-¡Hello, mina-san! [ñ.ñ] Nah ps aquí, perdiendo el tiempo (no se crean) ¡Aquí ta el Shot 3! [:D]
Hikari: ¿Qué pareja es, Nee-sama?
-Pues quería empezar con el HitsuHina, pero lamentablemente no se me ocurría historia, así que decidí empezar con la de Isshin & Masaki [:3] Pero ¡hey! Tranquis que ya estoy trabajando en el HistuHina…Y bueno, para darles un pequeño sinopsis de este capi, supongamos que es mi manera en la que se conocieron Isshin y su adoraba esposa madre de nuestro sexy Fresa-kun [xD] Y la manera en la que me imagino como se conocieron es algo similar a la de Rukia e Ichigo, solo que con los papeles invertidos…Sino me entienden, lean para aprender [;P]
Hikari: Agradecemos rotundamente a los que leen, agregan a favoritos, dejan su pequeño comentario y hacen que Nee-san no pierda los estribos o los asesine [n-n]
-Eso último no hacía falta decirlo, baka [¬¬u] ¡Pero en fin! [xD] Ah, una cosita, minúscula. Aquí no le pongo apellido a Masaki, y es que honestamente no se me ocurrió ninguno, eso de los dejo a la imaginación de ustedes…Ok, mientras recuerden que NI BLEACH NI SUS PERSONAJES NOS PERTENECEN, PUES SON PROPIEDAD DE TITE KUBO-SAN. Y QUE ALGUN PARECIDO CON LA REALIDAD ES SOLO MERA COINCIDENCIA…los dejamos para que disfruten [:D]
AMOR CLANDESTINO
SHOT 3: EL SHINIGAMI Y LA HUMANA
Una hermosa joven de una edad alrededor de 17 años, cabello castaño largo casi a la mitad de la espalda, tez blanca que parecía cremosa, ojos miel y una bella sonrisa caminaba del instituto preparatoriano de Karakura hacia su casa. Apenas y el Sol se metía, dejando ver las tonalidades carmesí del cielo, como si las nubes se sonrojaran por las caricias del astro que se iba, decidió apresurar su paso para antes de que oscureciera, pero entonces, escuchó un llanto.
Se acercó a un poste de luz cercano a donde andaba, entonces vio detenidamente ¿un niño? Pensó al ver la figura casi transparente de lo que sus ojos mostraban frente a ella. Si, era un niño pero no como cualquier otro, un espíritu, se dijo Masaki que con una sonrisa se fijó al frente de la pequeña alma en pena.
-Dime, pequeño ¿Qué te sucede?-preguntó ella poniéndose a la misma estatura del niño, y este se sorprendió bastante al ver que una humana podía verlo.
-¿P-Puedes v-verme?-dijo entre sollozos la pequeña alma y la otra asintió con esa sonrisa que le era difícil quitar.
-Claro que si…Pero no has respondido mi pregunta-dijo suspicaz la castaña-¿Por qué lloras?-el niño señaló detrás de ella, justo en el poste, al principio no vio nada, pero luego al bajar un poco su mirar pudo ver algo. Una botella que al parecer derramaba agua con unas cuantas flores blancas-Ah…Ya veo-musitó ella, levantando la botella junto con las flores como supuso estaban antes, se giró a ver al fantasma y le sonrió, con solo esa sonrisa que causaba un sentimiento de alegría y comprensión-¿Te parecería que mañana regresara? Puedo traerte flores, las que tú quieras…
-¿E-Enserio?-el alma le miró confundido, pero sabía que ella no mentiría. Se secó esas lágrimas, que pensó no podrían salir ya estando muerto, y sonrió de igual manera a la chica-¡Gracias, One-chan!-le dijo alegre el niño a Masaki, ella se incorporó y volvió a retomar el camino a casa.
Nunca pensó que el tiempo se le iría volando hablando con un alma, cuando menos se dio cuenta ya estaba oscuro, caminó un poco más a prisa, pero aun así no le importó ayudar un alma, ya estaba acostumbrada, siendo ella capaz de ver espíritus de pequeña, ahora siendo todavía más capaz, pues los distinguida de los humanos vivos. Sintió escalofríos, le extrañó ya que apenas era mayo y supuestamente primavera, casi ya entrar a verano, apretó más su paso, sabía perfectamente que sentir ese tipo de aires helados surcar su espalda indicaba algo malo. Maldita la hora en que podía ver fantasmas y era tan perceptiva, pensó. Sintió una especie de presión a sus espaldas, como su un enorme ráfaga de aire le atravesara el pecho de manera violenta y la debilitara. Se giró sobre sí misma para ver qué era lo causante o quién, pero no vio nada.
-Dios…-suspiró casi aliviada al no encontrar ni una sola presencia-Creo que debería de dejar en paz mi cabeza, soy demasiado supersticiosa-se dijo a sí misma retomando su andar, pero de nuevo sintió escalofríos, aparte, escuchó una especie de golpe estruendoso en sus oídos. Se giró y sus pupilas se dilataron al no creer lo que veía.
-¡No te me escapas, bastardo!-gritaba al parecer un… ¿hombre? No, bueno por lo menos uno vivo no era a los ojos de Masaki, pero lo más extraño era que vestía un kimono negro y portaba una espada, al tiempo de que se abalanzaba sobre lo que parecía ser un monstruo enorme con mascara blanca y cuerpo similar al de una serpiente.
La castaña nunca vio eso ni en sus más locos sueños, pensó que tal vez sería una locura de su parte, pero ahí estaba, sus ojos no le mentían, y esas cosas no eran normales, no, eran espíritus. Trató de alejarse, corrió hasta esconderse detrás de un muro para que no saliera lastimada ¡cómo demonios me metí en esto! Se preguntaba. Hasta que su respirar se tensó al sentir de nuevo esa presión a sus espaldas, se giró a un costado y vio ese horrible monstruo aproximarse a ella. Pensó que ese sería su fin, demasiado pronto y no de la forma más convencional. Pero se equivocó en el momento que algo, o mejor dicho alguien se interpuso entre ella y la bestia.
-¡Tu batalla es conmigo!-vociferó aquel joven, que con una estocada hiso que el monstruo retrocediera de la muchacha de ojos miel, lanzándose sobre la criatura una vez más, deslizó con habilidad su espada y lo golpeó directo en esa máscara de hueso, haciendo que dicho monstro se desvaneciera en una nube negra para no aparecer más-Bien…Parece que se fue….
Envainó la katana, Masaki estaba de rodillas en el piso todavía de la impresión, por poco moría quizá devorada de esa cosa, o quizá de un ataque al corazón debido a tanta adrenalina. Levantó su mirar hacia su salvador que solo le pudo observar su espalda, pero de pronto él se volteó hacia ella, mirándola con seriedad, pensó que si ese monstruo no la asesinaba posiblemente ese chico lo haría. Cerró los ojos esperándose de lo peor solo para abrirlos después, viendo como el tipo le tomaba de la mano y sonreía galante y ¿estúpido? Si esa era la palabra para describirlo. Indignada y furiosa le plantó una cachetada a tiempo, sino el descarado le hubiera besado la mano.
-¡Pervertido! ¡Rabo verde!-gritó ella completamente eufórica, roja, no sabía si de la vergüenza o de la ira que contenía. Mientras que el agredido tenía la cara estampada en el suelo y sobándose la parte lastimada. Vaya que para ser una humana tiene mano dura, pensó.
-¿Qué es lo que te pasa? ¡Todavía te salvo de ser comida por ese Hollow y me agredes! ¡Todos los humanos son iguales!-expresó indignado el chico, Masaki ya más calmada pudo observarlo bien luego de que se levantó a gritonearle. Tenía tez blanca, cabello negro algo corto, bastante varonil y ojos negros profundos. Se sintió tonta al pensar en eso, creyó que los colores se le iban a la cara, por suerte no fue así pues volvió a la discusión.
-¡Qué me hayas salvado no quiere decir que ya afloje contigo! ¡Estúpido!-exclamó enfurecida a punto de que se le reventara la venita de su sien.
-¡¿Qui-Quién está diciendo eso?-expresó rojo el chico al ver como sus planes de conquista salían frustrados-Agradece que no moriste, de haberlo hecho el afectado soy yo por interferir en tu tiempo de vida…-dijo un poco más sereno y dándole la espalda a la chica.
-¡E-Espera!-gritó ella para luego dar unos pasos hacia él que se detuvo en seco, ella también lo hiso al verlo frente de ella una vez más-Quiero preguntarte algo. Serio.
-¿Qué cosa?
-¿Quién eres tú y qué era esa cosa?-preguntó ella un poco tímida, no quería verse asustada pero viendo lo que ella vio, ¿quién no lo haría?
-Esa cosa que dices, se llama Hollow. Y por lo que veo, eres capaz de ver fantasmas…-comentó el pelinegro-Son espíritus negativos, y con negativos me refiero a que no son como los que tal vez estés acostumbrada ver. Esas cosas devoran la energía espiritual de los otros fantasmas, aparte de los humanos y seres como yo, Shinigamis. Nosotros nos encargamos de encaminar almas al más allá, la Sociedad de Almas y acabar con esos espíritus negativos. Y yo soy un Shinigami.
-¿S-Shinigami?-repitió con duda la castaña, el otro simplemente asintió-¿Y esa…?-decía apuntando la espada del chico. Este la sacó de su funda y se la mostró a la chica que tragó pesadamente saliva por su garganta.
-Tranquila, todavía no me corresponde quitarle la vida a nadie, menos a ti. Hasta que no reciba órdenes…-dijo el chico pelinegro envainando de nuevo la espada y darse la vuelta para irse ahora definitivamente.
-Aún no me has dicho tu nombre, Shinigami-espetó Masaki neutralmente, el otro se paró en seco, pero ahora no se motivó a verla de nuevo. Sonrió socarronamente y solo giró su cabeza para verla casi de reojo.
-Mi nombre no es Shinigami…es Kurosaki Isshin-sonrió él cálidamente, a la castaña pareciera que le iban los colores a las mejillas, pero trató de disimularlo. Mientras que el ahora recién conocido chico sacaba de nueva cuenta su espada y abría la puerta Sekai, adentrándose a esta acompañado de una extraña mariposa negra-¡Nos vemos, Masaki!-le hiso un ademán con su mano derecha despidiéndose de ella sin voltear a verla todavía.
-¿Co-Cómo es que sabe mi nombre?-ella se espantó un poco, sabiendo que solo él se había presentado. Isshin se dignó a verla por última vez antes de que la puerta a su mundo se cerrara, viéndola con una sonrisa.
-Como Shinigami tengo que estar un paso adelante-dijo queriendo contestar la interrogante de la oji miel que lo miró ahora si muy sonrojada, él solo sonrió pícaro la extraña puerta se cerró, no sin antes impedir que Isshin le dijera-¡Cuídate mucho, mocosa! ¡Aléjate de los Hollow! ¡Nos veremos algún día!
-Idiota…-dijo ella negando con la cabeza resignada del pobre tipo que había resultado como su salvador, pero tenía que admitirlo, de no ser por ese chico o Shinigami o lo que sea, no estaría ni siquiera de pie-Yo también espero verte de nuevo, Isshin…También cuídate.
Mirando el cielo y sonriendo a la vez, volvió a tomar su camino a casa, ya estaba completamente oscuro, pero a pesar de ello, fue algo ¿bueno? Quizá encontrarse con ese sujeto que a pesar de parecer un pervertido, parecía simpático y gentil. Masaki se rió de si misma pensando que era una tonta al pensar en eso, pero aun así, quedaría con el pequeño recuerdo de esa noche en que fue salvada por un Dios de la Muerte llamado Kurosaki Isshin.
Ahora se encontraba con su cigarrillo prendido, dando pequeños respiros a través de este frente a la tumba de aquella muchachita de cabello castaño a la que le salvó la vida, a su difunta esposa, Kurosaki Masaki. Como le era de costumbre y por respeto y amor a ella, fumar frente a su tumba como en su primera cita, una cita luego de ese día tan extraño en que se conocieron y luego del tiempo que llevaron de conocerse, en esa cita donde ella lo alagó por verse guapo cada que fumaba.
Sonrió con algo de melancolía, pero no se arrepentía de nada. Conocer a esa chica fue lo más maravilloso que pudo haberle pasado en toda su vida, le importaba un pepino haber tenido que dejar su lugar como Shinigami, renunciar a todo por ella, porque la amaba. Pero el regalo de ello, de ese sacrificio fueron los hijos, tampoco importaban si ellos sabían la verdad o no, si es que la relación de padre-hijos no funcionaba tan perfectamente como una familia de ejemplo. Pero era feliz, si, Kurosaki Isshin ahora ya dejando de ser un mocoso y haberse hecho hombre, hombre de una sola mujer, hombre de familia y una gran persona, como lo pensó Masaki, era feliz.
Si su amor con esa humana, la mujer de su vida, fue un pecado, algo prohibido, no le interesaba en lo absoluto, mucho menos vengarla del maldito Hollow que la asesino. De cualquier forma, la seguiría amando, la mujer que quería habría dado lo que fuera por su familia, al igual que él, y esperaba con ansias el día en que sus destinos volvieran a reencontrarlos como años atrás, algún día, quizá…pero fuera como fuera, le encantaba la idea de volver a vivir ese amor clandestino con ella un millón de veces, incluso más.
~FiN~
-Bien…no me siento bien, mi lele la panza [-.-] No saben, ya lo tenía pero el mugre Internet me desesperó porque no me dejaba subirlo[¬¬] estaba a punto de darme por vencida hasta que ¡YEAH! ¡I'm the best bitchies! [xD] Se subió, no que no...Espero comentarios, cualquier cosa, pero guarden respeto a Oka-san ¿ok? [xD]
Hikari: Sigan leyendo, aun quedan 3 shots más [:P] ¡Matta ne!
