Gracias mis niñas por sus palabras Sakura, Pauli, Liliana Yurika Cullen Gracias!
Capitulo Ocho
Habíamos caído rendidos por segunda vez, pero satisfechos, abrazados y con las piernas enlazadas nos dormimos, dormir con él era muy placentero, así que me pegue a su cuerpo todo lo que pude. Un insistente sonido me despertó, mire a todos lados en la habitación y vi el celular de Albert en la mesita de luz a mi lado.
— Albert— lo llame sintiéndome aun dormida, él también estaba profundo en sus sueños— Tu celular está sonando— insistí, él abrió un poco los ojos
— ¿Quieres atender?— dijo mientras me abrazaba un poco mas y de nuevo cerraba los ojos, yo sonreí
— Bien— y estirándome con un poco de dificultad tome el celular y aclarando un poco mi garganta conteste— ¿Hola?— mi voz aun se escuchaba ronca
— Perdón, ¿Es el teléfono del Doctor Andry?— pregunto dudosa una mujer, al parecer era del hospital
— Si— un par de exclamaciones se escucharon del otro lado, yo fruncí el ceño
— ¿De casualidad es usted la señorita Cartwright ?— volvió a preguntar la voz
— Si—yo volví a confirmar y de nuevo se escucharon gritos al otro lado, esto en verdad estaba haciéndome enojar— Si tu llamada no es por nada importante entonces cortare— mi voz salió bastante molesta, Albert se acerco curioso
— ¿Quién es?— dijo aun medio dormido y al parecer las personas al otro lado del teléfono lo escucharon porque de nuevo se escucho un par de exclamaciones
— No lo sé— dije molesta— pero lo único que han hecho ha sido gritar y dar exclamaciones infantiles— dije dándole el teléfono, Albert frunció también el ceño
— ¿Hola?— dijo con tono frio— ¿Qué pasa Luisa?— su expresión cambio a una de tedio cuando pronuncio el nombre— ¿Y porque no me llamo Flamy? Ella es la encargada de esa área— mientras escuchaba lo que le decían, su expresión se fue relajando un poco— Esta bien, en media hora estaré ahí— y corto
— ¿Paso algo malo?— le pregunte al verlo tan serio, él me miro fijamente
— No lo creo, pero al parecer la doctora Kelly volvió hoy y desea hablar conmigo algo importante, además quiere hablar también con Susy—
— ¿Entonces tienes que irte?— aunque trate no pude ocultar la desilusión en mi voz
— ¿No quieres ir conmigo?— yo lo mire animada
— ¿Puedo ir? Pero… ¿No te dirán nada porque vas conmigo al trabajo?—
— No voy a trabajar, hoy es mi día libre, solo voy para una reunión, además puedes visitar a Susy mientras que hablo con Kelly— yo sonreí, la niña en verdad me agradaba
— Entonces claro que te acompaño, deja me doy un baño rápido así te dejo libre a ti— dije levantándome pero él me tomo sorpresivamente por la cintura
— ¿Y si nos bañamos juntos y así ahorramos tiempo?— yo sonreí
— Me parece bien—
Mientras nos bañábamos pensé en decirle lo que sentía, pero ahora no era el momento, después de que tuviera la reunión en el hospital hablaría con él, aunque me daba algo de miedo lo que él sintiera verdaderamente, pues aunque Albert estuvo conmigo y me dijo todas esas cosas lindas, no sabía a ciencia cierta que había en su cabeza en estos momentos, aunque tenía que animarme pues conociéndolo él no habría arriesgado nuestra amistad por un simple capricho o un arranque de deseo, si me dijo todas esas cosas, es porque ya había pensado anteriormente en ellas. Cuando salimos del baño, que más que ahorrar tiempo nos hizo tardar más, pues Albert me acorralo en una esquina y me beso largo rato bajo la ducha, nos cambiamos rápidamente y salimos rumbo al hospital.
Me ayudo a salir del auto y de nuevo tomo mi mano cuando ingresamos sin llegar a soltarla en ningún momento. Nos dirigimos a recepción en donde había un par de enfermeras, una chica de cabello corto anaranjado con unos grandes y redondos lentes y otra de cabello largo recogido y verdoso también con lentes, pero más ovalados y pequeños en cuanto nos vieron entrar no nos quitaron la vista de encima. Albert se acerco y se dirigió a la primera
— Luisa ¿Ya llego la doctora Kelly?— la chica no respondió al instante, nos miro a ambos pasando de uno al otro, su atención estaba fija en nuestras cabezas, yo mire a Albert y entonces lo comprendí, ambos todavía teníamos el cabello húmedo del baño, además él aun no soltaba mi mano, ella era la que había llamado más temprano y ambos habíamos contestado con la voz clara de haber estado durmiendo o de haber estado haciendo otro tipo de cosas, me sonroje fuertemente ante la insistente mirada de las chicas— Luisa— dijo Albert molesto
— ¡No Doctor Andry! Pero llamo hace unos minutos para decir que estaba en camino— respondió después de mirarnos
— Bien— dijo simplemente y me jalo por los pasillos— De todas las enfermeras, es la más molesta de todas— volvió a hablar
— No paro de mirarnos todo el tiempo, lo más seguro es que debe estar pensando en que hacíamos antes de venir— dije nerviosa
— Piense lo que piense sacara la conclusión acertada, después de todo si estábamos haciendo lo que ella imagina ¿No?— dijo guiñándome un ojo, yo me sonroje mucho más y baje la mirada, él rio y me abrazo cariñosamente, ¿Qué pensara Albert en este momento? ¿Qué piensa mientras me abraza? No podía dejar de pensar en eso
— ¿A dónde vamos?— pregunte para despejar mi cabeza
— A ver a Susy, se va a poner muy contenta cuando vea que le trajiste rosas— antes de entrar al hospital había comprado un ramo de flores blancas y rosas
Efectivamente a Susy le habían encantado las flores, estaba realmente animada con el hecho de que había ido a visitarla.
— Y dime Candy ¿Hace cuanto eres novia de Albert? Flamy me lo conto esta mañana— yo me pasme, no sabía que responder y según vi Albert estaba igual, abrí la boca para responderle pero la puerta de la habitación se abrió y no pude continuar
— Buenos días— saludo una hermosa mujer, se notaba llena de clase y estilo
— ¡Hola Kelly!— respondió Susy emocionada
— Buenos días Kelly— saludo cortésmente Albert— Te presento a Candy Cartwright — dijo después señalándome— Candy, ella es la doctora Kelly Martín
— Mucho gusto doctora Kelly
— El gusto es mío, pero por favor dime solo Kelly— sonrió, era muy amable
— Está bien Kelly, puedes llamarme solo Candy también— acepte
— Kelly, ¿Cierto que la novia de Albert es muy linda?— comento Susy, yo me ruborice
— Si, ahora entiendo porque Albert siempre ha rechazado todas las invitaciones que recibe constantemente en el hospital— comento ella sonriendo
— Bueno, es que yo no…— empecé a explicar pero de nuevo abrieron la puerta, últimamente todo el mundo me interrumpía cuando quería aclarar que Albert y yo éramos simplemente amigos, aunque ahora éramos mucho más que amigos, pero eso no estaba claro del todo
— Buenos días a todos— saludo un hombre de cabello gris y lentes redondos, tenía un parche blanco en uno de sus ojos y según se presento era el padre de Susy
— Bien, ya que nos encontramos todos me gustaría empezar con el tema importante y la razón por la cual los cite este día— comento Kelly
— Si me disculpa estaré en la cafetería, así pueden hablar tranquilos— y me disponía a irme pero sentí la pequeña mano de Susy tomar mi muñeca
— Quédate Candy, no tienes porque irte— yo la mire a ella y luego al resto de presentes
— Por mí no hay ningún problema Candy, claro que puedes quedarte, no eres ninguna molestia— comento Kelly, yo asentí y me quede— bien, la verdad es que como ustedes saben el día de ayer tuve que viajar de urgencia pues mi prometido Michael tuvo un accidente muy grave y aunque su vida está fuera de peligro tendrá que estar en recuperación por más de seis meses— todos se sorprendieron— como entenderán y espero que lo hagan, voy a ausentarme y tomarme un tiempo para ayudarlo con su recuperación, así que no tengo más opción que dejar el hospital— el padre de Michael asintió
— Comprendo perfectamente Doctora Kelly, es lo más lógico que sea usted quien cuide de su prometido, pero me gustaría mucho saber ¿Quién va a ser el médico que continuara con el tratamiento de Susy?—
— Creo que esa parte ya esta solucionada, incluso ya hable con el director Helios y él como encargado del hospital está totalmente de acuerdo con mi decisión, solo falta que la persona acepte—
— ¿Y quién será?— pregunto de nuevo el padre de Susy, ella sonrió
— La persona más indicada para que ocupe totalmente mi puesto en cardiología en este hospital es Albert— yo abrí los ojos sorprendida y por lo visto Albert estaba peor que yo
— ¿Yo?— ella asintió
— ¡Sí!— se escucho la exclamación de Susy— tu eres el mejor para reemplazar a Kelly, Albert, y aunque me da mucha pena que te vayas Kelly, me alegra mucho que hayas pensado en él, no estoy segura de sentirme tranquila con un extraño— dijo cruzándose de brazos, todos sonreímos
— Pero Kelly, yo recién estoy haciendo la especialización en cardiología, no creo que sea yo el indicado— dijo sorprendido
— Claro que lo eres Albert, tuviste mucha experiencia en Inglaterra, presenciaste y ayudaste en muchas operaciones importantes, tanto allá como acá, a pesar de ser un chico tan joven has demostrado ser el más indicado, en el corto tiempo que llevas en este hospital has aportado más conocimiento que algunos que llevan años, no dudes de ti mismo Albert, eres la persona perfecta para ocupar mi lugar, además el Doctor Leonard está encantado de ayudarte— dijo animándolo— solo acepta
— Yo… no se Kelly— dudo
— Yo estoy de acuerdo con la doctora— dijo el padre de Susy, Albert los miro y luego a mí, yo le sonreí dándole ánimos
— Sabes que puedes Albert, yo confió en ti— él sonrió
— Está bien, acepto— Kelly y Susy sonrieron felices
— Estupendo, creo que deberíamos hablar con Helios para que todo esté listo para el lunes, que es la fecha de mi partida—
Mi celular comenzó a sonar en ese momento, lo saque del bolsillo de mi pantalón y cuando mire la pantalla me sorprendí, era Terry. No sabía si debía o no contestarle, la última vez que hablamos las cosas habían quedado mal, tal vez llamaba para pedirme disculpas por las cosas que me dijo, así que llegando a esa conclusión pedí disculpas y ante la mirada atenta de Albert salí al pasillo para atender.
— Hola— dije en un tono neutral
— Candy, que bueno que me hayas contestado— dijo en tono aliviado
— No veo por qué no debería de hacerlo, yo no tengo nada contra ti, al contrario, se me hace extraña tu llamada, la última vez que hablamos no quedaste muy feliz conmigo— dije resentida, pues me había sentido realmente mal con sus comentarios
— Perdóname por eso Candy, sé que me porte como un imbécil, pero quiero enmendar mi error y pedirte disculpas ¿Podemos vernos?— pidió cauteloso
— ¿Esas en Chicago?— pregunte sorprendida
— Si, llegue anoche, llame al departamento pero nadie me atendió, ya era un poco tarde así que no quise molestarte y espere hasta ahora para llamarte al celular—
— Es que ya no estoy viviendo con Annie y tal vez anoche salió con Archie por eso no debieron de atenderte— o lo más seguro es que estaban teniendo sexo y ni de casualidad ella interrumpiría estar con Archie por atender el teléfono, aunque ahora la entiendo completamente, yo tampoco lo haría. Me sonroje ante mis propios pensamientos
— ¿Se pelearon?— pregunto sorprendido
— No, no es nada de eso, es solo que ella y Archie por fin están viviendo juntos—
— ¿Con el elegante?— pregunto aun mas sorprendido— vaya, ya era hora, no sabía nada, aunque en realidad últimamente no sé nada de nadie—
— Tú lo has querido así, tu carrera siempre ha sobresalido ante todo— y aunque no le estaba reclamando nada, era la única verdad que le podía decir, el suspiro
— Sí, creo que es ahora que lo veo, pero dime Candy ¿Podemos vernos?—
— No lo sé Terry— dude
— Solamente quiero hablar Candy, dime donde estas y yo iré a verte— yo solté un suspiro
— Está bien, pero solo unos minutos, estoy en el hospital de Chicago, pero veámonos en el parque que está al lado—
— Estoy muy cerca del lugar, estaré ahí en unos diez minutos—
— Bien, te veré entonces—
— Gracias por aceptar— yo no respondí nada y corte
No sé cómo pude ser tan estúpida en el pasado, es más que obvio que lo que siento por Terry es solo amistad, ni en un millón de años se acerca la sensación que siento cuando hablo con Terry a lo que siento cuando estoy y hablo con Albert. Así que lo mejor será cerrar este capítulo de mi vida y dejar claro mi asunto con Terry antes de empezar algo con Albert o por lo menos antes de intentarlo. Así que regrese a la habitación de Susy para avisarle a Albert lo de Terry.
Cuando llegue estaba Susy y su padre solamente, ambos me dijeron que Albert y Kelly habían ido a la oficina del director del hospital para hablar con Helios sobre el asunto de Kelly, así que les pedí que le informaran que iba al parque un segundo, pues no interrumpiría su charla tan importante por una tontería como avisarle a Albert que iba con Terry.
