Gakuen Alice no me pertenece

Capitulo 5: Central Town

Narración normal

Pensamientos

-¿Es necesaria?- Preguntó la castaña que caminaba al lado de Natsume -¿A qué te refieres?- Pregunto el azabache. Mikan paró en seco sintiendo su cuello ahorcado por el accesorio que Hotaru le había puesto y dado a Natsume al haberla alcanzado en la entrada de Central Town. -¡La correa!- Grito enfadada -¡Es necesario que use una correa!- Mikan realmente se encontraba molesta y eran pocas las veces que se le podía ver de esa manera. –Es total y absolutamente necesario- Sonrió muy divertido el azabache mientras tiraba de la cuerda que sostenía a Mikan.

Todo había comenzado desde que la castaña había llegado sana y salva a Central Town, incluso sin ver a Natsume a lo lejos sentía que estaba destres de ella y corría aun desesperada por encontrar refugio y hasta donde sus pies le dieron fuerza para correr tropezó con algo frente a ella pues la muy boba no iba viendo por donde corría y termino en el suelo –Lo siento- Levanto la mirada y ante sus ojos se encontraba su mejor amiga –¡Hotaru!- Grito desesperada mientras intentaba abrazar a la azabache quien no tardo demasiado tiempo en entender porque Mikan iba tan distraída y cansada. –Ruka, dame la cuerda roja de la mochila- Al escuchar esas palabras Mikan sintió que ya la estaban azotando pero en realidad Hotaru le aseguro que sería un escudo contra Natsume así que la castaña accedió fascinada y en un abrir y cerrar de ojos la pequeña Mikan fue engaña y atada a aun correa sostenida por Natsume.

-Esta no es la forma de tratar a una persona- Refunfuño Mikan. –Mmmm…tal vez si, tal vez no, solo no quiero que te pierdas- Aunque las últimas palabras de Natsume no sonaron tan enternecedoras como parecían, a Mikan le pareció un acto lindo que él fuera a buscarla y aunque aun se sentía culpable del cabello de aquel chico sabia que la culpa era solo de ella ya que conocía los insistentes celos del azabache. -¿Y bien, que vas a comprar?- Fue sacada de sus pensamientos por la pregunta, según ella, el no quería ir a Central Town, pero ya que estaban ahí y Natsume de buen humor aunque aun sostenida de la correa iba disfrutar el paseo. –Mmm…no lo sé, ropa quizás- Natsume asintió, le quito la correa y la tomo de la mano cosa que hizo que Mikan sonrojara –Pu..pu..edo.. caminar yo..o soo..la- Tartamudeo Mikan –Es esto o la correa- Respondió Natsume de manera amenazadora y es que el sabia que ella prefería mil veces la mano a la correa y la verdad es que el también, aunque ya después su pervertida mente le sacaría provecho al invento de Imai.

Caminaron hacia varias tiendas donde Mikan compro un par de zapatos y algunos accesorios en el tiempo que Natsume se había ido, y ella le esperaba sentada en una banca cuando el azabache llego con una bolsa blanca en la mano. -¿Qué es eso?- Pregunto la castaña curiosa –Absolutamente nada- Y aunque no muy satisfecha con la respuesta ambos caminaron de nuevo hacia las tiendas. Ya un poco exhaustos estaban por irse, ya era mediodía y querían ir a comer de camino a un restaurante de por ahí. Un hermoso vestido se presentó ante Mikan. La castaña lo miro con anhelo notable y un hilo de esperanza en tener dinero suficiente para poder comprarlo, arrastro a Natsume hacia la tienda y se lo probo, era un vestido blanco y corto por encima de la rodilla de finos tirantes y con una flor de lado y en la cintura. Natsume estaba literalmente babeando, era posiblemente el mejor vestido que a Mikan le sentaba y es que el color blanco resaltaba su hermoso cabello y sus bellos ojos, pero se sentía un poco desilusionado pues ella no podría usarlo mucho tiempo. –Rayos- Murmuro la castaña –Es demasiado caro- Al escuchar esto Natsume se paro, camino a la registradora y preguntó serio –Mikan ¿Sabes que no podrás usar ese vestido mucho tiempo verdad?, Aunque sientas calor ya casi entraremos al invierno y pues tu…bueno tu sabes con todo este proyecto no podrás usar tallas tan pequeñas- Mikan no entendía, ¿A qué se refería con que no podría usar tallas pequeñas? ¿Acaso estaba diciéndole gorda? Y era verdad que casi se encontraban en invierno pero podría usar el vestido en otra ocasión. –Yo lo quiero, y lo comprare en un mes o dos- Natsume instantáneamente comprendió que Mikan no sabía lo que decía y que no había comprendido su indirecta, aunque no habían tenido relaciones todavía sabía que había un límite para tenerlas y es que simplemente él no quería separarse de ella y tener hijos era una muy buena opción, además de ser el sueño de toda su vida. –No Mikan- Dicho estas palabras la saco de la tienda, tomaron sus compras y olvidando el hambre que tenían caminaron a casa.

Se estaba haciendo una caminata larga y algo aburrida, Mikan estaba molesta de que le insinuara gorda y Natsume no sabía cómo explicarle a Mikan que ella tendría que embarazarse. –Yo quería ese vestido- Murmuró una molesta Mikan. –Idiota- Fue todo lo que Natsume pudo decirle y con estas palabras ambos dejaron de caminar llegando a casa, Mikan salió corriendo a su habitación la cual cerro con llave y Natsume solo se tiro en el sillón, tal vez mañana en la clase de educación sexual le explicarían a Mikan todo lo que él no puede decirle. Estúpida niña.

Amaneció como todo los días, la escuela Gakuen Alice se encontraba en sus clases normales a excepción de ciertos jóvenes que asistían a sus particulares clases de educación sexual. Todos sentados al lado de su pareja. Una linda azabache que llevaba puesto un hermoso vestido azul corto se encontraba sentada al lado de su amado esposo, un rubio de mirada dorada y con la cara completamente roja pues a diferencia de la chica a él esa clase de cosas no le parecían nada normales y aunque sabia más o menos de que se trataba el tema no podía tener la misma cara inexpresiva que la de su pareja. Mientras que del otro lado de la habitación se encontraba una molesta pareja. Mikan y Natsume aun no se dirigían palabra alguna y es que Mikan no quería entrar en razón o más bien no comprendía cual era la razón, mientras que Natsume esperaba paciente la clase.

-Buenos días mis hermosos estudiantes- Un exagerado Narumi-Sensei entro por la puerta principal, vestido tan elegante como solo podía hacerlo y él, rápidamente camino hacia enfrente del enorme salón que se encontraba repleto de sus maravillosos estudiantes como solía decirlo para poder dar su esplendida clase. Cada uno de los alumnos estaba completamente nervioso a excepción de dos azabaches que se encontraban en completo estado de serenidad, mientras que sus respectivas parejas ignoraban por completo lo que vendría.

Que hostilidad Pensó el profesor al ver a sus alumnos tan desanimados, Seguro que mi clase los animara Y con una sonrisa más grande que la del gato rizón el profesor Narumi saco de por encima del pizarrón una manta gigante –¡Corran video!- Grito emocionado para después sentarse en su silla cómodamente para ver la película.

Una Mikan aturdida miraba con desagrado y algo de vergüenza la cinta que su profesor preferido había puesto, y sin pensarlo la muy boba grito a mas allá de los cuatro vientos…-¡HAA…ASI NACEN LOS BEBES!- Pero no era un grito de sorpresa, o no, era uno de miedo, de real terror e ignorancia. Su cara se torno roja al descubrir que Natsume tendría que hacer "eso" para poder tener un bebe con Alice. Natsume por otro lado estaba furioso, sabía que Mikan ignoraba el concepto pero ¿Cómo demonios iba yo a saber que la muy estúpida ni siquiera sabe cómo nacen los bebes?, a sus 16 años no saber que es reproducción…

Y todo termino en 3 cosas:

Una Mikan avergonzada

Un Natsume molesto

Y muy al fondo de la habitación un Ruka con hemorragia nasal, cara colorada y desmayado…