Woooo! Viva yooo! Es mi cumpleaños!...bueno, en realidad fue ayer, es que ya son la una y media de la mañana xD. Y como auto-regalo, y también como una forma de cerrar un ciclo, necesitaba terminar este fic. Debo decir que es uno de los cuales me siento más orgullosa, y es una sensación contradictoria terminarlo pues es al mismo tiempo felicidad y tristeza. Normalmente aviso cuando voy a terminar el fic en el penúltimo capítulo, pero esta vez no lo hice por distintas razones. Me disculpo por ello.

Como muchos de mis fics, este tiene banda sonora: Understanding (versión de larga) de Evanescence, e In your shadow (I can shine) de Tokio Hotel.

Soul Eater no me pertenece, solo la trama de este fic que llega a su final.

La Bruja y el Demonio

Capítulo 9

Understanding

Desgracia, plaga. Impuro, desastre. Maldito, despojo, antinatural.

Demonio.

Lo de siempre.

Demonio.

Fue todo lo que escuchó mientras lo dirigían a sólo-Dios-sabe qué sitio. Y en cuanto a lo que pudo ver: nada. Sólo las piedras de la calle por la que lo conducían. Sólo la sangre de sus piernas y sus pies. Y de sentir, ni hablar; las hridas en su espalda, el sol, la mano que sujetaba su cabeza para mantenerla agachada. Sus muñecas atadas.

Lo llevaron a una especie de fortaleza, guiándolo a un lugar que, más que una celda, parecía un hueco mal hecho en una pared. Apenas hubo lugar suficiente para quedarse acostado en cuanto lo arrojaron al piso.

Permaneció allí, cerrando los puños sobre la tierra, conteniendo los deseos que aún le quedaban por gritar y por golpear al primer imbécil que se le cruzara por el camino.

-Muchacho- lo llamó uno de los guardias desde la puerta- mañana tendrás que presenciar el juicio de esa serpiente.

Soul levantó ligeramente la cabeza.

-Más vale que permanezcas tranquilo, demonio- completó otro- o te daremos un escarmiento que nunca podras olvidar.

La puerta se cerró y todo se quedó en la más absoluta oscuridad.

Las horas pasaron y él permaneció hecho un ovillo contra una pared. Se negó a comer, pero guardó silencio y calma. Quería morir, pero por otro lado, deseaba vivir. Sólo deseaba estar con ella.

Tenía miedo. Como pocas veces en su vida. Cuando lo llamaban demonio no importaba, todo estaba bien. Pero las cosas estaban a punto de ponerse mal, muy mal.

El resto del día y toda la noche se la pasó buscando la forma de...hacer lo que fuera, de salir, de saber en dónde estaba Maka, de no volver a caer en esa desesperación sin sentido que antes, simplemente necesitaba hacer algo y dejar de sentirse amarrado e impotente.

Al final sus esfuerzos fueron en vano. No había forma de salir y aunque la hubiera encontrado, por las voces y ruidos que se escuchaban se dio cuenta de que lo tenían vigilado por todas partes. No tenía forma de largarse de ahí sin que lke hicieran daño. Siguió tratando de quedarse tranquilo. Debía actuar con serenidad si no quería que todo se pusiera peor. Sabía que sólo necesitaban un pretexto más para matarlo enseguida.

Finalmente, bastante tarde, decidió dormir. No había que hora podía ser, sólo sabía que necesitaba descansar.

Lo despertó abruptamente el sonido de la pesada puerta al abrirse.

-Afuera- le ordenó una voz. Soul se puso de pie y salió a una luz que lo hizo cerrar enseguida los ojos. Antes de que pudiera decir algo, cualquier cosa, lo amarraron de las manos y lo amordazaron.

Esto lo enfureció pero trató de seguir tranquilo. Lo guiaron por un largo pasillo, y lo sacaron de un edificio que reconoció como un tribunal. Lo guiaron a la plaza, donde se erguía una tarima mucho más grande que la que había usado para azotarlo. A un lado estaba una serie de banquillos, bajo una sombra, en los cuales se sentaban las autoridades. Del otro lado había mucha gente. Había guardias por todos lados yal parecer, lo esperaban a él. lo subieron a la tarima, del lado próximo a los banquillos, y lo dejaron allí con dos guardias cuidándolo. Observó a su alrededor, estudiando la situación. Obviamente, él no era la atracción principal. Lo hubieran puesto en el centro de la tarima.

Todos voltearon hacia otra calle, donde una comitiva más grande custodiaba a la estrella del momento. Con cadenas en tobillos y muñecas, el pelo suelto y revuelto, descalza y con ese vestido blanco, un blanco extrañamente vergonzoso.

Su aspecto era muy parecido a lo que Soul podía recordar de sus sueños, exceptuando su expresión, indefinible. Sus ojos lucían vacíos, y su boca no hacía ninguna mueca, ni de tristeza, ni de cansancio, ni de enojo…absolutamente nada.

La subieron y la colocaron en medio de la tarima. Soul respiró profundamente. Ella lo miró. Se encontraba con la espalda ligeramente inclinada, y la cabeza agachada. La dejaron sola, totalmente expuesta.

Soul sólo podía mirar. Hubo un discurso que no escuchó. Sólo supo que hablaba de leyes y cacerías, de brujas y de demonios.

Finalmente, llegó la acusación.

-A esta joven se le acusa de diferentes cargos- dijo un hombre que sujetaba una enorme hoja; por cada acusación que daba, usaba una pausa larga e inquietante- por orden de gravedad, brujería, posesión de libros prohibidos, faltas a la autoridad, desorden en la vía pública, además de corromper civiles inocentes. Entre otras cosas, también se le acusa de invadir con su presencia la catedral de Notre Dame. Se le acusa también de una serie de plagas que han invadido los plantíos cercanos a la ciudad y los diferentes incendios que han aquejado a nuestra comunidad. Finalmente, se le acusa de corromper y hechizar a un joven que ya cumplía con un castigo suficiente para su condición, originando en él nuevas faltas y castigos. Esta…mujer…ha actuado sin escrúpulos, y la comunidad y las autoridades piden para ella la pena máxima.

Soul se retorció una y otra vez. No podía gritar y lo tenían sujeto, pero no podía mantenerse así, era demasiado para él. tenía tantas ganas de golpear a todos allí, de que lo soltaran para poder asesinarlos con sus propias manos. Sintió dentro de él nacer un furia que nunca había sentido en su vida.

-Ahora pasaremos a la acusada- un hombre, que parecía ser el juez, se volteó hacia Maka- ¿Cómo se declara? ¿es usted culpable de brujería?

Maka guardó silencio un momento. Luego levantó la cabeza. Sus pupilas se habían hecho pequeñas, y en su rostro una sonrisa extraña se mostraba.

-Culpable- admitió.

-¿Es usted culpable de poseer libros prohibidos, desorden, corrupción de civiles?

-Culpable.

El juez respiró profundamente, sorprendido por la facilidad con que la chica aceptaba los cargos.

-¿Es usted culpable de las plagas e incendios?

-Culpable- dijo con voz cantarina, como si fuera la mejor cosa que pudiera pasarle.

-¿Es culpable de hechizar, corromper y exaltar a éste joven, a su vez acusado de ser un demonio?

Maka se pasó la lengua por los labios, como si saboreara un dulce, y sonrió de nuevo mientras ladeaba la cabeza.

-Fue lo más fácil de todo. En este momento- agregó, mirando hacia él con un gesto a medio camino entre la burla y la lastima- el pobre tonto no sabe ni donde tiene la cabeza.

Soul se removió, desesperado, pues lo que estaba oyendo simplemente no podía ser verdad. No podía ser verdad.

Finalmente logró quitarse la mordaza y se forzó hacia delante gritando con toda la energía que le quedaba.

-¡¿Cómo puedes decir eso, Maka?

Todos lo miraron. Maka sólo seguía sonriendo.

-¿Cómo puedes decirlo después de todo lo que…?- fue interrumpido por los guardias, que trataban de amordazarlo de nuevo.

-Sin duda sigue bajo la influencia del hechizo de esta bruja.

Finalmente, uno de los guardias le dio un fuerte y seco golpe en el estómago que le sacó todo el aire. Entonces lo sujetaron, lo volvieron a amordazar. Mientras él seguía forcejeando, lo bajaron de la tarima a empujones, pues era obvio que no estaba en condiciones de seguir en ese lugar sin causar más desorden. Finalmente, él se rindió, sintiéndose estúpido y traicionado.

-Decidiremos después qué hacer con él, por el momento vuelvan a encerrarlo. Mientras tanto, ya que la joven ha confesado voluntariamente su condición de bruja, es más que claro que merece la pena correspondiente a su crimen.

El hombre que había leído las acusaciones asintió ante las palabras del juez, y posteriormente anuncio:

-La acusada es condenada a morir en la hoguera. La sentencia se cumplirá mañana al medio día.

En cuanto Soul escuchó estas palabras volvió a intentar soltarse de los que lo sujetaban, pero no pudo resistirse por mucho tiempo porque ya se encontraba más que agotado.

Quiso volver, quiso pensar que lo que Maka había dicho simplemente no fuera cierto, sin embargo, mientras lo arrastraban hacia el edificio en donde lo habían encerrado, pudo escuchar claramente lvs risas de Maka, unas carcajadas carentes de todo sentido, propias de alguien que simplemente ha perdido el juicio.

Tsubaki caminó dentro de la celda, respirando profundamente y tratando de mantener la tranquilidad necesvria para estar allí sin explotar.

-Maka... te traje de comer- dijo, dejando el plato cerca de ella. la misma extraña sonrisa estaba en todo el rostro de la chica, quien se encontraba hecha bolita en el suelo y apenas había levantado la cabeza para ver a Tsubaki.

-Las cosas no están bien, ¿Sabes?- dijo, pero sintió que ella no la escuchaba- Soul esta deshecho. Y lo del juicio fue…simplemente incomprensible, Maka. Fue un milagro que me dejaran entrar a verte.

Ella no contestaba, había pegado la frente en el suelo y se mecía de atrás hacia adelante una y otra vez.

-Lo que hiciste no fue justo para nadie.

Maka se estremeció y empezó a reír en voz baja. Tsubaki se asustó, pero decidió que no iba a hacer lo mismo que los demás. Maka era su amiga.

Se agachó a su lado y le pasó los brazos por los hombros, mientras ella reía cada vez más fuerte.

-¿Viste la cara de Soul?... lo… abandoné- comenzó a reír a carcajadas-¡lo abandoné!

Tsubaki dejó caer una lágrima mientras Maka no dejaba de reírse como una desquiciada.

Soul esperó por el día siguiente de la misma manera que la anterior ocasión. Con toda tranquilidad. Sin embargo, su tranquilidad era diferente. La primera había sido para no perder la cabeza ni agravar su situación. Esta, simplemente porque ya estaba resuelto a que, si lo mataban, estaba bien, o al menos no le iba a importar.

Con lo que no contaba era con que al día siguiente lo sacarían de allí, pero no para enjuiciarlo.

-Por alguna razón, el juez quiere que presencies la condena de esa bruja, pequeña escoria- le dijo un fornido oficial que lo tomó por el brazo para guiarlo.

Soul quedó en una especie de shock por unos momentos. no creía estar seguro de poder presenciar la ejecución de Maka, es decir…la muerte de la única persona que él al menos creía haber amado en el mundo.

Si iba, sólo podría sufrir. Pero si no iba, era como si no le importara. De cualquier modo, no podía hacer nada para resistirse.

Mientras caminaba, se preguntaba… ¿Y si todo era verdad? ¿Y si Maka (la bruja) sólo lo había usado como diversión?

Pero por su mente pasaron todos los momentos que pasó con ella, y pensar que ninguno fuese genuino era simplemente inaceptable. Ahí debía estar ocurriendo algo que nadie mas había visto.

Eso, solo si lo pensaba de forma positiva.

Al cabo de unos minutos, llegaron al mismo lugar del día anterior, sólo que en lugar de la tarima había una base sobre la cual habían preparado la hoguera.

Soul esperó a ver aparecer a Maka como la vez anterior. De nuevo, además de las autoridades había un buen numero de curiosos que no perderían la oportunidad de ver morir a la chica.

Logró ver como la traían desde muy lejos, caminando por la calle. Cuando llegó al area donde había mvs gente, fue recibida por toda clase de gritos e insultos.

Soul quedó estático.

Por alguna razón, la expresión de Maka había cambiado desde el día anterior. Ya no se veía como si hubiese perdido el juicio, de hecho se veía muy tranquila, como si nada estuviera pasando.

La subieron a la base de madera.

-Esta mujer, habiéndose declarado culpable de brujería, de corromper civiles, de plagas e incendios, hoy cumplirá su condena de ser quemada viva. Se le da a la bruja la oportunidad de pedir perdón y clemencia.

Maka miró al guardia con una sonrisa cínica.

El hombre cerró el pergamino y se alejó mientras ataban a Maka al poste de la hoguera.

Mientras esto pasaba, ella miraba a Soul.

En sus ojos podía adivinar una profunda tristeza. Ella movió los labios. Y una vez más, como en sueños, Soul pudo escuchar, o por lo menos entender de alguna forma lo que le quería decir.

Lo lamento. Todo estará bien después. No tengas miedo.

Soul frunció el ceño ante esta declaración que para él resultaba increíble. Mientras tanto, el pueblo, horrorizado por la actitud que había mostrado anteriormente, no dejaba de gritar y hasta habían empezado a lanzarle cosas, por lo que Maka miraba a frente tristemente.

Soul salió entonces del shock.

-¡Maka, tú no eres una bruja!- gritó- ¡Detén toda esta farsa, no puedes morir por algo que no hiciste!

Todo estaba en silencio.

-¡No es justo y lo sabes! ¡Sabes que nada es cierto!

Cerró los ojos mientras encendían la hoguera.

Maka comenzó a sentir el humo rodeándola y comenzó a toser. El calor estaba cada vez más cerca de su piel. El campanero la vio deteriorándose rápidamente, como una hoja de papel. Y las llamas ni siquiera la alcanzaban aún.

Soul se debatió entre las manos del guardia con desesperación, sintiendo como el pecho le ardía, cómo su corazón latía a mil por hora y las lagrimas quemaban tratando de salir de sus ojos.

Logró soltarse del guardia y corrió.

-¡Maka!-corrieron tras él y lo tiraron al suelo. Lo golpearon, lo amenazaron, pero él no dejaba de moverse desesperadamente.

-Soy una bruja- declaró Maka, dejando atónitos a todos puesto que momentos antes se estaba ahogando con el humo- y estoy orgullosa de serlo.

De pronto, el fuego se avivó en enormes columnas que la rodearon. La gente comenzó a gritar. Nunca había pasado cosa semejante, pues las llamas se extendieron aún por el suelo, mientras el cuerpo de Maka se perdía de vista.

La gente comenzó a correr. El fuego se salió de control. El cielo se oscureció de pronto y entre todo el caos, se alzaba una columna de fuego, que era donde habían puesto a Maka.

Los guardias se disponían a tranquilizar a la gente. Soul estaba en el suelo, y los guardias iban a levantarlo.

-No…-murmuró Soul, mientras quedaba inconsciente- Maka…

En cuanto cerró sus ojos, escuchó un grito de terror entre la gente que lo rodeaba y un calor extraño.

-¡El fuego alcanzó al demonio!

Daría mi vida por ti.

Siénteme…siente mi alma.

Se hará lo que tu digas…sabes lo importante que eres para mí, ¿No?

Esta es la melodía de Maka.

Su propia voz se escuchó a su alrededor una y otra vez, repitiendo frases que él nunca había dicho, pero que sin embargo reconocía de alguna forma.

Tuvo una sensación diferente de calidez, era muy agradable y placentera. Unas manos jugaban con su cabello en el momento en que comenzó a tomar conciencia de nuevo.

En cuanto abrió sus ojos vio el rostro sucio, cansado y con un par de rasguños, pero con los mismos ojos verdes que lo hechizaban en sueños.

Se incorporó de golpe luego de percatarse de que había estado descansando la cabeza en el regazo de la chica.

-¿Maka?

Ella asintió en silencio mientras Soul veía a su alrededor.

Estaban en una pequeña casa, con una chimenea, que era de donde provenía el calor. Al parecer no había muebles, pues estaban sentados en el piso.

Por la ventana se veía cómo caía la lluvia.

-P…pero… ¿Cómo?

-No olvides que soy una bruja.

Maka se puso de pie y se dirigió a la chimenea, junto a la cual estaba una canasta. La acercó a donde estaba sentado Soul.

-Come- sugirió- Tsubaki cocina muy bien, ¿Sabes?

Soul la miraba con una enorme duda tatuada en el rostro.

-Tú me dijiste que tu no…

-Cuando me preguntaste si era una bruja, jamás te dije que no, recuérdalo.

Soul recordó. Era cierto. Pero era terrible.

-No soy mala. Nunca he querido ser mala. Pero ser bruja te obliga a muchas cosas y esa gente necesitaba una lección.

Una muy buena.

-¿Porqué no escapaste desde un principio con tus…poderes, o lo que sea? ¿o cuando fuimos al carnaval?

-No quería causar ningún alboroto.

-En Notre Dame nadie se hubiera dado cuenta.

-No puedo usar magia dentro de Notre Dame. Simplemente es imposible. Además…no quería dejarte sólo.

Soul iba subiendo la voz.

-¿Y si no querías dejarme por qué hiciste todo esto?

-Necesitaban una lección- repitió ella, con énfasis- ¿quieres que se repita? ¿Qué sigan tratando a otros inocentes como nos trataron a nosotros? ¿Qué esa maldita gente jamás tenga un escarmiento?

Ambos estaban ya de pie, uno frente al otro, hablando a gritos.

-¡Pero fue demasiado!

-¡Era mi deber!

-Me trataste como a un objeto sin importancia.

-¡Sólo pensaba en ti!

Maka hizo un puchero y se cubrió la cara con las manos.

-No pude actuar de otra forma porque sólo pensaba en ti.

-…pues pudiste ahorrártelo.

Maka se limpió los ojos y miró hacia otro lado.

-No sufriste tú más que yo- declaró ella, recobrando la pose de orgullo que siempre trataba de mostrar.

-¿Ah, no? ¡Me hiciste creer que te había perdido! ¿Te parece eso poco?

Se miraron un momento. Ambos se tranquilizaron. De pronto, Maka se dejó caer de rodillas, soltando una exclamación de dolor.

-¡Maka! ¿Estás bien?- Soul se hincó a su lado y le puso la mano en el hombro.

-Solo estoy algo débil. Hacía mucho que no usaba tanta magia…además necesito estar en cerca de la naturaleza y en Notre Dame eso no era tan fácil.

Soul se puso una mano en la frente tratando de asimilar lo ocurrido.

Se sentaron a lados opuestos de la habitación durante un buen rato, cada uno meditando la situación desde su punto de vista.

-Entonces- Soul rompió el silencio sin voltear a verla- sí eras culpable de lo que te decían.

-Todo excepto la plaga. Eso solo fue suerte.

-¿Y la manera en que te comportaste en el juicio?

-Recurrí a una especie de…locura que las brujas llevamos dentro. Tenía mucho miedo y no tenía otra alternativa.

Él suspiró.

-¿Me hechizaste?

-Sólo podría decirse que te hechicé las veces que me aparecí cuando dormías.

-Creí que no podías usar magia en Notre Dame.

Maka rió.

-Es complicado- al parecer las cosas se estaban calmando-es decir, no estaba usándola directamente sobre la catedral, sino a través de ti. Eso es muy válido.

Soul guardó silencio al recordar.

-Solo quería estar contigo- completó ella.

Guardaron silencio un rato más. De pronto, Maka suspiró profundamente.

-Comprendo si no quieres estar conmigo ahora. Por el momento eres libre. No te preocupes por la gente, la lluvia aplacó las llamas y no hubo heridos.

Él no contestó.

-Si quieres puedo regresarte a Notre Dame.

Siguió en silencio.

-Dí algo, lo que sea. Por favor, sólo no me odies…

Soul se puso de pie y caminó hasta ella.

La levantó con fuerza, y juntó su frente con la de ella mientras la miraba fijamente a los ojos.

-No repitas algo como eso. No puedo odiarte, simplemente porque moriría si tú lo haces.

Maka se quedó sin habla. Soul buscó sus labios y se apoderó de ellos con desesperación, para pasar luego a la ternura, a lo que pasaba entre ellos en realidad.

-Te amo- dijo en un momento en que se separó de ella. Maka lo besó de nuevo. Sin dejar de besarse, se recargaron contra una pared. Soul se deslizó quedando sentado con ella sobre sus piernas.

Acarició su cara, sus brazos, su espalda, y sus piernas, como para asegurarse de que todo era verdad.

Al cabo de un rato, hicieron una pausa a sus besos y se recostaron en el piso. Maka recargó su cabeza en el pecho de Soul.

-¿Qué haremos ahora?- preguntó él. Todo era temible, dado lo poco que conocía el mundo.

-Podemos volver a Lyon, aun tengo amigos allí. Y en París aún contamos con Tsubaki y Black*Star, pero…-dudó un momento- no quisiera forzarte a esto, Soul. Es una vida muy difícil.

-Yo soy un demonio- declaró- nada puede ser peor. Además…creo que no te he dado razones para que creas que no haré algo así por ti.

Maka sonrió y se abrazó a él con fuerza. ¿Quien decía que lo peor realmente había pasado ya? La vida sería difícil, pero no mientras estuvieran juntos. ¿Quién mejor para una bruja que un demonio?

Aun así, las dudas siguieron asaltándola.

Hasta el momento en que los labios de Soul se posaron nuevamente en su piel, y sus bocas encajaron como si estuvieran hechas a la medida. Hasta que sus manos la tocaron y Maka comprendió que ya nunca iba a estar sola, pues Soul la acompañaría siempre.

-Supongo que sólo una bruja como tú pudo hechizar de esta forma a un demonio.

Dicho esto tomó posesión de sus labios una vez mas, sacándole un estremecimiento a su piel y desbocados latidos a su corazón.

La llama de la chimenea lucía hermosa, enmarcando perfectamente la sombra de los enamorados que se besaban tiernamente, mientras afuera la lluvia no dejaba de caer.

FIN

Un agradecimiento a todos los que siguieron este fic. Gracias por tomarse el tiempo de leer y espero que les haya gustado el final. Espero escribir pronto mas fics de Soul Eater pero por lo pronto quiero avanzarle a otros proyectos que deje inconclusos.

Muchos besos y abrazos!

Atte Yereri Ashra