Verde Esmeralda

Era Miércoles por la mañana y los alumnos de Gryffindor y Slytherin compartían la ultima clase del dia: Defensa contra las artes oscuras, como todas las semanas. Albus y Malfoy se encontraban sentados un banco detrás de Elena y Rose, quienes atentas tomaban notas de lo que decía el profesor.

-Mira Scorpius.- susurro Albus para no captar la atención del profesor. En el gabinete de la izquierda, justo abajo de la jaula de Grindylows.- Scorpius alzo la vista y sus labios se despegaron con asombro.

-Es lo que examinaba el profesor el otro dia a la hora de la comida.- susurro mirando el objeto semi cubierto.

Una vez que el profesor dejo de explicar su clase hubo algo de silencio entre los alumnos que debían de hacer un ensayo sobre lo visto en clase. Albus levantó la mano como si fuese a preguntar algo.

-Profesor.-

-Si, Potter?-

-Tengo una pregunta...-

-Hazla.- dijo con seriedad.

-Aquel objeto verde, el que tiene allá- dijo apuntando y la cara del profesor cambio por completo. Su sonrisa hipócrita se convirtió en una línea recta y sus ojos se hicieron grandes al escuchar las palabras del chico. -Que es?-

-Eso no es de tu incumbencia Potter.- dijo con seriedad -Ahora, todos pónganse a trabajar.-

-Ahora si estoy seguro de que algo esconde.- dijo Scorpius sacando un pergamino para escribir. -Sigues teniendo dudas Elena?- pregunto pero la chica solo negó con la cabeza..

Al escuchar la campanilla que indicaba la finalización de la clase los alumnos se levantaron de los escritorios con rapidez para dirigirse al gran comedor a la cena.

-No tan rápido Potter.- dijo el profesor Mungo con la misma seriedad. Los otros tres muchachos se quedaron inmovilizados esperando a su amigo. -Ustedes se pueden ir, a no ser de que quieran acompañar a Potter al bosque prohibido.- dijo con una risa sarcástica. El aspecto del profesor Mungo causaba escalofríos era pálido y su mirada parecía estar llena de odio y misterios.

-Al bosque prohibido?- dijeron los cuatro a la vez.

-Ahora Potter, sígueme a mi despacho.- dijo subiendo las pequeñas escaleras que estaban al fondo del salón.

-Te esperamos en el gran comedor Albus.- dijo Rose preocupada por las palabras del maestro.

-Usted no me puede mandar al bosque prohibido, no he hecho nada para merecer un castigo.-

-Tal vez no puedo mandarte al bosque prohibido aun, pero si darte un castigo por entrometido.- dijo. Los labios de Albus se partieron con sorpresa y su ceño se frunció. -Ni una palabra más, mañana tendrás que venir a media noche para que me ayudes a calificar unos exámenes.-

-Calificar exámenes... A media noche...- dijo Albus con duda.

-Así es, ahora no preguntes más, ve a cenar y mañana te quiero puntual aquí mismo. Entendido?-

-Si profesor.-

-Puedes irte.- dijo y Albus salio apresurado de la oficina, por supuesto no dudo en voltear a ver sobre el gabinete, donde se llevo la sorpresa que aquel objeto verde esmeralda ya no estaba. Albus aun con mas prisa corrió hasta el gran comedor donde se topo con sus compañeros.

-Chicos, tengo que decirles algo.- dijo casi sin aire de tan aprisa que había corrido.

-Que paso Albus?- preguntó Rose con preocupación.

-aquí no, vamos a otro lugar, no quiero que nadie nos escuche.- dijo el chico y los otros tres lo siguieron.

-Vamos al baño de chicas del segundo piso, ahí nadie entrará.- dijo Rose caminando por delante de los chicos mientras subían la escalera.

-Que? Es un baño! Y de chicas!- dijo Scorpius confundido.

-Ya lo sé, pero nadie va ahí por Myrtle la llorona -ya la conocerán y verán porque.- dijo la pelirroja. -Me sorprende que no sepas, Malfoy. Creo que te supero en historia de la magia.- dijo y el rubio nada mas hizo un gesto.

El baño estaba sumamente descuidado, espejos rotos y lavabos caídos. Daba una impresión de tristeza y melancolía.

-Que pasó aquí?- pregunto Elena mirando alrededor.

-aquí fue donde...- comenzó Rose y entonces una muchacha transparente salio de uno de los retretes. Llevaba su cabello en dos coletas, usaba lentes redondos y su voz era bastante pilluda.

-Donde me asesinaron, si donde el monstruo gigantesco me asesino, y desde entonces NADIE ME VISITA!- grito el fantasma comenzando a llorar. -Pero a ustedes no los conozco, que es lo que hacen aquí?-

-Soy Rose Weasley y ellos son Elena, Scorpius y Albus Potter.-

-Potter? Como en Harry Potter?- dijo el fantasma empalagándosele al muchacho.

-Soy su hijo.- dijo el chico con timidez tratando de alejarse del fantasma.

-Myrtle, si nos disculpas, tenemos que hablar de algo privado.- dijo Rose con algo de respeto.

-Si claro! Me lo debí imaginar!- dijo la chica llorando -Nadie viene a ver a Myrtle- dijo y desapareció por el mismo retrete del que había salido.

-Vaya, que humor.- dijo Elena haciendo una mueca. -Como sea Albus, que era lo que nos querías decir?-

-Si! Claro! Mientras platicaba con el profesor Mungo, de que no podía mandarme al bosque prohibido por hacer una tonta pregunta, note algo muy extraño. Quiere que vaya mañana a media noche a revisar unos exámenes.. Pero eso no es lo extraño, sino que jamás perdí de vista al profesor y cuando salí de su oficina, el objeto verde esmeralda ya no estaba.-

-Es extraño, no se que es, pero algo esconde el profesor Mungo, y al parecer no solo el, sino que debe tener un cómplice.- dijo Scorpius pensativo.

-A mi no me da buena espina ese hombre. .Elena y yo nos encargaremos de buscarlo en los libros de la biblioteca.- dijo Rose -Albus, tu trata de averiguar algo mañana que lo veas en tu castigo, y Scorpius, usa tu ingenio para averiguar algo si?- dijo la chica con una sonrisa pícara.

-No te preocupes Weasley. Encontrare algo.- dijo Malfoy guiñándole el ojo.