Capítulo extra.
Flamenco del diablo.
En una ciudad de Fiore, se encontraba un joven de cabello rosado y ojos rasgados, este chico se encontraba caminando a paso lento, con la mirada exhausta y el estomago gritando por algo de comida…
- joder… cuanta hambre tengo… y no tengo nadie con quien hablar… -
Agotado, el chico decide tirarse bajo la sombra de un enorme árbol que estaba frente a él, vencido por el hambre y el cansancio comienza a quedarse dormido, pero su sueño se ve interrumpido de manera brusca por una pequeña llama (baba) que se escapa de su boca, comenzando un incendio, al principio ignora el incendio, total, el fuego no le podía quemar y mientras no se tratara de Magnolia no le importaba, el fuego siguió expandiéndose rápidamente y parecía que aquel responsable no haría nada, pero…
- ¡aaaah! -
Un desgarrador grito llamo la atención de aquel joven, haciendo que saliera inmediatamente de su letargo y acudiera a ayudar esa persona que estaba en peligro por su culpa, el grito provenía de un pequeño parque que había en medio de arboles y demás plantas que se quemarían fácilmente, era ahí, en un gran pedazo de tronco, una chica estaba sentada en el, ella estaba aterrada, rodeada por el fuego sin tener a donde huir, pero…
- ¡¿estás bien? – Grito el chico agitado – espera, ¡voy a sacarte de ahí! – agrego después
- ¡no me ayudes!, huye de aquí antes de que el fuego te alcance… - le dijo la chica
Al ver que el chico no le hizo caso corriendo directamente hacia el fuego se aterra, ella pensaba que aquel chico moriría quemado por ayudarle, sintiéndose culpable por ello cierra los ojos y los cubre con sus manos para no ver aquella desgracia, sin saber que hacer o como reaccionar comienza a llorar pidiendo un milagro, cuando sin sentirlo…
- no me paso nada… ¿lo ves? –
Ella estaba siendo rescatada por aquel valiente pero singular chico que atravesó el fuego y llego hasta donde estaba la chica, el no tenía ni una sola quemadura, cosa que la sorprendió y al mismo tiempo la espanto, el atrevido joven le sonrió gentilmente y le tendió su mano para sacarla del fuego, la chica al principio lo dudo, pero al ver aquella sonrisa tan compasiva decide darle la mano, Natsu la ayuda a ponerse de pie y después sin avisarle la toma entre sus brazos, - sujétate… -, Le pidió Natsu con amabilidad, la chica solo se sonrojo dudosa de hacerlo, sin embargo, al ver que el fuego cada vez se hacía más intenso decide ceder a la petición del chico envolviendo sus brazos en el cuello del pelirosa…
- muy bien, sujétate fuerte… -
Natsu comenzó a correr rápidamente hacia un lugar seguro, el calor era cada vez más intenso y parecía no tener final aquel inmenso mar de fuego hasta que por fin el chico de cabello rosa pudo visualizar un lugar seguro, atravesó el fuego hasta aquel lugar y al llegar soltó un gran suspiro de alivio al ver que todo había pasado… excepto el incendio… con cuidado baja a la chica de sus brazos, la cual está totalmente sonrojada, entonces esta cautivada ante tal acción, lo mira a los ojos y sin verlo venir, abraza a aquel chico que le salvo…
- ¡muchas gracias! – le dijo llorando de la alegría
- po-por nada… podrías dejar de ahorcarme… - le suplico
Era más que de esperarse que Natsu se sintiera incomodo ante tal acto, cosa que la chica noto soltándolo de inmediato con mucha pena, el pelirosa estaba exhausto así que se dejo caer de espalda en el piso para descansar por unos instantes, después de unos segundo encorva su espalda para sentarse poniendo sus brazos atrás para recargar su peso en ellos, mientras la chica se sienta al lado de él mirando al chico y sonriéndole…
- estuvo cerca… un poco mas y te rostizas en el fuego… - le dijo con alivio
- sí, te debo una… no eres de aquí, ¿verdad? Y como es que no te hizo nada el fuego… - le cuestiono con curiosidad
- veras… yo… -
Así fue como Natsu comenzó a contarle su historia en donde había encontrado monos gigantes y pervertidos, mujeres locas, viejos alcohólicos y muchas más cosas que había alrededor de su vida. Después de haberle contado todo aquello le dijo la razón por la que estaba ahí… y de paso le explico cómo se inicio el incendio, cosa que pareció no importarle, ella estaba fascinada con las historias que había escuchado acerca de la vida de aquel joven tan extraño…
- debe ser fantástico ser un mago y viajar por el mundo – le dijo con los ojos más brillantes que el sol
- es muy divertido… aunque también es muy solitario… - dijo con tristeza – pero ese viejo loco que me encontré en el camino me dijo que si le llevaba "eso" alejaría la soledad de mí… - dijo con duda
La chica había quedado conmovida ante las palabras de su salvador, no pudiendo evitar derramar una pequeña lagrima al tratar de comprender que tan dura había sido la vida para aquel chico, pero después pudo notar algo que le fue muy grato, aquel chico seguía de pie frente a todas esas adversidades… -
- hay algo que aun no me dices,¿cuál es tu nombre? -
Antes de que la chica le pudiera decir su nombre…
- ¡Natsu-sama -(ay woe!) , despierte!, el señor Benjamín-sama solicita su presencia … - le dijo un hombre vestido con una túnica blanca
Dentro de una habitación en alguna parte de Fiore se encontraba un chico de cabellos rosas recostados, recién despertaba abriendo lentamente sus ojos, había pasado ya más de un año en el que el chico había partido de su amado gremio para poder volverse más fuerte…
- oh, eres tu Milk… ¿Qué pasa ahora? – le pregunto un poco adormilado
- es Gilb… como sea… sucede que él ha llegado… y se me envió para informarle, tal como lo pidió… - le dijo con respeto
- ahora mismo voy, solo tengo que ir al baño… - dijo poniéndose e pie
El sujeto de la túnica dejo a Natsu solo para ir al baño, sin embargo el pelirosa tomo su mochila para sacar un objeto, después se sienta en una orilla su cama con la mirada perdida en el suelo, eso que había soñado, era…
- je, será que… - dijo tomando ese objeto en sus manos, - seguro que el loco de Matt se complacería escuchando esa historia… - agrego después con una sonrisa
(Al mismo tiempo en otro lugar…)
Era un día normal de primavera en la ciudad de Magnolia, las aves cantaban, los arboles daban frutos, las flores abrían sus pétalos para ser observados por primera vez por las personas, había un poco de calor pero con una brisa que te hacia ignorarlo, el agua del lago del bosque era cristalina y se podían ver a los peces nadando felices… devorándose unos a otros por jerarquías de tamaño, sin embargo, a las afueras de la ciudad rodeada de arboles en medio de la nada se encontraba una pequeña cabaña bastante peculiar, no era necesario decir que era una pocilga en ruinas, le faltaba mantenimiento, el techo y las paredes estaban en muy mal estado, ¿Cómo era posible que siguiera de pie?, no tengo la más mínima idea.
Dentro de ella estaban un gato azul y una chica rubia de ojos castaños, Lucy, la maga de los espíritus estelares y mejor amiga de un chico que brillaba por su ausencia desde hace tiempo…
- Natsu… ya ha pasado más de un año…vuelve ya… -
Lucy extrañaba de manera casi mortal a Natsu, el chico que le ayudo tantas veces y que ahora no estaba, efectivamente, aquel de cabello rosa llevaba más de un año ausente, había pasado tanto tiempo desde que él se fue sin alguna razón o explicación aparente para la maga que lo esperaba más que a nada en el mundo, ella recordaba constantemente aquella misión con Sora, Marilyn y Gray en donde descubrió cosas terribles, recordaba todas aquellas cosas dichas por ese que su misión era matarla, cosas que le hacía sentir un gran miedo, miedo ah no volver a ver a ese que estaba dejando de ser su mejor amigo, ese que estaba comenzando a ser algo mas dentro de su corazón, ese chico que le era imposible no recordar. La chica rubia por alguna razón había comenzado a ir de manera constante a la casa del pelirosa, le resultaba confortante ya que toda la choza olía a él, aroma que le hacía sentir más segura y de alguna manera, aliviada.
Ella yacía acostada en una hamaca que se encontrada dentro de aquella casa mientras observaba el techo con cierta nostalgia, al principio iba a aquel lugar a ordenar un poco para que cuando volviera Natsu se llevara una gran sorpresa al ver todo ordenado, sin embargo la espera ya se había hecho muy larga y Lucy ya no encontraba que poner en orden, mientras que el gato alado se encontraba feliz de la vida degustando de un pescado que le había obsequiado Mirajane para aliviar la depresión que le causaba al gato no saber nada de su amo, lo sé… Happy siempre tan astuto aprovechándose de las circunstancias…
- me pregunto qué me daría Mira si me pongo a llorar frente a ella… - dijo aquel gato mientras veía lo que quedaba de su comida
- eres un gato sin corazón… - le dijo Lucy mientras giraba la cabeza para verlo
Después de resignarse a que aquel gato no entendía, la rubia devolvió su vista al techo, enfocando una vez más sus pensamientos en aquel chico, cuando de repente en un destello de luz pudo observar un pequeño objeto que brillaba colgando del techo, aquel objeto le llamo la atención, tanto que comenzó a buscar la forma de bajarlo, hasta que por fin encontró la manera, empezó a escalar por un pilar que estaba en medio de la casa sosteniendo el techo, el objeto se encontraba muy cerca de allí, a unos 120 o 130 centímetros de la estructura de la casa…
- un poco mas… - decía estirando la mano hacia aquel objeto mientras se sujetaba con la otra
- Lucy… ¿por fin te has vuelto loca?... – decía el gato mirando aquella escena
La maga estelar ignoro las palabras del gato…
- ¡lo tengo! – grito victoriosa
En el momento en el que pudo tomar ese objeto, su mano resbalo del pilar provocando que perdiera el equilibrio, entonces sin poder hacer nada termino en el suelo adolorida del impacto de la caída, aunque ignoro el dolor en ese momento… ya que la curiosidad la comía por dentro. Lucy se pone de pie con calma mientras observa su mano que lentamente abría, cuando por fin ve lo que le había causado tanta curiosidad, ella se queda…
- esto es… -
Aquel objeto era un pequeño pedazo de metal precioso con forma de flamenco, detrás tenia grabado un nombre ya algo gastado por el tiempo, la maga estelar miro este objeto profundamente y con un gran suspiro cerro su puño apretándolo con delicadeza, Happy miraba confundido la acción de aquella chica rubia…
(Hace poco mas de 6 años…)
En una de las tantas ciudades de Fiore, en un pequeño parque escondido entre la flora y fauna de aquel lugar se encontraba una pequeña niña de cabellos rubios, ojos castaños, piel clara y de apariencia gentil, su nombre era Lucy, una niña de apenas 10 años de edad, ella se encontraba sola, con una inmensa tristeza que solo puede ser causada por la soledad, sus ojos estaban húmedos de tanto llorar, a pesar de que habia parado de hacerlo hace unos minutos, ¿Por qué lloraba?, ella era una chica gentil y bondadosa con un gran sentido de humildad y la amistad, sin embargo, a causa de su origen era constantemente molestada e ignorada por los niños de su edad, le decían cosas como "riquilla malcriada", "chiquilla creída", siempre tratada y mirada con desprecio e indiferencia, cosa que le dolía en lo más profundo de su ser, en sus 10 años de vida, ella no sabía lo que era tener un verdadero amigo, siempre que aparecía en algún lugar era víctima de abusos y reproches de los demás chicos, pero, en esta ocasión fue peor, cuando la vieron llegar, los demás chicos se fueron a jugar a otro lugar, dejándola completamente sola…
- mamá… ¿por qué no me quieren los otros niños?.. – Susurro levemente, - ¿acaso papá tendrá razón?… ¿soy un molesto estorbo?... – se cuestion
La pequeña niña rompió en llanto una vez más, ella se sentía cada día peor, simplemente no podía comprender que era lo que ella hacia mal para que toda la gente a su alrededor terminara abandonándola, dejándola sola frente a las peores tempestades de la vida, no podía evitar el preguntarse así misma si ella era simplemente un error, capricho de la naturaleza, pero sobretodo, ella se preguntaba si algún día encontraría a alguien que la quisiera y aceptara a pesar de todos los rumores, un verdadero amigo…
- quisiera saber aunque sea una vez que se siente tener un amigo… - susurro
La niña no paraba de llorar, siguió y siguió sin cesar, lamentándose de su soledad, ignorando el tiempo que pasaba sin detenerse alrededor de ella, hasta que, sin haberse percatado, ella se encontraba rodeada de vivaces e intensas llamas, aquel lugar estaba comenzando a arder en llamas con ella en sus fauces, no había manera de escapar, el fuego ya la había rodeado totalmente dejándola sin salida alguna, "Kyaaaaa!", grito desesperada esperando que alguien le escuchara, sin embargo, no había respuesta alguna, parecía que esta vez sería su final…
- mamá… iré pronto contigo… - pensó para si misma
El fuego se acercaba cada vez más a ella, sofocándola más y mas, ella comenzaba a sentirse débil y un poco mareada a causa del humo provocado por las llamas, parecía que todo estaba perdido para la chica, cuando…
- ¡¿estás bien? – le pregunto
Del otro lado del fuego se encontraba un chiquillo aproximadamente de la misma edad de la joven, su cabello era rosa y sus ojos rasgados, aquel chico había escuchado su grito de auxilio y fue de inmediato a ayudarla, del rostro de la pequeña niña se escribió una sonrisa de alivio, aunque…
– espera, ¡voy a sacarte de ahí! – le grito un poco desesperado
- ¡no me ayudes!, huye de aquí antes de que el fuego te alcance… - le dijo la chica
La chica le pidió de manera desesperada que huyera, sin embargo el chico la ignoro totalmente y comenzó a caminar en dirección al fuego, la pobre niña no soporto ver tal cosa y se cubrió los ojos con las manos esperando lo peor y sintiendo una inmensa culpa de que aquel chico estuviera a punto de morir por su culpa, tratando de ayudarla, ella sentía que siempre a donde iba la acompañaba la desgracia…
- no lo soporto mas… siempre suceden cosas malas a mi alrededor…- pensaba la chica sumamente triste
- no me paso nada… ¿lo ves? -
Creyendo que todo estaba ya perdido no había notado que aquel chico estaba al lado de ella, ileso y con una amplia y cálida sonrisa, el chico recargo su mano en el hombro de la pequeña de cabellos dorados cosa que de alguna manera la tranquilizo, la chica veía con total sorpresa al joven pelirosa el cual estaba en perfecto estado a pesar de haber atravesado el fuego, por otro lado, aquel chico le extiende su mano para ayudarla a ponerse de pie, al principio se le veía dudosa de aceptar, aunque en cuestión de tiempo termino confiando y cediendo su vida a aquel chico, este sin siquiera avisárselo, la toma entre sus brazos pidiéndole que se sujete fuerte, ante tal acto la pequeña solo pudo sonrojarse y hacer lo que el chico le pedía, una vez fuera de peligro, el pelirosa baja con cuidado a la chica de sus brazos sintiendo en ese instante un gran alivio...
- ¡muchas gracias! – le dijo llorando de la alegría
La pequeña rubia se abalanza con un gran abrazo a Natsu, haciendo que este se sintiera incomodo ante tal acto…
- po-por nada… podrías dejar de ahorcarme… - le pidio
Lucy lo noto de inmediato soltándolo sonrojada, sintiéndose totalmente avergonzada, el pelirosa estaba exhausto (y hambriento), así que sin pensarlo se deja caer de espaldas sobre el piso dando a notar su estado físico, después de haber descansado unos segundos endereza su espalda recargando su peso sobre sus manos quedando sentado, Lucy quien se encontraba muy agradecida se sienta al lado del chico volteándolo a ver con una gran sonrisa, así fue como los chicos comenzaron a conocerse intercambiando, sonrisas, gestos y palabras, la chica rubia estaba fascinada con las historias que le estaba contando aquel chico, ella nunca había viajado por el mundo por lo que le resultaba muy emocionante imaginarse como era aquello que estaba mas allá de lo que podía ver, y eso de ser mago le había hecho fantasear con imágenes muy vivaces de ella misma viajando en una escoba (WTF?) derrotando a otros magos y seres que parecían ser sacados de sus historias de hadas favoritas, sin duda era algo que ella quería poder experimentar algún día.
El tiempo pasaba rápido, ya habían pocas cosas que decirse, Natsu le había contado ya la historia de cómo llego a volverse un mago, de cómo su vida había sido tan trágica, sin saber quién es ni lo que hace aquí, la chica sentía un poco de tristeza y de alguna manera, identificada con la historia de aquel chico, ambos estaban solos en el mundo… cuando en un abrir y cerrar de ojos, el sol estaba escondiéndose por el horizonte…
- hay algo que aun no me dices, ¿Cuál es tu nombre? – le pregunto el pelirosado
- yo soy... -
Antes de que la chica le pudiera decir su nombre llego una turbia de personas que lucían muy preocupadas, estas personas corrieron de manera desesperada a donde estaba Lucy y Natsu enfocándose totalmente en la pequeña rubia…
- ¡Señorita Heartfilia!… que alivio que este bien… - pregunto el líder de ellos
- ¡vimos desde la mansión que el parque se quemaba y venimos tan pronto pudimos…! - dijo una mujer
Después de asegurarse que Lucy estaba bien, estas personas dirigieron sus miradas a Natsu de manera profunda y acusadora, como si supiesen que el incendio hubiera sido causado por el, con miedo y un poco de indignación comenzó a retroceder ante el acto de las personas, sin embargo la pequeña rubia al notar esa manera tan singular de acusar intercede por el chico defendiéndolo, dándoles a conocer que si no hubiera sido por el ella hubiera sido consumida por el fuego, apenados por sus acciones se disculpan con Natsu y le explican el porqué tales miradas, la razón era simple… el color de su cabello…
- lo sentimos joven viajero, por el color de su cabello pensamos que era alguno de esos yankees de Fairy Tail… últimamente han hecho más escándalo que de costumbre… - ¿Profetas acaso?
Natsu ya había aprendido a vivir con su "cabello" por lo que ignoro aquel comentario tan denigrante…
- ¿cómo podemos agradecerte que salvaras a señorita? Debe haber algo que necesites… -
Como si le hubiesen preguntado a él, el estomago de Natsu se hizo notar con un fuerte rugido, un suave tono rosa se poso sobre las mejillas del chico, seguido de una muy torcida sonrisa de vergüenza, aquel que le pregunto solo comenzó a reír un poco, mientras que Natsu se hundía dentro de si mismo de la vergüenza, cuando como por arte del destino, la pequeña chica se acerco a Natsu con un paquete en las manos…
- te obsequio mi chocolate, lo estaba guardando para dárselo a papá, pero recordé que odia el dulce… - le dijo
- ¡¿en serio?, es decir, no gracias… - le dijo – no me gustan las cosas dulces…- pensó recordando
- bueno… está bien... entonces… - dijo decepcionada
La pequeña Lucy uso inconscientemente el poder que tiene una chica sobre un hombre… una mirada dulce y al mismo tiempo culpable, con matices tristes y de rechazo, con ambos ojos bien abiertos para después entrecerrarlos, era una mirada que dominaría a cualquiera, Natsu fue vencido ante tal magia, simplemente no pudo…
- muy bien, muy bien, lo comeré… pero…- dijo el chico casi forzado, - ¿podrías ayudarme con la mitad? – le pregunto después
- pero… -
- era tu chocolate, no me sentiría bien quitándotelo… - la interrumpió
Natsu tomo la barra de chocolate, le quito la envoltura y lo partió a la mitad, la chica miro este acto confundida, podía notar a leguas que el chico estaba hambriento, y sin saber cómo interpretarlo, solo sonríe y le acepta la mitad de la barra de chocolate, así, comieron el chocolate entre los dos…
- por cierto… ¿a quién le debo agradecer jovencito? – le dijo un pequeño hombre de aspecto mayor
- mi nombre es… -
Y antes de que pudiera terminar…
- mucho gusto, gracias por salvar a la señorita Heartfilia, es hora de ir a casa o el señor Heartfilia se pondrá histérico… - dijo con miedo
Casi inmediatamente aquellas personas tomaron a Lucy y se comenzaron a retirar dejando a Natsu en aquel lugar…
- solo otra vez… será mejor que busque un lugar para dormir… - se dijo a si mismo
Natsu comenzaba a partir hacia otro lugar, cuando un dulce voz llama a sus oídos…
- ¡espera! – grito la pequeña
La chica corrió hasta donde estaba Natsu, se detuvo un momento para recuperar el aire, y después…
- si no tienes donde dormir puedes venir a mi casa, tenemos muchas habitaciones vacías… - le dijo con gentileza
La chica trataba de ser gentil con Natsu, sin embargo…
- lo siento, pero me gusta dormir en lugares abiertos, los magos debemos estar preparados para dormir en cualquier lugar… - le respondió
Lucy se entristeció una vez más por el rechazo de su hospitalidad, sin embargo Natsu lo noto e ingeniosamente…
- muy bien… discúlpame… - le dijo arrepentida
- espera… estaré aquí un poco más de tiempo buscando pistas sobre la guacamaya… que te parece si mañana me ayudas con mi misión… - le sugirió con gentileza
Como si fueran palabras mágicas, la chica recupero su gran sonrisa, su rostro lucia lleno de felicidad y emoción, por primera vez, estaba haciendo un verdadero amigo…
- ¡me encantaría!… pero… - dijo pensativa, -¡ya se!, le pediré a Xian-san que prepare algo para traerte mañana - agrego con entusiasmo
- muy bien, entonces aquí te espero mañana, ven lo más rápido que puedas… - le dijo con una sonrisa
Al día siguiente, en el medio día una pequeña de cabellos rubios se dirigía entre pasos y saltos hacia aquel lugar donde conoció a ese chico tan raro, con una gran sonrisa que reflejaba su felicidad, ella está entusiasmada y muy contenta de por fin poder tener alguien a quien llamarle amigo, en sus manos llevaba un presente para aquel de cabello rosado, se trataba de un emparedado que ella misma había preparado para él, por fin llega al lugar con un brillo en los ojos que dejaba perplejo al mismo sol, pero…
- ya estoy aquí… pero no lo veo… - penso
Aquel chico que quería ver con todo su corazón ya no estaba, lo busco y lo busco pero no hubo ningún resultado, hasta que por fin, la chica se dejo vencer dejando caer sus rodillas sobre el suelo totalmente desilusionada, con el corazón rompiéndose en pedazos y con el llanto en puerta. El tiempo pasaba y la chica no paraba de llorar, ¿acaso nunca podría encontrar un verdadero amigo?, ¿Por qué siempre la gente la abandonaba?, ¿Qué había hecho mal?, eran preguntas que se hacía así misma…
- ¿Qué sucedió aquí? –
La voz de alguien acercándose a sus espalas la hizo voltear con la mirada llena de ilusión y esperanza, pero vaya sorpresa se llevo al ver que no era aquel que tanto ansiaba ver, sino lo contrario, una persona que nunca más deseaba ver en su vida…
- ¿qu-que haces aquí? –
Esa persona era una niña de unos 12 años, de cabello castaño, ojos claros como el cielo, de piel caucásica, era una niña que parecía de porcelana, tan linda como la otra chica, aunque con un aura tan marchita como un jardín de rosas en invierno, su nombre era Clara, con ella 3 chicas mas venían, las 3 parecían normales y muy parecidas en aspecto, y sin faltar esa tremendamente grande aura de indiferencia…
- pero si es la inútil hija de mami y papi, la llorona Heartfilia –dijo burlona
- déjame en paz Clara… - le pidió un poco intimidada
- oh, desde cuando te atreves a hablarme así – dijo – ahora que recuerdo, creí haberte dicho que no te quería volver a ver en mi parque… ¡ya se! Seguramente fuiste tú quien quemo todo, te quisiste vengar de mí… - concluyo después
- te equivocas… yo no fui… yo estoy aquí… por… - no sabía que contestar
- ¿por qué? Espera… no me digas… ¿venias a jugar con alguien?... – dijo – ¡jajaja! ¿Tu, teniendo amigos? ¡jajaja! –le dijo señalándola y riendo
- ¡deja de molestarme! Yo… yo en verdad tengo un amigo… - le dijo con la mirada alta
-oh… ¿y cuál es su nombre?... - insistió
- yo… no lo sé… - dijo con tristeza
- jaja, lo sabía, lo estas inventando, no podrías ni siquiera tener un amigo imaginario, ¿Quién querría serlo? – le dijo burlona
- te equivocas, yo no lo estoy inventando… ¡el es un poderoso mago! - le respondió con valentía
- si es así, ¿Dónde está el, eh?... - le pregunto
Lucy comenzaba a sentirse peor gracias a los ataques verbales de la cruel chiquilla, ella estaba a punto de llorar, aquel chico que tanto esperaba ver no estaba…
- sabes, me molesta que me mientan… - le dijo, - así que tendré que darte un escarmiento para que no me vuelvas a tratar de engañar, ¿no es así chicas?- agrego con indiferencia
Las 3 chicas se reunieron alrededor de Lucy con malas intenciones reflejándose en sus pasos, mirándola con desprecio, incluso repulsión, sin dejar del lado una enorme sonrisa de perversidad que dejaba de lado su apariencia de niñas inocentes, mientras que la perversa líder se poso frente a ella mirándola directamente, cara a cara, la pequeña niña de ojos castaños miraba con miedo la acción recién llevada por esas malas chicas, observando cada uno de sus movimientos y esperando alguna mala acción de su parte...
- ummm, me pregunto qué te haremos esta vez… - dijo la líder
- hagámosla que coma tierra… - sugirió
- ¿a eso le llamas tortura? – se burlo de ella
- ¿tú que le harías? – le cuestiono irritada
- no lo sé, yo solo quiero esa bosa que trae, huele bien – dijo la única gordita
- ¡no!, ¡no es para ti! – le advirtió
- ¿qué dijiste maldita muñequita? - le pregunto con molestia
La pequeña con peso de más estaba a punto de golpear a Lucy, pero…
- espera, ya sé que le haremos… -
La chica de cabello castaño llevaba una pequeña mochila con ella, la abrió y saco unas tijeras…
- Luna, Dulcinea, sosténganle las manos, no dejen que se mueva, Eva, la cabeza… no dejes que la mueva – les ordeno sin dudar
- oh, eres cruel… ¡me encanta! - dijo riendo
- por favor, no lo hagas… - le suplico con los ojos cristalizados
- llora lo que quieras, no me harás detenerme… - dijo sin prestarle importancia
- ¿Dónde está tu amigo, eh? ¡En ningún lado, no existe, tú no tienes amigos!, ¡jajaja! – dijo sin piedad alguna
La pequeño de ojos azules tomo un mechón de cabello de la rubia y comenzó a cortar, lentamente para que su víctima viera cada uno de sus delicados cabellos caer en el suelo, mientras que sus cómplices solo reían divertidas, observando a la asustada y triste chica, complacidas de su sufrimiento, a chica termino de cortar el primer mechón con una sonrisa de total satisfacción, Lucy solo lloraba con la vista por los suelos observando esos hilos de oro que alguna vez fueron parte de su cabello…
- ¿Por qué…? - le cuestiono
- ¿por qué?, porque te odio, la chica perfecta… rica y hermosa… ¡no lo soporto!, las personas como tu quieren todo para ellas… pero… – dijo con furia – no tienes amigos y eres una llorona, te quitare lo único que te queda, tu belleza… - dijo después de manera siniestra
La chica se preparaba una vez más para cortar su cabello, siguió y siguió cortando sin tregua aquellos mechones dorados, decida a dejar sin uno solo, las cuatro chicas malvadas reían sínicamente, disfrutando cada momento del espectáculo, de cómo humillaban a esa inocente niña, mientras que esta mantenía sus ojos cerrados llorando desconsoladamente, de repente, las tijeras pararon de cortar y las risas callaron…
- estas lista… jajaja - dijo con cinismo
- anda, vete en el rio, ve lo ridícula que te ves - le ordeno con burla
Lucy tenía miedo, teniendo que acatar sus palabras yéndose a observar en el rio que no estaba lejos de ellas, la pequeña niña llego temblorosa, sin ganas de observar lo que le habían hecho, pero no podía evitarlo, esas chicas estaban locas y no le convenía hacerlas enojar, entonces, así se miro a si misma en el reflejo de aquel rio, se cubrió la boca, se quedo atónita y, comenzó a llorar en silencio, ¿Cómo podía existir gente tan cruel?...
- ¡jajaja, quedaste como todo un chico, te quite lo último que tenias, ahora que harás, no tienes nada! – grito de forma eufórica
- yo… eso no… - decía dudosa
De repente…
- ¡te equivocas! - se escucho a lo lejos
Una ola de fuego envolvió a las 4 chicas que habían sido crueles con Lucy…
-¡¿Quién está ahí? – le cuestiono nerviosa
El fuego siguió rodeando a las chicas, cuando de repente, unos grandes ojos rojos comenzaban a verse a través de las llamas de frente a las 4 chicas causando que estas se hundieran cada vez más en el miedo y la desesperación…
- ¿qu-quien er-eres? - pregunto titubeante
- mi padre, Igneel, una vez me dijo que las personas no podían perderlo todo, por más cosas que nos quite la vida…– dijo con una voz tenebrosa
En ese momento el cabello de Clara y sus secuaces comenzó a quemarse a causa de la intensidad de las llamas, provocando que corrieran aterradas en círculos sin saber cómo apagarlo, cuando se dieron cuenta era demasiado tarde, su cabello se había reducido a simples cenizas quedando completamente calvas, el fuego ceso y de un momento a otro las chicas corrieron llorando hacia sus casas.
Después de todo aquel ajetreo, Natsu estaba frente a su pequeña y triste amiga, esta le miro por un momento para después agachar la mirada, ella no quería que aquel chico la viera así, pero continuando con lo que le dijo Igneel…
- hay algo que nunca nos podrá arrebatar – le dijo poniendo una mano en su hombro
La rubia alza la vista una vez más, quedando totalmente sin palabra a lo que vio…
- y eso que nunca nos podrá quitar es una cálida sonrisa para regalar, porque ella siempre vuelve a nosotros… - le dijo confirmando su argumento
(Volviendo a la realidad…)
- Lucy… a Natsu no le agradará que tomes eso, es algo muy preciado para el… - le advirtió el gato
- Happy, ¿sabes cómo lo obtuvo Natsu? – le pregunto la maga
- aye… regreso con el de una misión hace unos años… yo aun no nacía así que no se muy bien como llego a sus manos… - le dijo, - solo dijo que era un pato de la suerte… - ¿pato?...
Los ojos de Lucy comenzaron a cristalizarse a causa de las gotas de lagrimas que se acumulaban en sus parpados, sin avisar rompe en un llanto silencioso con sus mejillas rápidamente humedecidas a causa del llover de sus ojos, ese objeto ella lo conocía muy bien, ella tenía cada imagen en su mente, ella recordaba muy bien…
- esa fue la primera vez que una sonrisa me hacia querer vivir otra vez… - dijo la maga con simpleza y total nostalgia mirando aquel objeto
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Qué onda chicos, que dicen? Quieren conti de este extra o no? Jaja, o ya me paso a la historia principal? Háganmelo saber…
Como han estado, con este capítulo y a petición de una buena amiga empezare con una sección de "pregunta y respuesta" a determinado personaje… puesto a que esta modalidad es completamente nueva para mi, las preguntaras las hará Happy, y bueno, mi amiga por alguna razón odia a muerte a Lisanna, así que me suplico que fuera la primera en la lista con unas preguntas que ella me dio, así que este fue el resultado, espero no se vea muy infantil…
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Aye! Bienvenidos a la primera sección de "pregunta y respuesta" conmigo, el gato Happy como anfitrión, nuestro invitado de hoy es una chica que dice ser mi madre, nada más y nada menos que Lisanna.
- Happy! que gusto verte!
- Aye! Yo también te extrañe Lisanna, bueno, comencemos:
- Que se siente haber salido… solo… una vez en la historia…? Esta pregunta es muy cruel…
- Relajate Happy, al menos le he ganado a Lucy…
- no entiendo, a que te refieres Lisanna?
- ya sabes, esa vez yo, BESE A NATSU…
- aye! Cuando se entere Lucy te mandara a volar con un regulus de Leo! … pero… hay algo más…
- A que te refieres?
- aye… no has leído el guion del capítulo extra… verdad?
-no… hay algo que deba leer?
- suficiente, pasemos a la siguiente pregunta, ¿Qué se siente…? Esta pregunta es más cruel que la anterior… no puedo…
- adelante Happy, estoy preparada para cualquier pregunta…
- aye… ok, ¿Qué se siente saber que… que Lucy fue la primera chica en la vida de Natsu?
- ¡¿qué?
- aye, en este capítulo Natsu aun no es parte de Fairy Tail… y en el siguiente capítulo… él y Lucy hacen cosas…
- qué clase de cosas…
- … no esa clase de cosas, el autor no esta tan enfermo, además odia el lolicon… pero…
- no me digas que…
- última pregunta! Que se siente… aye… se acabo la sesión, nos vemos en la próxima!
- Happy! Vuelve aquí, de que trataba la ultima pregunta?
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Perdón por haber tardado tanto en esta actualización, es que les sere sincero, ando super atorado en lo que sería el capítulo 7 de la trama original, pero no se preocupen, lentamente lo estoy terminando, espero les haya agradado la sección de Happy, si tienen alguna pregunta que hacer o que les gustaría que fuera resuelta por Happy háganmelo saber, no necesariamente tiene que ser una pregunta para el personaje, también pueden preguntar sobre alguna duda que tengan acerca de la historia, al igual, pueden escoger al siguiente personaje que será entrevistado, de la siguiente sección puede ser cualquiera de los siguientes:
- Lucy
- Gildartz
En fin, respecto a lo que sigue, tratare de actualizar para el siguiente domingo, gracias a todos por leer mis fumadas, cualquier cosa háganmela saber, en caso de que continúe con la trama principal el siguiente capítulo se llamara:
Endless: Natsu vs Natsu
Hasta pronto.
