Capitulo 2

Los rayos del sol empezaban a colarse por las ventanas de la habitación, me empezaba a despertar y miré a mí alrededor, todos dormían. Me levante, cogí una manta, ya que hacía un poco de frío y me fui a la cubierta.

Llegué y me apoyé en la baranda, mirando así el mar. Estuve así un rato, hasta que sentí unos pequeños pasos, me giré y vi al pequeño doctor.

Celeste: Buenos días, Chopper.

Chopper (con una preciosa sonrisa): Buenos días, Celeste. (Se sentó a mi lado, sobre la barandilla) Celeste, si quieres, te puedo ayudar a que recuerdes algo.

Celeste: Pero... ¿y si esos recuerdos son malos...?

Chopper: Tienes razón... Mira, por hay viene Sanji.

Sanji (dando vueltas y con corazones en los ojos): ¡Buenos días preciosa flor de primavera! Toma, una taza de café recién hecho y calentito, que esta mañana hace un poco de frío.

Celeste: Gracias, Sanji.

Chopper: ¿Y para mí?

Sanji: Para ti no hay nada.

Chopper: ¡Jo! (El rubio se fue de vuelta a la cocina)

Celeste: Toma, Chopper. (Dije pasándole la taza) Yo no tengo ganas, para ti.

Chopper: ¡Gracias, Celeste! ¡Eres muy buena!

Celeste: Descuida, oye, me voy al baño, ahora vuelvo.

Fui por el pasillo hasta llegar a la puerta del baño, pero me paré porque escuche el ruido del agua, a si que abría alguien dentro. Enseguida salió el peliverde con el torso al descubierto y con una toalla colgando en el hombro. Sentía que las mejillas me ardían

Zorro: Buenos días.

Celeste (ligeramente ruborizada): Bu-Buenos días.

Me entré enseguida al baño y me miré al espejo, estaba como un tomate (¡no todos los días, al despertarte, ves a un tío buenorro sin camiseta enfrente tuyo!). Me aclaré la cara e hice mis necesidades.

Salí del baño y me fui a la cocina, vi que faltaban algunos, estaban Nami, Robin, Chopper, Zorro y Sanji. Me senté entre Chopper y Nami.

Celeste: ¡Buenos días a todos!

Todos: ¡Buenos días!

Sanji: ¡Desayuno especial para mis tres preciosidades del mar! (Dijo dejando unos platos con muy buena pinta)

Zorro: No se porque les haces tanto la pelota, ¿no ves que se aprovechan de ti?

Celeste: ¡Ey, ey! ¡Que yo acabo de llegar!

Zorro: Hablo en general.

Sanji (con tono irónico): ¡Es verdad! ¡Que quieres algo contigo! ¡No me acordaba! Marimo cerebro de mosquito...

Zorro: ¡¿Qué has dicho, cejudo imbécil pervertido?

Y empezaron a pelearse, hasta que la pelirroja tuvo que intervenir, pegándoles un fuerte puñetazo a cada uno.

Nami: ¡A comer y a callar!

Todos los allí presentes nos empezamos a reír. Un poco después, aparecieron el resto, Luffy, Franky, Usopp y Brook.

Luffy: ¡Hola! ¡Sanji, tengo hambre!

Sanji: Ya voy...

Usopp: ¡A mi primero, que soy el capitán!

Luffy: ¡Tú no eres el capitán!

Usopp: ¡Si lo soy!

Celeste (hablando con Nami): ¿Son siempre así?

Nami: Los 365 días del año...Pero son una buena tripulación.

Celeste: En eso estoy de acuerdo.

Todos empezamos a comer.

Luffy: ¿Quién se encarga de enseñarle el Sunny a Celeste?

Sanji (con corazones en los ojos): ¡Yo!

Zorro: Si dejáis que sea este, creo que el cocinero estará mirando y soltando piropos y mariconadas a Celeste...

Robin: ¿Y por que no vas tú, espadachín?

Zorro (algo colorado): ¡¿Qué? ¡Yo no...!

Sanji: Pero si este se pierde hasta para ir al baño.

Zorro: ¡Pues ahora verás! (Me cogió de la muñeca y me levantó de la silla y con mordiendo una tostada) ¡Os demostraré que puedo enseñarle el barco sin perderme!

Dicho esto, me arrastró hasta afuera.

Celeste: Veo que confían mucho en ti.

Zorro: Cuando quieren son insoportables... Bueno, mira, este es la terraza principal, una zona solo para el descanso. Esa es la cubierta, los naranjos son de Nami, y cuidado con ellos, es solo una advertencia. Al lado de la cocina está la enfermería de Chopper. Debajo está el bar y el acuario. Hay está el baño, que posee una antesala con espejos y lavabos. Debajo del baño está la biblioteca, hay casi siempre suelen estar Chopper o Robin. Luego está el gimnasio, la oficina de Usopp y el taller de Franky. ¿Alguna duda?

Celeste: No, muchísimas gracias, Zorro. (Dije con una amplia sonrisa)

De repente sentimos unos pasos.

Usopp: ¡Celeste! Mira, te he hecho un dibujo un mapa del Sunny con cada sala. Así te será más fácil.

Celeste: Gracias, Usopp.

Zorro: ¡Y a mí que!

Usopp: Tú te pierdes con mapa o sin mapa. Por cierto, Celeste, Nami dice que hoy te toca vigilar.

Celeste: Vale.

¿?: ¡Súper! (Si, era Franky) ¡Ey, Celeste! ¡Y está tu camarote!

Celeste: Muchas gracias a todos, de verdad.

Franky: Descuida, todo por nuestra nueva nakama.

Llegó la tarde. En la cubierta solo estábamos Zorro, Nami y yo, las dos últimas tomábamos el sol y hablábamos de vez en cuando y el peliverde entrenaba. Zorro ya se iba a ir.

Celeste: ¡Oye Zorro! ¿Me echas crema en la espalda?

Zorro: ¿Y por que yo?

Celeste: Por que Nami está ocupada, ¿no querrás que me queme?

Nami: Eso, eso.

Zorro: ¿Y por que no puede Sanji? El estaría encantado de la vida.

Nami: ¿Es que quieres que ese pervertido le meta mano a Celeste?

Zorro: ¡Está bien, está bien...!

Cogió el bote de crema solar, me puse bocabajo y me desabroché la parte de arriba del bikini y él empezó a extender la crema. Cuando terminó:

Celeste (atándome el bikini): Gracias, Zorro. (Le di un beso en la mejilla, lo que hizo que el peliverde se ruborizase mucho)

Zorro: Yo...he... ¡me voy!

El chico se fue corriendo, lo que hizo que nosotras dos nos riésemos.

Nami: Bueno, ¿Qué piensas de él?

Celeste: ¿De quien?

Nami: Pues de Zorro.

Celeste: Ah, pues...no está mal... (Me ruboricé un poco) Me cae bien.

Nami (con una sonrisa pícara): ¿Solo eso?

Celeste: ¡P-Pues claro! ¿Q-Qué va a se si no? ¡Me voy a echar una siesta!

Me puse de espaldas a la pelirroja y cerré los ojos fuertemente, deseando que no me hiciese ninguna pregunta más.

CONTINUARÁ...