Dedicada a Chris, espero te guste :)
Capítulo 6
Desperté sintiéndome perdida y con un horrible sabor en mi boca, traté de incorporarme pero un dolor comenzó a punzar en mi cabeza. Miré a mi alrededor y vi que estaba en una habitación pulcramente decorada, en una cama gigante y que a mi lado dormía Hallie. Parecía estar profundamente dormida, pero tenía unas oscuras ojeras bajo sus ojos y el maquillaje totalmente corrido. Me levanté con cuidado y abrí una puerta lateral, que resultó ser un baño, me miré en el espejo y casi no me reconocí, estaba llena de hojas mustias de árboles.
Traté de recordar que había pasado la noche anterior pero el dolor me lo impedía, recordaba ir a la fiesta, haber estado en la cocina…
Poco a poco las piezas cayeron en su lugar y una tristeza profunda me invadió. A pesar de todo el alcohol ingerido, aun estaba viva. Recordaba vagamente haberme sentido bien, incluso haber bailado, pero luego haber sido presa de un miedo terrible y de una culpa aun mayor, me había tambaleado hacia afuera, me había sentado a la sombra de un árbol y había rezado para que la muerte viniera.
Pero aun estaba aquí.
Miré mi ropa una vez más, mi falda estaba sucia con barro y apestaba a vómito, mi top estaba roto, pero mi chaleco lucía intacto. Sin pensarlo llené el lavamanos de agua y sumergí mi cabeza, tomé una toalla y la envolví alrededor de mi pelo, me quite el top y lo boté en un basurero que se encontraba allí, me puse el chaleco y lo abotoné para que me cubriera bien.
No supe qué haber con la falda, pero le lavé el pedazo que estaba sucio, no sé porque me estaba arreglando, pero mantener mi mente ocupada parecía ser la solución para el dolor de cabeza.
Peiné mi pelo con los dedos y decidí salir a investigar donde estaba, no quería molestar a Hallie así que no la desperté. Ya me encontraría ella cuando despertara.
Abrí la puerta y salí a un pasillo que no reconocí, había varias puertas y tras avanzar varias encontré la escalera, desde arriba pude observar el salón donde había bailado la noche anterior, ayer no noté esta escalera pero no es difícil de entender, dado que ayer había muchas personas apretujadas en ese espacio. Aun ahora podían observarse los vestigios, el suelo estaba lleno de papel picado, vasos aplastados, comida y botellas.
No sé de quién es esta casa, así que no sabía con quien me iba a encontrar, pero me dirigí a la cocina de todos modos. Escuché varias voces por lo que me asomé con cuidado, tres chicos estaban allí: uno de ellos estaba haciendo el desayuno (¿Louis? ¿Liam?), el de pelo castaño con ojos del mismo color. Harry estaba sentado en la mesa, quejándose, con la cabeza entre sus manos y el chico rubio cuyo nombre tampoco puedo recordar, estaba sentado a su lado comiendo un sándwich.
-Hey Liam, pásame el jamón – dijo el chico rubio.
-No puedo, tengo las manos ocupadas – le respondió Liam mientras se daba vuelta. Su mirada se encontró con la mía y me sonrió.
-¿Cómo amaneciste?
-Mmm – Harry levantó la vista de la mesa y Niall indicó una silla.
-Siéntate y come algo, te hará sentir mejor – me dijo Liam.
Como no supe que otra cosa hacer me senté donde me indicaban y recibí la taza con té que Niall me estaba alcanzando.
-¿Hallie ya despertó? – preguntó Harry mirándome con cautela.
-Mmm, no – tomé un sorbo de mi taza – aun dormía cuando desperté.
-¿Ella estaba bien? – me dijo Niall y lo miré sorprendida ¿Por qué no lo estaría?
-Se veía normal… - le dije lentamente.
Pude ver que entre los tres se intercambiaban miradas ¿Le habría pasado algo a ella? Quise seguir preguntando pero Liam se dio la vuelta para ofrecerme panqueques y el ambiente pareció cambiar ¿Qué había ocurrido anoche?
-¿Te duele mucho la cabeza? – me preguntó Niall de repente.
-¿Qué?... – Como sabía él… Pensé que quizás solo Hallie me había ayudado… Los miré y los vi compartir mirada de complicidad, iba a preguntar pero Harry fue más rápido y dijo:
-Hallie te estaba buscando por todas partes – ¿Ella lo hacía? Pensé que estaría ocupada con estos chicos… Por lo visto ninguno de mis planes había resultado…
-Entonces Joan ¿Tú estudias? – me preguntó Niall y fue como si una burbuja hubiera reventado, el ambiente pareció relajarse de inmediato.
-Um sí, este es mi primer año en la universidad, pero las clases no empiezan hasta septiembre – pensé en lo lejano que aun parecía y me pregunté si aun estaría viva para septiembre.
Esperaba que no.
-¿Serás compañera de Hallie? – me preguntó Liam sentándose a la mesa con nosotras.
-Oh no, ella tomó el programa de arte – sentí como si hubieran pasado años desde que había tenido una conversación tan normal.
-¿Qué tomaste tú? – siguió Harry y yo traté de recordar lo que había decidido, parecía que hubieran pasado años, pero en realidad habían sido tan solo semanas.
-Tomé fotografía y algunos cursos de literatura y… - se sentía muy personal hablar de esto, pero no pude evitarlo – y drama…
-¿Sí? Zayn ama leer… - empezó Niall pero fue interrumpido por Liam:
-¿Y actuar? Quizás hablar con él te haga sentir mejor…
-¿Qué? – sentí mi rostro palidecer cuando los vi mirarse con culpabilidad.
-Lo siento, ayer Hallie nos contó… - comenzó Niall pero yo me puse de pie bruscamente botando la silla en la que estaba sentada.
Sentí que me asfixiaba, necesitaba salir de ahí, los vi ponerse de pie y decir mi nombre, pero yo ya iba saliendo de la cocina… Me agarré el pecho con fuerza, sentía latir mi corazón de forma desbocada…
Es por eso que ellos me miraban así, sabían lo de mi mamá… Por eso estaban siendo tan agradables… Oh mamá… Sentí las lágrimas acudir a mis ojos pero pestañeé fuerte para evitarlas, los sentí correr tras de mí mientras decían mi nombre…
¿Quién le dio el derecho a Hallie para divulgar mi vida? ¿Quién era ella para hacer eso? Oh, ya estaba tan preocupada por ella y ella actúa así…
Estaba por abrir la puerta principal cuando escuché la voz de Hallie decir mi nombre, me volteé con rabia y la miré sin soltar el pomo de la puerta.
-Joan ¿A dónde vas? – me dijo con calma, su rostro ya no estaba manchado y su cabello estaba anudado, pero su cara aun se veía cansada.
-A casa – le respondí cortante.
-Si esperas a que vaya por mi bolso, podemos irnos juntas.
-No lo creo, necesito irme ahora.
-Joan voy a acompañarte a casa aunque no quieras – me miró con tristeza y no supe entenderlo, sé que no solía tomar alcohol, pero que lo hiciera una vez no debería preocuparla tanto.
-No es necesario, puedo ir sola – apenas estas palabras salieron de mi boca ella suspiró y cruzó el espacio entre nosotras, hizo un ademán de tomar mi muñeca, pero yo la agarré antes.
Vi a los tres chicos mirar la escena en silencio y odié ponerme a mí misma en esta situación, por el rabillo del ojo vi una sombra en el segundo piso y al mirar reconocí al chico moreno parado observando Hallie cuadró los hombros y me dijo:
-Necesitas ayuda profesional cariño – tocó mi mejilla y yo retrocedí un paso.
-No – me estremecí al pensarlo – necesito estar sola – tomé aire y decidí que era el mejor momento para hacer esto – No te necesito a ti, ni a nadie. Estoy bien por mi cuenta.
-¿Si? – Ella me dijo sin inmutarse – Ayer te tomaste una botella de ron tú sola y te sentaste afuera con el frío que hacía. Al principio pensé que era debido a que estabas ebria, pero ahora sé que es algo más – las lágrimas volvieron a llenar sus ojos – Tú estás mal, estás tratando de matarte – ella tomó mis manos – Y esa no es la solución. Eso no va a traer de vuelta a tu mamá…
Solté mis manos de las de ella y la miré con odio, no pude controlarme y todo lo que cautelosamente guarde por meses explotó en u un segundo:
-¡Tal vez no, pero al menos hará que el dolor se vaya! – Esta vez las lágrimas corrieron por mis mejillas - ¡Tú no sabes nada! ¡Tú tienes a tu familia! ¡Tú no sabes lo que es ver morir a tu mamá! – Hallie retrocedió un paso y sollozó - ¡Yo debí haber muerto también! – Caí de rodillas y traté de limpiar las lágrimas, pero mis manos tiritaban demasiado – Solo estoy tratando de terminarlo… - susurré. Hallie se arrodilló junto a mí y me abrazó:
-¿Cómo crees que me sentiría yo si te pierdo? Ayer cuando no podía encontrarte, supe que algo andaba mal, me desesperé y es por eso que le conté a los chicos – ella los buscó con la mirada, pero ellos ya no estaban a la vista – ellos me ayudaron, siento haber traicionado tu confianza, pero no me arrepiento. Liam fue quien te encontró y le agradeceré por siempre, porque no sé que habría hecho si te hubiera encontrado muerta.
En ese momento me sentí abrumada, amaba a Hallie y no quería herirla, pero también quería que el dolor se fuera.
-Sabes que tengo que decirle a Vanessa y a tu abuela ¿Cierto? – suspiré porque sabía que me enviarían al loquero. Asentí en silencio, no había forma de zafarse de esta.
-Quizás no sea tan malo – me dijo interpretando correctamente mi silencio, me ayudó a ponerme de pie y agregó:
-Y estaré a tu lado todo el tiempo.
Ahora no había manera de engañar a Hallie, iba a tener que ser mucho más cuidadosa, no quería herirla, pero ya no podía seguir viviendo así.
Hallie me llevó a la cocina y los chicos nos sonrieron, incluso el moreno no parecía estar enojado. Ella me sentó a su lado mientras tomaba té y los escuchamos a ellos parlotear para alivianar la tensión, tampoco pude evitar notar como Niall miraba a Hallie y pensé: Quizás ese plan aun pueda funcionar.
Espero que les guste, un besito!
