Disclaimer: Los personajes de este fanfic le pertenecen únicamente y exclusivamente a Masashi Kishimoto, pero el hecho de que él los haya creado no quiere decir que yo pueda usar a sus personajes a mi gusto y antojo, esta historia es 100% de mi creación, de mi retorcida mente, si lo vas a leer que sea bajo tu propio riesgo.

Nota: Este fanfic contiene uso de palabras ofensivas (pero muy pocas, la verdad), tiene horrores ortográficos y posiblemente de redacción y en cuanto a la narración, allí se concentra lo mejor… jejeje bueno se preguntaran el ¿Por qué? -_- Porque soy una novata escribiendo fanfics, espero que disfruten al leerlo.

.:DEDICADO ESPECIALMENTE A RIOKO001:.

No sabes el gusto que me dio, al haberte escuchado decir que el primer capítulo te había gustado, muchas gracias por tu apoyo. Espero que este te guste más. ;w;


Amai Fukushū/Una Dulce Venganza

zZPrincessSerenityZz

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La oscuridad se cernía sobre las solitarias calles de la ciudad, el aire llevaba los ruegos, dolor, llanto, desesperación y misterios de otro día que al fin iba a concluir, esto ciertamente, era música para mi oídos –sonreí al momento que murmuraba esas cosas en mi cabeza, me detuve en una de las esquinas para descansar un poco- al fin había localizado al sujeto, pero ya se había marchado o eso era lo que parecía–saque un cigarrillo de mi bolsillo y lo encendí- esas no eran buena noticia, si lo dejaba solo, por mucho tiempo miles de vidas estarían perdid… –suspire- ¡y de aquí cuando me han importado la vida de estos miserables humanos! –exhale un par de bocanadas de humo mientras me hundía en mis pensamientos- Que vida más miserable la que llevaba ahora, pase de ser uno de los mejores de mi raza a un puto perro sabueso, sirviendo a unos idiotas que se creían los dueños del mundo, mi padre estaría revolcándose en su tumba, odiándome y maldiciéndome si no fuera porque el mismo fue quien me entregara para salvar su patética vida, que no duro ni 10 años terrestres, maldito bastardo.

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El hombre termino su cigarrillo y lo tiro al suelo, bajo la vista y vio reflejado su rostro sobre un pedazo de lata tirada en el piso, su cabello ya no tenía el color azul de siempre, estaba más apagado por el paso del tiempo, sus ojos que antes era de un azul fuerte y reflejaban vida, ahora estaban apagados… enseguida como queriendo olvidar y evitar recordar su pasado, cerro sus ojos y se fundió con la noche, dejando que el aire siguiera sirviéndole de transporte, seguiría rastreando, ya que para eso era que vivía.

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Mi lady se va a enfadar -reí- ¿y esa sería una novedad? .De un momento a otro mi sangre estaba poniéndose inquieta, trate de ignorarla un poco, pero cuando ya no pude mas, deje de prestar atención a mi entorno, allí estaba llamándome de nuevo, la sentía hasta en los huesos, era mejor no hacerla esperar, me esfume inmediatamente para aparecer cuanto antes en su presencia.

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Al instante aparecí en medio de una habitación oscura, iluminada solamente por la tenue luz de la luna, el lugar estaba decorado con muebles sencillos, un lugar que podría llamarse un sitio acogedor, en otras circunstancias claro..

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Lamento mucho la demora, mi Lady –el hombre de cabellos azules hizo una reverencia a la mujer que estaba frente a él.

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¡Maldito bastardo! –Se escucho la voz de una furiosa mujer- ¡Como te atreves a ignorarme y aparecerte así en mi presencia, te he dicho que aborrezco verte en forma humana!

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La mujer se acerco al recién llegado y le propino un golpe en el estomago, este cayó al piso sin quejarse, se levanto y regreso de nuevo a la posición de reverencia, que había tenido hace unos minutos, inclinando su cara que estaba aun más baja, la mujer se acerco a él lentamente, moviendo sus caderas casi sensualmente, se escuchaba el repiqueo de sus tacones de diseño louboutin, resonando en el piso en cada paso que daba.

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Eres un sucio bastardo bueno para nada, una cosa te pedí, una sola cosa y fallaste miserablemente, Ao - la mujer tomo del cabello al sujeto e hizo que le mirara a la cara, un cuchillo apareció entre sus manos, mostrando una sonrisa, deslizo el filo del cuchillo por la mejilla de Ao, la sangre empezaba a emanar, gotas de ellas recorrían su mejilla, pero aun así ningún incidió de dolor surcaba el rostro del peliazul, se llevo el cuchillo a los labios y lamio la sangre que se había quedado en la hoja, saboreando cada gota que pasaba por su garganta, una vez que el cuchillo estuvo limpio de todo rastro de sangre, lo hizo desaparecer y volvió a patearlo con mas fuerza, esta vez su cuerpo había sido tirado a unos metros lejos de ella, la mujer dio un par de pasos acercándose a él, hasta presionar la punta de sus tacones sobre la herida.

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¡Mierda! –murmure para mis adentros- había bebido de mi sangre, eso quería decir que iba a pasar las semanas más dolorosas de mi vida, otra vez. Desde el momento que mi sangre se unía a la suya, ella tenía más control sobre mí del que ya tenía, podía matarme y revivirme para volverle a torturar, pero eso no lograría acabar con mi existencia, porque no le convenía.

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Ve y encuéntralo puto desgraciado, no debe permanecer solo y lo sabes, ¿verdad? –presiono con fuerzas sobre el lugar donde hace momento había hecho el corte-

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Como usted lo ordene -Ao sonrío, viendo directamente a la cara a la mujer- sus deseos son siempre ordenes para mi, Lady Terumi.

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La habitación se lleno de un brillo color azul chillante, al instante que Ao desapareció, la mujer había quedado sola en la habitación, un haz de luz reflejo su hermosa figura delgada, tenía el cabello castaño rojizo que le llegaba hasta los tobillos, un moño atado con una banda de color dorado, dos mechones de los cuales uno le cubría su ojo derecho y dos que se cruzaban sobre el pecho, justo debajo de la barbilla. Sus ojos eran de color verde claro. Su belleza encerraba la más pura de las maldades.

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Destelle inmediatamente en mi alcoba, mis manos fueron casi inconscientemente a mis labios, aun podía sentir el sabor de sus labios, la sensación y el calor de su beso aun estaba presente quemándome por dentro, pero a pesar de todo estaba furioso –golpee la superficie de mi escritorio con mi puño- si, estaba muy furioso, no podía creer lo que me pasaba en esos momentos, un solo beso de él, había logrado hacer estragos en mi. En el momento que Deidara me había besado. Me sorprendí, su nombre había quedado grabado en mi mente desde el momento en que lo dijo, al escuchar su voz sentí que algo dentro de mí se liberaba, era difícil de explicar, era como si yo fuera parte de… Negué efusivamente, comenzaba a pensar tonterías.

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Cerré mis ojos de golpe, al momento en que llevaba mis manos a mis sienes, allí estaba ese dolor de nuevo, mi respiración se volvía a cada segundo más agitada, era extraño solo había pasado una semana desde la última vez que había tenido un dolor así, esta vez era incluso peor, sentía como si algo quisiera salir de mi cuerpo, era como si estuviera abriéndose paso a través de mis entrañas, los latidos de mi corazón se aceleraron dejándome completamente inmovilizado en mi lugar, caí al suelo sosteniendo mi pecho, mientras que intentaba calmar mi respiración, use la poca fuerza que me quedaba para llegar hasta mi cama, teniendo cuidado con los escalones, llegue hasta ella y estire los brazos sobre el colchón, solo necesitaba tranquilizarme –Vamos Sasori, respira – me dije en un intento de calmarme, solo tenía que cerrar mis ojos, concentrarme y ordenar al dolor que se fuera, no entendía porque esta vez había tardado tanto, comenzaba a preocuparme.

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- ¿¡Sasori, hijo eres tu! –

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Cerré los ojos al instante, al igual que mis puños, usando mi fuerza para dejar el dolor a un lado, jamás dejaría que ella me viera de esta manera, no podía hacerle esto, no me lo perdonaría, no desde la última vez que desperté en medio de la cocina completamente destruida y sin recordar nada de lo que había pasado, no la había lastimado, pero ese fue uno de los motivos por los que tuvimos que mudarnos de nuevo.

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¿¡Sasori!- la voz se escuchaba en un tono más preocupado

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Chiyo'obasan, soy yo –logre articular débilmente, parpadee un par de veces, el dolor se estaba yendo, pero estaba abriendo paso a una extraña sensación, era la primera vez en todos estos años que sucedía, sentía desde lo profundo de mi ser que algo malo estaba acercándose-

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Sasori, ¿Cómo te fue en la Universidad? –la anciana hablaba desde el otro lado de la puerta, su tono seguía teñido de preocupación –Te ocurrió algo malo, ¿Por qué regresaste tan temprano?-

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Pasaron dos minutos en completo silencio…

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La puerta se abrió mostrando la figura del pelirojo, su rostro era el de siempre mostrando una cara serena, sin emoción alguna – Lo siento, Chiyo'obasan, es que me aburrí de ese lugar –ella vio al pelirojo con los ojos entrecerrados, pero solo se limito a sonreírle-

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- Acabo de terminar de hacer tu comida favorita, no dejes que se enfríe –la anciana dio media vuelta para regresar a la sala

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No tengo hambre, quiero estar a solas en mi habitación – respondió Sasori al instante

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La anciana se detuvo de golpe sin poder evitarlo, al escuchar la respuesta de Sasori, era la primera vez en muchos años que le contradecía o la primera vez que le decía que NO, la anciana se miraba muy preocupada, aunque no lo demostraba del todo, volteo a ver a su nieto a la cara, cuando este añadió- ¿Por qué me inscribiste en esa Universidad?

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Porque estaba pensando en ti cariño, recordé lo que me dijiste hace meses, que ya estabas aburrido de la rutina, así que busque por todos lados ese lugar, allí solo asisten personas como tú y yo, así que no tendrías problemas de que algunos de tus poderes fueran descubiertos, podrías usar tus poderes sin levantar sospechas –sonrió nostálgicamente.

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Por eso es que quería a mi abuela, ella siempre pasara lo que pasara cuidaría de mi.

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Gracias Chiyo'obasan – entre a mi habitación, el dolor casi se había marchado por completo, pero esa nueva sensación aun estaba latente, no le di tanta importancia, me dirigí a la cama a descansar, talves al despertarme mañana esa sensación ya no estaría.

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¡Qué demonios fue eso'un! –Suspire mientras bajaba las escaleras que llevaban a la salida de la Universidad, aun faltaban un par de horas para que terminaran las clases, pero ya no deseaba seguir recibiendo clases –acomode el mechón de cabello que cubría mi ojo izquierdo, detrás de mi oreja, mientras sentía algo extraño en mi rostro, lleve mis manos hacia el y no podía creer que aun esa sonrisa seguía en mi cara, y todo porque hace unos momentos había besado al chico nuevo'un, realmente no pensé, vi su rostro y por un acto reflejo, me abalance a sus labios, el besarlo había sido un mero impulso de mi parte. Pero era extraño, cuando lo había besado sentí como si ya lo hubiera hecho antes, pero era imposible, lo recordaría, porque era imposible borrar de mi memoria un rostro como ese o unos labios como esos, si los días fueran solo un poco interesantes como hoy lo fue, creo que vendría más seguido a la universidad.

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-Saa, Bocchan-

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Escuche la voz de uno de los sirvientes del Director - ignóralo, talves se vaya'un– me dije mientras seguía caminando despreocupadamente a la salida, con las manos dentro de los bolsillos de mi pantalón.

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-Saa, Bocchan, Onoki-sama desea verle en su oficina, déjeme acompañarlo por favor-

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Ahora que mierda quiere ese viejo –bufe molesto, me detuve. Me debatía entre irme a mi casa o ser traído a rastras por los sirvientes del viejo o por el viejo mismo, suspire realmente cansado -está bien, iré enseguida'un –di media vuelta para dirigirme a la oficina del director, Kitsuchi, mi ahora escolta, seguía mis pasos muy de cerca, en momentos como este me sentía como un preso, odiaba tener personas "cuidando de mi".

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¡Cuantas veces le he dicho a ese muchachito que me haga caso! – Se escuchaba los gritos del viejo Onoki desde el pasillo, mi mano apenas había tocado el picaporte, cuando escuche mi nombre desde el otro lado de la puerta-

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¡DEIDARA! - entre sin prisa alguna a la gran oficina del Director-

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Buenas Noches, Iwagakure-O… -no dejo siquiera, que terminara el saludo-

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¿Cuántas veces tengo que repetirte que no pases un minuto del día sin tus escoltas? sobre todo por lo que paso la semana pasada – el director me apunto, con un semblante de profundo odio mezclado con enojo y podía escuchar en su voz un poco de preocupación.

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Onoki era ya un anciano, con una estatura bastante baja. Su cara presentaba una barba de algunos días y tenía un bigote triangular con esquinas angulares, vestía un traje hecho a medida color azul oscuro, con una corbata del mismo color, a pesar de su apariencia débil y poco sofisticada, Onoki Iwagakure, pertenecía a la Noble Familia de los Iwagakure, la única raza pura de vampiros que existía.

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Deidara apretó los puños, queriendo matar a Hidan, de nuevo, - si no fuera por ese bocazas, nadie se hubiera enterado de mi pequeño accidente'un-

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.:-FLASHBACK-:.

Deidara-chan –la puerta del cuarto de Deidara se abrió de par en par, dándole la bienvenida a un chico de apariencia juvenil, su cabello de un color plateado estaba peinado hacia atrás, su sonrisa iluminaba su rostro, provocando que sus ojos se vieran de un color malva más intenso - aquí está la medicina que Tsunade-sama te receto, para la parálisis de tu encuentro con el tipo raro que intento matarte.

Deidara recibió al recién llegado con una mirada fulminante, mientras que Onoki le decía algo por el teléfono antes de colgar la llamada. La mirada del rubio, expresaba una advertencia de muerte para Hidan, el recién llegado.

.:-FLASHBACKOFF-:.

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Te lo repetiré una vez más, no quiero a nadie detrás de mi –el rubio se encogió de hombros, despreocupado- yo puedo cuidar de mi - cerré los ojos y me hundí en el asiento, cansado, eche la cabeza hacia atrás, solo podía escuchar los gritos del director-

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Desde que perdimos contacto con los Anusaka, no podemos darnos el lujo de dejarte salir sin protección alguna –Onoki me sentenciaba y continuaba regañándome sin parar-

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Los Anusaka eran la raza más fuerte de Protectores y Guardianes del universo, una parte de ellos habían nacido para proteger a la raza vampírica Iwagakure, años atrás habían dado sus vidas por cada amo que se le fuera asignando, ya que por cada vampiro nacido en la Familia Iwagakure un protector de los Anusaka era puesto bajo su cuidado, para cuidarlos de todas las posibles amenazas que esta gran familia de vampiros pudiese tener, los Anusaka eran despiadados por naturaleza, tenían un código de honor y lealtad ante todo, eso fue hasta hace más de cien años atrás, porque de la noche a la mañana todos los Protectores habían sido exterminados sin dejar rastro alguno, nadie conocía nada acerca de lo que sucedió o lo que provoco su inmediato exterminio, ni los propios Guardianes. Pese, aunque aun vivían los guardianes Anusaka, estos se negaban a ser tratados como simple escoltas de vampiros, desde el exterminio de los Protectores los lazos entre los Anusuka y los Iwagakures se había roto, dejándoles sin protección alguna. Dado que la Familia Iwagakure eran muy selectivas con sus sirvientes se habían negado a tomar a otra raza de guerreros para que velaran pro ellos, desde entonces cada uno había cuidado la espalda del otro, esto había provocado que una gran mayoría de vampiros hubiese desaparecido, incluyendo a los padres de Deidara.

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¡DEIDARA! Estas poniéndome atención –abrí los ojos de golpe, sintiendo la presencia de ese par de sombras que al fin habían llegado y que habían puesto para protegerme, no las podía ver, pero ya estaban allí cuidando de mi trasero, podría jurar que me había quedado dormido por un par de minutos- Sabes que otra de las razones por la que no podemos dejarte solo, es por la amenaza de los continuos asesinatos de nuestra especie –Onoki golpeo su escritorio con fuerza, agrietándolo un poco, haciendo que por un momento le prestara atención, aun continuaba con su jodido sermón- Decenas de nuestros hermanos han muerto y otros siguen desaparecidos, no me perdonaría, si dejara que cayeras en mano de esos malditos Oni's.

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Gire mi rostro viendo a través de la ventana, la noche se veía perfecta para estar en la calle caminando un poco y respirando el aire puro de la soledad- Esta bien, no volverá a suceder – dije mientras me ponía de pie, me despedí del Director y salí de su oficina. Cuando al fin había dejado de sermonearme, me puse en marcha, caminando de nuevo a la salida, ya estaba cansado de toda esta mierda, aun así, no podría creer que mi tío Onoki se preocupara tanto por mí…

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… "Solo porque yo, era el descendiente directo al trono de los vampiros"

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Por hoy hasta allí va a quedar, dudas, preguntas y sugerencias déjenla en los reviews. No sé si podre contestar al montón que recibo –w- hahahahaha XD

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Yo: -leyendo el manga 579 de Naruto- WTF!

Naruto: ¬¬ otro capítulo y no aparezco, es mas apareció un tal Ao, ¿Quién demonios es él'dattebayo?

Yo: -dejo de leer- ahm.. :P Es verdad aun no lo conoces, gomene cariño, pero no creo que en este fanfic vayas a salir

Naruto: TwT

Deidara: -sonrisa de autosuficiencia- Así que rey de los vampiros, me vas cayendo mejor niña'un

Sasori: ... -Sigue dormido- …

Yo: -leyendo el manga 579 – O.O

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P.D: Se aceptan criticas constructivas, así como destructivas 8D ¿Quien dijo miedo?