Capitulo 2: El viaje.

En la parte trasera del avión.

-Uff, hace calor aquí. Se quejo Pedro.

-Pedro, es como la quinta vez que lo dices, ¿Podrías callarte? Dijo Nico.

-¡Pero tengo calor! Seguía quejándose Pedro.

-Pedro, cierra la boca. Dijo Perla.

-¿Ves? Perla esta de mi lado. Dijo Nico.

-¡Bueno! Me callo. Dijo Pedro molesto.

-¿Cuanto tiempo mas estaremos aquí? Pregunto Nico.

-No lo sé, pero creo que ya despegara el avión.

-Espera, ¿Todavía no despego? Dijo Nico incrédulo.

-Emmm, no. Dijo Blu.

-¡Oh no! ¡Falta un montón! Grito Nico molesto.

-¡Nico, tu también cállate! Dijo Perla enojada.

-¡Bueno, pero no te enojes! Dijo Nico.

-Ma, tenemos mucha hambre. Interrumpieron los niños.

-Oh no. Dijo Perla preocupada.

-Ahora que lo pienso, debimos traer algo para comer. Dijo Blu.

-Descuida, trajimos algo para comer. Dijo Nico.

-¿En serio? Dijo Blu.

-Si, Pedro lo tiene guardado. Dijo Nico.-Hermano, saca algo para comer.

-Oh, hablas de la comida, ¿No? Dijo Pedro nervioso.

-Si, me habías dicho que ibas a traer algo para comer, ¿Verdad? Dijo Nico.

-Bueno, en realidad, esa comida termino en otro lugar, o sea en-

-Pedro, te lo comiste, ¿no? Interrumpió Nico.

-Es que tenía hambre. Explico Pedro.

-Genial. Dijo Nico sarcásticamente.

-Podríamos abrirte la panza en este momento o cocinarte, pero no somos caníbales. Dijo Perla.

-Que lastima. Dijo Nico.

-Aunque hoy podríamos hacer la excepción. Dijo Perla.

-¿Que te parece un "Pedrito al horno"? Bromeo Nico riéndose.

-Yo lo preferiría a la plancha. Dijo Perla riéndose con Nico.

-¿Cuantas veces tendré que decirles perdón? Pregunto Pedro.

-En realidad, nunca lo dijiste. Dijo Nico.

-Ah, cierto...Perdón. Dijo Pedro.

-Descuida, Pedro, ya se nos ocurrirá algo. Dijo Blu.

-Que sea pronto, estos dos están planeando cocinarme. Dijo Pedro mirando a Nico y Perla.

-Pedro, solo estamos jugando, ¿Verdad, Perla? Dijo Nico.

-Emmm, si...claro. Dijo Perla dudosa.

-¡¿Que?. Dijo Pedro asustado.

-Mentira, solo te estaba haciendo una broma. Dijo Perla.

-Eso espero. Dijo Pedro.

-Ya tranquilos, no tardaremos mucho en llegar, es un avión, uno de los vehículos más grandes creados por el hombre. Dijo Blu.


Media hora después.

-Nos terminaremos muriendo de hambre. Dijo Nico resignado.

-Tranquilos, ya parara. Dijo Blu.

Entonces se siente que el avión comienza a descender.

-¿Ven? Estamos bajando. Dijo Blu.

-Me estoy mareando. Dijo Pedro.

-Descuida, no pasa nada. Dijo Blu.

-Creo que voy a vomitar. Dijo Pedro tapándose el pico y empezó a ponerse verde.

-¡¿Que? ¡Pedro no vomites! Gritaron todos.

Pero ya era tarde, Pedro ya había manchado todo el piso. Perla les tapo los ojos a sus hijos para que no vean.

-Oye Pedro, que asco. Espera ¿Acaso esas no son mis uvas que me iba a comer hoy a la mañana? Dijo Nico molesto.

-¿Las quieres todavía? Dijo Pedro con ironía.

-Que asqueroso. Dijo Nico con repugnancia.

-¡Escóndanse, alguien se acerca! Interrumpió Blu.

Entonces entran unos hombres que quitaban las maletas del avión.

-Oye, ¿No sientes un olor feo? Dijo el hombre a su compañero.

-Ahora que lo mencionas, creo que- se detuvo al resbalarse con el vomito de Pedro.

-¡Oh por Dios que asco! Grito el hombre.

Las aves detrás de las maletas que habían visto toda la escena cómica, se reían, excepto Pedro.

-¡Ya basta! Dijo Pedro enfadado y avergonzado. Pero ellos seguían riéndose hasta que Blu dijo.

-Lo siento, Pedro, es que es muy gracioso. Vamos, tenemos que salir. Dijo Blu todavía riéndose un poco.

Ellos se dirigieron a la puerta y salieron hacia afuera para encontrarse con una sorpresa.

-Blu, ¿Por qué les llaman las Cataratas del Iguazú si no hay ninguna catarata? Pregunto Pedro.

-Esto no es bueno. Dijo Blu.

-No me gusta esa mirada. Dijo Nico mirando a Blu.

-¿Donde estamos? Pregunto Perla.

-No se, pero estoy seguro que no son las Cataratas. Dijo Blu.

Entonces se escucha la conversación de los mismos hombres que estaban sacando las maletas, el que se cayo, ligeramente limpio.

-¿Quien quiere venir a esta selva tan peligrosa? Pregunto el hombre.

-Hay mucha gente que quiere conocer este lugar por los animales que hay aquí. Contesto su compañero.

-¿Pero las amazonas? En este lugar hay muchos peligros, yo me subo al avión para volver a Rio. Contesto el hombre

-Espera, no me dejes aquí. Dijo su compañero mientras se subían al avión y el mismo despega.

-¡¿Las amazonas?. Grito Blu.

-¿Como volvemos a casa? El avión ya se ha ido. Dijo Perla. Todos miraron a Blu.

-Oigan, no me miren a mí. Dijo Blu.

-Bueno, tú nos dijiste que subamos a ese avión. Dijo Pedro.

-Pero estoy seguro que subimos al correcto, ¿En que falle? Se dijo Blu a si mismo.

-Súper. Dijo Pedro sarcásticamente.

-Ahora tenemos que buscar la manera de como volver a casa y no echarle la culpa al pobre Blu, el no tuvo la intención. Dijo Nico tratando de calmar el grupo.

-Gracias, Nico. Dijo Blu.

-Entonces ¿A donde vamos? Pregunto Perla.

-Creo que tendríamos que pedir indicaciones a un ave que este por la selva. Dijo Pedro.

Y dicho esto las aves se dirigieron a lo más profundo de la selva tropical.

-Me parece mala idea estar aquí. Dijo Blu atemorizado.

-Tranquilo, amigo, es la selva, como en nuestro hogar. Dijo Nico.

-Ya se, pero no recordaba muchas arañas e insectos en nuestro hogar. Dijo Blu todavía con temor.

-Como en los viejos tiempos. Suspiro Perla.

-¿Es que acaso nadie sale de sus nidos? Dijo Nico al ver que no había nadie pasando.

-Esto es extraño. Dijo Pedro.

-No es extraño, solo es que ya oscureciendo, muchas aves ya se van dormir temprano. Dijo Perla.

-Por cierto ¿Donde vamos a dormir? Pregunto Nico.

-No se, ni siquiera encontramos algo para comer. Dijo Perla.

-Primero busquemos algo para comer, me esta crujiendo el estomago. Dijo Pedro.

-Pedro, te comiste mi desayuno, ¿Y todavía tienes hambre? Pregunto Nico.

-Emmm si me lo comí, pero luego lo deje en el avión. Dijo Pedro.

-Ah, Cierto. Dijo Nico sonriendo recordando el momento.

-¡Vamos, busquemos algo para comer que yo también tengo hambre!, Perla quédate aquí con los niños. Dijo Blu mientras Nico y Pedro lo seguían.

-¿Cuando vamos a comer? Preguntaron los niños que tenían mucha hambre.

-Muy Pronto, tranquilos, papá ya volverá con algo para comer. Dijo Perla.


Mientras Tanto con Blu y los demás.

-¡Oigan! Haya hay unas frutas. Dijo Blu.

-Aquí hay unas bayas, las voy a ir a buscar y los veo mas tarde con Perla. Dijo Nico.

-Bueno, pero no tardes mucho. Dijo Blu mientras se iba a dirección contraria a la de Nico.


Con Nico.

-Bayas, bayas, bayas, me encanta recolectar bayas. Dijo Nico entonando una pequeña canción y juntando las bayas a la vez.

-¡Oye! No toques mi comida. Contesto una voz, sonaba muy enojada.

-¿Que? Disculpa, no sabia que era tu- Se detuvo al ver a la figura que le hablo.

-¿Quien eres? ¿Por qué te robas mi cena? Le pregunto el desconocido a Nico.

Fin del Capitulo


¡Hola de Nuevo!

Respecto al vomito de Pedro, disculpen si fui muy asquerosa, me recuerda cuando fui a un parque de diversiones llamado el "Parque de la Costa" ¿Lo ubican? Bueno iré al grano, no quiero salirme del tema. Lo que paso fue que un chico se subió a la montaña rusa y bueno, adivinen que paso cuando bajamos -.-

Y el encuentro de Nico con el desconocido o desconocida seria la entrada de mi nuevo personaje =D, aunque todavía no sé de que especie será o si sera mujer o varón -.-. Sé que había dicho que iba a entrar en casi la mitad de mi historia pero hubo un pequeño cambio de planes ^^"

Quisiera saber si les gusto o no, si les resulto graciosa o aburrida, o muy corta o larga o no se, cualquier cosa que no les hay gustado o si. ¡Esperare sus reviews con ansias! ^^

PD: ¡No olviden la campaña sobre los perritos!