Hi Hi ^^ ya se, me e demorado mucho en completar este segundo capi O.O. y créanme mi intención no era demorar pero entre exámenes de 0 la escuela y mi computadora formateada, lo cual hizo que pierda parte del Cáp. Que estaba escribiendo, no he tenido mucho tiempo que digamos… pero bueno me di un tiempo ¡y estoy devuelta! Solo espero que les guste… y bueno cualquier crítica es bien recibida. Ah y por cierto este capi era un poquito larguito, y bueno en lo personal no me gustan mucho los fics en los que los primero capitulos con larguisimos! Y bueno por eso lo e dividido en 2 partes^^

Sin mas que disfruten la lectura.

Luego de 2 años Parte I:

Osaka 5: PM

-¡Feliz Cumpleaños a ti! ¡Te deseamos a ti! ¡Que los cumplas feliz! ¡Feliz Cumpleaños! ¡Feliz cumpleaños! ¡Te deseamos a ti! – cantaban un grupo de personas alrededor de un niño que no tenía mas de 2 años.

- Bien Taichi, ahora a soplar las velas – le dijo su madre cariñosamente, ante la mirada de pronto enojada de un pequeño.

- ¡Mamá! ¡Ya te he dicho que do no me damo Taichi! ¡Me damo Tai!- dijo el pequeño, mientras miraba con reproche a su madre, a lo que las demás personas rieron ante su actitud.

- Jajaja. Ok Tai, hora de soplar las velas y pedir tu deseo- dijo una pelirrosa interrumpiendo la 'amena' charla entre madre e hijo.

- ¿Un deseo? – dijo el pequeño confundido, a lo dicho de la joven

- ¡Claro! ¡Cuando soplas las velitas del pastel de cumpleaños, y pides un deseo, este se cumple! – dijo la chica a su pequeño 'sobrino'

- Entonces… si yo pido cualquied deseo… ¿ete se cumplida?- dijo el cumpleañero con una gran esperanza reflejada en su rostro.

- ¡Claro! ¡Pero para eso tienes que pedir con todo tu corazón ese deseo! ¡Así que adelante!

- Diii – dijo el pequeño subiendo con gran agilidad por la silla, para alcanzar mejor al soplar el pastel.

- Ok a la cuenta de tres – dijo su madre.

- ¡1, 2, 3! ¡Sopla la velita! – dijeron todos los invitados a coro, observando como aquel pequeño niño castaño soplaba a todo pulmón las 2 únicas velitas en el pastel, la cual se apagó al instantes.

- ¡Muy bien Tai! ¡Ese es mi hijito! – dijo su madre, atrayéndolo hacia ella, para luego darle un gran abrazo, que el pequeño encantado, correspondió.

- Mami… ¿tu crees que en vedad mi deseo se cumpla? – dijo el niño con esa gran inocencia que lo caracterizaba a tener tan temprana edad.

- Claro hijito… - sonrió su mamá- y dime… ¿Qué pediste? – a lo que el infante sonrió alegremente.

- Deseé tener un papá… - dijo el pequeño, provocando que la sorpresa adornara la cara de todos los reunidos. Pero más de cierta pelirroja…

Tokio, 7:pm

¡Ah! Las inmensas calles de la moderna Tokio, edificios tan grandes como rascacielos que cubren tan hermosa noche llena de estrellas. En el ultimo piso de un edificio, unos de los mas grandes entre todos, se encontraba cierto castaño, sentado en una silla de cuero negro, con una copa de vino en la mano, observando todo Tokio, su mirada no mostraba ni una emoción, luego de salir de sus pensamientos, se levantó lentamente de su silla, para dar una ultima mirada a la ciudad, y luego se dirigió hacia los pasillos de su empresa, con paso seguro, hacia la salida, quien lo viera se despedía de él con una mezcla de respeto y sobre todo pavor, después de todo era bien conocido que Taichi Yagami era un hombre frío y calculador, así que mejor lo respetabas y obedecías, o si no terminarías en la calle por el resto de tu vida.

Nuestro castaño se dirigió hacia su coche, donde lo esperaba sentada en el asiento del copiloto una chica, cabello castaño y ojos azules, de esbelta figura; Melissa Minamoto.

- Cariño – agregó con una sonrisa sensual la chica- ya me estabas haciendo esperar demasiado- y posó su mirada hambrienta sobre nuestro castaño, el cual ya se encontraba delante del volante.

- Lo siento preciosa, tenía que arreglar unos papeles, ya sabes- dijo con ironía el hombre y la devoró con la mirada.

- y ¿A dónde vamos? – le dijo la chica, posando su mano la pierna de Taichi.

- mmm… no se… tenía pensado llevarte a comer… pero si sigues haciendo eso… podemos ir a otra parte ¿no crees?

- estoy muy de acuerdo contigo, mi amor- dijo riendo descaradamente la chica, antes que el castaño pusiera el motor en marcha y se perdieran en la oscuridad de la noche.

- ¡Sora, tienes que decírselo algún día! ¿No crees?

- ¡MIMI! ¡YA SABES QUE PRIMERO MUERTA ANTES QUE DECIRLE QUE TIENE UN HIJO!- le gritó la pelirroja a su amiga, llevaban casi 20 minutos discutiendo, luego de que su hijo le dijera lo del deseo, su animo había decaído, que una vez que se fueron todos los invitados, se fue a su habitación dejando que Tai se fuera con Matt a comprar no se que cosa, y Mimi había entrado a su habitación, y bueno estaban discutiendo.

- Sora, escucha – al parecer Mimi se había tranquilizado un poco, y bueno ella debía hacer lo mismo. – Ya viste que Tai quiere conocer a su padre, no puedes negárselo.

- Mimi es solo un niño, se olvidara rápidamente de ese tema, además el ya tiene un padre.

- ¿Quién? ¿Robert? – dijo Mimi sarcásticamente, alzando ambas cejas.

- Claro que sí, Mimi, ¿de quien más hablaría? – dijo Sora, al igual que Mimi, sarcástica.

- Sora, Robert no es el padre de Tai, y tu hijo lo sabe muy bien.

- Pero, desde ahora Robert, mi hijo y yo, somos una familia, y Taichi aprenderá a considerarlo su padre.

- Claro como se llevan taaan bien – de nuevo el tono sarcástico.

- Mimi, lo de llevarse mal, pronto se arreglara, solo hay que darle tiempo a Tai, eso es todo.

- ¡SORA NO SEAS NECIA! ROBERT NUNCA SERA EL PADRE DE TAI ¿SABES PORQUE? ¿TIENES LA REMOTA IDEA DEL PORQUE? PORQUE SU PADRE, ¡SU PADRE ES TAICHI YAGAMI! Y TU NI NADIE PUEDE CAMBIAR ESO.

- AUN ASI ESO SEA VERDAD, ¿TU CREES QUE ESE HOMBRE SE MEREZCA SABER QUE TIENE UN HIJO TAN MARAVILLOSO COMO LO ES MI TAI? ¡NO! ¡NO MIMI! TU SABES BIEN QUE CUANDO EL ME ENGAÑÓ, RECHAZO LA OPORTUNIDAD DE TENER UN HIJO, ¡LO SABES BIEN!

- pues aunque no lo quieras el es un Yagami.

- ¡YAGAMI NO! ¡TAKENOUCHI! MI HIJO ES UN TAKENOUCHI, NO ES UN HIPOCRITA COMO LO ES TAICHI YAGAMI.

- Sora no voy a seguir con esta discusión sin sentido, solo te digo que algún día, el destino va a querer que te choques con el padre de tu hijo, y de ahí no hay escapatoria, ¡NO PUEDES ESTAR ESCONDIENDOTE DE EL, TODA LA VIDA, MUJER!- luego la pelirrosa tomó una gran bocanada de aire para tranquilizarse y prosiguió- escucha Sora, se que estas dolida por lo que te hizo, y creedme al igual que tú, escondería todo el tiempo a Taichi de un hipócrita como Yagami, pero… al escuchar lo quería tu hijo, no puedo evitar pensar, que es muy injusto para él, el no saber quien es su padre, el no tener a esa persona junto a su madre , aquel que lo reprenda cuando se porte mal, o juegue con el al fútbol, o que salga a pasear con él, o ¡tantas cosas que puede hacer un padre!, ¡Dios Santo, Sora! ¡Yo he sido testigo de la niñez que pasaste sin tu padre! Es tan injusto para él, y ¿sabes? Perdóname por decirte todo esto, pero es que, Taichi es un chico tan bueno… que… no se, se me hace injusto- terminó con un deje de suma tristeza- es todo.

- Mimi- a ella también se le hacía injusto, pero… ¡Dios! ¿Qué podía hacer? Ir donde Tai ¿y decirle? 'Hey Tai, ¿adivina que? ¿Te acuerdas cuando me abandonaste por esa mujerzuela de secretaria? ¡Ja! Adivina pues, ese mismo día, me enteré que íbamos a ser padres' No, rotundamente no, primero muerta antes de decirle a él que tenía un hijo- yo… no puedo- se echó a llora- no puedo Mimi, no…

- te entiendo amiga- dijo la pelirrosa abrazándola – tranquila.

- ¡Ya volvimos! – les anunció la voz de Matt, luego de oírse el sonido de la puerta cerrándose.

- Sora vamos, tu hijo espera

- si- dijo quitándose con el dorso de la mano, todo rastro de lagrimas que la delataran delante de su hijo.

- ¡MAMI! – dijo Taichi corriendo hacia los brazos de su madre.

- ¡Ho! ¡Taichi! – dijo alegremente su madre, quitando de su alma, todo rastro de tristeza y culpa, sin duda su hijo era su razón de vida y alegría.

- ¡Mami! ¡que me damo Tai!

- jajajaja , ok Tai. ¡Hey! ¿Y que es eso que tienes en la mano? – dijo viendo cierto juguete redondo que traía su hijo.

- es un regalo mío Sora, al parecer Tai tiene mucho interés en el fútbol-dijo Matt.

- ¡Tío Matt! ¡Dade a la tía Mimi lo que compadste! – dijo el pequeño castaño, mirando con diversión como sus dos tíos se sonrojaban intensamente.

- ¿para mí? Pero si ni es mi cumpleaños- dijo una Mimi roja hasta la punta de los pelos.

- jeje emm bueno ¿una excepción, no? Además fue idea de Tai, traerte esto, dijo que tenías hambre- dijo el rubio entregándole una gran caja de chocolates a Mimi, quien le sonrío en agradecimiento.

- Muchas gracias Matt. – dijo una sonrojada Mimi, tomando la caja entre sus manos- en serio, gracias.

Sora miraba a sus dos amigos con un toque de felicidad y envidia, felicidad porque después de todo ellos dos eran sus dos mejores amigos, y aunque por mas que ellos lo negaran y negaran se amaban el uno al otro, y uno de sus mayores sueños, era que ellos estuvieran juntos, pero de pronto nacía la envidia, después de todo, Robert no tenía nunca esos detalles con ella.

¿Qué tal chicas? Espero sinceramente que les haya gustado, me he esforzado a lo máximo para hacer un buen capitulo jeje, bueno como verán Taichi y Sora han hecho sus vidas por separado, y bueno tal vez se preguntarán ¿Quién es Robert? , Pues bien en el próximo capitulo (que Dios quiera no demore mucho xD) lo sabremos , jejeje y bueno sin mas cualquier critica constructiva es bien aceptada y reviews y ánimos aun mas:) xD, sin mas muchísimas gracias por sus reviews y espero que sigan leyendo, cuídense mucho y hasta la próxima ;)