Su mundo se volvió silencioso y oscuro hace ya 10 años atrás.

Con el tiempo le olvidaría, solo era un simple mortal que había coincidido con una de las mayores mentes del mundo de los soldados. Quizás necesitaría decenas de años, pero quería creer que lo conseguiría tarde o temprano.

El peloton había proseguido con sus planes. Ya habían reunido a 7 de los escuadrones enemigos, aunque no fue una tarea sencilla. La mayoría de los miembros perecieron durante sus capturas, algunos derrotados por los compañeros de los objetivos, otros habían muerto misteriosamente.

Ese era el caso de Riuk, que junto a Flippy, se habían enfrentado a un escuadron de 50 hombres. Según el informe que escribió Flippy a su regreso sin éxito, eran demasiado poderosos y crearon una emboscada de la cual Riuk no pudo escapar. El coronel no creía que eso fuese verdad pero el informe de Shizuko, su mayor espía, corroboraba dicho suceso.

-Estás seguro qué eso fue lo que paso?

-Sí, recuerdo perfectamente la situación,Riuk subestimó a los soldados y pagó por ello.

-Entiendo. La general, convoca una reunión con los demás. Debo informarles de la situación actual.

Con la ayuda de Shizuko, La general reúne a los pocos supervivientes.

La sala estaba casi vacía, solo tres asientos eran ocupados. De pie permanecían La general y el Coronel.

-Me temo que traigo malas noticias. Hemos perdido otro miembro del grupo, como bien podéis observar.

Una leve sonrisa se dibujó en las caras de los presentes. Nadie de los que quedaban le soportaba.

-No seáis así, esto solo nos perjudica, os recuerdo que hemos llamado mucho la atención. De hecho, la reunión de hoy tiene que ver con esto último. Las aldeas temen que usemos el poder reunido tras estos duros años de trabajo y planean atacar en conjunto el escuadron.

Durante la reunión, el coronel detalló como defenderían la guarida. Cada miembro defendería un punto cardinal. Sneaky se encargaba del sur, Flippy del este, La general del norte, mientras que el coronel se encargaría del oeste. Shizuko se encargaría de vigilar el centro y de informar si se produjese algún incidente importante.

Dos días más tarde las aldeas se coordinaron para avanzar contra ellos. No combatirían juntos, pero si a la vez. Esto suponía una gran ventaja para El peloton, ya que no se comunicarían entre ellos, ni se encontrarían soldados de distintos países en la misma zona.

En el primer choque de la batalla, El peloton permaneció firme en sus puestos. Pero algo iba mal.

-Coronel, me temo que han conseguido infiltrarse.

-A quién han derrotado tan fácilmente para haber logrado penetrar en nuestras fuerzas?

-A nadie. Sneaky nos ha traicionado, y se ha unido a sus fuerzas. Le han debido perdonar a cambio de tal acto. Pero lo importante es que se dirigen sin ningún obstáculo hacia nuestra guarida.

-De acuerdo, yo me encargaré. Mientras el resto aguante todo irá bien.

-Estás solo, así que procura no caer, ya no hay más oportunidades de suplencias Flippy.

-Maldito Sneaky, tenía que actuar por el bien de su país, como siempre. Ya me encargaré de él cuando todo esto termine.

-Al igual qué con Riuk? Ten cuidado, porque no pienso volver a defender un informe falso.

-Ja, lo sé. Pero esta vez creo que hasta el coronel estaría de acuerdo.

-Como veas, pero insisto en un pequeño detalle. Primero deberás sobrevivir a la guerra tú solo. Adiós.

-Sobrevivir yo solo…Eso es lo que llevo haciendo desde pequeño. Y hasta ahora no he tenido ningún problema. Una panda de mequetrefes no conseguirá vencerme.

Las batallas se desarrollaban en las distintas zonas. Eran sangrientas y desproporcionadas. Uno tras otro los cadáveres se apilaban en las sangrientas tierras, pero no paraban de llegar nuevos soldados que les sustituyesen.

-Jajaja intentadlo, cuantos más vengáis mayor será mi colección de cadaveres al acabar la batalla!

La lucha se prolongó durante muchas horas.

-Son demasiados, es qué no piensan nunca acabar de venir?

Finalmente, el ya no podría con todos. Eran demasiados para él a pesar de su astucia y sus armas ocultas.

-Shizuko!, informa al coronel, retrocedo a la guarida, necesito apoyo ahora mismo!

Nadie le contestaba. Se encontraba solo? No le extrañaba, su vida siempre había sido solitaria.

Poco pudo retroceder. En su retirada, varios soldados le cortaron el paso, una gran fosa se abrió entre ellos, donde se encontraba enterrado Flippy. Los soldados pasaron de largo, querían llegar cuanto antes a la guarida.

-Maldita sea! Shizuko joder! Responde de una vez!

-Qué quieres? Ando ocupado. Vaya parece que te están dando una pequeña paliza jejeje.

-Cállate! Necesito ayuda, volvamos a la base e informemos al coronel.

-Volvamos? No es mi misión recoger heridos y transpórtalos hasta otro sitio. Además, no tenemos porque ayudar a un traidor. Al igual que Riuk no era necesario, tú tampoco lo eres en tu estado actual.

-Cómo te atreves! Espera!

Shizuko había desaparecido tan rápido como vino.

No podría defenderse durante mucho más tiempo. Su única esperanza era que no viesen la fosa en la que se encontraba oculto.

-"No puedo morir. No pereceré en un sitio como este. No."

Varios batallones pasaron por encima suyo, sin percatarse de su presencia. Pero esa situación no será eterna.

Un joven especializado en la detección de enemigos sintió su presencia. Parándose en secó, hizo señales a sus compañeros de que su enemigo seguía vivo en la profunda fosa. Dos de ellos saltaron a su interior y fueron envueltos en una nube morada.

Pasaron varios minutos pero ningún sonido salía de allí. Ninguno regresó.

Dos más bajaron, pero el resultado fue el mismo.

-Es duro de roer. Ese veneno será difícil de penetrar. Avisar a algún compañero de que tenemos arrinconado a uno de ellos. Necesitamos que puedan esparcir el veneno.

Asintiendo, uno de ellos salió corriendo, retrocediendo en la zona conquistada. No tardó mucho en volver acompañado de una chica enmascarada..segun x un tatuaje en su brazo se trataba de su sargento.

-Aun estabas por esta zona? Da igual, le tenemos hay arrinconado, pero cada vez que uno de los nuestros baja, muere por un o tóxico. Puedes encargarte de ello?

-Estaba revisando la zona. En cuanto al humo, no os preocupéis. Yo me encargo. Seguid adelante.

-No, te haremos de apoyo, tú despéjalo que nosotros acabaremos con él.

-Creéis que necesito vuestra ayuda? Yo sola puedo con él. Si lo que queréis es la fama de haber acabado con un enemigo, a mi no me importa, quedáosla. Pero no quiero que interfiráis con mi trabajo!

-De acuerdo, esperaremos a tu señal.

La sargento empezó a valorar la situación. Si entraba le atacarían con veneno. Debía ser rápida.

Tras un gran salto, cayendo en picado dentro de la fosa. Un humo morado se volvió a esparcir, pero era disipado por la mascara q tenia puesta

-Mierda, no tengo nada más que esto, y ahora no me funciona. Finalmente me han alcanzado. No sé quién es, pero su nombre será famoso por acabar con mi leyenda, con el Sargento Flippy

Al alcanzar el suelo, empezó a observar aquel lugar. Era evidente la situación de su enemigo. Lentamente se acercó hasta él.