-Pasa algo James?- le pregunto Rose a su primo que se encontraba sentado junto a ella.
-No...- dijo el pelirrojo con la vista hacia allá comida con aquellos ojos cafés y mirada profunda.
-Vamos James, te conozco perfectamente bien.- le dijo Rose pegándosele a su primo.
-Es por Albus cierto?-
-Claro que no Rose! Todo esta bien- dijo dándole un tierno abrazo a la pequeña. -Eso si, cabe de aclarar que no me gusta nada su nueva amistad.- le susurro mirando como Malfoy y su pequeño hermanito reían desde la mesa verde.
-Scorpius no es malo.- dijo Rose
-En lo absoluto. Es un chico genial.- dijo Elena entrando a la platica. James levantó la ceja derecha y torció la boca.
-lo conocimos Albus y yo en el expreso, es bastante serio, pero se ve que es buena persona.- dijo mirando de lo lejos al chico.
-No creo que tío Ron le agraden tus palabras pequeña Rosie.- dijo Fred riendo pero la niña solo giró los ojos.
-Yo lo conozco desde pequeña, vivimos en el mismo vecindario, y casi siempre salimos a jugar al parque o al lago.- dijo Elena volviendo a la descripción de Scorpius. -Es bastante diferente al resto de los Malfoy, a decir verdad yo le tengo miedo al señor Draco.-
-Es un cobarde ese Malfoy, papá me cuenta bastantes historias sobre el. Es una niña llorona.- dijo James riendo junto con Fred y el resto.
-Por cierto, James, Fred... Soy Elena Higgs.- dijo con una sonrisa. James la miró de arriba abajo y le dirigió media sonrisa a la chica, después se puso a bromear junto con Fred.
-Y bueno, que te pareció la decisión del sombrero?- le preguntó Scorpius a Albus mientras partía con elegancia su pedazo de pavo.
-Creo que fue buena, por algo me puso aquí, no crees?-
-No tengo dudas. Por un momento creí que no seria seleccionado en Slytherin- dijo Scorpius en un suspiro. -Vamos Albus, no seas tímido, come, esto es un verdadero manjar.-
De pronto un chica con piel blanquecina se acercó a la esquina posterior de la mesa donde se encontraban Malfoy y Potter.
-Es un honor tener a ustedes dos personalidades en la casa- dijo la muchacha con orgullo -Me sorprende por tu parte Potter, que hayas sido elegido aquí, como sea háganse en casa.- dijo estirando su brazo derecho -Daphne Montague, su prefecto.- dijo esbozando una sonrisa de sus labios rojos como el carmín.
-Vaya, si que es bella.- dijo Albus cuando la chica se había ido a sentar con el resto de sus amigas.
-Tal y como un ángel.- dijo Malfoy recargando su cabeza sobre la palma de su mano.
-Yo la vi primero.- dijo Albus entre risas y Scorpius rió junto a el.
Albus estaba seguro de que todas las impresiones acerca de los Malfoy que sus padres habían creado en su cabeza no eran nada comparadas con las que el tenia de Scorpius. Estaba decidido que entrar en Slytherin había sido una gran idea y también de que el y el chico Malfoy serian grandes amigos.
Un espíritu que vestía pantalones azules camisa verde lima y gorro rojo lleno de cascabeles apareció acostado sobre la mesa de Slytherin tomando puñados del pastel y arrojándolos hacia el techo.
-Peeves! Compórtate.- dijo uno de los muchachos girando los ojos.
-Peeves se divierte mucho. Tu guarda silencio.- dijo el ente entre risas con una voz chillona y desesperante.
-Es un fantasma?- le preguntó Albus a Scorpius.
-No.- dijo tragando su comida -Es Peeves el poltergeist. Te recomiendo estar alejado de el, es bastante fastidioso.- dijo Malfoy girando los ojos -Papá dice que el único que puede controlarlo es el Barbón Sanguinario, el fantasma de nuestra casa.-
Al terminar la cena los alumnos de primer año fueron encaminados por sus respectivos prefectos a sus casas. Scorpius y Albus corrieron hasta el principio de la fila, empujando al resto de sus compañeros para estar cerca de la hermosa Daphne. Los chicos siguieron a la guapa muchacha hasta un laberinto de paredes blancas donde la muchacha colocó su mano sobre una de ellas y susurró las palabras "quisiera hablar pársel".
-Bienvenidos a la sala común muchachos, sin duda debe ser la más linda ya que nos ubicamos debajo del lago dijo señalando a una de las ventanas donde se podían admirar la gran variedad de criaturas extrañas que nadaban por doquier. - Los dormitorios de las mujeres están al fondo del pasillo derecho mientras que los de los hombres al fondo del izquierdo.- dijo apuntando con los brazos. -Recuerden bien la contraseña, si hay cambios yo se los haré saber, ahora si no tienen alguna duda...- dijo y los alumnos se quedaron callados admirando la sala -Lo imaginé. Cualquier cosa ya saben mi nombre.- dijo la chica retirándose.
La sala común era algo oscura y fría, pero era bonita, con detalles color esmeralda y plata y sillones de piel negros.
-Vamos Albus, hay que conseguir una buena cama.- dijo Scorpius chocando codos con su nuevo amigo.
-Albus! Despierta! Ya nos perdimos el desayuno! Tenemos que averiguar cual es la primera clase!- dijo Scorpius poniéndose su uniforme mientras levantaba a su amigo -Despierta!- dijo agitándolo
-Que horas son?- pregunto Albus tallándose los ojos.
-Son las 9 Potter, date prisa!- dijo acelerado el rubio mientras Albus se ponía su uniforme.
Los chicos una vez cambiados corrieron al gran comedor para ver el pergamino con los horarios de primer año.
-Gongoras galopantes! Tenemos pociones! Será mejor que nos apuremos Scorpius.- dijo Albus y ambos corrieron de nuevo hacia las mazmorras.
El aula de pociones era larga fría y oscura, había veinte calderos ya la mayoría ocupados por estudiantes con corbatas verdes y los otros con rojas. Era una de las clases que compartirían con los de Gryffindor. Al entrar Scorpius se topo con la gárgola que vertía agua helada salpicando sin querer su cabellera dorada. Los niños apresuraron su paso y tratando de no ser divisados por el profesor Slughorn se sentaron junto a Rose y Elena.
-Llegan tarde.- le susurro la pelirroja a Albus negando con la cabeza.
-Me quede dormido.- dijo el chico en voz baja.
-Bueno creo que ya que estamos todos completos podemos iniciar la clase.- dijo el profesor mirando a Albus y a Scorpius. -No se preocupen chicos, es el primer dia. Procuren que no vuelva a pasar.- dijo con una tierna sonrisa. -En este primer curso aprenderán a hacer pociones simples, nada de otro mundo...- dijo explicando de que tratarían sus clases. -Espero que todos cuenten ya con su caldero, cuchillo y su kit de pociones. En caso de que no podrán compartir esta clase pero solo esta clase.- dijo sonriente -Hoy prepararemos algo divertido, se llama Solución de Hipo.- dijo y enseguida nombró los ingredientes y la forma de prepara la poción.
-No puede ser...- dijo Rose mirando su Kit de pociones.
-Que sucede?- preguntó Scorpius quien estaba sentado a su lado derecho.
-Olvidé el jengibre en mi cuarto.- dijo con tristeza -Así jamás seré la mejor en la clase.-
-No te preocupes, a mi me sobra.- dijo entregándole un poco -Aunque dudo que seas la mejor, soy excelente en esta materia.- dijo el chico con orgullo. Rose levantó las cejas y giró los ojos.
-Eso lo veremos Malfoy.- murmuró con una sonrisa picarona y vertió los ingredientes al caldero. Entonces recordó las palabras que su padre le dijo antes de subir al expreso de Hogwarts "Sé la mejor en la clase. Supera a ese tal Scorpius en todo. Gracias a Merlín sacaste la inteligencia de tu madre."
-Que es aquello que tiene el profesor Mungo en su mano?- preguntó Albus mirando como el hombre de cabello castaño y ojos verdes sostenía un objeto verde esmeralda sobre la mesa examinándolo con cautela de no ser precavido por nadie en el gran comedor.
Albus, Elena, Rose y Scorpius se encontraban terminando de merendar en el gran comedor, el cual ya se encontraba algo despejado y contaba con muy pocos alumnos mezclados en las diferentes mesas.
-No lo sé pero parece estar ocultándolo del resto.- dijo Rose sin despegar la mirada del objeto esmeralda.
-No creo que sea nada importante, seguramente algún objeto que presentará en alguna clase o algo por el estilo.- dijo la otra chica sin darle mucha importancia.
-No estoy seguro...- dijo Scorpius -Si fuera algo así lo examinará sin cautela de que alguien lo viera, y parece preocupado de que alguien lo note.- dijo viendo como el profeso cubría el objeto con una pequeña manta.
