no pudiste evitar que te doliera verlo así.
Ella asintió.
-Le hicieron esto por mi culpa.
-No te aflijas, todo pasó. Ahora las cosas estarán bien.
Dicho esto, Tsubaki salió de la habitación y junto con Black*Star se dispuso a salir de la catedral. Maka volvió al lado de Soul, y se sentó a su lado. Supuso que se encontraba dormido asi que se dispuso a no hacer ruido. Hundió su mano en el cabello del muchacho y masajeó suavemente su cabeza, en círculos suaves.
-Maka…
En realidad no le sorprendía que Soul estuviera despierto. Él subió su mano y la colocó sobre la de Maka, deteniéndola.
-¿Recuerdas lo que te dije en el campanario, después de que descubrieras las catacumbas?
Maka frunció el ceño. Claro que lo recordaba y aunque en ese momento la petición de Soul le había puesto algo triste, ahora lo encontraba como una soberana estupidez. Sin embargo prefirió dejarle hablar.
-Lo recuerdo.
-¿Entonces qué esperas para alejarte de mí?
Maka hizo una ligera sonrisa y empezó a acomodar a Soul en una posición más cómoda. Lo ayudó a colocar los brazos hacia el frente, de manera que pudiese recargar en ellos la barbilla.
-Tú no me has hecho ningún daño, Soul. Fueron ellos. Ellos te hicieron esto.
Igual que a sus padres.
-Duerme, ¿de acuerdo?- pidió Maka, para zafarse de la situación.
Soul ni siquiera tuvo que asentir. Ella salió de la habitación tratando de ignorar la molestia que empezó a sentir en su interior. Comenzó a hacer algunos planes, pero para conseguir lo que se proponía tendría que lastimar y abandonar a Soul de nuevo. Aunque si lograba lo que se proponía, mataría dos pájaros de un tiro. Les daría una lección a aquellos que la querían atrapar y garantizaría que dejarían en paz a Soul. Y con algo de suerte, después, podrían estar juntos de nuevo.
…
Durante la noche, Soul tuvo la misma pesadilla repitiéndose en su mente, una y otra vez. Una especie de relámpago que le atravesaba el pecho. Pero el relámpago no se había dirigido a él, sino a Maka. Y le dio a él porque se había puesto en medio.
Cuando el sueño volvía a empezar se preguntaba si había alguna otra forma de evitar que el rayo golpeara a Maka pero el resultado siempre era el mismo. Él se interponía entre el rayo y Maka.
Finalmente despertó justo cuando amanecía. Se incorporó, con su cuerpo adolorido dándole problemas pero aun así se dedicó a ponerse de pie. Luego salió al campanario, y se encontró a Maka. Esta acababa de subir con el desayuno. Le sonrió y lo invitó a sentarse. Comenzaron a desayunar.
-¿Te sientes mejor?- le preguntó mientras comenzaban a desayunar. Soul se limitó a asentir- Me alegro.
Había algo diferente en la voz de Maka. Como si no sintiera lo que estaba diciendo, como ausente.
-Me preguntaba si querías ir a las catacumbas. Solo para descansar un poco. Como cuando lo del carnaval, ya sabes, ya que ayer fue un día muy agitado.
Soul asintió ligeramente otra vez. Maka lo observaba, bastante ansiosa, mientras él terminaba de comer. Estaba más decaído que de costumbre y por ende estaba actuando de forma mucho más mecanizada y taciturna.
-Vamos- susurró en cuanto él terminó. Se tomaron de la mano distraídamente mientras caminaban rumbo a las escaleras. La única señal de vida que dio Soul en esos momentos fue que le apretó ligeramente la mano mientras caminaban.
Bajaron los escalones, Maka iba al frente. Llegaron al patio y encontraron la trampa que llevaba a los túneles. Bajaron con cuidado y se internaron en la tierra. La humedad de las recientes lluvias parecía filtrarse poco a poco en el interior, pero por lo demás todo estaba como de costumbre. Pero ahora más que nunca sentía que se ahogaba.
Llegaron al lugar donde estaba el piano y Maka suspiro con alivio. Se sentaron en el banquillo frente al piano.
-Tuve una pesadilla anoche- murmuró ella, mirando las teclas descubiertas- con el día en que mataron a mis padres.
Soul quiso contarle de la pesadilla que él mismo había tenido, pero no supo porqué, algo le impidió hacerlo. Luego posó sus dedos sobre el piano y comenzó a tocar una melodía de lo más tranquila. Maka no pudo evitar el pensar que era porque sus brazos no tenían fuerza para ejecutar las melodías locas y tétricas a las que estaba acostumbrado.
De pronto comenzó a hacer movimientos un poco más bruscos y fue entonces cuando Maka se dio cuenta de que las notas que salían del piano comenzaban a transformarse en la canción que él le había compuesto.
Mientras tocaba, Soul pensaba una y otra vez en esa pesadilla, una y otra vez ese rayo atravesando su pecho.
De pronto el rayo se sintió en otro lugar, en su espalda. Había hecho un movimiento demasiado violento, asi que se detuvo repentinamente. Maka se dio cuenta de que le dolía, así que le puso las manos en los hombros.
-Ya déjalo, Soul. Necesitas descansar.
Soul se detuvo y fue entonces que apareció de nuevo ese deseo irrefrenable de abrazarla. Y de besarla. Era eso lo que estaba sintiendo el día anterior cuando llegaron por él y simplemente no lo podía detener. De nuevo sentía que el corazón le ardía y que sus pensamientos se mezclaban y lo confundían.
Antes de que Maka lo soltara, el sujetó su cintura y la atrajo hacia si. No quiso decir ni una palabra, solo la quería asi, a su lado, silenciosa y amable como siempre lo era. ¿ Amable? No. Seria, pero animosa. Todo lo que él necesitaba.
Maka abrazó a Soul también. Trató de pensar que si se refugiaba en sus brazos todo iba a estar bien. Solo necesitaba creerlo. Pero no podía dejar las cosas así. Tenía que…vengarse, era la palabra. Le habían quitado a sus padres, no permitiría que le quitaran a Soul.
Cerró los ojos y levantó la cabeza, buscando sus labios en silencio. Alcanzó su labio inferior y lo rozó con su lengua, para luego subir un poco mas y completar aquel beso, sellando sus labios firmemente con los de él. Lo amaba y ella lo sabía a la perfección.
Soul la abrazaba con más fuerza cada vez, correspondiendo a aquel beso con la misma locura que la primera vez. Por ese momento sintió que alcanzaba una paz extraña. Extraña y placentera. Sus cuerpos estaban tan juntos que casi sentía que se fundían uno con el otro. Podía sentir como el corazón de Maka palpitaba tan fuerte como el de él.
De pronto Maka sintió que la empujaba hacia atrás recostándola sobre el resto del banquillo. Se colocó sobre ella con cuidado y pasó sus labio a besar sus mejillvs, sus parpados y luego la barbilla. Los labios de Soul se posaron en la curva entre el cuello y el hombro de la chica. Entonces se detuvo, se separo de ella y admiró su piel unos segundos. Se acercó lentamente de nuevo y ella sintió su respiración agitada sobre su cuello, su lengua acariciándola suavemente y luego, sus dientes mordiéndola suavemente. Una ligera succión y una suave caricia en su abdomen repentinamente descubierto hicieron el resto. Su piel se enchinó y un gemido ahogado salió de su garganta, asustando al muchacho, quien se incorporó de repente, tan rápido que sintió ese dolor de su espalda otra vez.
-¿Estás bien?- preguntó con angustia. Nunca había escuchado algo así, y por alguna razón no le había parecido del todo desagradable, solo le había hecho estremecerse más después de haber probado la suave piel de Maka.
Ella se incorporó e hiso una media sonrisa de vergüenza.
-Estoy bien.
Se abrazaron de nuevo, presas de ese sentimiento extraño. Maka solo rogaba porque ese momento que había estado evitando no llegara nunca.
-Es mejor que volvamos. Tengo cosas qué hacer.
Subieron de nuevo y el resto del día fue más o menos lo mismo de siempre, con la excepción de que Soul evitaba las labores pesadas debido al dolor. Cada vez que se encontraban se dirigían una mirada tímida. Al atardecer se sentaron a observar la ciudad, muy cerca uno del otro. Sus manos se encontraron y se juntaron.
De pronto Maka se separo y se puso de pie, a lo que él volteó, intrigado.
-Tenía razón Tsubaki, Soul. A veces me lastimas.
Él regreso su vista a la ciudad. Asintió.
-Entonces vete de una vez. Lo último que quiero es lastimarte.
Maka cruzó los brazos e hiso una mirada autosuficiente e indiferente hacia él.
-Yo lo sé. Pero me necesitas, supongo. O debería dejarte solo, quien sabe que pueda pasar contigo si me voy.
Él frunció el ceño y se puso de pie, encarándola. En otro tono eso hubiera sonado agradable y hasta cierto punto consolador, pero en el tono en el que ella lo dijo sonaba más bien, fastidiado y molesto.
-No necesito tu lastima- contestó- He vivido toda mi vida sin ti y puedo seguir haciéndolo.
-Entonces no me amas.
Soul cerró los puños, preguntándose por qué la actitud de Maka. Pero el nunca lo había dicho en voz alta, al principio ni siquiera creía saber que significaba. Pero aun así le dolió decir lo que dijo después.
-No te necesito, ni te amo.
Maka hizo una sonrisa triste.
-Era todo lo que necesitaba. Tienes razón, no me necesitas y voy a irme.
Se alejó de él.
Durante el resto de la noche no se vieron, pero a la hora de la cena ella le llevó un plato de comida como si nada.
Él lo acepto sin protestar pero no se dirigieron una sola palabra ni una mirada mientras comían.
De pronto, Soul se sintió cansado. Eran las diez de la noche. Maka se acercó cuando él trataba de ponerse de pie infructuosamente y lo ayudó. Le ayudó a caminar hasta su habitación y lo dejó a caer sobre la cama.
Suspiró y se recostó a su lado, él ya estaba inconsciente. Sonrió. El somnífero que le había llevado Tsubaki había hecho el efecto deseado. Lo abrazó, respirando el aroma de su cuello, tratando de recordarlo para siempre.
Un poco más tarde, a la media noche, lo movió un poco. Sabía que no podría despertarlo por completo pero necesitaba decirle algo. En cuanto Soul la miró, comenzó a murmurar algo.
-Dis…discul…
-No es necesario, Soul. Tengo algo que hacer. Pero para eso tengo que salir de aquí. Todo lo que hice esta tarde fue para poder irme sin faltar a mi promesa, ¿Recuerdas? Te dije que no me iría de nuevo tan repentinamente. Y hoy me diste la razón que necesitaba.
-Pero…- sus sentidos estaban nublados pero comenzaba a entender- no…
-No quiero irme pero tratare de arreglar las cosas…para los dos, Soul. Ten esto en mente porque siempre será verdad, yo te amo.
Soul sentía que iba despertando pero de nuevo se sentía debilitado. Pero la escuchó, claro que sí.
-Maka…
Ella lo besó de nuevo. Despacio y con tranquilidad. Luego se incorporó.
-Es hora, debo irme. Quizás no lo recuerdes todo por la mañana, pero al menos espero que recuerdes lo suficiente.
Entonces salió. Él se quedo dormido de nuevo.
Y las pesadillas lo atacaron otra vez. Toda la noche. Y en la última, no pudo interponerse entre el rayo y Maka.
…
Maka salió de la catedral y se sentó en los escalones. Miró la explanada en silencio, desierta, con uno que otro charco aun por ahí. Pidió que todo saliera bien. Entonces se limpió los ojos llenos de lágrimas y esperó a que su voz se calmara. Sabía que los guardias estaban por las calles y que si se hacía notar solo un poco no tardarían en verla. Pero no le importaba, de hecho era lo que quería.
Se puso de pie y se paro en el centro. Alguien la vio.
-¡Oigan, imbéciles- ya caminaban hacia ella- aquí estoy! ¿No es a mí a quien querían?
No trató de huir, y ya los tenía encima. La sujetaron y la encadenaron. Se la llevaron.
Maka sonrió, sintiendo la luz de la luna en su espalda.
Olvide decirle…que Tsubaki vendría a cambiarle los vendajes mañana.
Continuara…
Espero que les haya gustado. Escribiré la conti en cuanto pueda. Gracias por los Rr n.n
Pequeño comercial: si les gusta el SoulxMaka, los invito a leer mis otros fics de Soul Eater. Sus comentarios, especialmente las críticas constructivas me vienen bien. Toda mi intención es mejorar.
Atte. Yereri Ashra.
