Sigo pensando sinceramente que esto está de más, pero en fin. Yo no soy J.K Rowling, nunca he sido buena en matemáticas, pero si mis cuentas no me fallan, eso quiere decir que tampoco escribí Harry Potter (aunque, digan lo que digan: Sirius es MÍO)


Quédate.

Nunca antes una palabra me pareció tan poética, nunca algo tan simple me pareció tan conmovedor. Quédate; una palabra como otra cualquiera, sin un significado relevante.

En otro contexto, en otro lugar me hubiera parecido burda, y la hubiera pasado de largo…

Pero en tus labios tomó un sentido diferente, claro que tú todo lo embelleces.

Quédate. Sólo eso, solo esa palabra bastó para derrumbarme, para mandar a un lejano lugar mis planes de irme con la frente en alto, sólo eso para reducir a nada mi orgullo y amor propio.

Quédate.

No fue una suplica, ni siquiera una petición. Tú no eres así, yo bien lo sé, sólo fue una opción que me dejaste, un favor por todos esos buenos ratos que pasamos juntos.

Y aún así, sabiendo que tomaba tan solo las migajas que tú con aparente altruismo me ofrecías…

Sí, sí, acepte; por eso nunca me quisiste ¿cierto?, a ti nunca te gustaron los chicos buenos, los manejables, los que te quisieron.

Te aburría lo cotidiano y esperable. Yo era un hippie, como solías decirme, tú…una guerrera. Yo un ermitaño de sueños y esperanzas, tú mudabas de ellos como de zapatos.

Yo sabía a lo que me metía contigo, me tiré al vacio sin siquiera pensar que el golpe al final sería duro, lo hice por que te amaba, deje todo por nada, felizmente ignorante de mi destino.

"Las serpientes son peligrosas", eso yo ya lo sabía, tu mordida contenía nicotina. Me hiciste adicto de tus besos, dependiente de ti; y cuando te necesitaba como el aire que respiro…me dejaste.

Pero aquí, ahora, con éste ultimo "quédate", me regalas un soplo de esperanza para los años venideros sin ti.

La noche fue corta entre tus brazos, el aire no me hacia falta con tus besos. Y en algún punto cerca del fin yo te suplique QUÉDATE

…pero a la mañana siguiente amanecí solo de nuevo, esta vez para siempre.

Tu única despedida fue una nota escrita con el labial rojo que tanto te gusta usar.

"Lo de anoche fue maravilloso, sabes que fue la despedida ¿cierto?

Bueno…pues me voy; sí, soy cobarde, o muy valiente… ya no sé. Sólo espero que cuando me recuerdes sea con cariño, que no me odies por lo que te di o deje de darte. Sabes que yo no me enamoro, te lo dije desde un principio.

Soy una serpiente ¿recuerdas?, de sangre fría, mudable…

Te deseo lo mejor.

Pansy"

Y la cajita de terciopelo negro que aguarda en el bolsillo de mi chaqueta jamás llegará a tus manos, ese anillo de diamantes que con tanta ilusión compre en el callejón Diagón nunca estará en tu dedo…jamás serás Pansy Longbotton.


Se canjean sonrisas por comentarios. ^^