Hola! Bueno se que no tengo disculpas por todo este tiempo que no me aparecí por aquí. Atravesé por una dura etapa en la que la inspiración sencillamente no aparecía en esta loca mente u.u . Además de que la escuela me tenía demasiado ocupada. De tal modo que, no tenía de otra que ponerle un pequeño stops a los 2 fics que tenía pendientes 'Tus ojos no me ven' de Inuyasha y este; 'Cosas del destino' . Mas sin embargo al pasar el tiempo me di cuenta que aun seguía bloqueada y el colegio no me dejaba ni respirar. Y me vi en la situación de no poder continuar con nada. Por un momento me planté la decisión de abandonar todo esto y una vez entrando a vacaciones dedicarme solo a leer fics como siempre lo e echo. Mas sin embargo por primera vez quize terminar un fic y no abandonarlo (como me ha pasado en otros foros) Y me vi en la difícil decisión de solo escoger un fic a continuar ya que no tendría tiempo para los 2. Y sencillamente escogí este. Después de todo gracias a 'Digimon' había entrado al mundo de los fics. Bueno y en resumen, eso es lo que ha pasado en estos meses. Pido mil disculpas y bueno 'el acto debe continuar' . Así que ya no los sigo aburriendo con tanto parloteo y espero que disfruten de la lectura:
Se acomodó de nuevo en el asiento por centésima vez. No era del tipo de persona paciente, todo mundo lo sabía. Y aun así el jet privado de las empresas 'Yagami' se había detenido como 2 veces porque el motor había presentado algunas fallas. ¿Y todo porqué? Porque un incompetente asistente le había avisado a ultima hora que en la tenía que hacer un viaje para reunirse con unos ejecutivos para discutir un próximo proyecto.
Bueno nadie dijo que ser el dueño de toda una empresa constructora sería fácil, sin embargo este era el destino que quiso para él. Sí, esto era para lo que estaba hecho: reuniones, proyectos, poder, y dinero. Sonrío con sorna, y eso que hace 3 años estuvo dispuesto a renunciar a todo esto por una chiquilla tonta, que bueno que había escuchado a su madre justo a tiempo o si no… si, ya se imaginaba ese horrendo futuro, él trabajando como esclavo para darle lo mejor a esa mujer, mientras que esa perra se revolcaba con cual hombre se le cruzara por encima…
El odio se apoderó nuevamente sus ojos, nada nuevo en él, sino que esta vez se reflejaban nuevos sentimientos: humillación y un profundo dolor. ¿Pero porqué desperdiciaba sus preciados pensamientos en ella…?
- Señor Yagami, le informamos que faltan 3 minutos para aterrizar- lo interrumpió la voz del piloto por el intercomunicador.
Tai soltó un gran suspiro de satisfacción. ¡Hasta que al fin!
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Apenas su cabeza tocó su suave almohada se había quedado dormida. ¡Y si que tenía sueño! Apenas recordaba lo que había pasado ayer… Mc' Donald y un Taichi que se despertó media hora mas tarde a causa de la bulla de los niños, como consecuencia… un Taichi malhumorado cerca de Robert y uno muy cerca de la mostaza, ketchup y mayonesa, ¿consecuencia de esa consecuencia? Un Robert manchado de esas 3 salsas con papas fritas encima. No pudo evitar que una sonrisa se formara en sus labios; la imagen de un Robert manchado desde la punta de los pies hasta la cabeza nunca la olvidaría. Esa sonrisa se transformó en mueca. Es que no entendía el porqué Taichi no aceptaba a Robert. Cualquier niño sería feliz si tuvieran a un hombre en representación de su padre dispuesto a considerarlo su hijo ¿no?
- ¡SORA NO SEAS NECIA! ROBERT NUNCA SERA EL PADRE DE TAI ¿SABES PORQUE? ¿TIENES LA REMOTA IDEA DEL PORQUE? PORQUE SU PADRE, ¡SU PADRE ES TAICHI YAGAMI! Y TU NI NADIE PUEDE CAMBIAR ESO.
Esas palabras no abandonaban su mente desde aquella discusión con su mejor amiga.
Y si bien esas palabras eran ciertas, no podía dejar ese empeño suyo para que Tai tenga a una figura paterna a su lado, Después de todo ella había sufrido cuando le comunicaron a ella y su madre que su padre había muerto en un accidente automovilístico, para ese entonces ella tenía 5 y no comprendía muy bien lo que era la muerte por lo que se vio obligada que por el resto de su niñez no tuviera a un padre a su lado, luego en su adolescencia había perdido a su madre… pero esa era otra historia, una historia que se veía obligada a no recordar…
- ¡SORA! – enfocó su vista hacia la pelirrosa ¿Cómo no la había notado? ¿Tan distraída estaba en sus pensamientos? - ¡APURATE! ¡MIRA LO HORA QUE ES!
La miró perpleja si apenas eran las 6:AM… un momento…
- En primera… ¡¿SE PUEDE SABER QUE HACES AQUÍ? ¡¿Y A ESTA HORA? - pero como respuesta la pelirrosa solo rolo los ojos.
- ¡Dah! ¡¿Qué no es obvio? ¡TIENES TRABAJO! – Sora tragó fuerte. ¡¿Cómo demonios se había olvidado?
Hoy comenzaba su trabajo como secretaria de una oficina medica y le habían dicho claramente que tenía que presentarse exactamente a las 6:30 y por mientras que pensaba todo esto daban las 6:05
-¡¿QUE TE APURES MUJER!- gritaba Mimi mientras que Sora iba rápidamente al baño.
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- ¿Y es necedadio que Mami se vaya? – preguntó un pequeño castaño a una joven, mientras veía tristemente a su madre abordar un autobús que la llevaría con destino a su trabajo
- Claro que si Tai. Pero no estés triste ya veras como las horas se pasan volando y la tendrás junto a ti en menos de lo que canta un gallo- dijo la pelirrosa para reconfortarlo
- ¿En sedio? Pero la pasade bien aburrido si ella no esta… – el niño bajo su cabeza y le hizo una conocida cara de cachorrito a su 'Tía'
- ¡No Tai! ¡Conozco esa carita perfectamente! ¡Se que quieres ir al parque! Y tu madre me ha dado reglas estrictas que dicen claramente que te quedes en casa, ¿o te olvidas que hoy amaneciste con fiebre?
- ¡Pero Tía! Ya estoy bien ¡Mida!- dijo el pequeño castaño mostrándole una sonrisa de oreja a oreja mientras comenzaba a dar pequeños saltitos.
- Ayy Tai… - de nuevo esa mirada por parte de su pequeño sobrino, ¡Si esa era la misma que ella le hacía a sus padres cuando se le ocurría cualquier capricho!, nunca creyó ser victima de esa vieja artimaña…- Ok, Pero solo será media hora ¿entendido?
- ¡Siii! ¡Lo prometo tía!
- Jajaj Ok vamos
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- ¡Andale tía! ¡No seas mala! ¡Solo una mas! – exigía el castaño, sosteniendo entre sus manos una pelota de fútbol.
- ¡No Tai! ¡En serio que no! ¡Además ya viste que soy un desastre en esto!- replicaba Mimi, quien luego de 2 patadas ya se había cansado. Nunca había servido para los deportes. Y esta no era la excepción.
- Ayy lo se… ¿Pero si no con quien jugade?
- Anda, deben de haber en este parque niños con quien jugar ¿no?, además tu tía Mimi ya esta muy vieja para esta clase de juego.
- Arghh, Ok – y luego de hacer una mueca el pequeño se fue a correr a toda carrera a buscar a alguien con quien jugar.
Y luego de jugar algunos mini partidos con algunos niños que habían venido al parque, siempre debía de haber uno quien patease su lindo balón lejos. Enojado, fue a toda carrera a buscarlo, y rebuscando entre unos arbustos, vio algo muy curioso: La imagen de un gallo, según veía en aquellos programas educativos sobre animales. Odiaba esos programas. Mas sin embargo su mamá rehusaba a cambiarle por el canal de luchas.
Se acercó lentamente, temiendo que cualquier movimiento asustara al ave. Y como un recuerdo rápido en su mente vinieron las palabras de su tía: y la tendrás junto a ti en menos de lo que canta un gallo.
¿Eso quería decir que tendría a su mamá de vuelta si hacía cantar a esa ave?
¡Que fácil! Solo tendría que agarrarlo, y estaba seguro que al momento graznaría. Y para su sorpresa el gallo corrió, alejándose inmediatamente de él. El no desistió y fue persiguiendo al ave hasta el otro lado del parque. Y cuando lo perdió de vista por unos segundos, vio que muy campante el ave, iba al que supuestamente debía ser su dueño y se alejaban lenta y pausadamente del lugar. Ya de nada servía perseguirlo. Pero… ¿Quién traía tremenda ave a un parque? Bueno eso era cosa locos…
Y cuando cayó en cuenta de que no reconocía aquel lugar en el que estaba, y tampoco veía rastros de gente conocida. Sabía que se había perdido. Punto a su favor. Si el canto de un gallo no traía de vuelto a su madre. El mismo la traería de vuelta junto a él. Una nueva aventura quizas… pero sobre todas las cosas ¡Necesitaba a alguien para jugar fútbol!
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- ¡Taichi! ¡Tai! ¡TAIIIIIIIIIIIIIIIIIII! – estaba preocupada, ¿y porque no estarlo? ¡Su sobrino estaba perdido! Se había comenzado a angustiar desde que lo había perdido de vista a los 5 minutos. Y verdaderamente se desesperó al preguntarles a los pequeños niños que habían jugado con él su paradero, y ellos la responderles le comunicaron que no tenían ni la mas mínima idea. Tenía que comunicarles a la policía que cuidaban los parques. Tal vez ellos lo habían visto. Tampoco quería pensar en lo que Sora le haría al enterarse de que había perdido a su hijo. ¡No! ¡Si que estaba en problemas!
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Llevaba un buen tiempo caminando sin rumbo fijo, su cortas piernas ya estaban cansadas y sentía como su redondita carita cada vez se calentaba más. Sin duda la fiebre estaba volviendo. Negó la cabeza y siguió caminando. Después de todo en caso que tuviera fiebre su Mami sería la única que podría hacerse cargo.
Y fue cuando se dio cuenta de que para entonces, esas calles ya no le eran para nada conocidas, el lugar era solo, y el sol ya estaba desapareciendo por el horizonte. Tenía miedo. Sus pequeños ojos castaños se llenaron de finas lágrimas y la fiebre hizo más efecto en él. Y al ver un hombre que caminaba tranquilamente por la acera. Un rayo de esperanza lo iluminó. Tal vez ese señor lo llevaba donde su Mami. Dio unos cuantos pasos y cuando estuvo frente a él, la conciencia lo abandonó.
Ante la sorpresa de 2 fríos ojos castaños…
