-¡Kya! ¡Gomenasai! Pero me tardé demasiado, creo que la mente se me secó luego de tantos One-shots [x.x] Tanto que cuando ya iba a la mitad de este capi, el disco duro se me había borrado por completo…Por suerte y recuperé lo indispensable…

Hikari: Ay no exageres, ni que te fuera a dar amnesia o algo [¬¬U]

-No, pero puede pasar…tanto tiempo metido en otras cosas puede hacer que se te vaya el avión…Que suerte que no pasó eso, sin estaría como mi madre…

Hikari: Por suerte no te oye, sino ya te iba como en feria…

-Si ¿verdad? ¡Bueno, en otros temas! No tengo excusa para disculparme, estuve mucho tiempo metida en fanficion que hacía otras historias en vez de ponerle huevos a esta ¡Pero regresé! Y advienen qué, ya sólo queda un Shot para terminar esa colección, sólo me queda el ByaHisa [^.^] ¡Juas Juas!Ok, pues el que les traigo ahora es el IshiHime, enserio que es la segunda vez que escribo de esta pareja, que ojala el maldito de Tite haga realidad sino lo castro [¬¬] Weno, en otras cosas ¡Ya Tite! ¡Que Rukia patee el culo de Riruka! ¡Quiero ver acción, mierda! ¡Cómo es que se están chingando a Ichigo, Rukia y Byakuya! ¡Y Kenpachi y los otros ya se madrearon a todos! No mamen…¿Vieron además una disque entrevista donde decía cosas acerca de la Saga del Agente Perdido? ¡Disque Ichigo corresponderá a Orihime! ¡Buh! *toca el control y salen gritos de abucheo de multitud*

Hikari: ¿Y es cierto o no?

-Yo digo que no [¬¬] Tite será medio Troll pero no pendejo, si hace publica una pareja siendo un manga Shounen, perdería fans de ambos bandos, además, ¡Si fuera verdad, yo seguiría siendo IchiRukista 4ever! ¡Y también IshiHimista4ever! Pues se nota como en verdad existen ambos parings…

Hikari: Tú y tus loqueras, Nee-san…Me sorprende como es que tu amigo de aguanta…

-Neee…él ya se volvió IchiRukista también [xD] Nada más que él si odia a Inoue, yo no [:P]

Hikari: [o.O] Lo que hace el anime y prestarse series en DVD…Weno, los dejamos leer, esperamos que les guste, ah aparte, como siempre, Nee-san olvida los detalles, este Shot es como algunos de los anteriores, UA y contiene a lo mejor OoC. Además, agradecemos los reviews de:

Claw-13: Si, lo sé perfectamente [xD]para mí también las relaciones son sagradas, aunque en un principio dudé en hacer ese capitulo, dije "Al demonio los prejuicios" Que son lo que atan al ser humano siempre. No te preocupes, tus comentarios siempre serán bien recibidos ¿Sale vale? [;3]¡Gracias por leer siempre mis historias!

SnowGiirl: Honestamente…¡Yo también cometería incesto con un hermano como Toushiro! [xD] (¿Quién no? Más bien) No, no es incesto, por eso planteé lo de la adopción. Me alegra que te haya gustado el HitsuHina ¡Special for you! [;3] Que tanto lo pediste jeje…Gracias por leer y tus comentarios de cada Shot. ¡Se te quiere!

Darisu-chan: Tenquiris, loca [o.o] está bien que la sociedad sea un porquería jejeje (pensamos igual) Pero nee…Como dije antes, quería quitar de plano los prejuicios, se supone que ese fic lo hice especial con eso de las relaciones que pueden ser incorrectas para los demás. Bueno, no me gustaría preguntarte acerca de la revolución industrial [xD] así que sólo te agradezco por leer y dejarme tu queridísimo review de cada historia ¡Te requetequiero! [x3] Y aunque no lo creas, tengo una mente demasiado pervertida.

Recuerden que NI BLEACH NI SUS PERSONAJES NOS PERTENECEN, SON PROPIEDAD DE TITE KUBO, ASÍ MISMO, CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES SÓLO MERA COINCIDENCIA.


AMOR CLANDESTINO

SHOT 5: TE AMO, AMIGO

Por más vueltas que diera al asunto tenía que mentalizarse que ya no había escapatoria, no, y lo sabía perfectamente, pues sino sería como si él mismo no se conociera. Y aunque fuera lo más vergonzoso del mundo, lo más tonto y otros miles de adjetivos negativos que se le quisiera poner a su situación, no le importaba. No, a Ishida Uryuu le importaba un cacahuate, porque él sabía desde hace años que estaba total e irrefutablemente enamorado de su mejor amiga, Inoue Orihime.

Esta chica era para él quizá la más hermosa que había visto, desde que la conoció en la secundaria cuando se volvieron los mejores amigos. Linda, de un cabello que en ese entonces era corto hasta los hombros, de un color pelirrojo, casi anaranjado; enormes ojos grises y una piel muy blanca, como una muñequita de porcelana. Con el paso del tiempo fue madurando, mas haciéndose todavía una mujer joven muy bella, tal vez con un cuerpo que derretía a más de uno, pero para Ishida, ella era más que solo carne, pues más que la belleza, le había encantado la inocencia y la gentileza de Orihime.

Ahora ya eran adultos, jóvenes pero aun así personas que tenían que hacerse cargo de su futuro, ya con unos 20 años cargados, estudiando la misma carrera de medicina en la Universidad de Karakura. Aun así, había algo que fue cambiando la amistad de ambos, y ese algo era el simple hecho de que la pelirroja se había hecho novia de un muchacho de cabellos azabaches y ojos verdes inexpresivos, el cual provenía de Europa como estudiante de intercambio, Ulquiorra Ciffer era su nombre, y estudiaba una licenciatura en derechos. Ambos salían desde hace un año, y esto destrozaba a Uryuu de sobre manera, viendo así sus oportunidades de decirle a la Hime lo que sentía bastante lejanas, incluso, se podría decir que, destruidas.

Muchos decían que la chica más linda de la facultad desperdiciaba su tiempo en haberse fijado en un muchacho muy inexpresivo, casi mudo, al cual muchos consideraban emo. Pero eso a Inoue le venía importando poco, ella quería mucho a Ulquiorra, aun si este fuera muy distante y poco cariñoso con ella. Pero, a pesar de todo esto, sólo una persona se daba cuenta de la realidad, y ese no era nada más que Uryuu, quien sabía a la perfección como se trataban ambos: Orihime se la pasaba demostrándole su amor al pelinegro de ojos verdes con besos, abrazos, coquetería y demás sólo para ganarse algo con lo que fuera correspondida, sin embargo, Ciffer siempre le demostraba frialdad, distancia, indiferencia. Pocas veces ellos hablaban de romance frente a los demás, todo porque, estando solos, Ulquiorra trataba, no sólo con indiferencia a su novia, sino que también la hería de manera verbal.

Una mañana común y corriente, en la clase de la profesora Unohana Retsu, todos ponían bastante atención, pues la mujer frente a ellos, de ojos azules y cabello negro trenzado y bastante largo, a pesar de su sonrisa amplia, podía llegar a ser más cruel el mismo demonio, claro si la hacían enojar. Volviendo a la clase, la profesora les había encargado una tarea en parejas, más exactamente una exposición acerca del sistema inmune del ser humano, ella misma organizó las parejas y, como si fuese obra del destino—aunque se podría tomar en cuenta a la profesora como cómplice—Ishida resultó ser el compañero de su mejor amiga que, gustosa de serlo, acepto hacer el trabajo ¿Qué podría salir mal? Después de todo siempre se habían llevado bien desde secundaría, el trabajo sería pan comido y, más que nada, bastante entretenido.

Esa misma tarde, Uryuu esperaba a su amiga en su departamento, era bastante cómodo vivir de manera independiente para él, después de todo, su padre Ishida Ryuken, por más frio y desnaturalizado que fuera, tampoco era mala persona. Le había permitido a su propio hijo irse de la casa, no sólo por la tranquilidad de este, más por la suya propia. Era un cuarto para las seis de la tarde y Orihime no llegaba, lo cual le preocupaba, pues habían quedado en verse exactamente a las cinco treinta. Volvió a mirar el reloj de una manera un tanto desesperada, pero de pronto, algo lo sacó de su ensimismamiento, estaban tocando la puerta. Se acercó a atender el llamado y abrió en el acto, viendo frente a él la figura de su amiga, siempre con su típica sonrisa franca y animada.

-Perdona la tardanza, Ishida-kun-dijo apenada la jovencita, mientras que el chico de lentes le daba permiso de que pasara y cerraba la puerta luego de que ella entrara.

-No te preocupes-contestó él en respuesta-Lo bueno fue que llegaste, me tenías preocupado. Pensé que te había pasado algo.

-Si, lo siento…Es que no tenía saldo y no pude marcarte o avisarte por mensaje-justificó la pelirroja-Bueno, mejor empecemos.

Y así empezaron, según la profesora, ella no quería nada de presentaciones en diapositivas o videos, quería material físico para la exposición, así que los alumnos, con todo el pesar de sus almas, tenían que hacer carteles, maquetas, diagramas de árbol ¡Lo que fuera! Incluso ponerse a leer el libro de texto si era necesario, pero nada de tecnología, aunque claro, a fuerza tenían que explicar. Muchos se preguntaban si era porque eso les serviría de algo o a la profesora Retsu le gustaba torturarlos. Hicieron uno que otro cartel, los cuales tenían perfectos cuerpos humanos dibujados por Orihime, aunque claro, tuvieron que borrarles muchas cosas, por ejemplo, manos robóticas y cabezas de dinosaurio que ella misma le había puesto y, aunque el Ishida sintiera si que los borraba haría sentir mal a su amiga, pensando que le daría a entender que su arte era muy loco y feo, tuvo que borrara dichos trazos. A veces se notaba claramente como Orihime era la mente de una niña de ocho años en el cuerpo de una mujer adulta.

Eran exactamente las 8:57, pronto sería más tarde, y el Ishida sentía que no era correcto que su amiga se quedase más tarde. Si, estaba muy grandecita como para seguir con eso de que tenía que regresar a casa temprano, a pesar de que sólo vivían ella y su hermano mayor Sora, que trabajaba casi la mayor parte del día y era demasiado buena gente, pues permitía que su hermanita anduviera por cualquier lado. Claro que mientras tuviera de compañía a alguien conocido. Sin embargo, a pesar de todo ello, era peligroso que la dejara irse sola a casa cuando estaba oscureciendo de más y que anduviera sin compañía por ahí, debido a que en donde vivía Inoue era un barrio poco seguro, pues estaba lleno de pandilleros.

Comenzaron guardando todo y acomodando el material para el día siguiente, acordando que sería el pelinegro quien llevará las cosas, para que la pelirroja se fuera despidiendo de su amigo.

-Bueno, que pases buenas noches, Ishida-kun-comentó simple la chica, ya casi abriendo la puerta del departamento-¡~Bye, bye!

-E-Espera, Inoue-san-llamó él, provocando que la aludida volteara a verlo un poco confusa-Es decir…Te acompaño a tu casa ¡Si eso! Eh…Es muy tarde para que andes sola, no quiero que tu hermano se preocupe o que te vaya a pasar algo.

-Descuida, no pasa nada. Tengo dinero, tomaré el metro y…

-Insisto-dijo serio y decidido el joven de gafas-Ven, vámonos que sino se hace más tarde-dijo mientras tomaba sus llaves y una chaqueta para así, cerrar la puerta de su hogar e irse con la chica, que, resignada pero con una sonrisa, no le quedó de otra más que seguir a su amigo. De cierta forma, ver que su mejor amigo siempre se tomaba esas atribuciones no le molestaba en lo absoluto, al contario, le daba seguridad y le enternecía.

Faltaban sólo un par de cuadras para llegar a la casa de la chica, un edifico con pequeños departamentos, mientras que habían caminando tranquilamente por la acera y los autos pasaban a un lado en medio de la noche de luna nueva, todo en completo silencio, cosa que ponía a Uryuu desconcertado, pues siempre que caminaban a cualquier lado, siempre que estaban juntos, Orihime tenía algo de que hablar. La miró por unos segundos y ella parecía estar distraída, abstracta del mundo entero, metida dentro de su mente, con la mirada perdida y sus labios fruncidos…Parecía estar triste.

-Inoue-san…-el llamado le hiso erguir la cabeza un tanto bruscamente-¿Qué tienes?-al descubrir que su mejor amigo le llamaba, cambio su semblante rápidamente a uno más sereno y normal al de siempre.

-N-Nada…-negó con las manos de manera nerviosa-Estoy bien ¡Perfectamente!-fingió rotundamente, Ishida sólo le miró todavía más afligido, pues le dolía que su amiga, su mejor amiga, le mintiera, aunque dentro de él sabía que era sólo para que no se preocupara más de la cuenta.

-Por favor, no me mientas, Inoue-san…-pidió amablemente, ella sólo bajó su vista avergonzada de su actitud tan infantil y poco convincente, nunca había sido buena mintiendo, menos con él. Aparte de que hacerlo la lastimaba a sí misma-Sabes que puedes contármelo todo…Aunque, si no quieres, lo entiendo…

-Discutí con Ulquiorra-kun-dijo en susurro pero al parecer fue bastante audible para su amigo, quien ponía su ceño fruncido al saber que, de nueva cuenta, ese maldito de Ciffer ponía de ese modo a su querida Hime.

-Ahora qué te hiso…-habló de una manera un tanto autoritaria, como si al saber la razón, fuera directo a golpear al de ojos verdes, así pensó Orihime.

-No, no. Él no me hiso nada, de nuevo fui yo…-comentó ella con un deje de tristeza-De nuevo me dijo que le estaba haciendo mucho escandalo sólo con cosas insignificantes…Que le diera espacio, porque siente que soy a veces muy escandalosa y también muy asfixiante…Lo cual es verdad.

Escuchar esas palabras salientes de la boca de la misma Inoue le hacía sentir hervir la sangre ¡Qué se creía el desgraciado de Ciffer diciendo semejante babosada! ¿Qué ella hacía cosas insignificantes? ¡Ella sólo quería que el imbécil le diera tan siquiera un abrazo de cinco minutos! ¿Qué ella era escandalosa y asfixiante? ¡Seguramente él era el príncipe encantador así de emo y así de indiferente y bestia! ¡Maldito patán! Pero, por más rabia que sintiera en sus adentros, le daba tristeza saber que su amiga no era capaz—o mejor dicho, que no quería ver—la clase de hombre que era Ulquiorra.

-Deja de decir eso…-le sentenció Ishida, a lo que ella le miró con desconcierto y duda-No digas eso de ti, que él es el que está mal… ¿Cuantas veces tendré que decírtelo? ¡Él es un patán contigo! No deberías de tomarle ninguna clase de afecto cuando él ni siquiera le presta la atención que debería…

-Ishida-kun…Él me quiere, lo sé…

-No, escúchame. Tu te mereces a alguien mejor, alguien que si te quiera, más que nada, que te respete…-dijo de una manera que hiso estremecer a Orihime, ella se sonrojó de sobremanera porque él se estaba acercando demasiado a ella. De no ser porque recobró el sentido común y que se había dado cuenta de que ya estaban en la puerta del edificio donde ella vivía, la hubiera besado y no se había arrepentido-Lo siento, ya estás en casa…Me voy, nos veremos mañana. Cuídate, Inoue-san.

Y se marchó, dejando ahí a su amiga, desconcertada, confundida sobre lo que había pasado, mientras que se reprochaba internamente de cómo no fue capaz de decirle lo que sentía y haberla besado cuando tenía oportunidad. Pero no debía. Ella tenía novio, él sólo era su mejor amigo, si cometía la tremenda estupidez de besarla, ella se sentiría mal, terminaría por aborrecerlo y tal vez, hasta dejarían de ser amigos. Incluso se le venía la idea de que su hermano podía verlos, de que Ulquiorra tendría un sexto sentido y que iría a patearle el trasero de enterarse que había besado a su novia. Lástima que no fue así. Pero, si lo había evitado, fue más que nada por ella, para que ella no se sintiera mal consigo misma ni que en un abrir y cerrar de ojos, su amistad terminara en la basura por un pequeñísimo error.

Al día siguiente, ya en clases, ambos expusieron de la mejor manera que pudieron, cosa que les resultó haciendo un trabajo tan conciso, tan completo y fácil de entender, que fue aceptado por el resto del grupo positivamente y también por la profesora Unohana. Cuando era hora del primer descanso, Uryuu se había ido a resolver otros asuntos pendientes con otras materias extras, terminando eso, fue en busca de Orihime, pensó que estaría en la cafetería desayunando, pero no la encontró. Preguntó en todo el campus por ella, hasta que su compañero Kurosaki Ichigo le dijo que no hace más de cinco minutos la había visto pasar por las canchas de tenis hacia el gimnasio, llorando porque, en ese mismo rato, se vio como ella había estado discutiendo con Ciffer. Rápidamente fue hacia ese lugar para encontrar a su amiga que tanto le tenía preocupado y ahora con lo que se acababa de enterar, aun peor.

Llegó hasta el gimnasio, no la encontró ni en la cancha de vóley y mucho menos en la de básquet, caminó hacia donde estaba la piscina olímpica y entonces, ahí la encontró. Estaba en una de las gradas, sentada y sollozando tristemente, con las manos cubriéndole su hermoso rostro. Se acercó temeroso, pensando que ella tal vez le despreciaría por seguirla y que le gritaría que le dejara sola, más eso nunca pasó, pues cuando él había posado delicadamente su mano sobre su hombro, esta levantó la cara por la que recorrían lagrimas saladas y así, lanzarse a su amigo a llorar todavía más desconsoladamente.

-Inoue-san…

-Tenías razón… ¡El no me quería, nunca lo hiso!-lloró con amargura en su voz, rota por dentro, se podía escuchar claramente lo dolida que se encontraba-El mismo me lo dijo, y yo…Y yo…¡Fui una idiota!

-No, no digas eso. Ya pasó…-le decía al oído delicadamente, temiendo que con cualquier palabra no planeada, la muñeca que tenía en brazos se le fuera a romper-Llora, desahógate…Aquí estoy contigo…

-Ishida-kun…-su voz se tornó suave, casi inaudible, era un milagro que él pudiese escucharle, ella había levantado su rostro, buscando los ojos oscuros de su amigo, pidiendo de nuevo ver su reflejo en ellos, como si eso fuese su cura contra todo.

-Dime…-habló él de modo suave también, tratando con cuidado a su amiga, que todavía no deshacía el abrazo, pero no le importó.

-Tú…Tú me quieres ¿verdad?

-Claro ¿Por qué no lo haría?-dijo él de una manera un tanta irónica, pero tratando de que ella no notara que dentro de eso estaba un "sí, te quiero como no tienes idea, de hecho te amo".

-No, es que…Quiero saber si tú, me quieres como yo a ti…-él arqueó una ceja confundido mientras que la cara de Inoue se tornaba roja. ¿Será acaso que ella…?-Ishi…Uryuu-no le llamó por su apellido, no le llamó con el sufijo con el que comúnmente lo hacía-Tú…¿Me quieres como yo a ti?

-Y…¿Cómo es que tú me quieres…Orihime?-preguntó él, también, quitando el apellido y ese odioso sufijo que los distanciaba.

Lentamente, los rostros de ambos se fueron acercando todavía más, se podía escuchar las leves palpitaciones de sus corazones desbocados, podían sentir la respiración del otro, y sentir el ardor de sus mejillas como su quemara. Hundiéndose así en un puro y casto beso, que luego fue subiendo y subiendo, haciendo que sus bocas comenzaran a danzar con la del otro, así mismo, que sus lenguas juguetearan traviesamente y que sus pulmones pidieran a gritos algo de oxigeno. Oh, como eran de crueles tanto la naturaleza humana, el organismo y las hormonas.

Sonrieron mutuamente, mientras él volvía a abrazarla y apoyaba su barbilla en la cabellera rojiza de Inoue, respirando la esencia del otro, deseando que ese pequeño segundo no terminara, ni siquiera si llegaban los del equipo de natación a sacarlos del gimnasio.

Si, Ishida Uryuu había estado enamorado de su mejor amiga desde la secundaria, se había callado más de seis años de quererla todo por medio de arruinar su amistad y que fuera rechazado por la Hime, en cambio, esta sólo pedía a alguien que la respetara, alguien que le hiciera sentir especial, alguien que leamara. Ella sólo pedía amor. Y si había estado con Ulquiorra fue porque tenía miedo, miedo de que su afecto hacia Ishida, que iba más allá de la amistad, fuera a arruinar su relación con él y terminara haciéndola sufrir. Sin embargo, se puso a pensar, que el distanciamiento con el chico Ciffer, así como su frialdad e indiferencia le hicieron darse cuenta que Uryuu tenía razón, Inoue Orihime, aun siendo la chica más despistada y más asfixiante, siendo o no verdad, merecía a alguien mejor. Además de que eso le ayudó a darse cuenta de que sus sentimientos hacia su amigo no podían seguirse callando, por más mal que estuvieran, por más clandestino que fuese, quererlo estando con alguien más no era ningún pecado pues cuando anduvo con Ciffer, no había pasado nada con Ishida.

Al final de todo, siempre si se hicieron novios, no fue tan mal como pensaron, pues sus sentimientos si fueron correspondidos, pronto sus amigos se dieron cuenta y las carrillas (1) no se hicieron esperar, porque quizá el mundo entero se daba cuenta de que ellos debían estar juntos. Ambos terminaron su carrera, y para colmo del destino, consiguieron empleo en el mismo hospital, donde trabajaban como equipo siendo la buena pareja que eran, quizá el tiempo los llevaría más lejos, quizá vendrían más oportunidades y bendiciones, pero mientras tanto, disfrutarían de lo que ahora tenían, sin miedo a que su amistad fuese arruinada por el amor, porque aunque ellos no se dieran cuenta, la amistad reforzaba aun más ese inmenso amor que tenían y que era correspondido.

~FiN~


-¿Qué dicen? ¿Les gustó? Espero que sí, acepto cualquier comentario, ya saben, mientras no se metan con mi madre [¬¬]

Hikari: Ni siquiera yo me meto [O-OU]

-Coyona…Weno, nos despedimos, ¡que tengan suerte! ¡Nos seguimos leyendo! ¡YA FALTA POCO PARA TERMINAR ESTE FIC! Les aclaro, haré el ByaHisa y un One-Shot adicional, este será IchiRuki [:3] Si quieren alguno en especial díganme ¿Arre? Weno, me retiro, tengo que descansar, ando ya casi dormida [xD] ¡Los amo a todos mi gente bonita! ¡Ay La!