Hi! Hi! Ufff... por fin puedo subir este cap. tuve cierto problema y ayer(Sábado) me puse a escribir todo el cap. desde el inicio, porque mi libreta donde estaba apuntado todo se me quedó en la escuela. Me disculpo por no subirlo ayer! :S
Abril Alice Nightray: Arigatou por dejar review! ^^ Estaba en la escuela cuando escuché que sonó el IPod y me emocioné al leer que era un review! :D
Bueno, bueno... sin más por el momento: ¡A LEER!
Aunque ella no sepa quien soy, aún si no le importo, quisiera decirle que la amo.
Tomé una hoja de papel, decidí que era tiempo de volver a escribirle, pero esta vez para disculparme y decirle la verdad. Tenía miedo, sí, yo no la conocía, pero aún así no quería que me rechazara. Yo sabía bien que no importaba lo que pasara, sí mentía o era sincero, ella jamás sería mía.
Una lágrima cayó sobre la hoja, si las cosas hubieran sido diferentes para mí, unas simples cartas de una niña no me hubieran afectado, pero ella fue la primera persona en comprenderme, tal vez mi primera amiga y la primera persona que amé. Mi mente sabía que vivía en una fantasía, pero aún así mi corazón quería seguir soñando.
Golpeé la mesa, me odiaba a mí mismo por amarla, pero aún así ella era Alice...
...mi preciosa Alice. Sólo conocía su nombre, sólo eso.
Kaichou CLover
Capítulo III
(Ella) (La "Kaichou")(Alice)
Al día siguiente faltó a la escuela, seguramente se sentía avergonzado por lo que había hecho, pero a los siguientes días también faltó y comencé a preocuparme, me sentía culpable.
Llegó el fin de semana y decidí ir a visitarlo para ver qué pasaba. Toqué el timbre de su casa, después la puerta, pero no respondió. Molesta pateé la puerta, me calmé un poco y se me ocurrió darle vuelta a la perilla, estaba abierta. Aquello me sorprendió, él no era una persona descuidada.
Entré y no vi a nadie, fui a su habitación y ahí estaba durmiendo, al parecer no se había levantado en todo el día. Me acerqué a despertarlo, su cara estaba roja, toqué su frente: tenía fiebre.
Salí de allí y después fui al refrigerador, no había nada. Me fui de su casa y en el super compré cosas para la comida, después regresé y comencé a cocinar.
Fui a su cuarto y al parecer aún seguía durmiendo, regresé a la cocina a la estufa y al estirarme para intentar sacar algo de las bolsas de compras se cayó un plato accidentalmente. Me agaché a recogerlo y unos segundos después escuché como la estufa era apagada. Asustada me levanté, él estaba enfrente de mí mirándome con confusión.
-No he pagado cocinera, tampoco tengo esposa y mi madre... quién sabe dónde estará- Agachó la cabeza.
-¡Perdón! En un momento...-
Apoyó su cabeza en mi hombro -No importa, era sólo un plato- Noté que estaba triste.
-Perdón, sé que no debí actuar así, pero también tú tuviste la culpa. Perdón- Me disculpé por lo de antes, pensé que eso lo calmaría.
-Te has dado cuenta, pero no estoy triste por eso- Se quitó de encima -Puedes irte a casa, yo te pagaré todo-
Sentí frío, miré mi hombro, estaba mojado: él estaba llorando. -Tú...-
-No es nada, sólo ve a casa-
"Si estuviera triste esperaría que alguien me abrazara, porque la soledad es dolorosa" Eso escribió "él" en una de sus cartas. Todos sentimos dolor y tristeza, Gilbert no era la excepción.
Caminé y me puse en frente de él.
-Enserio no es nada- Fingió una sonrisa, pero las lágrimas querían salir.
Lo abracé -Idiota, tú mismo sabes que no estás bien-
Se aferró a mí y comenzó a llorar silenciosamente, lo sabía, aquello era lo que él necesitaba.
Ese día no me contó lo que le sucedía, pero aún así me sentí más cerca de él.
Pasó el tiempo y nos convertimos en amigos, él una persona inteligente en la escuela, pero idiota con los problemas reales.
Siempre llevaba el mismo sobre consigo, pero nunca hablaba de eso, tampoco cuando estaba triste me decía que pasaba. Yo estaba segura que la persona de la carta era por quien Gil lloraba, y por eso comencé a odiar a esa persona desconocida.
[...meses después]
-Gil, ¿De quién es?- Señalé el sobre el cual metía en una caja con otros más.
-De alguien especial- Dijo al mismo tiempo que enterraba la caja en un hueco que él había hecho.
-La odio- Logré decir -Ella roba todos tus pensamientos, siempre me he dado cuenta-
-¿Celosa?- Sonrió -Yo no la odio, pero quiero olvidarla- Guardó silencio -Ella fue la primera persona que amé- Se ruborizó apenado.
-¿Fue? Entonces... ¿Quién ahora?-
Me guiñó el ojo -Es un secreto, pero antes debo olvidarme por completo de ella, no quiero que afecte mis sentimientos de ahora-
-Entonces aún la amas-
-No, pero no puedo olvidarla-
-¿Para qué olvidar algo que no quieres?-
-Los recuerdos no son tan importantes como nuestros planes del futuro y la vida del ahora-
Gil era igual que yo: amaba a alguien que le era imposible de alcanzar, y sólo sabía de ella a través de cartas.
Me cargó - Ya es hora de irnos-
-¡Bájame idiota!- Me molestaba que hiciera cosas como esas, me hacían sentir rara, pero a la vez feliz. No lo entendía y el no entender me molestaba.
-Vamos a comer a mi casa- Sonrió -Aprendí a cocinar algo nuevo y está relacionado con carne-
"CARNE" No podía evitar esa palabra y él lo sabía. Odiaba que supiera todo de mí, que hiciera cosas que me molestaran, porque al final todo eso me hacía feliz y también me hacían pensar que él me conocía mejor que yo.
Kaichou CLover
Capítulo III parte II
(Él) (Gilbert) (Gil)
Alice se molestaba, después se avergonzaba, se sonrojaba y al final volvía a sonreír. Ver sus expresiones era divertido, siempre miraba como sus ojos brillaban de manera diferente.
Ella era amable y siempre ayudaba a todos, aunque su actitud dijera lo contrario. Tenía un gran apetito y gracias a eso descubrí que me gusta cocinar.
Hubo un tiempo en el que me pregunté porqué me fijaba tanto en ella, en mi mente siempre hubo una persona, pero Alice poco a poco tomó su lugar y entonces me di cuenta de que me gustaba.
-Tonto- Se acostó en el mueble dejando la cabeza sobre el cojín que yo tenía en las piernas -Cuando te cases tú serás la esposa y tu mujer trabajará mientras tú cocinas y limpias la casa- Sonrió.
-Tú quedarías perfecta como marido, lo único que sabes hacer es comer- Sonreí -Puedes casarte conmigo- Bromeé.
-No, tú eres muy idiota- Contestó molesta -Además a ti te gusta otra persona- Me miró a los ojos.
-Entonces quiere decir que si no me gustara ese alguien, te casarías conmigo-
-No. Estaba pensando que la razón por la que no me quisiste decir quién es, es porque...- Se quitó de encima y se acercó a mi oído como si fuera contarme un secreto.
Pensé que lo había descubierto, no tenía una explicación en ese momento, estaba nervioso, no quería que ella se molestara.
-...eres gay- Susurró.
No sabía que era peor: que Alice hubiera sabido que me gustaba o que yo era homosexual -¿Qué te hace pensar eso? Yo soy hetero-
-Pero a mí...- Se sonrojó a la vez que detenía su dedo índice en sus labios, se veía realmente linda -Me gusta el Yaoi-
-¡¿Eh?-
Y así comenzó una plática extraña de géneros de anime, después marcianos, comida extranjera, zombies y otras cosas raras.
Alice se quedó dormida, ya era de noche y la acosté en mi cama. No sabía si despertarla o dejarla ahí hasta el día siguiente.
La miré, era agradable verla dormir, además de que podía estar en paz, ya que había que estarla vigilando siempre de que no estuviera a punto de hacer algo raro.
De un momento a otro me llegó un pensamiento de que aquello era mi única oportunidad, yo sabía que no le gustaba a Alice, que había alguien más. Tenía planeado contarle mis sentimientos y esperaba que, aunque ella no me correspondiera, me dejara estar a su lado.
Poco a poco me fui acercando, sabía que eso no era correcto, pero de alguna manera no quería detenerme, me decía a mí mismo que ella no lo sabría de todos modos. La besé en los labios, después su mejilla, sentí gran culpa. Me quité de encima y fui a la sala a dormir.
[...semanas después]
Era febrero, por alguna razón aún nevaba. Alice y yo caminábamos sobre la nieve.
-Gil... hay algo que quisiera decirte, pero no sé si es el momento- La miré, la notaba preocupada -Yo creo que...- Se sonrojó -No estoy segura,... yo- De alguna manera lo que estaba a punto de decir estaba seguro que era importante, pero...
-¡Konnichi wa!- Gritó Break -Gilbert-kun, Alice-san, que suerte encontrarlos aquí- Nos abrazó a ambos -Estaba aburrido y quería ir al parque de diversiones, pero me vería tonto si fuera solo-
-¿Eh? ¿Y Jack?- Quise inventar alguna excusa para no tener que irme con él.
-Hay muchos puestos con carne- Sonrió, él sabía que quería evitarlo, pero sabía como convencer a Alice.
-¡CARNE!- Los ojos de Alice se iluminaron -¡Vamos cabeza de algas!-
-¿Cabeza de algas?- La miré confundido.
-Oh! Magnífico nombre Alice-san- Dijo Break -Cabeza de algas, Alice ha dicho que quiere ir y tú no puedes negarte, así que vamos-
Fui llevado casi arrastrado de allí, pero aún así me llevaron con ellos. De alguna manera me divertí, jamás había disfrutado cosas como aquellas, y para mi suerte, Break parecía no tener planes para molestar.
-Es tiempo de que le digas- Me susurró Break.
-¿De qué hablas?-
-Te gusta, es muy obvio-
-¡Break! Mira, quiero subirme a eso- Alice señaló una rueda de la fortuna.
-Hahaha Alice-san, te tengo una propuesta. Sólo subiremos si haces lo que diga- Me guiñó el ojo, eso me dio miedo -Tendrás que ir acompañada de Gilbert-kun porque yo tengo que irme-
-Simplemente hubieras dicho que ya te ibas, no que le tenías una propuesta- Dije molesto, pero a la vez aliviado de que Break no hubiera intentado algo extraño.
-Está bien, como quieras- Miró a Alice -Alice-san, ya que Gilbert-kun lo pide, te pondré una condición y si obedeces de llevaré a comer toda la carne que quieras después- Sonrió.
-¡¿Qué es?- Preguntó animada.
-Tienes que besar a Gilbert-kun- ¿Eh?
-¿Yo a él? Pero no lo alcanzo- ¿Enserio Alice haría algo como eso? No sabía qué hacer, mi mente estaba en blanco -Cabeza de algas, inclínate sino no podré hacer nada-
-¿Tanto amas la carne?- Le pregunté.
-Tú más que nadie debería de saber- Sonrió -Ahora haz lo que digo-
Me incliné, enserio no esperaba nada, me obligaría a mí mismo a no mal entender aquel beso, ella sólo era mi amiga.
Me besó en la frente, mi corazón se detuvo por unos instantes y después comenzó a latir a toda velocidad.
-Ya, ahora más te vale cumplir con tu promesa Break-
-No lo olvidaré, hasta luego. Suerte- Se fue caminando hasta desaparecer.
Subimos a la rueda de la fortuna, ya era tarde, todo se veía realmente genial desde allí arriba. Sin darme cuenta ya era de noche, y Alice me miraba confundida.
-¿Qué?-
-No es nada es sólo que me preocupa algo- Contestó.
-Puedes contármelo, no hay problema-
-Hagamos un trato, te preguntaré algo y yo te diré qué ocurre conmigo. ¿Estás de acuerdo?-
-Sólo no hagas preguntas extrañas-
-Sólo di sí o no-
-Sí-
-La primera vez que te vi llorar, ¿lo recuerdas?... lo que quiero preguntar es que... Era por ella ¿no?, la chica de las cartas-
-Sí- Agaché la cabeza -Pero ya no más-
-¿Ya no más? ¿Es porque te gusto?- Escuchar aquello me sorprendió.
-El acuerdo era sólo una pregunta- Sonreí -Ahora vas tú-
-Pero...-
-Te toca- La interrumpí.
-Está bien, lo que ocurre es que...- Se sonrojó -Aquel beso, ¿no te molestó?-
-No, eres mi amiga, ¿tiene eso algo de malo?- Dije intentando sonar despreocupado.
-Gil, es que...- Era la primera vez que la veía dudar tanto en sus palabras -me preocupa porque...- Guardó silencio -No es nada, olvídalo-
Después de eso ninguno dijo alguna otra cosa, se creo un silencio molesto.
-Gil...- Volví a escuchar su voz después de un largo rato -en tus ojos siempre veo tristeza y no es sólo por la chica de las cartas, me preocupa también eso de ti. Y últimamente siento que me escondes algo-
¿Ocultar algo? Sí, hace unas semanas comencé a alejarme un poco de ella, porque me sentía culpable del beso que le di mientras dormía -No pasa nada- Sonreí para no preocuparla más.
Se levantó de su lugar y me abrazó -Me molesta que siempre seas así, cuando dices: no pasa nada, es porque algo pasa. Sabes Gil, me cansé que tú sepas tanto de mí y yo poco de ti, pero ahora esas cosas han cambiado, te conozco bien, somos amigos, también comprendo tus sentimientos, así que no intentes ocultarlos-
-¿Siempre abrazas a la gente por cosas como estas?-
-Sólo a algunas, sobre todo a las que lo necesitan-
-¿Yo lo necesito?-
-¿Cuánto tiempo ha pasado?-
-¿De qué?-
-Que tú...- Me miró a los ojos -actúas así-
-¿Así cómo?-
-Que te mientes a ti mismo-
-Creo que desde siempre-
-¿Podrías actuar hoy de manera sincera?-
-Me miento a mí mismo para no lastimar a los demás, no quiero molestarte-
-Somos amigos-
-Sabes yo...- Ella dejó de abrazarme y comenzó a acercar su rostro con el mío, mi corazón comenzó a acelerarse, pero seguramente me estaba poniendo a prueba, así que sólo podía resistirme -desearía que no...-
-...¿Fuera así?- Sus labios estaban a escasos centímetros de los míos.
-No lo mal interpretes- La detuve -Ambos sabemos que no sientes lo mismo, al menos si yo soy un mentiroso, prefiero que tú seas sincera-
Pasaron los días y jamás supe porqué ella estaría haciendo algo como eso, ¿me tenía lástima? Si era así, me molestaba.
Si la hubiera besado tal vez nuestra amistad hubiera terminado o tal vez seguiría igual, pero no quería arriesgarme, porque ella es la persona que amo y no me importaría que no fuera mía, pero sí que estuviera cerca todo el tiempo que fuera posible.
El amor es como un cristal muy delgado, acercas la mano para tocarlo, pero la alejas para no arruinarlo. Y si decides enfrentarlo puede lastimarte.
Fin del capítulo 3.
Quería aclarar algo, ven: (Ella) (La "Kaichou") (Alice) y (Él) (Gilbert) (Gil). Eso es para mostrar como se van acercando, y ahora como son amigos ellos se llaman por Alice y Gil. Y también lo pongo para que se den cuenta quien está contando la historia. ^^
¡GRACIAS POR LEER!
