Capítulo 6

Estábamos de regreso en la Universidad, no creí que la película llegara a traumarme tanto, pues aquí en Forks, como en la película, había mucha niebla, así que cuando me baje del auto abracé a Jasper quien me miro burlón pero no dijo nada, y me devolvió el abrazo, como cuando éramos pequeños, cuando moría de miedo e iba a sus brazos que siempre me traían seguridad y actualmente lo seguían haciendo.

-¿La niñita tiene miedo?- preguntó Edward, fastidiándome como siempre.

-Solo tiene frío.- contestó Jasper defendiéndome, yo solo sonreí y lo abrace más fuerte.

-Bueno, nosotros ya nos vamos.- se despidieron Rosalie y Emmet.

-Hasta mañana.- respondimos.

-Bueno, yo igual ya me voy.- dijo Alice.

-Te acompaño.- se ofreció Jasper y antes de que pudiera hacer algo, ellos dos ya se estaban yendo, solo quedamos Edward y yo, quien me observaba fijamente.

-¿Qué?- pregunte toscamente.

-¿Qué se trae tu hermano con Alice?

-Que yo sepa, nada y si tienes tanta curiosidad pregúntale a él que yo no soy su niñera ni su mensajera.

El solo me miro y empezó a caminar hacia los edificios y como no estaba en mis planes quedarme sola en ese estacionamiento oscuro, frio y con niebla… empecé a seguirlo.

-Hay por Dios, ¿enserio estas asustada?- me preguntó.

-Pues no sé qué cosa rara seas tú, pero los humanos tenemos algo llamado "sentimientos", que como su nombre lo dice es la capacidad de SENTIR y ahí entra el miedo.- contesté con la dignidad que me quedaba, me sorprendí cuando él se rió.

-¿Eres una experta en insultar a las personas?-se burló.

-Solo a las personas que se merecen esos insultos.

-Mira, con lo que paso hace rato no quiero más peleas así que, ¿podemos estar en paz esta noche?- suplicó.

-No vas a hacer mi amigo ni mucho menos.- dije aun desconfiada.

-Yo nunca dije eso, solo dije que hoy, solo hoy no nos dirijamos la palabra, porque la cabeza me está matando.

-Tu consciencia tan sucia

-¡Por favor! Solo hoy ¿de acuerdo?, mañana me insultaras toooodo lo que quieras.

-Hablas como si muriera de ganas por insultarte.- le contesté con un tono normal.

-Porque siempre lo haces.

-O quizá solo me defiendo.

El ya no respondió y yo no dije nada, entramos al edificio y yo me adelante, aunque podía oír sus pasos detrás de los míos.

Entre a la habitación y como él dijo, lo ignore, tome rápido mi pijama, mi neceser y me fui al baño a cambiarme, después de darme un baño, ponerme la pijama y lavarme los dientes, decidí salir del cuarto de baño.

Edward estaba sentado en su cama, dando la espalda pero vi que su mano se movía, cuando me acerque vi por encima de su hombro él estaba escribiendo algún texto que lo tenía muy inspirado pues la pluma se movía con gran destreza sobre el papel.

Cuando me vio dio un pequeño salto y tiro el cuaderno.

-Me asustaste.- dijo.

-Lo siento.- me disculpe.

-No te preocupes, me hace mucha falta acostumbrarme a tu presencia.

-Pues si tanto te molesta puedes irte.- contesté y me senté en mi cama en frente de la suya.- pero bueno, hoy es paz y tranquilidad.

-Así es, entonces te pido una disculpa.- creo que era la primera platica que teníamos pacíficamente.

-En ese caso yo también te pido una.- le sonreí y el me respondió con una sonrisa fugaz.-Y ¿Qué estabas escribiendo?

-Yo… nada bueno… puras tonterías.- contestó algo avergonzado.

-¿Enserio? Pues te veías muy inspirado

-Ok, bueno, a veces… escribo… un poco… escribo historias pero no son muy buenas.- admitió con esfuerzos.

-Y no es algo que muchos sepan.- deduje

-Exacto… pero como eres mi compañera de habitación no creo que pudiera ocultarlo así que si dices algo…- intentó amenazarme

-¡Hey!- lo interrumpí.- yo no soy Tanya para que me andes amenazando, a parte, hoy es una noche de paz ¿no?, mira que si sigues interrumpiendo esta noche voy a venir rompiéndola yo también.

-Ok, ok, lo siento.-se disculpó sonriendo.

-Bueno, no te preocupes que nadie se va a enterar- o al menos no por mi parte- de que escribes.- prometí.

-Gracias.-contestó.

-Y ¿Cómo sabes que eres malo si no dejas a nadie leer esas historias?-pregunte

-Amm, bueno, Alice es la única que las lee, dice que soy bueno, pero yo… solo lo hago como un pasatiempo… no es algo donde me esfuerce mucho.

-No te puedo dar ningún comentario crítico pues no conozco esas historias pero creo que deberías confiar en el gusto de Alice.

-Alice me quiere demasiado, quizá solo dice que soy bueno por eso, porque me quiere.

-Si me dejaras leer una de esas historias podría contestarte.

-Lo siento, pero ya lo he dicho, nadie lee mis historias excepto Alice.

-Lo respeto, Alice y tu son muy unidos ¿cierto?- me empezaba a gustar esta platica tranquila.

-Sí, la quiero mucho.- contestó viendo al vacío, pensando en Alice, supuse, porque su rostro se ilumino con una sonrisa.

-Te entiendo, me pasa lo mismo con Jasper.- sonreí al recordar a mi hermano.

-Creo que ha sido nuestra primera plática tranquila.- comentó.

-Es raro, desde que te conozco se nota que eres muy grosero y arrogante.- le dije.

-Muchas veces la gente no es lo que aparenta.- contestó en voz baja como diciéndolo para sí mismo.

-Edward, tengo mucho sueño, buenas noches.- sin pensarlo, me levante y lo bese en la mejilla.- Descansa.

-¿Qué fue eso?-preguntó confundido.

-No lo sé, quizá producto del sueño.-contesté yendo de vuelta a mi cama.- o esta agradable platica, pero fuese lo que fuese dudo que se repita, solo fue hoy. Solo hoy, porque pues hoy fue una noche pacífica y pues mañana ya no va a ser de noche y pues se va a acabar lo pacifico y…

-Shh.- me calló justo cuando empezaba a decir incoherencias.- duerme bien que mañana no veras a este Edward.

-¿Qué?-dije ahora yo confundida, metiéndome a la cama.

-Solo descansa.- contestó acercándose y me beso la frente.-Gracias.

Estaba muy confundida por sus últimas palabras y por ese beso pero no pude formular mis dudas porque en verdad moría de sueño y sin planearlo me quede dormida.